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Besos a los sufridores

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Mientras más alto volamos, más duele la caída: es una poética y condescendiente descripción de la arrogancia y del trauma que causa estrellarse contra el piso. Sin humildad, certezas personales y pies asentados en el planeta, los envanecidos burócratas de alto nivel –escuálidos éticos y sin antecedente de mayores logros– han flotado en sus nubes durante diez años. Cuánto les va a doler perder sus privilegios como ya han perdido la credibilidad.

Aventando besos a los opositores, despreciativamente llamados sufridores, los correístas, en todas sus voces, han tratado de minimizar las críticas. Convertirlas de racionales en estomacales. Nada dicho fuera del círculo de poder tiene valor o alguna certeza. Estos correístas, que físicamente pusieron distancia con el común de las personas rodeándose de guardaespaldas, ayudantes, autos, boato para agraciar sus complejos, marcaron intelectualmente distancia con todo lo que no sea proferido como verdad irrefutable por su líder.

Así gobernaron. Revolcándose en la abundancia. Hasta que de un golpe (aunque los sufridores lo anticipamos) la plata se terminó y la economía colapsó. Cuando eso sucede; es decir, cuando el Estado deja de ser gastador, no hay plata para mantener el espejismo y se deprimen la industria, el comercio, la agricultura… Los que más pagan las cuentas son los pobres. Esta es la paradoja de los populistas que condenan a los pobres a sufrir más por sus desvaríos.

Ahora los sufridores ya no somos los que debemos recibir besos por haberle anticipado el desastre. Ahora son los desempleados los verdaderos sufridores y seguramente no se satisfarán con guiños o besos sabatinos. Los 166.000 desempleados que perdieron su trabajo desde marzo de 2015, o desempleados que no lo encuentran. Maldito sea el momento en que un padre de familia pierde su trabajo o un joven se frustra por no encontrarlo. Maldito sea todo experimento que provoca ese daño.

Y es paradójico que, a pesar de ese ejército de verdaderos sufridores que dejan de tener una fuente de ingresos o tienen la certeza de que no la conseguirán, el rostro sonriente de sus causantes sigue retando la vergüenza. La mueca de risa, montaje publicitario que exalta el cinismo, es una afrenta al daño infringido a los desempleados y subempleados.

Qué duro es dejar sin trabajo a una persona. Quienes sabemos de esa experiencia, lo sentimos. Porque las ventas bajan. Porque la gente no puede pagar precios inflados por impuestos. Porque hacer negocios, por fuera de la obra pública, es tan difícil.

Chirlazo a los desempleados: la cruel publicidad recuerda que este gobierno pensó en ellos creando un seguro. Gran logro. ¿Acaso no entienden los correístas que no hay seguro que compense perder un empleo? El empleo se habría sostenido si hubieran oído la recomendación de despetrolizar la economía, abrir mercados y defender la dolarización con exportaciones. Ese sería un logro decente.

Los sufridores son los herederos-víctimas de la algazara del derroche. Esos sufridores a los que les robaron la esperanza. Porque no hay mayor dignificación del ser humano que tener la oportunidad de tener un empleo estable. No estar en la lista del asistencialismo.

El Banco Mundial ratifica que el Ecuador decrecerá en 4% en este año y 4% en 2017.  Un efecto acumulado que supera el colapso de 1999. En el último año tenemos una pérdida de dos puntos en el porcentaje de empleados. Es una pésima noticia que debería obligar a que sus causantes se escondan por vergüenza. Lo peor es que no existe la esperanza de que se creen nuevos empleos que reemplacen a los perdidos.

En el próximo show sabatino ojalá que Correa se acuerde de esta legión de sufridores en el desempleo. A ver si les lanza besos. Y a ver cómo los reciben. Mientras más alto vuelan, más duele la caída. Por eso es mejor la huida. ¿Cierto, Correa?

5 Comments

  1. Los “economistas” lucidos de tienda, que manejan la administración del pais al susto y saqueo impune, a costa del Estado de propaganda son “sangre amarga”, no resisten la crítica, el comentario, la observación, el análisis, recomendaciones, conclusiones: técnicas, especializadas, contraste, denuncias fehacientes, que dan al traste con sus creencias y lirismos supuestamente verdades absolutas, zapatean el piso, golpean la mesa, rompen diarios, insultos a la inteligencia, conspiraciones prensa corrupta, golpismo opositores, es decir caen en sus propias contradicciones, incoherencias, indolentes, relegados bienestar y derechos sociales de ancianos, jubilados, guardias privados, proveedores, seguridad social y servicios, el empleo decrece, poder de compra incompatible, pendientes deudas sin fondos economicos y financieros, etc. Desdicen a sus propios demonios y lemas: estrafalarios “el ser humano sobre el capital”, esta aventura ilusa del dictadorzuelo amargado, el pueblo y sus “sufridores” no padecian antes de la revolucion. Ya estamos hartos hasta el gorro de embusteros politiqueros, la impunidad no reinará, el pueblo volverá por sus fueros.

  2. Excelente! como todos estos articulos, que nos ayudan pues expresan lo que los ecuatorianos de bien pensamos y sabemos que esta mal, pues tenemos referencias de la correccion de los verdaderos senores de la politica aqui o en cualquier otra parte del mundo. Es lastimoso que vivamos ahora esta situacion con gente “sin mundo” , de baja categoria, a quien sigue ciegamente un rebano de gente ignorante, o humilde sin recursos sobre todo de tiempo para enterarse de lo que realmente es la tal “revolucion ciudadana”. Les felicito!

  3. NO olvide que a mas de la caida de 4% en produccion, esta la deuda externa. La pagaremos al igual que en los “Viejos tiempos” todos. Como el mismo dice: La hostoria le dara su verdadero lugar y no seran precisamente los borregos la que la escriban.

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