Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Si no estuvieran tan chiros serían aun más fachos

en La Info por

El proyecto del Código del Ciclo de Vida no va más. La ley fascista presentada por Zobeida Gudiño con la firma de respaldo de la presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, fue rechazada por el Consejo de Administración Legislativa (CAL). Se la sacaron de encima con la velocidad de quien cumple una orden perentoria. Embarcados en otro proyecto de ley más importante –uno del que esperan sacar plata– y acaso recelosos por el unánime rechazo con que fue recibido el tal código por la opinión pública, los correístas prefirieron no abrirse un frente político innecesario en una coyuntura de desequilibrio fiscal como la que atraviesa el país. Y como acostumbran, abandonaron el campo de batalla pateando al perro. Para disimular.

Pateando al perro: en medio de tan airosa retirada, la asambleísta Gina Godoy tuvo la jeta de responder a la crítica planteada por 4Pelagatos al Código del Ciclo de Vida con el siguiente tuit:

Mensaje cargado de cinismo, si se considera que el artículo de 4Pelagatos se publicó el miércoles 30 de marzo, mientras que la resolución por medio de la cual el CAL archivó el proyecto fue emitida el jueves 31. Más aún, hasta bien entrada la tarde del viernes primero de abril esa resolución no se había publicado: el proyecto de Zobeida Gudiño seguía constando en la página Web de la Asamblea Nacional como proyecto “en trámite”. Gina Godoy critica a 4Pelagatos por no haber adivinado lo que se traían entre manos.

Más allá de las cronologías, la pregunta pertinente en este punto es la siguiente: ¿qué fue lo que condujo a los correístas (con mayoría en el CAL como en todos lados) a rechazar el proyecto de ley? ¿Fue acaso el horror que les produjo la filosofía fascista que lo inspiraba? Difícilmente, pues ellos mismos lo parieron. La asambleísta Marisol Peñafiel, que preside el Grupo Parlamentario por la Garantía de los Derechos de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes, se jacta de haber evitado la aprobación de un proyecto de ley que vulneraba derechos. Pero la verdad es muy distinta. He aquí los hechos:

Para empezar, es cierto que el proyecto del Código del Ciclo de Vida no contaba con el respaldo unánime del bloque correísta de la Asamblea. Pero los argumentos de quienes se oponían no tienen nada que ver con filosofía política, principios democráticos o cosa parecida. Las principales críticas se expresaron en un farragoso artículo que la mencionada asambleísta Peñafiel publicó en su blog. Son las siguientes: primero, el Código de marras comete el error de hablar de “etapa de gestación” en lugar de “etapa prenatal”, que es lo que corresponde (así dice Peñafiel) al concepto de ciclo de vida. Segundo (y hay que tomar aliento para leer esto): “La definición de Ciclo de Vida también contiene errores de concepto que lo definen como etapas etarias desde el nacimiento hasta la muerte, cuando el ciclo de vida constituye un enfoque de análisis para toma de decisiones que considera a los seres humanos en su proceso de vida analizando la interacción de factores bio-psico-sociales para conseguir una mejor calidad de vida tratando de dar una nueva visión sobre cómo el Estado debe abordar el tema de la satisfacción de necesidades desde un enfoque de Derechos” (entiéndalo quien pueda). Tercero: el Código obliga a todos los ciudadanos a “Vigilar el cumplimiento de las políticas de asistencia social que se desarrollen en su circunscripción territorial”, lo cual es un error pues el régimen del Buen Vivir no tiene un enfoque asistencialista. Hay otros argumentos pero son francamente incomprensibles.

El martes 29 de marzo, con la presencia de representantes de organismos internacionales, entidades gubernamentales y legisladores, tuvo lugar un taller para analizar el proyecto en la sede de la Asamblea. Lo presidió la vicepresidenta Rosana Alvarado. Aquí se presentaron también varias críticas al proyecto pero, según el resumen de la propia Asamblea Nacional, nada se dijo sobre la vocación disciplinaria de la ley o su propuesta de establecer un régimen de control sobre cada aspecto de la vida cotidiana de los ciudadanos por parte del Estado. El derecho al libre desarrollo de la personalidad, del cual el Código del Ciclo de Vida hace tabla rasa, no fue siquiera mencionado.

Finalmente, el jueves 31 de marzo, el CAL resolvió archivar el proyecto de Zobeida Gudiño. Ahora Marisol Peñafiel (cuya bronca con Gudiño obedece a causas desconocidas que quedan para los chismógrafos) puede pasearse por los medios de comunicación adjudicándose la victoria. Lo cierto es que ninguna de sus razones, que no lo son ni mucho menos, fue tomada en cuenta para esta decisión. Tampoco tuvo que ver el hecho de que el proyecto de ley fuera disciplinario y fascista. No. El Código del Ciclo de Vida fue rechazado porque (atención) suprime impuestos. Y sólo un proyecto de ley presentado por la Presidencia de la República (lo dicen el artículo 135 de la Constitución y el 68 de la Ley Orgánica de la Función Legislativa) puede crear, modificar o suprimir impuestos. Evidentemente se trata de un pretexto: hubiera bastado con cambiar un par de artículos para subsanar el error.

El Código del Ciclo de Vida expresa a la perfección lo que el bloque correísta en la Asamblea Nacional piensa sobre la relación entre la sociedad y el Estado, a saber: la sociedad debe ser disciplinada, encauzada y controlada por el Estado y esa disciplina, ese encauzamiento y ese control deben manifestarse en cada etapa del ciclo de la vida (a cada edad según sus particularidades) con el fin de evitar que los individuos desarrollen libremente su personalidad y piensen por su cuenta. Este principio totalitario, claramente manifestado en el proyecto, no fue desmentido en el debate (o mencionado siquiera). Por tanto, si el Código del Ciclo de Vida fue rechazado no se debió a un tema de principios, sino al azar de las circunstancias. Si a Zobeida Gudiño se le hubiera ocurrido este engendro hace cinco, hace tres, hace dos años, muy probablemente habría sido aprobado con las insustanciales reformas propuestas por Marisol Peñafiel. Pero ahora, cuando la prioridad no es tanto controlar la conducta de los ciudadanos como exprimir sus bolsillos para llegar a fin de mes y pasar cantando, lo mejor es no abrirse frentes políticos innecesarios. En resumen: el Código del Ciclo de Vida fue archivado no porque los correístas no sean fachos, sino porque están chiros.

En la imagen, Marisol Peñafiel explica las intrincadas razones por las cuales “etapa prenatal” no es lo mismo que “etapa de gestación”. Foto: Asamblea Nacional.

5 Comments

  1. Lo peor es que el pelagatito Aguilar y sus comentaristas probablemente nunca leyeron el proyecto de Ley, a duras penas la resolución del CAL.

    Pero bueno, como la idea y de lo que se trata es crear polémica por cualquier cosa y envenenar a la gente, el señor Aguilar se paseará con la coronita de experto en temas etarios, erudito en sociología y derecho, periodista de investigación, que escribe artículos desde la breve pero perspicaz revisada de la página web de la Asamblea Nacional.

    Y encima cuánto cobrará a sus financistas.

  2. Concuerdo contigo Eva y los otros colegas, estas babosa-das que propones estos y estas caretucos es de campeonato mundial. Que bueno que 4 pelagatos este sobre la jugada informando de estas “leyes” que quieren pasar de agache estos-as sinvergüenzas que no saben ni donde están parados. Habran copiado -como siempre- en algún libro, tesis o rincón del vago. Basuras, sin cerebro ni sentido común,

  3. Si no fuera por la pena que da la calidad de propuestas, sería solo para reír a carcajadas de las tonterías sin sentido e incoherencias Totalmente opuestas a lo que deben ofrecer quienes hacen las leyes En pagarles a ellos se gasta el dinero de todos !!!

  4. Si que son cínicos y bien caretucos estos APes, se han acostumbrado a torcer la realidad creyendo que nadie se dará cuenta.

    Todavía no caen en cuenta que el pueblo está despertando y les está perdiendo el miedo. Como bien se afirma en el artículo, chiros ya no pueden hacer tratar ruedas de molino.

    DESPIERTA ECUADOR!!! Ya se acaba esta pesadilla ROBOlucionaria, falta poco.

    Ahora hay que impedir que escapen las ratas.

  5. Estos asambleístos y asambleístas lanzan cualquier burrada al aire, o al pleno, en intento de agradar al jefecito y lograr uno de los codiciados puestos a su derecha en las sabatinas.

    Bien que está joya no se haya consolidado.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

Ir Arriba