Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

fander falconí ríe

Y ahora… Fander contra los pokemones

en La Info por

La reacción de Fander Falconí ante los pokemones es la misma de los comunistas ante el surrealismo: los desprecia porque escapan de su control.

Demostración inequívoca de todas las miserias de Occidente, compendio de los males que arrastra consigo el capitalismo, el juego del Pokémon Go, la aplicación para celulares más exitosa de todos los tiempos, nos muestra a qué nivel de degradación moral hemos llegado. Al menos es lo que sugiere el ex canciller en la última columna que escribió para el diario correísta; columna que lo volvió a colocar en la lista de tendencias de las redes sociales entre la incredulidad y el jolgorio de los internautas. Porque Fander es el hazmerreír del Twitter: primero fue su candorosa propuesta de que los ecuatorianos se saludaran con las palabras “buen vivir”; luego, su alegato contra la endogamia de los ricos; y ahora esto: una diatriba contra los pokemones.

No es fácil seguir la línea de su razonamiento, en el supuesto de que tenga alguna. Su artículo empieza por esbozar la teoría confusa, pero del todo coherente con el manejo económico de su gobierno, de que la miseria trae la felicidad. Por lo menos contribuye a alcanzarla. Eso de tener resuelta la subsistencia, arguye, “parece traer problemas existenciales”. Por eso, “varios países ricos encabezan la lista de las mayores tasas de suicidios mientras Haití está al último”. Y si no es el suicidio es la autoestima baja, la anorexia, la bulimia, la automutilación o esa otra manera de amputarse a sí mismo que es la fuga de la realidad. En fin, los pokemones.

Falconí plantea una delirante interpretación de las reglas del juego. En su mente retorcida (no hay otra palabra), el proceso de búsqueda y captura de pokemones al que apasionadamente se entregan los jugadores evoca el ruin oficio del cazarrecompensas que perseguía fugitivos en los tiempos de la esclavitud en Estados Unidos. ¿Cómo se le pudo ocurrir tal cosa? “La profesión más detestable –dice– hoy se vuelve honorable gracias a un juego”. La analogía es tan gratuita que valdría lo mismo si se la aplicara al juego infantil de las escondidas.

La diversión estaba servida. En las siguientes horas después de la aparición del artículo, el Twitter se llenó con cientos de mensajes como estos:

Sin embargo, quizá no deberíamos reírnos tanto. Lo que preocupa a Fander Falconí es lo mismo que pone en alerta a los carceleros: las posibilidades de evasión. Reprocha a los pokemones su capacidad de “provocar la fuga de la realidad”. Él, desde luego, prefiere el encierro. Les atribuye el hecho de que “la juventud no lee ni hace deporte y se llena de dulces y licor”. Él, en cambio, cree en una revolución que ofrece un modelo de disciplina y buen comportamiento. Finalmente, acusa al juego de “embrutecer a las nuevas generaciones”. Él, claro, debe tener sus propias ideas sobre el desarrollo de la personalidad que no deben andar lejos de vigilar y castigar…

Sueños de perro de un intelectual de izquierdas. Se empieza por controlar la economía y adjudicar la producción al aparato del Estado. Se continúa censurando las opiniones y atribuyendo la comunicación a los órganos del gobierno. Se termina, en el extremo del delirio, vigilando la conveniencia de los juegos y su adecuación al modelo político vigente. ¡De los juegos!

Es de risa, de acuerdo, pero también de miedo. Fander Falconí cree que entiende la mente humana, por eso se autoriza a meterse en ella y señalarle el camino. ¡Ni siquiera entiende el juego de los pokemones, va a entender la mente humana este pobre ser de cerebro cuadriculado y pensamiento obtuso! ¿Qué se puede esperar de una persona que prescribe el hambre para mitigar el suicidio? ¡Claro, el hambre es altiva y soberana; el suicidio es capitalista! ¡Fander Falconí sería Pol Pot si sólo le dieran el chance!

Falconí es incapaz de comprender la irreductible complejidad de la sociedad contemporánea. Desconfía de la evasión, del ocio, del hedonismo y del placer que no se deja fijar reglas. Le pone incómodo la realidad virtual que plantea relaciones espacio-temporales no contempladas en los manuales del partido. Sospecha de los juegos, de la tecnología, de los nuevos consumos culturales, de todo aquello que ponga patas arriba los megadiscursos, las ideas absolutas, las grandes ideologías que pretenden organizar el mundo de la vida… Le sentaría bien el papel de policía moral del tiempo libre, así podría escribir en el diario correísta sobre los temas más variados: la difusión del espíritu del capitalismo a través del juego del Monopolio; la perversidad de las metáforas sobre el ascenso social en el subibaja; el lenguaje y las prácticas machistas en el Cuarenta; las nuevas formas de bullying y acoso escolar en el burro de la baraja…

La evasión, el ocio, el hedonismo, la ligereza de los juegos… Nada de eso se compadece con un modelo político que aspira al control de la sociedad por el Estado. No es casual que Pokémon Go haya sido ya prohibido en China, el socio estratégico número uno de los correístas, y que las razones de esa prohibición parezcan directamente inspiradas en el artículo de Falconí: porque es “una amenaza para la juventud”; porque “trae el virus de la estupidez”; porque puede “agravar la lacra social de la adicción”.

¿Por qué Fander Falconí se ha lanzado contra los pokemones? Muy simple. Porque no los puede controlar. En el fondo, porque les tiene pánico. Pikachu ya forma parte de los fantasmas que pueblan sus pesadillas que, a juzgar por sus artículos, deben ser kafkianas.

23 Commentarios

  1. Este coloso del resentimiento social que es Falconí, se atreve todavía a hacer una analogía con los años de la esclavitud, cuando es mas fácil mirar la cacería que realizan los canallas de la robolución del siglo XXI en Venezuela, Nicaragua, Boliva y Ecuador contra todos aquellos que desenmascaran las atrosidades y latrocinios de esta banda de pillastres y que nos tienen hundidos en la esclavitud de mantenerlos a ellos en SU BUEN VIVIR, mientras los ricos, los clase media, y los pobres comemos mierda.

    Y si ahora ser pobre es bueno y estar en la miseria es bueno…. no habían botado el 84% de estafados ecuatorianos por Correa para que nos deje al Ecuador en las vías hacia el primer mundo????…. que le recuerden a Falconí las maravillas que hablaba Correa en las campañas del 2006 y sus creativas ideas para disparar la economía del Ecuador.

  2. “Conductor de autobus es despedido por jugar Pokémon Go en plena autopista.”
    “Un conductor de autobús, investigado por jugar a ‘Pokémon Go’
    Una de las pasajeras denunció el suceso con una foto que compartió en redes sociales.”
    “Un conductor choca contra la policía por ir jugando a ‘Pokémon Go’
    Un joven de Baltimore se despistó con el videojuego y embistió un vehículo policial en un incidente sin mayores consecuencias”
    -Cuidado se chocan por ver en todo a picachus

  3. Comprobado nuevamente que los cerebros ociosos de la revolución, no pueden superar la mediocridad de la que hacen alarde cada vez que abren la boca o mueven los dedos en un teclado para pretender negar sus enormes limitaciones, ya no sólo morales y éticas. Hasta cuándo tendremos que soportar el oscurantismo AP.

  4. Excelente artículo. Brillante como casi siempre. Y para aquellas ocasiones en donde hay falta de rigor en el artículo, tal vez Fánder la ayuda a Roberto a encontrar Pokemones en la túnel Guayasamín.

  5. Si el comentario de Roberto fue dirigido a Fander, déjame decirte que tanta sobredosis de palabras muy bien dirigidas chocará brutalmente contra su obnubilación. Felizmente no es un desperdicio de lectura porque los de sentido común somos muchos más y mañana nos asombraremos nuevamente, cuando Fander esté de acuerdo con 50 latigazos para aquella persona que tenga antenas parabólicas en su casa (como ISIS).
    Saludos y gracias por su valor.
    Carlos

  6. A mi me parece absurdo y estúpido el juego del Pokemon Go, lo tengo prohibido en mi casa porque sí considero que es una pérdida de tiempo completa y aliena a los jóvenes y adultos que lo juegan (ver las estúpidas situaciones que se dan en EEUU por capturar un pokemon), pero de ahí a pensar que es el Estado el que debe tomar las decisiones y manejar nuestras consciencias en la sociedad y familia hay un gran abismo.

    • Usted tiene derecho a pensar como Fánder Falconí dentro y fuera de su casa. Mientras no se lo prohiba alguien en su casa, tal como usted lo hace, o como pretende hacerlo Pikachu Falconí.

  7. Roberto, y pensar que retratas a carta cabal a un “intelectual” del regimen, el mismo que demanda oficina de lujo en FLACSO para estar separado del común de los profesores, no quiere compartir con los del mismo rango, seguramente porque ni en su propio programa lo toman en serio. Gracias por desnudar a la burocracia mas perversa de nuestra historia porque FLANDERS sigue siendo eso, esencialmente un burócrata de Alianza País disfrazado de profesor universitario, pero con balcón academico en la misma FLACSO que sus amigotes tratan de undir en estos dias para cazar a río revuelto. No obstante, falta tomar en cuenta en tu artículo, Roberto, un hecho relevado por el propio Correa: que al diario en referencia no lo lee ni nunca lo ha leido nadie y que, probablemente, a FLANDERS solamente lo lee su moza, aquella a la que oculta siendo la secretaria mejor pagada de FLACSO –con sueldo del nivel del presidente Correa. Flanders, Roberto, me temo que tiene unos complejos mucho mas grandes que los que apenas vislumbras en esta entrega. Su desfachatez merece un monumento. Seguro se la pasa jugando Pokemon Go con cierta secretaria, NO CUALQUIERA, SINO LA DEL DIRECTOR DE FLACOS… gracias a las gentilezas institucionales.

  8. En que oscuro momento del Ecuador se engendró esta pandilla de ineptos, corruptos y estúpidos que gobierna al país. Debía aparecer algo como correa para que, alrededor suyo, brote con toda su fuerza una manada de pseudo intelectuales ignorantes salvadores de la patria…

  9. La estupidez humana mi estimado Roberto, no es exclusiva para algunos que se hacen llamar de izquierda, ni para otros que dicen ser de derecha, así como Pablo Neruda, comunista por cierto escribió al amor, al obrero a la libertad, también fue un gorila capitalista como Augusto Pinochet quien quemó libros y desapareció (en fin asesinó) a muchos seres humanos.

    Una vez más la bestialidad no es ideológica, el fanatismo sí……. no he sabido de ningún estado comunista porque hablar de estado comunista sería una contradicción. Lo que pueden haber es actitudes comunistas que definen una ideología motora,

    Estos payasos no son nada, son solo fanfarrones torpes soñando a ser intelectuales, por eso su ambigüedad. A que nivel hemos caído que miembros del partido comunistas asisten a escuchar a Marcela Aguiñaga, eso indica ya la degradación ideológica y la miseria filosófica en la que han caído algunos. Esos señores representan a una visión ideológica? Es claro que no, ahí hay búsqueda del vivir mejor, olvidando cual es el deber que dicen defender,

    Concretando, si soy un ladrón, puedo decir que soy honesto, puedo gritar que lo soy hasta quedarme sin voz, más en realidad no lo soy. La verdad tiene una calidad que no la puede borrar la más elaborada de las mentiras, porque una mentira jamás será una verdad.

  10. Sería intrascendente que alguien piense tantas estupideces, cuantas lo permita su ofuscada testa. Pero se trata de uno de los ideólogos del correismo. Este pensamiento refleja el seudo sostén intelectual de las acciones del régimen. Y es alabado por los feligreses que lo creen, y denotan por el resto que se ríe, mientras los dueños del circo hacen de las suyas.

    • Es que si este pobre hombre alguna vez tuvo al menos dos neuronas interconectadas, no le queda más que EVADIRSE pensando en los pokemones, porque si piensa en sus compañeritos de AP, se suicida.

  11. Parece que a Fander le ha hecho daño su anti imperialismo, su incondicional sumisión al mashi y su desmedido orgullo de la revolución que ayudó a engendrar.

  12. Mientras don Fander le echa un ojo a Pikachu, Mónica Hernández vigila lo que hacemos bajo las cobijas, (mientras su esposo se dedica a contar los dólares públicos con esas maquinitas de contar billetes de los bancos, porque si lo hace a mano no termina nunca), Freddy nos enseña a abrazar a los árboles, Marcelita nos da clases de ética, doña Gabrielita nos enseña a bailar en la cocina y don Alexis se hace ochos explicando que todo esto es una amplia muestra de estupideces de buena fe, yo me pregunto… ¿cómo alguien puede esperar que el país esté en mejores condiciones, si quienes lo gobiernan son una tarea de pelotudos?

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