Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

El próximo 24 de Mayo

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Llevo varios días escribiendo y eliminando líneas sobre el “Informe a la Nación” del 24 de mayo último. En realidad no hubo sorpresas, el contenido y el tono del Presidente fueron los habituales; el tono y los gazapos de la Presidenta –de la Asamblea, a su pesar- también. Me sorprendió la insistencia sobre las leyes de herencia y plusvalía, un balde de agua fría en el peor momento, pero pensándolo bien, está en la línea de su manejo de este último periodo: anuncio e impuesto diseñado para fidelizar el voto duro, aún al precio de profundizar la recesión.

Decidí entonces pasar al próximo 24 de mayo y lo que sería ideal para ese día en que se posesionará un nuevo presidente/a luego de 10 años de gobierno de Rafael Correa, el periodo más largo que ha tenido un gobernante en nuestra historia.

El próximo gobierno debe comprometer como una de sus tareas iniciales el sincerar las cifras en el país. Necesitamos saber el monto y las condiciones de la deuda externa y el petróleo ya comprometido, lo que se debe a proveedores, las transferencias pendientes a gobiernos seccionales, el número de funcionarios públicos y la situación real del sistema de seguridad social. Solo desde ahí se podrán enviar las señales necesarias para la economía: reglas de juego estables, incentivos claros a la producción y el empleo y la firme convicción de que el país necesita un vigoroso sector privado que sepa que aquí existen las condiciones y la decisión para que crezcan y se consoliden sus iniciativas de todas las dimensiones.

El presidente que jure su cargo el 24 de mayo de 2017, debe anunciar acciones para la reconstrucción del sistema político y la institucionalidad democrática, y no me refiero exclusivamente a reformas constitucionales o legales sino también a compromisos de actuación: el uso respetuoso de la facultad de objetar leyes, reuniones periódicas con presidentes de partidos políticos y jefes de bancada, un directorio plural en los medios públicos, límites estrictos a la publicidad oficial y los enlaces, etc. Este periodo de concentración de poder y estado de propaganda no se revierte ni denostando de él ni solo reformando normas sino, sobre todo,  reemplazando estas conductas por nuevas formas de relación institucional. Nos urge un cambio de modelo político más  que de modelo constitucional.

Es fundamental aceptar que, lo que desde la oposición o la ciudadanía se evidencia como excesos y discrecionalidad, desde el poder se vive como privilegios. Y no es fácil que alguien abandone voluntariamente sus privilegios, por lo que deben existir compromisos claros y explícitos –con plazos- respecto de la reforma o derogatoria de los mecanismos de extorsión creados en determinadas leyes e instituciones (la SUPERCOM, varias normas del COIP o las resoluciones que convierten a los informes de Contraloría en requisitos indispensables para la indagación de peculado, por poner unos ejemplos).

Finalmente, y retomando las palabras con las que Correa cerró su último Informe a la Nación, el próximo presidente deberá plantear las condiciones del pacto ético que como sociedad nos debemos mucho más allá de un proceso electoral. Que no se atreva nadie a dar sermones de ética mientras la prensa seria y las redes sociales no se dan abasto con los escándalos de corrupción sobre los que él guarda silencio. Y me refiero al Presidente y a todo su gobierno.

Más que tener o no inversiones en otros países, deberíamos optar por una dirigencia política que tenga su proyecto de futuro situado en el Ecuador, que ejerza el poder con la consciencia de que cuatro años después esperaría conservar el saludo de sus vecinos, la tranquilidad de ir por las tardes a comprar el pan, ir al cine, al teatro o al parque, y no verse obligado a vivir en otro continente impedido de caminar por la misma vereda que quienes han sufrido las consecuencias de sus decisiones.

8 Comments

  1. bien traido a la memoria sobre la transparencia de la deuda publica nacional e internacional, solo asi sabremos cuanto es realmente lo que se debe y a quienes y a intereses, seguro, se consideraria coo deuda ilegitima .

  2. Considero importante también que el próximo presidente y el gobierno a elegirse realice investigaciones y tome acciones sobre los actos de corrupción que existen y son develados día a día. Cualquier dejar pasar y usar la queja solo en tiempo electoral nos dice que esperar a futuro. No critico el hecho de que usted haya apoyado al gobierno y ahora sea crítica, errar es parte de generar experiencia, que esas experiencias y actos fallidos construyan su quehacer político haciendo un mejor espacio de servicio a la ciudadanía.

  3. La presencia de esta persona en 4 pelagatos les resta credibilidad y reputación. Les hace más mal que bien. Romo fue una de las culpables de que Correa llegue a tener tanto poder. Ni ella ni Correa ni cualquier otro de este régimen debe volver al gobierno. Ni siquiera tiene talento para escribir. Mejor lo haría el oportunista Ramiro González.

  4. Usted, María Paula, y sus amigos de “Ruptura” fueron parte de este gobierno corrupto y lo defendían con el mismo énfasis que hoy o critican. Me parece que desde ya están buscando espacios en el próximo, cualquiera que este sea. Qué puesto le gustaría, ¿ministra, embajadora?, mínimo asesora supongo. Ojalá los ciudadanos se acuerden de usted.

  5. Qué descaro…!!! Luego de que defendió tanto a este gobierno , no debería ni presentarse públicamente, peor opinar de política
    Están perdiendo espacios con este tipo de personas

  6. Ud. se olvida de lo funadamental: desmontar el hiper-presidencialismo (recuerdo que Ud. mismo lo bautizó así en una entrevista en Radio Democracia) que Ud. mismo ayudó a construir en la Constituyente de Montecristi. Un “pacto ético” es totalmente insuficiente para romper la concentración del poder, hace falta una nueva Constituyente para ir a una Constitución que promueva y permita las libertades y facilite la construcción de una nueva y más profunda democracia.

  7. Lo principal es que se restablezca la etica y la democracia.

    Que el próximo gobernante sirva al pais, no se sirva del pais.

    Que realize una accion tutelar sobre la produccion, mas no se convierta en una aspiradora de lo que ganan los productores.

  8. Que importante para el Ecuador que el próximo presidente sea un patriota dispuesto a priorizar la reinstitucionalidad, rendición de cuentas al correismo en medio de una crisis financiera heredada. Todos debemos reflexionar y no equivocarnos

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