Con Ettore Scola se despide el siglo XX

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Las mesas están dispuestas. La sala de baile, iluminada. Entran los invitados. Primero ellas, una por una. Luego ellos, juntos y en hilera. La secuencia inicial de El baile (1983) es una maravilla cinematográfica: gestos, rostros, miradas, vestuario, lenguaje corporal… No hacen falta palabras. Con sólo entrar y mostrarse, los personajes se exponen desnudos, con todas sus flaquezas, con todas sus gracias. Cine puro.

Hablar de Ettore Scola, el último clásico del cine italiano de la posguerra, fallecido este martes a los 84 años, es convocar fantasmas del pasado. De un cine desaparecido que, a la luz de la producción actual, hoy nos parece remoto, casi arqueológico: ligereza, nostalgia, alegría de vivir, dulzura, amor por su país expresado en caracteres populares inolvidables… Ya no se llevan esas cosas a la pantalla. Con Scola, en cuyo panteón de actores figuran auténticas leyendas (Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman, Sophia Loren, Fanny Ardant, Philippe Noiret, Nino Manfredi…) parece alejarse lo último que nos quedaba del siglo XX.

El dossier que publica diario El País de Madrid incluye un interesante resumen biográfico, una filmografía seleccionada, una valoración de la obra y una divertida selección de escenas comentada por el director de cine Fernando León de Aranoa, que tanto le debe.

2 Comments

  1. Me encanta el cine iteliano de esa epoca. Me sigue gustando Sofia Loren y Vittorio de Sica (actor y director, no se en que era mejor). Hoy, el cine italiano es diferente (evolucuionó?, mutó?) y creo que hay que cogerle el gusto nuevamente.

  2. Qué escena fascinante, sin necesidad de una sola palabra construye el carácter de cada personaje, con una ironía no excenta de ternura.

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