Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

patron mejía editada

“Romper cabezas y patear traseros”: cosas de patrones

en La Info por

Ángel N, estudiante del colegio Mejía, está viviendo un infierno. En la edad crítica en que la identidad personal se desarrolla, él está siendo corregido por el peor de los represores: sus propios compañeros. Le cayeron en cargamontón porque no les gusta su estilo: la corbata que usa como bufanda y cuelga informal sobre los hombros; el cuello de la camisa abierto sobre la chaqueta en plan fiebre del sábado por la noche; el trabajoso corte de cabello… Para él, seguramente, es una forma de expresar su personalidad, de diferenciarse del resto. Y eso es precisamente lo imperdonable para la comunidad del Mejía: diferenciarse del resto. Porque se opone a las tradiciones. Porque irrespeta los símbolos. Porque hace burla de la autoridad. Porque resquebraja la masculinidad de la institución. Porque atenta, en fin, contra el ABC de los valores patriarcales, conservadores y castrenses que diez años de correísmo no sólo no lograron vulnerar sino que –revolución educativa de por medio– fortalecieron. En el colegio Mejía y en el país. Al joven Ángel N el aparato de la disciplina social se le vino encima como si Rafael Correa en persona lo hubiera mandado (así acostumbra) en una sabatina.

¡Hay que ver las cosas que le dicen en el Facebook! Su foto –el selfie que se hizo, orgulloso y excéntrico– fue exhibida para escarnio del colegio en la página de Facebook Patrón Mejía, una comunidad donde recalan estudiantes de todos los niveles de la secundaria y exalumnos que siguen guardando el uniforme glorioso de la institución, lavado y bien planchado, dicen, en un lugar preferente de su armario. Sólo en esa página, 160 comentarios infamantes llovieron sobre la extravagancia de Ángel N en 24 horas.

Lo llaman “lacra”, “mamarracho”, “maricón”, “puerco asqueroso de mierda”, “caca de estudiante”, “ñengoso hijueputa”, “batracio”, “poco hombre”, “desparpajo”, “rarito”, “puto”…

Sugieren mil formas de “enderezarlo”, “corregirlo”, “ponerlo en vereda”, “disciplinarlo”, “hacerle entender”, “enseñarle a respetar”, “convertirlo en hombre”, “controlarlo”, “enseñarle a las buenas o a las malas”…

Quieren “patearle en el culo”, “romperle los huesos” (el administrador del sitio, de hecho, le amenaza directamente con provocarle “alguna fractura”), “sacarle la mierda”, “darle puñete”, “darle palo”, “darle un wachaso”, “raparle la cabeza”, “ortigarle” o, simplemente, expulsarlo del colegio… A patadas.

Ángel N se ha convertido en un ejemplo para escarmentar al resto. Uno propone: “A romper cabezas y patear traseros si encuentran a raritos como éste”. Otro respalda: “Pata y puñete a los que no llevan el uniforme como varones”.

Lamentan la “pérdida de valores”, la relajación de la disciplina, los nuevos modelos de conducta. Y se preguntan: “¿dónde quedó el Patrón de antes?”. El origen de estas aberraciones que Ángel N encarna ante la comunidad está muy claro: “La sociedad de ahora –dice uno– da muchas libertades con la consecuencia lógica de pérdida de identidad y de valores”. “Lo que más nos ha llevado a este tipo de incoherencias –arguye otro– es que al colegio lo hicieron mixto”. No hay que olvidar que hace once años, durante el gobierno de Alfredo Palacio, cuando se discutía el proyecto de permitir el ingreso de mujeres a la institución, la mayor resistencia (¿la única?) provino de los propios estudiantes.

¿Y cuál es la solución ante los extravíos de la contemporaneidad, ante la disolución de las costumbres y la pérdida de valores? La comunidad del Mejía responde a coro: mano dura. “Faltan inspectores que les saquen la puta a estos mariconcitos”, diganostica un estudiante. Falta la severidad del “taita Cahueñas”, un inspector que sí sabía cómo enderezar a los excéntricos e imponerles disciplina. Porque “un buen Mejía, en mis tiempos –recuerda un exalumno con sospechosa nostalgia–, vivió con el teque y el guachazo. Así nos hicieron hombres de bien”. Y a estito de aquí, al tal Ángel, le bastaría “un patazo de taita Cahueñas” para ponerlo “presentable”. “¿No hay alguien que le meta su patada?”, pregunta otro exalumno. Y por momentos se prefigura una campaña: “#vuelveCahueñas”.

Ángel N es una víctima del fascismo. ¿Qué otra cosa, si no fascismo, es este afán disciplinario, esta obsesión por uniformar las expresiones y las apariencias recurriendo a la intimidación y a la violencia? ¿Qué, si no fascismo, es este terror pánico ante las muestras de individualidad, como si la individualidad fuera una amenaza? ¿Esta negación de lo distinto, de todo aquello que, visto a la luz de los prejuicios, proyecta una sexualidad incierta, un comportamiento sospechoso, una personalidad difícil de reducir a los cánones oficiales? ¿Qué, si no fascismo, es este recurso al autoritarismo y a la violencia aplicada desde el poder con fines correctivos? Esto es fascismo con todas sus letras. Y ni siquiera necesita de un uniformado con un perro para imponerse sobre los individuos: la propia comunidad ejerce la violencia policial. Es decir, no es un fascismo cualquiera: es uno que ya hizo carne con la sociedad.

Nadie lo ha dicho pero es algo que ocurre en las narices de la sociedad: la educación pública nacional está formando generaciones de jóvenes ecuatorianos con los aborrecibles valores de la intolerancia y el autoritarismo, del machismo más básico y el tradicionalismo más curuchupa. El colegio Mejía, una de las instituciones emblemáticas del liberalismo alfarista, un ícono de la educación pública nacional, es sólo un ejemplo de ello. Por supuesto que los estudiantes del sistema dirán que son de izquierdas, que son rebeldes, que se formaron al calor de las luchas populares… Lo cierto es que, a la hora del té, basta con les pongan un hippie por delante, un excéntrico, un homosexual, alguien con un estilo de vida diferente o que simplemente no alcancen a entender y no se les ocurre mejor cosa que molerlo a palos. Son rebeldes, quizá, pero su intolerancia es desmedida y no puede ser saludable para ninguna sociedad que persiga fines democráticos.

Luego los ecuatorianos eligen como presidente al candidato que ofrece llevarnos al paraíso con la correa en la mano (literalmente) y el país se pregunta de dónde salió tanto autoritarismo, tanta intolerancia, tanto resentimiento y tanta violencia contenida. Revolución educativa con la correa en la mano. Ahí están los resultados.

El Mejía es Patrón y ser patrón no es cualquier cosa. No es éste un sobrenombre institucional que se pueda tomar a la ligera: decir Patrón Mejía es una declaración de principios y valores; es decir tradición, machismo, espíritu de cuerpo. Aunque los quiteños lo vean como parte del folclor de la ciudad. La unanimidad de las reacciones que provocó la simple foto de Ángel N en la comunidad de alumnos y exalumnos del Mejía expresa lo peor de la cultura política de los ecuatorianos. ¿Qué clase de postcorreísmo le espera al país con este tipo de valores?

62 Commentarios

  1. Al momento que tu ingresas a una institución, la que sea, te sometes a los lineamientos de la misma, por lo cual es importante señalar que, si bien no se ha cometido una falta grave ante ningúna autoridad, hay que ser conciente de las consecuencias de tal o cual acción. Una joven Vendió su virginidad por un boleto a Justin Bieber hace algunos años, y pagó sus consecuencias; un joven homosexual se grabó llorando y gritando para defender a Britney Spears, y no fue lo más aceptado del mundo. Ahora un joven viste su uniforme como desea en un ambiente un tanto concervador y tradicionalista, lo cual obviamente le da pautas para saber lo que caerá sobre sus espaldas. No defiendo las agresiones de quienes publican amenazas y despotrijan contra el compañero de aula pero, Angel debió pensar mucho antes de subir dicha fotografía, en especial si conocía el ambiente al que está expuesto. Esto es más un problema de decisiones y desinformación debido a que el muchacho debe saber que las consecuencias de internet pueden ser cataclísmicas para un adolescente que apenas y empieza a conocer el mundo en su más cruda expresión.

  2. Lamento mucho haber tenido que leer este articulo viciado de pereza, de vagancia por no investigar ni darse el tiempo de entender más cómo es la convivencia en una institución o en si en cualquier establecimiento de educación pública.
    Primero es muy aventurado englobar al sistema educativo en una sola institución y luego dice muchas cosas basadas en sentarse 5 minutos a leer en facebook, si en verdad se preocupara por la educación de este país hubiera hecho una exhaustiva investigación no solo mediante una publicación en la red, sino que se hubiera tomado la molestia de indagar más tal vez mediante entrevistas, conocer cómo son las relaciones juveniles y demás métodos que debe ser de su conocimiento como periodista que se supone es.
    En fin para no hacer mas largo mi comentario y evitarle que deba leer 5 minutos más (tal vez se canse) quiero manifestarle que en el INSTITUTO NACIONAL MEJÍA lo que más reina es la diversidad ya sea de etnias, culturas urbanas, inclinaciones políticas,etc. Claro eso lo tuviera bastante claro si en verdad tendría la molestia de informarse mejor; también es menester manifestar que en este articulo se busca desprestigiar las acciones del gobierno (lo cual no es necesario porque ellos se encargan de hacerlo por su propia cuenta mediante un ministro inepto y un presidente ciego y sordo) y para ello toma así a la ligera el nombre de una institución muy ilustre y emblemática.
    por último dejo en claro que soy un reciente egresado de esta gran institución y que escribo este comentario en replica a su articulo debido a que está escrito a la ligera con poco interés y mucho odio.

    • Gracias por su comentario, por seguirnos, por leernos, por participar. Dos precisiones: un artículo de prensa no pretende, porque es imposible, redondear un tema. Eso hacen los enciclopedistas. Dos: ese artículo señala un hecho y alerta sobre la actitud que ese hecho suscita. Es todo. No pretende, ni de lejos, mostrar cómo son las relaciones juveniles. Por último, hacer una crítica no es “desprestigiar las acciones del gobierno” o escribir con odio. Es hacer una crítica. De odio habla el Presidente y es lamentable que él confunda lo que es el nervio del pensamiento (la confrontación civilizada de ideas) con expresiones de esa índole. Por lo visto eso ha calado. Cordial saludo.

  3. Correísmo, fascismo, machismo, sociedad patriarcal, autoritarismo, intolerancia, curuchupas…son parte de la fanesca de conceptos que utiliza para defender a un estudiante que no usa de forma adecuada el uniforme. Sí, hay un error de la página al ridiculizar a un estudiante y exponerlo a la crítica social; pero mezclar, descontextualizar y emitir un artículo sin ningún tipo de conexión temática, también es parte de la sociedad intolerante y autoritaria de la que habla.
    Hay unos puntos que quiero aclarar:
    1) ¿”Se diferencia del resto”? Es un tema delicado, hasta qué punto se diferencia de quién. En la foto no está representando su identidad. Es una mala imitación de una tendencia social, de un producto televisivo, de las nuevas estrellas de cine y los principales generadores de moda a quienes la juventud pretende imitar.
    2) ¿”Escarmentar”? Desde cuándo exigir respeto al uniforme es considerado una falta de rebeldía, desde cuándo faltar el respeto a la autoridad (la institución) representa valentía y orgullo. El irrespeto a la autoridad se justifica cuando esta atenta con los derechos y se convierte en OPRESOR.
    3) Error señor Aguilar. Me defrauda que su artículo carezca de investigación. Cuando se propuso el sistema de coeducación (me consta como estudiante del Patrón Mejía de ese entonces) se reclamó una adecuada infraestructura para el proceso. Se exigió mejorar los baños y pupitres; se pedía incluir a maestras mujeres y capacitar a docente que por años atendieron a un sistema educativo diferente, con el único objetivo de conseguir una verdadera inclusión. Sin embargo, como los periodistas de la época, veo que Usted se quedó con la versión de los medios. Aquellos que nunca atendieron y entendieron los verdaderos objetivos de una marcha y que solo enviaban a su camarógrafo para realizar tomas que luego aparecían dentro de un contexto errado; en noticias narradas por una señorita que en su vida pisó los alrededores de la institución y difundidas en medios que nunca cubrieron los acuerdos, las propuestas, los debates, soluciones que también fueron parte de la manifestación juvenil. Esos medios escondían sus cámaras cuando ya no había sangre, piedras, ni policías.
    3) ¿Víctima del fascimo? Es un uniforme institucional. Se utiliza los lunes, y sí, la comunidad exige respeto. El estudiante tiene la libertad de usarlo o no. De no hacerlo, sus derechos no serán vulnerados, tendrá otras opciones.
    Dicho sea de paso, en el Mejía se respeta el ingreso a estudiantes de todas las clases sociales, de todas las etnias, de absolutamente todos los rincones de la patria y extranjeros; de hogares funcionales o disfuncionales. También es muy respetuoso con la identidad sexual y filiación política. Le aseguro, aunque es una apreciación, que el 90% de los colegios en el Ecuador no tiene esa misa tolerancia y diversidad.
    4) La verdad, no sé como une el correísmo con un problema particular.
    Le reitero, hay un inconveniente al utilizar la foto del joven para ridiculizarlo en público, pero no se tome el nombre del Mejía para justificar sus conflictos políticos.

  4. Felicitaciones a 4 Pelagatos por sus artículos siempre importantes. En esta ocasión creo que se equivocó el articulista al culpar al Correato de la reacción de los alumnos del Mejía. Si bien no estoy de acuerdo con la violencia expresada en contra del joven por su peculiar manera de vestir un uniforme, apoyo el hecho de que hay cosas que deben respetarse, sin ello las tradiciones, las buenas, se pierden.

  5. Me olvidaba : soy un asiduo lector de 4 pelagatos sus artículos son muy interesantes claros y objetivos. OJO no con eso quiero decir que este siempre de acuerdo con todo FELICITACIONES POR SER DE LOS POCOS MEDIOS EN LOS QUE TODAVIA SE VE PLURALIDAD EN LOS ARTÍCULOS SIN IMPORTAR TENDENCIAS.

  6. antes de criticar nada me gustaría dejar en claro que a veces escribimos o decimos cosas por escribir o por decir cosas.
    debe entenderse bien claro cual es el espíritu del uso del uniforme su concepto real y su definición,
    solo imagínense a los soldados o a los policías usar su ropa de trabajo como a ellos les viniera en gana, al fin y al cabo debe respetarse su individualidad. solo recuerden que el uniforme es la representación de algo, y en honor a la individualidad no puedo hacer lo que me da la gana.
    tal vez este fuera de onda con lo que voy a mencionar, pero hace poco tiempo me enteré que a un chofer de taxi le quitaron su cupo en la compañía de taxis porque no permitió que un par de personas se besaran en su carro durante una carrera, puedo sonar retrógrado, pero donde esta el derecho de los que rodean a la gente. todo mundo tiene derecho a ser respetado en donde vive y se desenvuelve. Si un par de chicos o chicas libre de su identidad sexual o su tendencia religiosa, raza o color o estatus económico quieren demostrarse el sentimiento que ellos profesan, deben ser discretos en sus actuaciones hay sitios adecuado para ello y no tiene porque gritarlo a los vientos ni hacer saber a todos sus sentimientos, a eok yo le llamo contaminación visual ya que es la moda llamar a todo contaminación. si defender ese tipo de valores me hace retrogrado, pues soy retrógrado.
    GRACIAS

  7. Lo que mas llama la atención en el articulo de Cuatro Pelagatos y escrito por Roberto Aguilar es que por su odio al gobierno actual mezcla un problema social con un político, se salta de coles a nabos, considero que el problema no es solamente en el Colegio Mejía es en todas partes, en todos los colegios, escuelas, barrios cuando alguien se viste, actua, procede de distinta manera a la usual, lo cual se denomina ¨resistencia al cambio¨, por lo cual pediría a Roberto sea mas centrado y objetivo

  8. Es la primera vez que no concuerdo con su artículo, y es porque soy profesora, los estudiantes han transformado tanto el uniforme que mejor sería que ya no lo usaran, yo trabajé hace años en un distinguido colegio de Guayaquil, el Claretiano Espíritu Santo y allí, hasta que salí no se usó uniforme, pero nadie desmerecía sus prendas, no las utilizaban como forma de protesta, ni para llamar la atención, nadie se arremangaba los pantalones hasta las rodillas, ni eran tan apretados que dieran la impresión de que se trataba de mallas. Los diseños en el corte de cabello no demuestran personalidad ni autoafirmación ya que el peluquero se limita a repetir rapados, flechas y otros dibujos en todos los clientes, las camisas abiertas y los rostros amenazantes de jóvenes casi niños que lo único que pretenden es formar parte de ese grupo cuyos padres ya no pueden influir en su presentación, peor los profesores. Cualquier adulto y creo que usted también quisiera ver a su hijo bien vestido, si es con corbata pues hay que usarla como es debido y si no luchen por cambiar a un estilo más cómodo. Lo del Mejía lo considero un anacronismo fomentado por el deseo de ser singulares. No estoy de acuerdo que se los agreda, pero un grupo de transgresores juveniles pueden tener conductas que van más allá de la ropa y pueden poner en peligro las instituciones educativas y si usted lo duda, inicie una investigación

  9. es la juventud de ahora aunque si se tratara de mi colegio y un muchachito aparece con el uniforme alfa con dibujitos en el pelo aretes o cejas depiladas pues obvio que me ofendería mucho que un mamarracho haga gala de su irrespeto al uniforme

  10. Me parece que en esta ocasion el Sr. Roberto Aguilar se equivoco al pronunciarse ante este hecho realmente preocupante como una especie de “pasadizo de una puerta” al asociarlo con la exacerbante y asfixiante fuente de accion que tiene el actual regimen con sus prepotencias y abusos de poder, pienso que no se debe confundir aqui el fascismo que suele ejercer el oficialismo en gran cantidad de oportunidades contra un anarquismo a nivel interno que se esta gestando en un colegio de Educacion Secundaria.

    Hay dos cosas que yo veo aqui respecto al asunto de la misma publicacion dada por parte de quienes representan al “Patron Mejia”, colegio de años de total tradicion en la Ciudad de Quito y es que de alguna manera la primera cosa se ha visto durante años atras no solo en este colegio sino en otros establecimientos de educacion local como es el llevar inadecuadamente el uniforme de la institucion, [email protected] [email protected] actuales con su inmadurez y su rebeldia irresponsable piensan que “viviendo en su moda” pueden malograr la imagen y por ende todo un historial de vida de tal establecimiento educativo llevando de manera mamarracha y vulgar el uniforme del colegio.

    El segundo punto ya radica en el orgullo de defender el honor de tales establecimientos, como en este caso el del Colegio Nacional Mejia, donde la amenaza dada es un simbolo de “ya dejate de h…..adas y respeta al colegio vistiendote bien”, de no ser acatada esta amenaza entonces viene lo que no es amparable ni justificable, esa agresion fisica producto de la amenaza creando un sistema anarquista interno en el establecimiento que ya es para preocuparse de sobremanera porque podria en un momento determinado llegar a ser incontrolable.

    Lo unico que queda es volver a tomar en consideracion la educacion a conciencia que los padres debemos dar a nuestros hijos desde temprana edad para que desde la misma casa se respete todo simbolo patrio y ademas los estandartes, colores y uniformes de toda institucion educativa a la que uno asiste para crecimiento intelectual, moral y humano, son cosas positivas que a la larga nos sirven para seguir transmitiendolas a las futuras generaciones y asi en adelante.

  11. No estigmaticemos al colegio, como en todo lado hay gente para los cuales la violencia es la única solución. Igual existirán estudiantes que rechacen estas formas de solución. Como ex alumno he vivido en carne propia diferentes tipos de violencia psicológica, física, institucional, comenzando desde los mismos profesores, compañeros y el sistema educativo en general. Lo más difícil es salir inmune de la violencia del sistema ( incluidos los profesores, autoridades, policías y marginación social y económica) ya que mucho no se podía hacer con eso. De la violencia de los compañeros tocaba no más defenderse como se podía, a veces se sentía uno campeón y otras veces tocaba regresar con los ojos morados a la casa, diríamos que cosa normal en esos tiempos ( décadas de los 80s y 90s). Entonces tratar de vincular directamente a lo que pasa con un grupo de estudiantes del Mejía y el correísmo, no es acertado del todo pero de alguna manera digamos que la forma de ejercer el poder del actual gobierno, da alas a este tipo de propuestas tan grotescas para contrarrestar las diferencias. El Mejía y demás colegios fiscales especialmente, actúan como termómetros o indicadores de lo que pasa en nuestras sociedad y las familias que las conforman, seguramente los chicos que opinan que se le debería caer a palos y demás al pobre Ángel, sufren de mucha frustración y violencia en sus propias vidas y familias, lo cual lo tratan de desfogar a través de estos actos. En mi tiempo me acuerdo que habían muchísimas manifestaciones y paros, en estos momentos era cuando la violencia, la más grotesca posible salía a flote. Si protestábamos podíamos llegar casi sin problemas hasta Carondelet y gritar lo que quisiéramos ( ahora imposible) , pero si no aparecían los policías la protesta perdía la emoción. Muchos compañeros lo consideraban como un juego del tira y afloja de piedras, bombas lacrimógenas, balas, insultos, lo más parecido me imagino a una guerra donde los que más teníamos que perder eramos nosotros. Algunos murieron o quedaron lesionados de por vida por “jugar con los chapas” como se decía.
    Para terminar, todo sectarismo es una lacra venga de donde venga, estos compas tan fundamentalistas con lo del uniforme ya se parecen a los más radicales religiosos que condenan a sus mujeres a taparse lo que más puedan y de ser posible que ni salgan de la casa y todo en nombre de dios, acá el dios es al “Patrón Mejía”, que pena. Por suerte solo parecen amenazas, ya que si realmente querían hacer algo no lo hubieran publicado en facebook, pero con la violencia con la que se expresan ya sería más que suficiente para que el ministerio de educación tome cartas en el asunto. Recordemos que el machismo está muy lejos de ser superado en nuestro lindo Ecuador, si realmente queremos hace algo con eso empecemos con nosotros mismo y familias, después todo irá irradiando.

  12. Y si el estudiante es de un colegio militar o liceo policial, le dejarían llevar el uniforme como él quiere?, y algo más: habría este artículo defendiendo los “derechos humanos”?, los uniformes de cualquier institución se respetan y representan a todo un conglomerado que muchas veces si están orgullosos de ser parte de la misma, ya me imagino a un aspirante a sacerdote con estas fachas.

  13. Quienes somos orgullosos ex mejias, nos quedamos perplejos ante semejante acto de barbarie, primitivo, machista y patriarcal.
    Precisamente en el Mejía aprendimos el respeto a los demás, a sus costumbres, religiones, credos, etc. Por naturaleza el Mejía es irreverente y Angel tienen todo el derecho de vestirse como guste. El respeto a la tradición, no cabe en la vanalidad de no aceptar a la gente que se vista como quiere, que hable como quiere. Si no deberíamos vestirnos como los estudiantes de fines del siglo 19 en que se fundó el Colegio. Al final de su castigo, el verdugo de Angel pone “per aspera ad astra”. Le aconsejo a Angel que siga esa frase: “por la áspera pendiente hacia la cumbre”

  14. No me parece, que la sociedad justifique la mediocridad (porque se necesita mas personalidad, caracter e inteligencia para cumplir las normas que para romperlas) de este muchacho echandole la culpa a Correa cuando en realidad el ha contribuido al quitar la autoridad a los docentes (adultos, la mayoría maduros) y darla a los estudiantes (adolescentes, influenciables, vanos y volátiles). Lamentablemente, ahora, no se puede esperar mucho de la sociedad, pues los padres de estos engendros, en su mayoria son ausentes, desinteresados; padres adolescentes que nunca terminaron de crecer para asumir una responsabilidad tan grande como la de criar un hijo a fin de entregar a la sociedad un humano útil y no una lacra social.

  15. Me parece bueno que en un espacio como este se tome atención a un problema social como el machismo patriarcal, el bulling y el irrespeto entre pares pero de ninguna manera me parece acertado torcer las cosas de tal manera que en la nota se termine hablando de Correa. Totalmente sacado de contexto, con mucho respeto lo digo.

  16. Ecuador sin duda es un pais extremadamente machista. No cabe duda al leer los comentarios de los companeros de este estudiante asi como algunos comentarios a este articulo en esta pagina. Si bien es cierto la educacion empieza en casa, son tambien los colegios los llamados a formar a las nuevas generaciones. En este caso el tan famoso y tan orgulloso Colegio Mejia por medio de sus profesores y sus autoridades deberian ser los primeros en tomar catas en el asunto. Este tipo de casos son una verguenza para esta o para cualquier institucion educativa. Este estudiante es victima de la falta de toleracia hacia las personas gay, eso esta muy claro. La homofobia rampante de parte de sus companeros enloda el nombre de la institucion mas no el que este estudiante decida como le gusta vestirse y expresarse. El machismo debe desaparecer y son justamente las nuevas generaciones las que deben dar ejemplo de tolerancia y aceptacion a la clase LBGT. Ya no vivimos en en el siglo pasado. La educacion sobre la homosexualidad ayudara a que la ignorancia y el machismo dejen de existir en nuestra sociedad y el mundo. Acaso no se dan cuenta estos estudiantes machistas que mas tarde puede ser un hijo suyo el que tenga que padecer esta clase de abuso y de insultos que muchas veces llevan al suicidio a los adolecentes gay? De acuerdo a las estadisticas, uno de cada diez ninos nace gay o bisexual o transgender. Que no les suceda lo que vivi hace poco. Ver al padre de un joven de 21 anos que estaba agonizando en el hospital con un SIDA avanzado que nunca se lo trato por temor al machismo de su padre. El Padre lloraba a gritos de rodillas junto a la cama de su hijo pidiendole perdon. Demasiado tarde lamentablemente, su hijo murio dos dias despues. Si hubiese tenido un padre comprensivo y tolerante, su hijo estuviese vivo. Fue su miedo el que lo llevo a esconder su enfermedad. Que esto invite a recapacitar y ojala el Mejia expulse a todos los machistas que han insultado a quien solo tiene la culpa de ser diferente a ellos. Basta ya del machismo estupido en nuestra sociedad. Vive y deja vivir!

  17. No se debe negar que somos de otra generación. No podemos santificarnos. Las nuevas generaciones vienen con el “chip” incluido, obviamente la tecnología y las comunicaciones influencian notablemente en los adolecentes y niños.
    No se puede impedir la individualidad, pero ésta no debería ir en contra de la disciplina y la tradición de colegios que a lo largo de su trayectoria han sido cuna de presidentes, hombres de ciencia, profesionales, etc.; en fin de todo da el árbol.
    Además de la categoría del colegio, el uso correcto de un uniforme identifica a la institución, el corte de pelo, la presentación, son parte de su identidad, que también debe respetarse; eso tampoco quiere decir que al que se vista o piense distinto se lo deba hostigar (bullying) e insultar. Sin embargo el gran deterioro de las sociedad es la causa del incumplimiento de las normas del hogar, del colegio, de la oficina, de tránsito, etc, etc. Simplemente, quien no se adapte a las normas establecidas debería buscar otro lugar para expresar y expandirse libremente.
    La educación inicia por la casa, y es obligación de los padres criar hijos libres pero responsables. Libres para tomar decisiones, y responsables para responder por sus actos; ahora los “jóvenes” amparados en sus derechos quieren hacer todo a su antojo, y eso está mál, y más aun cuando los padres se lo permiten.
    No se puede hechar toda la culpa al innombrable; sin embargo su proceder anárquico, autoritario, irónico, etc., hace que los “jóvenes” lo tomen como “modelo de líder”, falso lider, diría Yo.
    Triste que ya no se de cívica en las escuelas y colegios, y que el propio gobernante irrespete los símbolos patrios y las fechas cívicas a cambio de los puentes vacacionales para favorecer el turismo.
    Penoso que se quiera enjuiciar a un ministro por no asegurar los planteles del milenio, mas no por la pobre calidad de educación escolar. Esa pobre calidad ha hecho florecer un sinnúmero de academias para bachilleres para “nivelar” el conocimiento y poder acceder a la famosa gratuidad universitaria.
    Más grave aún el que una asamblea constituyente, obediente y sumisa haya incluido en la constitución el voto a partir de los 16 años de edad, cuando en ciertas sociedades modernas ya organizadas, la mayoría de edad es a los 21 años, cuando se ha alcanzado un grado de madurez necesario para tomar decisiones importantes, como elegir dignidades.
    Son muchos factores, quienes debemos exigir el respeto por su propia presentación, el respeto a su colegio y el amor a la Patria, somos los padres.

  18. Interesante artículo, creo que pudo haber resaltado mas la historia del pensamiento en latinoamérica y no solamente enfocarse en los ultimos años de correismo (sí, con minúsculas), lo de verdad lamentable es que no ofrece ninguna solución, sino solo nos avisa que es un problema -uno mas a la larga lista que ya tenemos-, con mas artículos como este solo fomentamos un pensamiento pesimista y no señalamos una solución, no es una falta de objetividad, es mas una falta de espíritu y de valentía en este artículo, de haber señalado un argumento válido ya sea filosófico o moral creo que habría cerrado mejor, espero que el feedback te sirva Roberto.

  19. No me gustó el artículo. Hay que reconocer que amenazar no está bien; pero dentro de cualquier institución debes estar presentable y dentro de los cánones que se han impuesto; y si no estás de acuerdo, hay que ir dónde uno se sienta cómodo.
    Además, creo que vestirse de esa manera no remarca rebeldía; sino ausencia de ella. La rebeldía está más allá de ” estar en contra del sistema”. Yo vivo frente al Mejía y siempre se ve cada cosa excéntrica.

  20. Mi querido Roberto Aguilar, como docente le puedo contar algunas de las bondades de dar “mayores libertades” a los señores estudiantes, puesto que ahora no se le puede exigir al estudiante, todo es culpa del profesor, a la mínima que el profesor intente poner algo de orden, el estudiante denuncia y prácticamente no se puede hacer nada, por eso hay muchos casos de drogas, embarazos adolecentes, violencia extrema, acoso, etc. Me parece muy bien que acuse la violencia, pero ¿que es lo que quiere usted?, un uniforme es un símbolo de respeto e institucionalidad en cualquier parte del mundo, y hay que respetarlo, ¿acaso quiere que un muchacho piense que su ” individualidad” está por encima de las normas? Pues quizá a logrado lo que quería, causar polémica y tener sus 4 minutos de fama haciendo demagogia con un tema mirando solo la parte que usted le interesa y tomando el nombre de una de las instituciones mas grandes del país para hacerse propaganda, porque está claro que por haber nombrado a esa institución muchas personas recién nos enteramos de su existencia. Por favor, sea mas profesional y cuando escoja un tema mire ambos lados de la moneda, no solo el lado que le sirve a usted para hacer polémica. No estaría por demás que investigue lo que pasa en las instituciones fiscales de Quito y haga un artículo sobre el comportamiento social y académico de los chicos, precisamente como consecuencia de sus famosas ya libertades e individualidades de los alumnos y la falta de autoridad que tienen ahora los maestros como resultado de las políticas del Ministerio.
    ¿Acaso ahí va a tener el mismo valor ? seguro que no, porque se estaría metiendo con el gobierno y el Ministerio de Educación y es mas fácil meterse con estudiantes secundarios que quieren defender de malas maneras sus tradiciones ya que los profesores no tienen suficiente autoridad para hacerlo.

  21. La cultura del maltrato es herencia de correa, si.

    Pero ese chico debería ser reprendido en el colegio por llevar el uniforme de esa forma.. uniforme es uniforme. El uniforme no refleja el estilo de la persona, de hecho se podría decir que el uniforme se usa para todo lo contrario.

  22. El problema no es que el estudiante exprese su singularidad. El problema está en que se haya desvirtuado su singularidad hasta que ésta degenere en simple apariencia. Es que vivimos en un mundo de apariencias y a los educadores nos falta la habilidad (¿vocación?) para ser orientadores de esa singularidad. Carros con parlantes estrambóticos que martirizan los oídos de los transeúntes porque su joven conductor ha encontrado en eso la única forma de dejar de ser anónimo. Jóvenes -y no tan jóvenes- exhibiendo simbolismos que no conocen o no entienden. Bombardeo constante de los medios con las excentricidades de tantos “famosillos” y “famosillas” que generan imitación a ultranza. Y esto no es culpa de Correa sino de un sistema que privilegia el consumismo y el hedonismo.
    Si se abrieran verdaderas oportunidades para que los jóvenes expresen sus singularidades de manera trascendente, veríamos que su instinto competitivo por llamar la atención se orienta hacia otros campos.
    El respeto no se impone, se genera. El joven motivo de este comentario seguramente posee tales potencialidades que aún no le han ayudado a descubrir, y que encuentra en su vestimenta la única forma de ser diferente. Y los jóvenes que asisten a la “Universidad chiquita” seguramente tienen potencialidades más allá de la prejuiciada inquisición. ¿Quién les ayuda a hacer su propio descubrimiento?

  23. Creo que no se está siendo objetivo en este asunto.
    Los jóvenes podrán expresar su individualidad y vestirse a su antojo, EN LA CALLE ó EN SU CASA.
    En el colegio se debe vestir el UNIFORME con uniformidad, nada de cuello desabotonado, corbata como bufanda, camisa afuera al estilo mamarracho.
    Al colegio se va a estudiar, no a demostrar que se es diferente.

  24. Espeluzna leer algunos de los comentarios donde prima una mezcla de testosterona y del más rancio fascismo ordinario. Con razón Correa está donde está, si el país está repleto de personajillos que creen que la razón está en el puño y el honor en la tela de un uniforme. Atado de pendejos.

  25. En el artículo no se le está echando la culpa a Correa de la actitud homofóbica y cavernícola de los estudiantes de los colegios Mejía o Montúfar. Claramente se está advirtiendo que el éxito del correísmo resulta incomprensible si no se tiene en cuenta que estas conductas ya existían de tiempo atrás, lo cual no quiere decir que estamos condenados al fatalismo de ser por y para siempre una cultura machista, agresiva e intolerante. Si queremos dejar de serlo así como si pretendemos tener en el futuro líderes sensatos y tolerantes es necesario asumir nuestros complejos y falencias para poder superarlos. Desde luego, quienes piensan que las cosas se resuelven mejor a puñetes, como en los “buenos tiempos”, no deben sentir que hay nada reprobable en violentar a un chico por la forma en que viste; no obstante, quienes no participen de esa visión bestial y obtusa deberían reflexionar acerca de las consecuencias que derivarán de esta forma de “pensamiento” a largo plazo, con o sin Correa

  26. En lo medular esta bien que se denuncie o se diga lo que esta pasando en el colegio en referencia, pero de alli a querer endilgar a Correa todo lo que pase o este pasando en dicho colegio, es solo tener ganas de fastidiar, y el que escribio este artículo (sobre todo en su parte final) se pinta de cuerpo entero en su animadversión a todo lo que haga o deje de hacer Correa, fin.

  27. El Mejía y el Montúfar (soy ex) son espacios que insuflan la rebeldía, pudiendo canalizarse creativamente o destructivamente. Hay quienes exarceban las bajas pasiones y todo el fascismo colonial impuesto, como hay quienes enarbolan los más altos sentimientos. Son un reflejo de lo que es la sociedad ecuatoriana y quiteña en particular, y de como el capitalismo, el patriarcalismo, el racismo, el sexismo, etc., va calando en los jóvenes con una educación “bancaria” y enajenante, (que el correismo lo ha continuado y consolidado), provocando y generando generaciones altamente fascistas o todo lo contrario, respetuosas de la diversidad y la diferencia. Con la educación general que tenemos a todo nivel formativo, incluido la FLACSO y la Andina, el fascismo va calando más.

  28. El 24 de agosto de 2016, Ángel N, su espíritu, fue objeto de linchamiento por parte de un grupo de aspirantes a cerebros destruidos, en el portal de FB denominado Patrón Mejía. La agresión se consumó a cuenta de defender ideales de esclavos, nada libertarios. Este oportuno artículo ha impedido que se fracture el alma/cuerpo de Ángel N, reivindica su alteridad, o sea, el derecho inalienable a ser diferente al otro.

  29. Algunos no ven al correísmo detrás de este problema, cuando en realidad ese engendro si es responsable.
    El correísmo es tanto fruto de la visceralidad intolerante que nos identifica como sociedad machista, como también es el responsable de elevar a categoría de ley el fascismo que lo representa y de masificar el primitivismo que lo defiende.

  30. Detesto el correísmo, pero me parece extremo que en todo le metan al “honorable”. Esta sociedad era machista y fascista mucho antes de que el hombre nazca o entre al poder. No siento que seamos una sociedad en retroceso por culpa suya. El tipo de actitudes de este grupo denota un claro estancamiento en conductas “de valores” retrógradas y una posición rígida que, a mi punto de vista, viene más del cegamiento religioso que político.

  31. Lo siento pero este artículo está lleno de sofismas. No soy correista ni lo seré jamás, pero ya es hilar muy fino para llegar a la conclusión, a la que el articulista llega, solo por el afán de querer reflejar de que toda manifestación social aberrante es consecuencia de los diez años de correismo.
    No, RA, el supuesto machismo es adherido en nuestra sociedad desde tiempos inmemoriales, por exagerar.
    La tolerancia no es virtud de nosotros los ecuatorianos.
    Por algo somos tercer mundistas, y estamos en el ombligo del mundo, por cuanto ni siquiera supimos escoger un nombre real par nuestro territorio. somos el paisito con nombre de una línea imaginaria.
    Los ecuatorianos necesitamos una regeneración mental, para salir del hoyo económico en que nos ha sumido este inepto autócrata.

  32. Ese criticable la violencia de las expresiones. Pero hay que ser claros que el individualismo no tiene cabida en una institución dónde se requiere y exige uniformidad. Si no está de acuerdo no debería haber maltrato físico,pero ese estudiante no debería estar en ese colegio y debería buscar uno dónde pueda disfrutar de su individualidad sin complicaciones. No estamos pensando en el irrespeto a la institución y los otros compañeros que si cumplen con la norma. Es que acaso estamos defendiendo la “singularidad” sobre la disciplina y el respeto??? Pésimo antecedente.

  33. Hola Iván K! Realmente cuestiono qué atenta a la “moral”. Una moral en donde es fácil condenar a alguien por cómo se viste? Jajajaja! Si tu fuiste un niño “respetuoso de tus instituciones”, qué bueno. No es la manera seguir justificando la violencia, eso deja mucho qué desear de tus condiciones respetuosas. Y no las tuyas, de los ecuatorianos en general, que aplauden las prácticas machistas y violentas desde tiempos remotos. No entiendo tu parte de los derechos humanos, pero lo que sí entiendo esque seguimos subdesarrollados por pensar que en el “uniforme” están los valores. Por favor.

  34. Ahora se pretende mostrar a los estudiantes son víctimas de la Represión y la INTOLERANCIA de la sociedad, pero este problema se ha suscitado de hace mucho tiempo y nadie le ha hecho frente. Hasta cierto punto se está descontextualizando la Historia de la Institución, el Colegio Mejía siempre fue cuna de pensamiento libre, autónomo y laico, pensando en las necesidades y en ser parte activa del progreso del país. Sin embargo a los estudiantes de la época actual (Todo el país) hay que recordarles que así como les asiste el derecho también poseen obligaciones, una de ellas es ir correctamente uniformado, independientemente de afición política, social. Se está jugando con el prestigio de la Institución, los estudiantes son el reflejo del decante sistema educativo actual.
    Por otro lado en Colegio Mejía siempre se ha permitido la libre expresión pero ¿No creen que existen otras maneras de expresar nuestra Cultura, Aficiones, Tendencias? como por ejemplo campañas educativas, festivales musicales en los que se exponga todo tipo de culturas alternativas, ¿Porque no somo parte de la solución y por el contrario somos una carga más?

  35. El propio concepto de “respetar el uniforme” o “la institución” ya es ridículo en si mismo. Y después nos admiramos que la escuela ecuatoriana forme gente que usa la cabeza para todo menos para pensar.

    No es un problema que nace con el correísmo, es cierto. Pero Rafael Correa es eximio en reforzar los patrones de machismo, patriarcardo y acefalia que reina en la sociedad.

  36. Debe ser cierto, imagino, que ese tétrico ambiente contracultural del “Colegio” Mejía -puesto entre comillas porque nada tiene que ver con educación y progreso intelectual ni con el pensamiento ilustrado de su patrono (José Mejía Lequerica)- se remonta a un pasado de costumbres inquisitoriales. Tampoco me cabe duda de que el mantenimiento de las mismas, y el hecho de que hayan pasado desapercibidas a las autoridades, es una expresión de fracaso de la política educativa nacional, más si se trata del más emblemático colegio fiscal de Quito. Vergonzoso e hiriente a la dignidad humana más elemental.

  37. Me parece un artículo que en principio podría ser un llamado de atención sobre lo que pasa diariamente en el país en colegios públicos y privados, pero lamentablemente termina como terminan todos los artículos del señor Aguilar culpando de todo al Correismo, hablando de memoria y cayendo en los errores de todo aquel que se dedica a difamar a lo público, sin un análisis de peores casos que se han registrado en instituciones privadas, el problema no es nuevo y lamentablemente a pesar de decir que hay gente con un criterio diferente no es cierto, todavía somos un país lleno de prejuicios, empesando por el que redacta el análisis.

  38. Realmente lo que ocurre en una comunidad educativa como el Instituto Nacional Mejía es muy complejo, tomando en cuenta que la imagen del mismo han utilizado diversas personas y organizaciones políticas para sacar provecho, el problema de fondo es realmente en escuelas y colegios se sigue enseñando el respeto y la disciplina o se quiere fomentar de forma directa o indirecta un estado anarquico, si bien es cierto los jóvenes tienen derechos pero también deberes y obligaciones y uno de eso deberes es saber llevar bien un uniforme de parada.

  39. Sr. Roberto Aguilar, primero dejo notar q no apoyo al gobierno de turno. Pero cuando usted redacte algo investiguelo bien, primero esto nos es de solo 10 años atrás, esto ha sido siempre y le escribe un Mejia que paso por las aulas de esta institución , donde desde el primer día nos indicaron como llevar el uniforme de ahi su nombre todos debemos estar iguales y para su conocimiento de los 5 días de estudio solo un día se debe ir con el uniforme de “parada” como se lo conoce, bien puesto chompa ,camisa, corbata pantalon y zapatos. Los 4 días restantes brindan libertad de ir vestido al gusto y criterio de cada alumno siempre embarcado al respeto claro esta. Así que si no comparte con el gobierno de turno muy de acuerdo con usted pero no involucre aspectos q ni al caso vienen por q en el Colegio Mejía solo existen dos colores el azul y amarillo nada más.

  40. Encasillar en el correísmo toda una vida institucional, en mi opinión me parece muy escaso ese punto de vista. De pronto el violento es el Sr. Ángel N,que tuvo la oportunidad para ejercer su rebeldía y a su estilo en otra institución, también es violencia llevar su uniforme a su manera y no como el colegio lo exige. Mucho habremos escuchado frases como esta”Es mi casa,estas son mis reglas y si no te gusta las puertas están abiertas”. Por lo menos en las instituciones publicas se hace algo para que los jóvenes encuentren un derrotero acorde a una tradición,a una forma de identidad en la cual no encuentro aberración. Puede ser y corro el riesgo de equivocarme, pero en las instituciones que son privadas y de las cuales han salido muchas luces que de seguro tanto en el pasado como por ahora dirigen el país, también han ejercido la violencia, ofreciendo días mejores y sin mucho esfuerzo a los ecuatorianos con tal de hacerse de los votos y favorecer a sus grupos y al poder.Mas violencia todavía cuando siendo sorprendidos en promesas incumplidas y actos de corrupción cambian las leyes y con la misma plata ajena se defienden.Ninguna forma de violencia debe encontrar justificación.

  41. La disciplina, seria y formal, modela a las personas. Sin orden y disciplina viene el anarquismo y el caos. Quien no desee vivir en el orden, pues puede vivir donde éste no exista, pero les recuerdo que todo persona y por ende toda sociedad tiene un orden, no es posible vivir de otra manera. Ser joven es sinónimo de rebeldia, de entusiasmo de aventura y atrevimiento, pero dentro de un marco de respeto a los principios y valores de la sociedad donde vive. Si perdemos los valores, perdemos a la sociedad, que debe ser justa y tolerante, no indiferente y permisible con todo acto que por ser rebelde se puede facilmente transformar en vandalismo y desorden. Las diferencias son importantes pero, en el marco del respeto de los demás. Un viejo adagio dice…”si vas a Roma, comportate como los romanos”…por algo será?

  42. El artículo resalta la figura de Rafael Correa como la causa de estos brotes de machismo fascista, cuando es tan sólo una consecuencia de políticas fascistoides de hace muchos, muchos siglos atrás. Lo siento pero se le quiere echar la culpa de todo a Correa cuando éste es sólo un producto más de las políticas de disciplinamiento clásicas de la educación ecuatoriana -pública y privada-.

  43. “…el enemigo mayor, el adversario estratégico (…): el fascismo. Y no solamente el fascismo histórico de Hitler y de Mussolini -que tan bien supo movilizar y utilizar el deseo de las masas- sino también el fascismo que existe en todos nosotros, que habita en nuestros espíritus y está presente en nuestra conducta cotidiana, el fascismo que nos hace amar el poder, desear esa cosa misma que nos domina y nos explota.”

    M. Foucault, prefacio al Anti-Edipo

  44. Una cosa es ser anti-correista, y otra cosa es culpar al correísmo por todo. Aquí no veo ninguna conexión entre correoso y violencia estudiantil. Sin embargo, el artículo es muy revelador. En lugar de andar buscando culpables invisibles, reponte al Ministerio de Educación, o al mismo colegio, antes de que linchen al estudiante. Ahí se ve el periodismo responsable.

    • El correismo exacerbó la intolerancia. Un grupo de “estudiantes” dentro del Mejía se tomó el derecho a “educar” a los que, a su juicio, se salen de lo establecido.El de la foto, nos guste o no, tiene el derecho de verse y vestirse tan ridículo como se le antoje. Las autoridades de la institución son quienes deben evitar la anarquía en este tema, no ninguna pandilla de abusivos.

      • “ya vendrán las cotorras a quejarse de los derechos humanos” esa frase exacerba la intolerancia con creces y por cierto no es precisamente de Correa…

  45. Quienes han hecho añicos el Principio de Autoridad, ahora alucinan: ¿Qué clase de postcorreísmo le espera al país con este tipo de valores?… ¡HAY QUE SER CARETUCO!.

  46. Los estudiantes tienen derecho a demostrar su forma de actuar, sin embargo asi como tienen derechos tienen también obligaciones y entre ellas es respetar la institución educativa a la que pertenecen, no entiendo el sentido de reclamar respeto por la indivialidad si nosotros no respetamos la de los demás, juzgando y haciendo crítica a las espaldas de los demás; el joven de aquella fotografía puede vestirse y expresarse de la manera que el mejor considere sin embargo sino respeta un simple uniforme de una institución educativa tampoco espere que se le respete al momento de exigir usar el uniforme de manera decente………

  47. A veces es preocupante que estos supuestos “sesudos análisis” busquen reducir todo a la etapa del correísmo. Tengo 30 años, y desde que inicié la secundaria -hace 18 años- conocía cómo estudiantes del Mejía y del Montúfar actuaban bajo estos códigos, de represivo derecho a disciplinar a quien vaya en contra de la tradición.
    La violencia en nuestra sociedad, no empezó en 2006; es un legado de siglos de dominación y colonizaje, cultural y económico, que han decantado en una sociedad que busca resolver sus problemas mediante agresiones de todo tipo. Quererlo reducir a un producto de Correa, es absurdo y hasta provoca gracia y ternura. Realmente parece que el día que se vaya Correa de la presidencia, a muchos se les acaba el trabajo.

  48. Culpa de Correa… Los hombres y mujeres machistas, intolerantes, homofóbicos, violentos y más, no se forman así… viendo sabatinas, o las generaciones anteriores nos hubiésemos asesinado a la voz de un “ven para mearte enano mamaracho hijueputa”. Las familias son las llamadas a enseñar respeto y tolerancia. A los jóvenes ya no los educa ni la tv, mucho peor, ahora los educa el internet, sin respaldo falimiar que consecuencia podemos esperar.

  49. El fascismo institucional está muy arraigado en esta podrida institución. El machismo, chovinismo, represión y misoginia eran – y por lo que leo son – comportamientos tolerados y hasta alimentados por los censores del reclusorio – llamados eufemísticamente “inspectores”.
    En la década de los 90 reprimían a rockeros, comunistas, pacifistas o intelectuales, siempre reproduciendo las taras del poder.
    A la “mierda” el “patrón”, cuna de fascustoides, policías morales y represores de toda laya. Escrito por un egresado de ese mamotreto.
    Espero los insultos de aquellos a quienes les encantaba ser tratados a palos por delincuentes como los Cagueñas, los Navarro, los Puma, los Paredes o los subnormales mayores de la banda de guerra

  50. Salvo el corte de cabello no veo mayor falta, sin embargo si creo que los jóvenes han perdido el respeto por los uniformes institucionales al vestirse de manera inadecuada o atentando a la moral, con faldas cortas ó pantalones en la punta de la n…. Si bien no defiendo ni acuso, no fui santo en mi época de colegial, si puedo decir que vestí con pulcritud los uniformes de las instituciones educativas por las que pase. [email protected] [email protected] ahora son mas devergonzados y visten como le dan la gana, lo cual, creo justo si las autoridades no corrigen, que lo haga una “junta” disciplinaria. No quedemos como hipócritas defendiendo o justificando que la juventud esto, la juventud lo otro. En los viejos tiempos se arreglaban las cosas entre jóvenes a puñete limpio o a palo y eso no significaba que sea malo. Yo siempre me iba de puñete con mis compañeros y aunque perdía, forjó mi carácter. Están criando una generación de inútiles por defender cosas que ellos mismos deben solucionar. Si con esto empiezan, no se quejen con que los DD.HH. defienden a los criminales y no al ciudadano inocente. Mi sincera opinión.

  51. Me parece aventurado hablar del Correísmo en este caso. La cultura del maltrato, en mi opinión, es descendiente directa de la sociedad esclavista colonial y a estas alturas es ya una parte inherente de la sociedad ecuatoriana. La predilección por la fuerza física, ver en el dolor y el castigo físico una especie de catarsis, tiene su semilla en la explotación salvaje a indígenas y a mestizos y montubios pobres durante una buena parte de la historia ecuatoriana.
    Cómo extirpar este cáncer, que es visible en todos los niveles de la sociedad, es un debate mucho más interesante que solo señalar su relación (que la hay, sin duda) con la idiosincrasia que hizo posible al correísmo.

Deja un comentario

Su email no será publicado

*

Las últimas de

Ir Arriba