Montañita revela estereotipos ocultos

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La reacción de la sociedad frente a la muerte violenta de Marina Menegazzo y María José Cuni, dos jóvenes que hacían turismo en Montañita, me ha dejado perturbada. Los comentarios de mujeres y hombres sugiriendo que ellas se lo buscaron por viajar “solas” o lo provocaron por su manera de vestir, son prueba plena de que la discriminación contra las mujeres es un problema estructural de nuestra cultura. Evidentemente, la muerte de Marina y María José es una manifestación particularmente extrema y grave del trato discriminatorio del que las mujeres somos víctimas en Ecuador, a diario y en todas partes.

Afortunadamente, tampoco se hicieron esperar las reacciones de quienes de manera brillante y lapidaria han logrado develar la misoginia de los que culpan a las víctimas con base en cuestionamientos que nunca harían a un hombre. Ante la inacción del Estado para combatir esta discriminación estructural, el debate público ha logrado sacar a la luz los estereotipos de género que abundan en nuestra sociedad. Argumentos tan robustos como los que han surgido para cuestionar a quienes desconocen el derecho de las mujeres a vivir libres (incluso libres de violencia), constituyen una poderosísima arma contra la discriminación y la intolerancia.

Pero los estereotipos contra las mujeres no son los únicos presentes en este caso. Llama la atención que los mismos que critican los estereotipos contra las mujeres utilicen argumentos basados en la apariencia de los supuestos asesinos para manifestar su desconfianza respecto de la versión oficial de los hechos. “Ellas nunca se irían con tipos como esos”, nos dicen, insinuando que tienen pinta de criminales. Bastaría con apuntar que no  resulta lógico que Marina y María José se hayan ido con desconocidos, teniendo tantos amigos en Montañita. Pero no, lo que a la sociedad no le cuadra de la versión oficial es que dos mujeres tan hermosas terminen en la casa de hombres tan poco “apuestos”.

Excepto por contados columnistas, la reacción frente a estos comentarios, igual de discriminatorios, ha sido diminuta. Parecería que la sociedad ha aceptado, al menos en el subconsciente, que los delincuentes tienen una cierta apariencia. El uso de perfiles raciales y socioeconómicos para identificar a supuestos criminales es una práctica tan arraigada y común en nuestra sociedad que los comentarios racistas y discriminatorios respecto de los supuestos victimarios no han provocado mayor escándalo.

Por supuesto han existido voces que han resaltado las múltiples violaciones al debido proceso en este caso, pero en su mayoría se han referido al debido proceso como una cuestión abstracta y no como un derecho de los procesados. ¿Resulta incómodo defender los derechos de presuntos criminales? Casos como estos ponen a prueba nuestra convicción con los derechos humanos porque defender los derechos de procesados por delitos tan horrendos nunca será popular.

Si los supuestos autores de este delito son responsables, deben ser sancionados. Pero me temo que nunca lo sabremos con certeza. Recibieron una condena anticipada por parte del Ministro de Interior vía Twitter que hace improbable que otras líneas de investigación sean abiertas por parte de la Fiscalía. Las autoridades están tan enfocadas en encontrar responsables (lo que sí es popular) que han olvidado su obligación de encontrar la verdad.

No pretendo defender su inocencia sino su derecho a ser juzgados por sus acciones y no por su apariencia. Los mismos estereotipos culturales que han llevado a tantas personas a culpar a las víctimas por la osadía de viajar sin un varón o vestir tanga en la playa, han llevado también a la justicia a condenar a muchos inocentes con base en su condición socioeconómica, su origen nacional, su raza o su etnia. En Ecuador y en el resto del mundo, la percepción generalizada de que los delitos son cometidos por personas con un cierto aspecto ha generado que los delitos sean atribuidos de manera desproporcionada a personas de escasos recursos o de minorías raciales, mientras los verdaderos responsables continúan impunes (pero bien vestidos) entre nosotros.

Nunca entenderé por qué nos indigna cuando en Estados Unidos o Europa las personas son detenidas o interrogadas sin razón aparente, sólo por ser negros, hispanos o llevar un turbante, pero la misma alarma no se enciende cuando en Ecuador la raza, la etnia, el origen nacional o la condición socioeconómica son usados como factores relevantes para identificar a los sospechosos de un delito. Mientras siga siendo tolerada por la sociedad, la discriminación perpetuará la repetición de actos de violencia y su impunidad. Espero ansiosa el día en que estemos dispuestos a combatir con argumentos todos los prejuicios sociales, no sólo los estereotipos de género.

22 Comments

  1. Dra.Salazar,este crimen abominable cometido al fragor de la ignorancia,y con absoluto bestialismo,debería ser castigado con todo el peso de la Ley,es decir,y la Máxima Pena que el Código Penal permite,no se ajusta al castigo merecedor para estos Bestias.

  2. @Miguel Garcés (9 de marzo, 06:47)
    Su opinión es la única que tiene lógica y un razonamiento moderado. Su opinión es incluso superior al artículo, con el que tratan de llevarnos por el sendero de la ingenuidad y la culpabilidad colectiva. Las chicas no merecían morir bajo ningún concepto, ni el ministro a cargo no debió saltarse las etapas. Hasta allí estoy con la articulista. En cuanto al aspecto de los posibles culpables, es de humanos desconfiar de personas con mala facha. Ojalá el ministro se haya equivocado de culpables, para darle razón a este artículo. Pero, si tenemos un poquito de sentido común, ¿cómo esas jóvenes tan llenas de vida se iban a ir con esos dos tipos con aspecto de rufianes? Da para pensar. Ojalá las investigaciones lleven hacia los que la articulista le gustaría que fuesen. Ojalá se descubra la horrible verdad que todos esperamos.
    En cuanto a los que opinan que eso debió pasarles porque estaban en un “lugar de perdición” déjenme decirles que uds suenan más a trogloditas sexualmente frustrados. Gente ignorante y prejuiciosa que creen que salir a divertirse a los 20 años, es peligroso, y que lo mejor es quedarse en casa. No los quisiera tener como padres, y ni siquiera de parientes lejanos.

    • Dìcelo a los padres de las chicas argentinas muertas, o a las turistas extranjeras que han sido violadas por màs de tres tipos a los cuales no denunciaron, y que elllas sì ya no quieren viajar ni a la ezquina y menos contigo.

  3. Excelente artículo, pone de manifiesto las estúpidas discriminaciones que se hacen en este país. El gobierno, en vez de atender a tantos ” centros de cultura y saber” cómo las “universidades del milenio”, debería poner atención a estos lugares de vició y perdición en donde se trafica drogas , sexo y otras cosas terribles que pierden a la juventud , muchas veces llevándola a la muerte física, aparte de la moral.
    Este bonito lugar de la costa ecuatoriana, en vez de atraer turistas para disfrutar de la naturaleza sanamente,se ha convertido en una
    Guarida de criminales y asesinos de todo tipo.
    Eso va a terminar con el turismo que es una de las mayores fuentes de ingresos para el país, en estos días.
    Ningún extranjero va a querer venir a morir en las hermosas playas del Ecuador.

  4. Es totalmente claro y evidente la discriminación -injusta- de género que ha existido en varios comentarios respecto a las chicas argentinas. Son víctimas y no tuvieron la culpa de ninguna agresión hacia ellas. Punto. Pero creo que la perspectiva de esa supuesta discriminación hacia los sospechosos, que señala el artículo, es equivocada.

    Discriminación la habría si es que se insinuara que por la apariencia de los sospechosos, deben ser ellos los culpables del crimen. Eso sí sería un prejuicio, estereotipo y discriminación, que es lo que pretende señalar la opinión de Daniela Salazar.

    Pero no. En el caso puntual de las chicas argentinas, es tan solo en base a la comprensión de las dinámicas sociales existentes que es posible inferir una conclusión.

    Así, no se deja de reconocer el hecho de que una persona de cualquier etnia o estrato social pueda cometer cualquier tipo de crimen; por lo que la aseveración de “Parecería que la sociedad ha aceptado, al menos en el subconsciente, que los delincuentes tienen una cierta apariencia” es una falacia. Sin embargo, en nuestra experiencia y paso por el mundo, tenemos ciertas llamadas de alerta a las que prestar atención, alarmas que nos llaman a la cautela y precaución.

    Es así, totalmente válida la conclusión de que -dada la premisa que eran dos chicas argentinas que estaban viajando y que se manejaban con cierto nivel de precaución- no se irían voluntariamente a la casa de esos sujetos en cuestión, por las alertas que dispararían en ellas los mencionados sujetos, y que les llamaría a la cautela. Pretender que eso es discriminación me parece algo muy forzado.

    • Tienes razón Miguel, es sentido común, hablamos de dos hombres mayores de bajo nivel económico ¿qué razón tendrían dos chicas jóvenes y atractivas de irse con ellos, por mucho que hubieran querido “conocer el mundo”? ¿qué tenían esos que ofrecerles que no podían encontrar en otros lugares en Montañita? Y si, hay ciertas apariencias que nos hacen más cautelosos, la única vez que decidí no ser prejuiciado y seguir por la misma vereda terminé con un cuchillo en la gargante.

  5. Hablemos también de que se está haciendo una investigación por dos extranjeras y que cuando son mujeres ecuatorianas entonces nadie dice nada. Este caso como bien dice Daniela saca a flote muchos prejuicios. La verdadera pregunta es ¿Cómo hacemos que esto no vuelva a pasar?

  6. Excelente artículo La discriminacion contra la mujer no ha disminuido a pesar de la mayor presencia en la vida pública y en la política; más bien se ha profundizado y diversificado siendo parte de un entorno que ve caer los valores y los derechos que son de todos, independiente del género o condición económica.
    No somos descartables
    Hemos vuelto a un punto en que solo se dice que culpa tiene…en el mejor de los casos, en que se ubica a la víctima como lo que es: una víctima del atropello de uno o más, el que no tiene justificación alguna, ni la ropa ni naturalidad de personas que tienen derecho a su individualidad y autenticidad Una pena que tengamos autoridades desenfocadas de su deber de velar por el bien del ciudadano y Cuya prioridad es lo mediático, el lucimiento en redes como si su función se tratara de exhibir sus imaginarios méritos que solo envían falsos mensaje y confunden a la sociedad Y no le hacen justicia a las victimas y sus familias

  7. Algunos dirán que la cuestión de tu artículo es política, para mí es más académica que nada. Me refresca todo lo aprendido acerca de la imparcialidad y el derecho de todo investigado y/o procesado a que se le siga un proceso claro, sin interferencias, con una autoridad independiente, contando además de que gozan aún del indubio pro reo por más que haya gente que desde ya les acuse. Gracias por seguirnos enseñando, y por no callar.

  8. Cuestionar ciertos aspectos en un caso tan sensible como es este es algo que hay que hacer con mucho cuidado y a lo que no muchos se atreven por miedo a que se piense que uno esta en contra de las victimas. Pero tambien esta situación me lleva a reflexionar si hay casos que se mediatizan mas que otros, hacen las delicias del amarillismo casos como este en donde las victimas son jóvenes atractivas o de cierto nivel económico, cosa que no pasaría si la victima tuviese otras características, parece ser que para la prensa la vida de algunas personas vale mas que otras.

    • Pues sí Mariela, para ejemplo basta con el asesinato de los dos niñitos en Santa Elena… no veo que los medios le den ni la décima parte de cobertura, ni al Ministerio del Interior encontrando “culpables” en tiempo récord, ni a nadie diciendo nada por esas dos criaturitas…

  9. Hola Daniela …con mucho pesar por lo acontecido y por todo ese inmenso dolor que estarán sintiendo los padres y familiares de las dos chicas, pero opino en calidad de padre y sin machismos tontos ni feminismos absurdos ya que a una mujer o aun hombre le puede pasar eso y peores cosas, desde pequeño mi padre me decía siempre identifica quienes son buenos amigos y ademas que hay que reconocer los lugares buenos y malos …entonces yo me pregunto….sera que si tu hijo o hija desde el momento en que salen de casa con una mochila de viaje sin rumbo a la buena de Dios ira a estar bien? ….no lo creo ya que la delincuencia existe para el pobre el rico negro ,indio o blanco y sin necesidad de buscar quien te mate …como buen Ecuatoriano pediría que no busquemos tintes políticos y peor aun califiquemos a la justicia ya que sabemos de memoria como funciona …mira nosotros dentro de Ecuador sabemos por historia que montañita es la playa de la perdición y a que va la gente y la gran mayoría de mochileros así que no intentemos tapar el sol con un dedo, esto es convicción propia. El que busca encuentra …yo en la Argentina no me metería en Villa miseria o Puerto madero entre otros ….Los padres somos los ejes fundamentales para evitar estas desgracias..

    • Hola Alex, quisiera decirte dos cosas. La primera es frente la contradicción cuando dices q la delincuencia existe en cualquier lado y “sin necesidad de buscar”, pero luego dices “el que busca encuentra”, en todo caso que acaso ¿esas chicas buscaron que las maten?, buscar diversión, conocer gente y otros países ¿es buscar la muerte?, y por favor busca cifras, Montañita no tiene índices altos de asesinatos como pasa en Buenos Aires por ejemplo y no precisamente en Villa miseria; y la segunda me da la impresión de que no leíste el artículo completo, según lo que yo entiendo, Daniela se refiere tanto a la necesidad de ser imparciales con ambas partes, como que al perfil de los acusados no puede configurar una prueba más para imputarles una pena. Esto va más allá del ámbito político, sino que se refiere al ámbito jurídico y a los derechos garantizados internacionalmente a través de instrumentos de protección de ddhh.

    • He estado en Montañita, es un lugar para vivir y dejar vivir, no una villa miseria, ni la “playa de la perdición”, puedes pasarla bien sin drogarte. Es otro prejuicio adicional que debemos quitarnos.

  10. Buen articulo, alude a la violencia de gènero con grandes raices especialmente en Amèrica Latina y Ecuador, es posible que este hecho despierte los sentidos de nosotros mujeres para defendernos de la violancia machista, sobre todo de esa mirada patrialcal que todo destruye.
    Decir al mundo que nuestro cuerpo y sentidos son unicos y solo nos pertenece a nosotras, librarnos de la ley fàlica.
    Por otro lado tambièn es muy importante la acotaciòn que hace respecto al estereotipo, tan usado en nuestras sociedades occidentales, los “guapitos” segun los cànones de la belleza greco-latina no son delincuentes, ni asesinos!!!!

  11. Hola Daniela como le va, excelente radiografìa de lo que ha sucedido en Montañita, si usted no la conoce dejeme decirle que las drogas, los robos y las violaciones tanto a extranjeras como a nacionales son el pan del dìa. Prefieren no denunciar, Policìas con sindrome de estùpidèz aguda podrìan ¨si quisieran¨ recoger alucinògenos por carretillas. Ahora, que somos un paìs razista y prejuiciado, por supuesto, solo un ciego o un Honoris Causa lo negarìa, eso de que todos somos iguales, merecemos las mismas oportunidades, el mismo trato ante la ley, es un lindo cuento, promesa del santìsimo pero despues de muertos. Circula un chiste por ahì que dice ¨La càrcel es para los tontos, sin plata y sin amigos en el gobierno. ¨Debemos inculcar a las nuevas generaciones la Justicia, el respeto y la honradèz, en èste gobierno imposible hemos perdido ya una entera, porquè no se ha reclamado por la presentaciòn de los compatriotas feos, como asesinos confesos en los medios de comunicaciòn ? Le contesto, porque èstos medios estàn secuestrados dèsde hace 9 años por el Dìctador y sus huestes, los pocos que quedan 2 o tres, tienen que hacer malabares para sortear la censura y los juicios con dedicatoria.
    Nos encontramos en el paraìso, yo no, hace rato que me gane el contrario, pero hasta mientras aplaudamos a los que buscan la igualdad y la justicia.

  12. Aparte de tu espanto y de buscar popularidad …será que quieres una candidatura? Todos somos culpables de esta sociedad que vivimos por ser indolentes con el prójimo ,si bien es cierto nadie debe quitarle la vida a los demás ciudadanos pero hay q cuidarse también en todos lados no falta un loco desalmado y sucede ,en Ecuador o en la China y siempre hay que respetar el criterio de los demás ,ahora cuando se sale de mochilero es altísimo el riesgo que se corre y eso pudo haber pasado aquí o más allá …..ahora montañita es el lugar escogido por muchos porque ahí encuentran de todo eso es a voces y quien hace algo ? La policia debe estar presente con escuadrón …pero se irían a otro lado y listo entonces dígame usted cuál es la solución ? Porque todo bla..bla y las ideas de arreglo donde están ninguno lo dice….

  13. Excelente articulo. Estos inteligentes del gobierno se olvidaron de “las formas”. La manera de hacer las cosas es tan importante como el contenido. La forma en que Serrano manejó el “proceso” dista mucho de ser transparente, inteligente y discreto (sin ninguna consideracion para los familiares de las victimas). Ya metieron la pata y no saben como arreglar el champus que ocasionaron. Ahora, por mas que traten de transparentar el asunto, nadien les va a creer. Ocasionaron un embrollo solo para lucirse en TV y para distraer la atencion del pais hacia otro lado.

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