Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Este poder quiere FF.AA. incondicionales

en Columnistas/Las Ideas por

 El Presidente Correa, en su afán de desprestigiar a las Fuerzas Armadas, recurrentemente se vale de sofismas. En contestación a la pregunta de un “periodista” de esa cadena ideologizada llamada Telesur, dijo, entre otras cosas, que “la aspiración de los militares retirados era que un militar en servicio pasivo sea Ministro de Defensa”. Nadie, absolutamente nadie cuestiona la potestad constitucional del Jefe de Estado de nombrar a sus ministros. El problema y los cuestionamientos que se han hecho, es ¿a quiénes y por qué los nombra?

Lo más atrevido fue nombrar a un conocido enemigo de los militares, poeta irreverente, otrora defensor de la libertad de prensa y de los indígenas. Sólo vale recordar unas cuantas perlas: Los barcos fantasmas de Noruega, El Universo (21/07/2004). “Hay secretos militares que son estratégicos. Hay secretos que siguen siendo secretos por fuerza de la costumbre y porque los militares no se habitúan a la luz, prefieren los claroscuros”. ¿A quién sirven los militares? El Universo (07/07/2006). “Y los militares no tuvieron mejor idea que entrar con gases lacrimógenos, para así sumarse a la violencia contra los pobladores. ¿Por orden de quién? ¿El que ordenó el ataque conoce la Constitución? ¿Sabe que en la Constitución el Estado se compromete a respetar y hacer respetar los derechos colectivos de los pueblos, y uno de los derechos colectivos es el de la sobrevivencia sin que ella se vea afectada por la contaminación de su ambiente?”.

La perla mayor: Y la madrugada los sorprendió en el poder (p.90). Editorial Planeta. “Detrás de los coroneles que intervinieron el 21 de enero, latía el resentimiento por los acuerdos de frontera con el Perú firmados en 1998, acuerdos negociados con el disgusto (e incluso las lágrimas) de los jerarcas militares. Detrás de los coroneles de enero, estaba esa desventurada fracción militar que se autodenomina ‘Héroes del Cenepa’, y que es el sector más reacio a renunciar a un nacionalismo que está, paradójicamente, en contradicción con el pensamiento indígena”.

Del resto de los ministros ni hablar, incluido el “Corcho” Cordero de ingrata recordación. Del actual, sus antecedentes como agitador y activista profesional, antinorteamericano y antimilitar, me relevan de cualquier comentario. Sólo una perla: en el marco de la Asamblea de la OEA en Guatemala, los representantes de los países de la ALBA, decidieron retirarse de la Junta Interamericana de Defensa (JID) de la OEA. En ese entonces, el canciller Patiño manifestó que “la JID ha hecho de nuestros Ejércitos y policías apéndices de los intereses norteamericanos” y sólo ha servido “para formar gente para vigilarnos y controlarnos”.

La gran frustración del gobierno ha sido, que no ha podido cooptar a los militares ecuatorianos para su proyecto político, como sucede en Venezuela, en donde, las máximas autoridades militares han declarado que “las Fuerzas Armadas Bolivarianas, están casadas con el proyecto político de Chávez”.

El último acto oficial que hizo Chávez antes de partir a Cuba y morir, fue posesionar al Almirante Diego Molero como Ministro de Defensa. La respuesta de Molero fue un acto de incondicionalidad impropia de un militar de honor: “¡Cuente con la lealtad plena de su Fuerza Armada Nacional Bolivariana! !Rodilla en tierra frente a usted mi comandante! ¡Independencia y Patria Socialista!, ¡Viviremos y venceremos”.

Las victoriosas Fuerzas Armadas ecuatorianas, se deben a su pueblo, son y serán democráticas y no están alineadas a ningún proyecto político, ni de éste y de ningún gobierno.

Alberto Molina Flores es coronel (r)

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

No creo en Moreno

Si Moreno llama al diálogo, al reencuentro, si propone la eliminación de
Ir Arriba