Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

carlos ochoa

Los farsantes de la moral oficial

en La Info por

El aparato de censura y control de la información del correísmo y la Ley de Comunicación –que este sábado cumplirá tres años de vigencia– no sólo sirven para hostigar a los disidentes del correísmo y a quienes piensan diferente.

O para mantener políticamente disciplinados a los medios y disuadirlos de meter las narices donde no les conviene.

O para imponer la verdad oficial de los hechos noticiosos con remitidos de publicación obligatoria como los que diario El Universo recibió el último fin de semana (tres en un día), con títulos tan jocosos como “Incremento temporal del IVA en Ecuador no es una razón para que ecuatorianos compren en Ipiales”.

No. La Supercom y el Cordicom, con la ley en la mano, con todo su engranaje de intendencias regionales y su jauría de sabuesos, su policía semiológica y sus direcciones “de monitoreo y análisis”, “de vigilancia y control”, “de procesos y sanciones”, “de gestión preventiva e intervención jurídica”, sirven sobre todo para mantener la moral y las buenas costumbres en la esfera pública. Para castigar a quienes las vulneran. Para enderezar a los obscenos, a los impúdicos, a los malhablados, a los procaces, a los políticamente incorrectos. A los que nos hacen pecar. A los que dicen presos en lugar de decir PPLs. A los que dan mal ejemplo.

No es extraño que, para presidir un aparato semejante, se eligiera a un ciudadano de moral intachable y costumbres ejemplares. Un ser casto, abstemio, virtuoso, carente de todo vicio: el superintendente de Comunicación, Carlos Ochoa. La mayoría de resoluciones que ha firmado, desde el nacimiento de su organismo en 2014 hasta la fecha, tiene que ver con la moral y las buenas costumbres. Esa jurisprudencia es su doctrina, su legado a la posteridad. En ella se expresa como un auténtico árbitro nacional de la decencia y el buen gusto.

Ochoa es el hombre en quien parece haber estado pensando Joan Manuel Serrat cuando escribió su canción Los macarras de la moral: maestro para pescar en el río turbio del pecado y la virtud, experto en fabricar platos rotos que acaban pagando otros (periodistas y medios de comunicación), reparte sanciones económicas a diestra y siniestra.

¿Algún medio de comunicación, en cualquier rincón del país, observa lo que él llama “un comportamiento negativo para el desarrollo cognitivo de los menores de edad”? Diez salarios mínimos de multa.

¿Alguien se expresa con lenguaje que, según él, “no observa las reglas mínimas para la convivencia en el marco del respeto a los derechos de otras personas”. Diez salarios mínimos de multa.

¿Hay quien se atreva a “irrespetar los derechos del Estado intercultural” (“los derechos del Estado”, así discurre la mente de Ochoa)? Diez por ciento de los ingresos del trimestre de multa.

Por pronunciar la palabra “moza”… ¡Multa! Por poner en duda los valores de la moral cristiana… ¡Multa! Por mostrar demasiada piel o demasiada sangre… ¡Multa, multa, multa!

La semana pasada, 4pelagatos contó el caso de dos periodistas deportivos: Luis Baldeón y Aurelio Dávila, los conocidos Barman y Droguin de Radio Fútbol. La Supercom se ha enseñado con ellos por su incorrección política con tan sistemática aplicación que da motivos para sospechar de sus intenciones: les ha seguido once procesos en 18 meses. Algunas de las resoluciones emitidas por Ochoa contra ellos son dignas de figurar en cualquier antología el curuchupismo y la mojigatería criollas.

Por ejemplo, aquella que dice que el sentido fundamental del matrimonio es la procreación y que el adulterio se opone al orden sobre el cual descansa la República, para concluir castigando a Dávila y Baldeón por haber hecho el elogio de la infidelidad.

O esa otra en la que el superintendente expresa su preocupación por el “ejemplo negativo y errado” que reciben los niños cuando escuchan a Dávila y Baldeón pronunciar malas palabras. Palabras que, más tarde “pueden ser replicadas en contra de un compañero de escuela”.

Todo esto arropado en un lenguaje seudojurídico salpicado con citas de Cabanellas, o intercalado de argumentaciones semiológicas tan precarias como incomprensibles, que no consiguen ocultar el proverbial moralismo que se encuentra en el fondo.

En una ocasión se sancionó a diario Extra por combinar, en un montaje gráfico sobre un accidente aéreo en Ucrania, la foto del lugar donde cayó el avión con la imagen una mujer depositando flores en homenaje a las víctimas. El vuelo semiológico, del cual hay que responsabilizar a los semiólogos de intendencia del Cordicom, era delirante.

La “violencia simbólica” de este montaje gráfico, según los expertos refrendados por el superintendente, “se manifestaría en el quiebre del código de la cotidianidad (rituales de interacción): de un lado, las imágenes de cuerpos muertos y fragmentados; de otro, la imagen de una mujer con vestido corto, floreado intentando significar el ‘luto en Ucrania’, por tanto, se violentaría la cotidianidad”. Es decir que a “la morbosa exhibición de la muerte”, de la foto de arriba, sigue una “gratificación y reificación a partir de la representación de la vida”, en la foto de abajo, operación que sigue “un orden de discurso que va de masculino a femenino” y que “termina en sesgo de impacto que permite un reciclaje o circularidad de la lectura”. ¿Quedó claro? ¡Pero si hasta Carlos Ochoa lo entiende! Lo firma, de hecho.

supercom, extra, imagen muerte vida,

Un caso más reciente fue el de diario La Hora de Santo Domingo, al que la Supercom sancionó por publicar una nota titulada “Quemada por su madrastra”. Es la historia de una niña de tres años, cuya identidad el diario no revela, que ha sido víctima de brutales maltratos. Según el informe de Ochoa, “La publicación alimenta en los lectores la atracción por lo desagradable. Se expone a la supuesta víctima de maltrato en condiciones que afectan su dignidad, su derecho de imagen y privacidad, lo que denota la forma utilizada por el medio para dar a conocer una información que se supone privada, íntima, que al exponerla al público se convierte en algo obsceno”. Se refiere a la fotografía de una niña de tres años que fue quemada por su madrastra y que el documento firmado por Ochoa describe con estas palabras: “Una imagen en escala de grises parcialmente difuminada en la que claramente se observa la espalda y parte de los glúteos con ampollas de la menor”. Esa fotografía “parcialmente difuminada” pero tan clara, tan morbosa, tan atentatoria del derecho a la intimidad de una niña, por favor, cúbranse los ojos, es ésta:

supercom-imagen parcialmente difuminada

¿Qué tiene en la cabeza el superintendente Ochoa? Hay que ser francamente retorcido para que la borrosa, indeterminada exhibición de una minúscula fracción de nalga infantil le altere los nervios a uno.

También el canal 5 de televisión, Televicentro, fue sancionado por mostrar las imágenes “parcialmente difuminadas” de una decapitación perpetrada por los terroristas de ISIS. “Desde una perspectiva semiótica”, explica Ochoa en la resolución respectiva, el crimen del noticiero consiste en haber aplicado (por favor, tomen asiento) “un lenguaje específico, con una serie de elementos determinados entre (signos) y una serie de relaciones entre ellos, de manera que por su uso se produzcan significados. Y el significado fue la entrega de un producto informativo de alto impacto emocional y violento en franja horaria no permitida”. La cita (incluida esa inescrutable palabra signos entre paréntesis) es textual.

Si un juez se expresa a través de sus providencias, las resoluciones de Ochoa lo retratan de cuerpo entero. A él y al organismo que preside. Gente retorcida, ávida de sangre. Resentidos que ejercen su metro cuadrado de poder con todo el rigor que les dictan las tripas. Y las hormonas. Ellos son los guardianes de la decencia y el buen gusto del régimen correísta. Son la mecha de la sospecha, el meollo del mal rollo. Son los macarras de la moral.

Foto: diario La Hora

22 Commentarios

  1. Lo maximo este superintendente de los mojigatos, por que no sanciona a su amo por la huevadas que habla todas las semanas y al parecer no vio la entrevista de Carrion a Sr. Oscuro que si merecen sancion en fin viva la porqeuria

  2. Me temo, que con este Ochoa impresntable en lo ético, lo moral y en virtudes-valores; caeremos en la posibilidad de hacer tabla rasa con los valores. No, por favor no. Este pajarraco es repugnante, precisamente por su falsa mora, sus falsos principios…el único que dicta sus actos, es su voluminosa panza y sus aspiraciones y ambiciones. No dejemos que miserables de esta calaña nos hagan perder la noción de los valores y principios. Precisamente uno de ellos es no ser un repuslvo hipócrita. que se coja su amancebada, el tan correcto, y
    se vaya a la m…..

  3. Muy sencillo describir a este personaje que se cree el oraculo de delfos; ochoadog.
    Bueno si su jefe cree que todo lo que toca es oro pues , el no se queda atraz.

  4. Sería interesante conocer cuanto nos cuesta a todos mantener este armatoste inservible.

    Seguramente para funcionar debe haber una sarta de burócratas leyendo todos los diarios del país, viendo la programación de más de un centenar de canales de televisión y escuchando las grabaciones de algunos cientos de radioemisoras, fácil darse cuenta que es muchísima gente que se necesita para estar chequeando todo eso.

    Ni que decir de toda la infraestructura que se necesita para grabar contenidos de todo el país de radio y tv para dárselas serviditas al burócrata inquisidor, seguramente debe haber también jugosos contratos con amiguitos empresarios que ofrecen sus servicios tecnológicos.

    Y con tanta gente revisando minuciosamente cada segundo de información, el trabajo se complementaría con otro ejército de abogados que tienen el duro trabajo de inventarse cualquier ridícula pendejada para justificar sus sanciones.

    Hagan sus apuestas, cuántos millones nos cuesta todo esto? 10 millones, 20 millones, 30 millones?, pero eso no pareces importarles, para eso ya tenemos IVA al 14% y nos quitan exponencialmente parte de nuestro sueldo, y si eso no funciona existe el plan B, duplica sanciones a los medios de comunicación, pero a este ejército de burócratas hay que pagarles al día su quincena.

  5. La irracionalidad del abuso del poder en su máxima expresión, en un estado policiaco con un gobierno (instrumento) represor.
    Burócratas esbirros que solo ratifican las funestas intenciones de una tiranía que se esconde atrás de falsos moralismos, argumentos totalmente carentes de ética y estética.
    El panorama nefasto amerita y exige memoria colectiva para ejercer la justicia en debida forma, el combate a sujetos con delitos imprescriptibles.

  6. Cuanta hipocresía y mojigatería demuestra este funcionario al que todos los ecuatorianos pagamos su salario sin merecerlo.El hombre de bien, el caballero correcto está tan lejos de esta conducta curuchupa ,hipócrita e indigna.!

  7. La verdad, da pena como se trata a un funcionarios de este nivel, pero los ejemplos y situaciones presentadas hacen concluir en lo que la mayoría manifiesta, será que el Presidente lee estas opiniones de los ciudadanos y tomen en cuenta que son de conocedores del tema, no son de los que están reconocidos por algún tipo de recompensa.

    Hay alguna relación con lo que hace otro superintendente que en Ecuador se llama Contraloría General a la cual se le quitaron funciones similares a las que tiene el de la Supercom, claro esto se debe a que son evaluados o auditados los funcionarios públicos a base de las leyes vigentes para la gestión financiera, administrativa y operativa de las instituciones públicas, que serían materia de sanciones mucho más evidentes como la falta de información, rendición de cuentas (como lo hacen las empresas privadas, bancos y más) con estados financieros completos y oportunos (no rendición de cuentos) de que nos va bien, somos los mejores de América y los resultados reales son penosos, da pena, pues tenemos serios problemas financieros para el futuro cercano y más para el de largo plazo, nos gastamos lo que no hemos producido y los proyectos en mi criterio no son “rentables social y financieramente” pueden decir que si desde el punto de vista económico, pero eso es otra “mentira” más.
    En mi criterio y con razones reales todos los funcionarios de primer nivel deben ser multados por varias situaciones relacionadas con la gestión administrativa y financiera, solo como muestra es el incumplimiento y seguramente desconocimiento de estos “funcionarios” de las normas de control interno, publicadas en el año 2009, cuando ya eran gobierno y que establecen los criterios mínimos para la gestión de las instituciones públicas. Una de ellas requiere que la “administración” empezando por el Presidente realice la “Auto Evaluación del Control Interno Institucional” al menos una vez al año y los informes sean de conocimiento público en tiempo y forma, esto quiere decir, señor Presidente, al terminar cada período anual de funciones, para eso tiene el personal administrativo, tiene una unidad de auditoría interna, asesor jurídico, director de Talento Humano y muchos más, la CGE debería establecer una sanción de los mismos 10 salarios básicos a todos los titulares de la entidades públicas que no hayan cumplido con este requerimiento, sanción multiplicada por cada año como lo establecen los policías de tránsito cuando se viaja 5 Km. más del límite autorizado.

    Bueno esta es solo una causa, deben existir muchas más y el CGE debe conocerlas y aplicarles como hace la Supercom con la prensa y los periodistas, pues pertenecen al mismo gobierno, verdad? El CGE fue seleccionado por los mismos que seleccionaron al de la Supercom.

    Edison Estrella

  8. Cuando los ciudadanos nos enteramos que se creaba la SUPERCOM ya sabíamos que era una una Superintendencia con leyes para hostiga, sancionar y perseguir a las personas y medios de comunicación que discrepaban o simplemente no pensaban como el Gobierno.
    Al momento que el actual Superintendente fue elegido no cumplió con requisitos que estipulaba el reglamento elaborado por el mismo CPCCS.
    En los días que anunciaba la creación de esta superintendencia muchos ciudadanos y comunicadores nos pronunciamos en el sentido de que no era necesaria esta superintendencia con sus leyes por que ya existían reglamentos para sancionar a las personas o medios de comunicación que podríamos incurrir en este aspecto.

  9. Ochoa lo único que te pido como cuencano no regreses por favor a nuestra tierra, tipos como tu no los necesitamos .( moralistas sin moral).

  10. Todos los colaboradores de Correa necesitaban ser lo que son: unos don nadie, para llegar a tener esos cargos que lo que requieren es agacharse ante el dinero que les ofrece el amo, tan necesitado de venias para convencerse que ésta es la década ganada.

  11. Me pregunto si Ochoa y los demás correístas “intelectuales”, como los socialistas de cafetín de El Telégrafo, se darán cuenta que al terminar este gobierno NUNCA tendrán cabida en ningún otro lado.

  12. Muy peligroso es que el gobierno se meta a decidir que está bien o mal con el contenido de los medios. La sociedad tiene muchas expresiones con las cuales no siempre estaremos de acuerdo. Algunas son burdas y groseras, pero nunca es justificable que el gobierno regule los contenidos, eso es jugar con fuego. En tal caso, debe ser la ciudadanía la que ponga denuncias si es que se ha sentido ofendida. No podemos estar todos sujetos a la moral única de una autoridad o institución.

  13. Mientras más débil se sienta el gobierno más fuerza aplicará en la represión. Lo estamos viendo en Venezuela q es modelo de Alianza País 35

  14. mi apoyo incondicional a estos periodistas valientes que dijeron la verdad desde el principio incluso cuando el sátrapa enajenado y saqueador ególatra Rafael Correa tenía engañada a la mayoría, incluido yo; pero no hay algo más sabio que el tiempo que pone todo en su lugar incluido al mayor farsante de la historia ecuatoriana que tras la propaganda millonaria, las mentiras y la manipulación resultó muchísimo más corrupto y ladrón que Jamil, Abdalá y Lucio juntos. Mi HOMENAJE muy sincero para todos los periodistas de 4pelagatos

  15. es clara la obsecion de un individuo, que jamas en la vida privada, bajo niguna circunstancia podria haber sido elegido , como director de algun medio de comunicacion colectiva de caracter privado, este sujeto llego gracias a la lamboneria que persiguio y lo hizo de la manera mas sencilla y facil , adulando al presidente mas simpatico, segun Correa, este sujeto, es incapaz de redactar un documento sin que alguien lo corrija y le de consejo de como hacerlo, le perjudica, su dizque obsecion de ser imparcial , quizas, cuando era niño, alguien de su familia , le imponia que sea un abogado y que luego sea juez, pero de ninguna manera sea periodista, al analizarle , este resulta que no sirve ni de periodista y peor aun como juez, y se esta encaramando en su sueño de perro de ser cortesano de los medios de comunicacion , el juez supremo, ojala, cuando termine este periodo, todos los medios de comunicacion a el segundo inmediato de que termine el correato ya esten presentados juicios de repeticion contra este y otros sujetos que se creen los pavos de la justicia periodistica, a renovar fe en una ley de comunicacion imparcial, en una ley de comunicacion real, en la cual la gente sea informada realmente, con reales fotos o videos de, crimenes de estado, criminales que hoy estan protegidos, que a veces el trabajo que realiza la policia queda en la impunidad, por que los afectados no pueden identificarlos y ayudar a que se consiga verdadra justicia, este mal sujeto debe ser el primero de ser llevado a las cortes de justicia.

  16. Torquemada de a luca. La cara de Ochoa lo delata, es un tipejo lleno de complejos y frustraciones y envidias que libera “sancionando” a los “infractores” de la ley y buenas costumbres.
    Es típico de los tiranos rodearse de gentuza de esta laya para ejecutar sus órdenes. El enano patizambo y acomplejado Joseph Goebbels es el mejor ejemplo de esto.
    Ochoa (y el resto de secuaces de correa) tendrá que responder tarde o temprano por sus abusos y fechorías

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