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Ivonne Cazar: la voz de la muerte

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En marzo de 1996 desapareció en la ciudad de Cuenca la señorita Ivonne Cazar. La historia me ha seducido durante veinte años. La chica desapareció en cincuenta metros más o menos. La distancia entre la esquina y la puerta de su casa, como si se le hubiera tragado la tierra.

En esos años yo daba clase de derecho Procesal Penal en la facultad de Jurisprudencia de la Pontificia Universidad Católica de Quito y me enteré del tema por un reportaje que publicó la revista Vistazo. No era usual hace veinte años que las personas desaparecieran. Algo sobre lo que hoy lamentablemente nos hemos acostumbrado a leer. La jueza a cargo del caso era mi amiga (no la he visto en años así que espero que se siga considerando como tal) Narcisa Ramos. Por pura curiosidad académica le llamé y le pedí que me permitiera sacar copias del expediente. La secretaria de ese juzgado, cuyo nombre sabrán disculpar ya no me acuerdo, era también conocida de este servidor y pude hacerme con las piezas procesales más importantes. Propuse el tema como caso de estudio en mi clase y resultó que uno de mis alumnos, venido de Cuenca e hijo de militar, había sido compañero de la chica en sus primeros años de universidad.

Leí el caso y la verdad es que a la señorita en verdad se la trago la tierra. El último que la vio viva fue el guardia de la cuadra que la miró bajarse del auto de quien la llevó a casa y, tal como lo lee, en cincuenta metros desapareció.

Entre las líneas del proceso entraba y salía un oficial de la policía que aparentemente pretendió a la chica meses antes de su desaparición.

La cosa habría quedado así de no ser porque, muchos años después, un distinguido caballero, también oficial de la Policía, me mencionara el nombre del sujeto refiriéndose a otro asunto, la salida de una unidad de élite por denuncias de agresiones sexuales. Apenas lo nombró me acordé de su condición de fantasma en el proceso de la desaparición de Ivonne Cazar.

Ivonne Cazar es, simbólicamente, la Dalia Negra ecuatoriana por el velo de misterio que rodea su desaparición y a los autores de la misma. No era actriz como Elizabeth Short, sino estudiante de Derecho. Ivonne es un alma en pena que se niega a irse en espera de que su asesino sea descubierto. No soy, ni de lejos, James Ellroy; ni quiero escribir una novela sobre su vida. No obstante esta semana me enteré de que Paúl Ponce, Fiscal del Guayas, remitió el 22 de febrero de este año un oficio a Lizandro Martínez, Fiscal del Azuay, donde le comunica que en una audiencia de juzgamiento contra Guillermo G, por delitos sexuales salieron a la luz datos que pudieran esclarecer la desaparición de Cazar.

La verdad es que desde mi función fiscalizadora me voy a interesar en el tema. Ustedes me dirán que la política nacional apremia. Que hay asuntos más importantes que un político debería emprender. No.

Es impresentable ante la sociedad, que a una mujer se le haya tragado la tierra hace veinte años y su agresor, por haber quedado en la impunidad, siga haciendo de las suyas.

Queridos lectores una de las causas para que el feminicidio (corrección de una amable lectora) siga creciendo en el Ecuador es la impunidad. La consecuencia de no atrapar al criminal es permitir que haya nuevas víctimas. Si la justicia hubiera actuado con eficiencia, cuántas víctimas podrían haberse evitado en veinte años. Súmele el hecho de que el fantasma del proceso de Ivonne y el actor de hechos de agresión sexual posteriores fue oficial de policía, la impunidad es de pánico.

A veces, mis queridos lectores, los más graves problemas nacionales se pintan en los casos olvidados que llenan las tardes burocráticas de fiscales y jueces. La Asamblea Nacional tipificó el feminicidio y lo sancionó con rigor en el Código Orgánico Integral Penal; no obstante las mujeres siguen desapareciendo y muriendo. Agredidas con saña. ¿Por qué? Porque individuos como aquel que participó en la desaparición y, cómo no decirlo, muerte de Ivonne Cazar han quedado impunes por décadas.

Yo sé que Narcisa hizo lo que pudo. Hace veinte años las leyes y la ciencia forense eran otras. Pero ha llegado el momento de encontrar la verdad.

Ese libro profundo que es el Eclesiastés dice que: “…los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada, ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido . Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida”. Pero el desaparecido no calla, habla con la voz de la muerte hasta que la justicia condena a su asesino y da paz y silencio a su alma.

Ivonne Cazar, una mujer a la que no conocí, de alguna manera se da modos para que cada tiempo su historia rompa los tímpanos de su asesino.

Este caso podría tener actores y damnificados secundarios; pero esa, es otra historia.

33 Comments

  1. ojalá llegue el momento que se esclarezca el crimen de Ivon Cazar parece que solamente hay que unir las piezas del ajedrez,siempre estoy leyendo sobre Ivon, para saber algo nuevo,la esperanza es lo último que se pierde.

  2. Hay que leer el libro “Constituyente o Estado Feudal”. Allí se recuerda decenas de desapariciones, fuera de las conocidas de las postrimerías del S. XX. Se denuncia responsabilidades sobre tales acontecimientos. En lo demás, de acuerdo con la postura y felicitaciones por el autocompromiso señalado sobre la Srta. Cazar.

  3. Personas con garra son las que ultimamente no existen y con sólidos valores mor
    ales, me alegro que aún haya una, siga adelante no solo en ese caso sino en muchos que quedaron sin resolver, debido al miedo o a la falta de conciencia de quienes investigaron y juzgaron varios casos.

  4. De la hoy famosa y abusada frase “jamás olvidar”, rescato a quienes la utilizan con nobleza y con ese impulso que uno tiene al elegir la carrera del derecho, la verdad es una sola, aprendemos en las facultades de derecho como premisa de nuestra formación; Dr. Aguilar, no tengo el gusto de conocerlo pero por referencias de quienes si lo conocen sé de su pasión por la justicia penal, de su honestidad profesional y de su amplia formación. Siga adelante con su deber de fiscalizar este caso y aquellos que a pocos han interesado por no generar votos o publicidad… Saludos

  5. Bien Dr.no creo que fue solo El que menciona en el articulo otros mas estaban involucrados, se debe retomar no solo este caso sino muchos mas.
    siga adelante .

  6. Muy bueno su artículo Ramiro, mucho mejor si la intencionalidad es la de aportar para impedir la impunidad, reciba mi apoyo en eso, sin embargo, no se puede coincidir con la afirmación de que hace 20 años no era usual que las personas desaparecieran, eso no es respetuoso con otros muy o poco conocidos casos.

  7. Que bueno que haya una persona que por iniciativa propia y claro porque tiene preparación para ello, se involucre en este caso especial de la Srta. Cazar. Creo que su trabajo será culminado con llegar hasta descubrir al autor de este asesinato. En cuanto a la denominación pertinente, es correcto, FEMINICIDIO. Sigo con afán sus intervenciones por dos razones, es un asambleísta en quien sí hay que confiar y segundo, fui maestro de Andrés en el Colegio Intisana. Saludos afectuosos a mi ex alumno. Atte. Kléber Navarrete Jara.

  8. Bien mi amigo. Esclarezca este caso de ivonne yo la conoci en riobamba donde viven sus familiares y siempre me ha dado mucha tristeza
    Saludos

  9. Que Dios ilumine su espíritu y siga adelante en el proceso de investigación, que brille la justicia en memoria de Ivonne Cazar

  10. en Cuenca todos sabemos quienes fueron los que desaparecieron Ivonne, claro que ese policía, hijo de un General y los amigos de él cómplices, pero la justicia: bien gracias!!! ella no descansará hasta que esos criminales paguen lo que le hicieron, porqué el Gobierno actual que se da de muy honesto no investiga??

  11. Gracias por darse tiempo para el caso de Ivonne…por favor no desmaye. Nos da esperanza a quienes la conocimos y vimos como todo fue gritos mudos ante una justicia impávida

  12. Conocí muy de cerca el caso de Ivonne Cazar porque un mes más tarde desapareció Verónica Orbe, desapariciones forzosas que conmocionaron a la opinión pública, especialmente la desaparición de mi hija Verónica, caso en que la prensa escrita, hablada y televisiva dio gran cobertura, al punto que El Comercio decía en un artículo que el caso de Verónica Orbe es el más importante y el más sonado después de los hermanos Restrepo.
    A partir de la tragedia que desesperaba la vida de estas dos familias, nos unimos con el Sr. Alcides Cazar, padre de Ivonne, para ver si la justicia cobraba el crimen a los autores que tomaron la vida de nuestras hijas. En el caso de Ivonne, un oficial de policia esta involucrado en su desaparición y en el caso de Verónica, la policía señalaba como posible autor del hecho José Stalin Padilla Arturo.
    Como era de esperarse, la justicia no solo era ciega sino que también ha sido sorda, muda y parapléjica porque no hizo nada, absolutamente nada por tomar la vendicta pública y de esta manera estos dos famosos casos de femicidio de finales del siglo pasado quedaron en la impunidad.
    Hoy nos que desear que los asesinos tengan larga vida para que soporten día a día el insufrible peso del martirio, de la muerte de sus victimas y de nuestro desconsuelo.

  13. Me gusta su opinion. Es un tema pendiente en el pais el confiar en peritos ajenos a la policia,cuando estos son investigados. Por obvias y poderosas razones nada pasara si un compañero “investiga” a otro. Ya ocurrio aca en Cuenca con otro caso en que un muchacho murio baleado con un disparo que acabo con su vida Siempre queda la esperanza de que este misterio se aclare

  14. Hemos encontrado la punta del ovillo,que es el policía, se debe solicitar la tarjeta de la vida policial que tiene que reposar en el archivo.Para correlacionar la noche de la desaparición y el comportamiento disciplinario, sicologicamente etc.etc.

  15. Buen articulo y ojala se vaya esclareciendo pistas y se logre encontrar nuevas evidencias del caso Cazar. Estas cosas sucederian mas dificultosamente si se usara el derecho de armar a la sociedad con fines defensivos. La sociedad armada y responsable haria la diferencia contra el crimen. No se puede esperar que nadie y ninguna ley proteja a ningun cidadano de un criminal o asesino sea cual sea su disfraz.

  16. gracias por recordarnos a Ivonne , de alguna manera todos sabemos mucho de esto, pero callamos, ese es el error. Espero se haga justicia y los responsables caigan presos.

  17. Gracias a Dios que a iluminado el camino para que esta desaparición se esclarezca Sr. Asambleísta que con su capacidad y destreza de alivio a los familiares y se acabe este penoso camino de incertidumbre y frustacion.

  18. Con estos nuevos datos es importante reiniciar la investigación, entiendo que no podrá ni es conveniente que lo haga solo sino de la mano de la población civil que desarrolla su trabajo en la concreción de los derechos humanos. Felicitaciones por dedicar su tiempo y su talento a fines nobles!

  19. Sr Asambleísta, Ud tiene mucho talento para escribir, hay tramos de su artículo que me recuerdan a P Palacios (un hombre muerto a puntapies); pero muy por encima de eso su calidad de persona brilla. Espero que logre avanzar y ójala encontrar al culpable. Lo apoyamos.

  20. Lo mismo de siempre la corrupción impera. .y en aquellos tiempos yo vivía en mi país. .y se como se movía el asunto teniendo de por medio un cuñado policía que antes fue del desaparecido SIC….creo que ya sin lugar a equivicarme el sujeto que era policía cualquier rango que presumia…era de echo una arma letal y peor aún si la victima lo desprecio. ..por un pelo se descubre un crimen….se que ese crimen se va a resolver…no digamos ni fantasma ni digamos muertos…digamos lo que fue injusticia. ….hoy por hoy ojala y sea verdad que se esclaresca….con una investigación al sospechoso…donde estaba esa hora que desapareció la victima. .con quien …que ropa uzaba…que carro tenia..ha y el guardia…un papel protagonico…que distancia exactamente le separo de la victima..cuando real..es la visión a esa distancia…quizas no fue el carro que el creyó ver que la dejo …sino que la recogio…mas incógnitas. ..saludos. ..disculpe por mi ortografía no es la mejor…saludos. ..y hay crímenes sin resolver …miles….

  21. Creo que hay mucha subjetividad en la frase: “No era usual hace veinte años que las personas desaparecieran. Algo sobre lo que hoy lamentablemente nos hemos acostumbrado a leer”. Hace 20 años, en el Ecuador, desaparecieron decenas de personas. Unas conocidas e investigadas y otras que ni usted ni yo, podremos saber. Lastimosamente la desaparición de personas siempre se ha dado. Hace 10, 20, 30 años sigue pues considero que no es cuestión solo de impunidad sino también de nuestra condición humana.

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