Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Autoengañado y odiador, triste gobierno

en La Info por

Las sabatinas producen erisipela a muchos. Es entendible. No obstante se pierden de asistir gratuitamente y en directo, de la mano de un actor experimentado, al show mejor rodado de lo que es el correísmo: su lógica, sus mecanismos, sus esquemas, su propaganda, sus coartadas.
Este sábado 17 de septiembre, por ejemplo, el presidente dio una excelente clase de autoengaño político. Así puesto, algunos pensarán que se trata de cinismo por parte del actor que no cree en el libreto y actúa con el único ánimo de embaucar. Puede ser. Pero si la sabatina fuera solo eso, no sería motivo de fervor gubernamental. Hay que ver a los ministros –incluso ellos– en las propias sabatinas: mirada circunspecta, tono monocorde y espíritu contrito, repiten hasta las palabras del Presidente. En su presencia, lo citan. Lo repiten. Dan muestras altisonantes de su lealtad. Ellos, como en general los funcionarios de gobierno, caen en una dinámica nada elaborada de apropiación: toman prestado todo (pensamientos, actitudes, discursos…) del Presidente.

El autoengaño es un mecanismo que, a la postre, se vuelve imperceptible para quien lo practica. Es tan eficaz que los argumentos contrarios son descartados de tajo: ni siquiera son considerados. No tienen relevancia. La verdad deja de ser un proceso que requiere de muchas piezas y del examen racional de hechos y argumentos. Puede ser una declaración, un lema, cualquier cosa que diga el líder.

¿Y cómo funciona él? El enlace 493, hecho en Quito, en Carondelet, fue una demostración llamativa. Correa también sigue la lógica de los artistas que recurren al apropiacionismo: toma prestado hechos históricos que vivieron otros y los usa para producir una impresión: ellos somos nosotros (yo y ustedes los correístas). Esa apropiación no es artística; es política. Y el ejercicio busca generar tanta emoción que aquellos que lo oyen (los autoengañados o los embaucados) no piden examinar nada racionalmente. Asumen todo. Y se teletransportan hasta convertirse en actores de una situación vivida por otros.

¿Qué hay de común, por ejemplo, entre Salvador Allende y Rafael Correa? Nada. Ni su perfil. Ni su historia. Ni el momento histórico. Ni la dinámica mundial. Ni lo que hizo Allende y hace su gobierno. Nada. Pues él, aprovechando la fecha del golpe fascista en Chile, el 11 de septiembre de 1973, compuso un parangón. Esa apropiación le sirvió para equiparar su bronca con los militares con la bota militar que aplastó a Pinochet. Le sirvió para comparar lo que dijo la prensa en ese momento (con esa nube de diferencias entre Allende y él; entre Ecuador y Chile; entre 1973 y 2016…) y hacer creer que la prensa de hoy es tan fascista como Pinochet. Le sirvió para equiparar un golpe de Estado fascista y despreciable con las críticas que se le hacen a él.

La apropiación de ese hecho le sirve para decir que él es Allende. Pero no el Allende real –que hoy es sujeto de estudio de los historiadores–, no. El Allende que él, en esa apropiación indebida, construye para sí y para sus seguidores: la víctima, el héroe, el mártir.

La apropiación funciona como chicle. La extiende muy naturalmente a los gobiernos que él llama progresistas. ¿En qué cabeza sensata el chavismo es una ideología progresista? ¿Tener a los venezolanos haciendo filas para comer, haber acabado con las libertades, tener a la oposición en la cárcel, todo eso junto es progresista?
De Allende, Correa pasó a Lula da Silva, a Maduro, a Cristina Fernández de Kirchner. Todos progresistas. Todos víctimas. Todos santos impolutos. Correa habla de ellos y en directo ejecuta otra apropiación: se otorga las mismas supuestas virtudes (progresista y santo), y las mismas consecuencias (víctima). La consecuencia llega por añadidura: los victimarios daban golpes: ahora… él no sabe las palabras exactas pero ensaya algunas: cortesazos, congresazos, judicializazos… Ellos, que están en el poder, que usan las cortes para judicializar la política, que encarcelan y amenazan, son víctimas de lo que hacen sus críticos. Así funciona el autoengaño.

La otra variable de esta dinámica de construir su mundo con elementos ajenos, se evidenció ayer, 17 de septiembre, en la forma de abordar el gasto público, el caso del FMI, el tema del Yasuní, la caída del precio de petróleo…

Correa mostró obras en Lomas de Sargentillo, en Guayas, ejecutadas en su gobierno. Es posible y loable que así sea. Sin embargo, ese cantón le sirve para decir que sus críticos no quieren que se haga inversión pública. ¿Quiénes son esos críticos descabellados? No los cita. Y no los cita porque no existen. No dice que las críticas enfocan el despilfarro de su gobierno, su opacidad administrativa, los sobreprecios, la ineficiencia de la inversión…

Igualmente se enfrascó en una crítica violenta contra los medios que publicaron (incluido El Telégrafo) las previsiones del FMI que hablaban de un decrecimiento de la economía nacional de 4,5%. En su alegato Correa se da cuenta de su despropósito: no debieron publicar una previsión. Y retoma: debían poner en perspectiva para mostrar que el FMI siempre se ha equivocado en el caso de Ecuador. Dice cualquier cosa sin entender que la verdad en periodismo casi siempre tarda porque no es un lema: se construye como un puzzle a medida que aparecen las piezas. Pues ayer destruyó al FMI y quiso hacer lo mismo con el BID… hasta que se dio cuenta de que Luis Alberto Moreno estará en las próximas semanas en Quito. Entonces morigeró la diatriba.

Lo mismo hizo en el caso del Yasuní. Destrozó a Roque Sevilla por haber reconstruido la historia del Yasuní. En Radio Democracia, el ex alcalde de Quito dijo que la idea, la primera idea de cómo conservar el Yasuní, salió de Acción Ecológica. Y que luego fue tomada por Alberto Acosta (que era ministro). Esto podría no reñir con lo que dice Correa: fue él quien la volvió propuesta gubernamental en un directorio de Petroecuador.
Pero no, Correa dice que a él se le ocurrió todo. Roque Sevilla fue premiado con una retahíla de insultos: cadáver político, farsante, desvergonzado, alma de vasallo, espíritu de coloniaje, pordiosero mundial… Eso es Sevilla y hasta donde se entiende gente suya como Fander Falconi… quien, tan acostumbrado, dirá que no fue con él.

El autoengaño –tan visible, tan diario, tan envolvente– ha conducido a Correa y a los suyos a este fanatismo agresivo que los lleva a vivir en guerra con todos aquellos que no aplauden y repiten. Por eso amenazan. Triste gobierno.

Foto: Presidencia de la República

19 Comments

  1. Debemos votar por el candidato de oposición que mejor esté en encuestas serias, se el que sea, pues debemos impedir a toda costa que la robolución siga. Debemos transmitir el mensaje a todos pir todas las vias. Ayudemos a evitar elcolapso del pais. Cualquiera que llegue es mejor con total seguridad que el improvisado actual. Basta que de el mensaje correcto de inversión , de conciliación y de reglas claras y el país se autoregula y sale . Potencial hay, lo que no existe ahora es el presidente correcto

  2. Esta cantaleta del plan Cóndor en contra de los gobiernos progresistas, le hace autoflagelar, autoamargar, autovictimizarse. Se autoensalza, se autovanagloria con el foro de Sao Paulo de los no alineados, cuya corrupción defiende, apoya cónplicemente en la opinión internacional, pura distracción, engaños, lengua larga, es para justificar y desviar la atención la ola de corrupción latinoamericana, retraso económico y social, enriquecimiento ilegítimo y en algunos casos ilegales de presidentes, expresidentes, funcionarios públicos, etc., que en ésta última década más que emular a la patrtidocracia la superaron en perjuicios al pueblo, entraron a la política para servirse y mezquinos intereses personales y grupales, la plata ajena tomada como botín, el voto lo tomaron como carta en blanco para infamia y bajezas de atracos y saqueos institucionales. El pueblo sumido en alta carestía del costo de la vida y éstos proclaman el “continuismo”…fuera el continuismo de éstos miserables politiqueros farsantes.

  3. Un llamado de atención a los articulistas y la gente que de forma tan sincera opina en estos comentarios (se exceptúa a los trolls que casi carecen de voluntad y cerebro).

    Los artículos siguen siendo brillantes y muy esclarecedores de la política y la economía de este país tan vejado por este grupo de desconocedores (léase ignorantes) gobernantes que hemos tenido estos 10 años.

    Pero no leo casi nada sobre la forma cómo procesan mentalmente el hecho casi seguro que el Sr. Lenin Moreno gane la presidencia y toda esta barbaridad se prolongue por 4 años más al menos (obviamente Correa querrá venir volando como mariposa desde Bélgica para sustituirle con la muerte cruzada cuando ya nadie tolere a Lenin).

    El dato que la presidencia ya no se gana con 50% más uno sino con un insultante 40%, declarar inexistentes para el porcentaje a votos nulos y blancos y que al tener más de un 10% de diferencia con el segundo le garantiza a Moreno ganar en la primera vuelta, ya que él de seguro capta más del 40% con estos pequeños cambios. Todo esto debería provocar un vómito incontenible en cada articulista y en cada lector y debería llenar todas las columnas intentando pensar cómo evitar semejante hecatombe.

    Pero casi nadie dice mayor cosa, parece que estamos resignados que el señor Moreno gane con facilidad esta elección ante la proliferación de cantidados como Gremlins y que su dos consignas principales sean: 1°, garantizar la impunidad de cada uno de los miles de avivatos que han lucrado y se han enriquecido en estos 10 años, evitando así mismo la rendición de cuentas del peor manejo económico que un presidente haya hecho en la historia del Ecuador. Y 2°, la más aterradora: desdolarizar y así poder devaluar un nuevo sucre con lo que el fisco tendría siempre plata a costa del pueblo para seguir con este estúpido gasto público impúdico.

    En el resto de América a Moreno ya lo están llamando el “Maduro” ecuatoriano, y aquí en cambio ya lo llaman el futuro presidente.

  4. Triste realidad la que vivimos, se autoengaña, y al mismo tiempo engaña a los seguidores de A P, con tanta farsa, ……..y donde quedan los insultos a todo mundo?, en este caso a Roque Sevilla, no se le podrá enjuiciar por manchar la Dignidad de las personas honorables, y con indemnizaciones y disculpas como hacen ellos.

  5. “Tout pour le peuple, rien par le peuple” (Todo para el pueblo, nada por el pueblo)… De repente he recordado a los déspotas ilustrados del siglo XVIII. Siempre diciéndole al pueblo qué hacer o en qué pensar, porque cree que el pueblo -inculto e ignorante – es incapaz de pensar por propia cuenta, ¡craso error! No somos iguales a los del siglo XVIII, tampoco somos los del siglo XX, no necesitamos un dictador benevolente, ni un caudillo populista, necesitamos un líder que retome la idea de la república y la democracia, y la haga efectiva.

  6. Excelente artículo don José. En relación al Yasuni obviamente hay que creer lo que dice Roque Sevilla, ya que el otro miente a diestra y siniestra. Algunos países si apoyaron la iniciativa pero el orgullo del Comandante en Jefe impidió que se transformará en realidad al no aceptar la formación de un fideicomiso de control, que es obvio para evitar que los aportes que hagan vayan al gasto público, exactamente igual como lo que sucedió con los aportes foráneos para lo del terremoto. El problema ahora es saber que vamos a hacer para evitar que este gobierno continúe y tengamos un Maduro ecuatoriano. Este artículo que descubre la personalidad torcida del gobernante no llega a la masa popular sino tan solo a los que tenemos acceso a las redes, pero las sabatinas donde se abusa de la ingenuidad de nuestro pueblo si llega a todo el mundo y éste queda inundado de todo lo que sale de una lengua desbordante . Tal vez no sea demasiado tarde para tomar una acción más efectiva a cargo de un verdadero líder. Donde está ese líder?

  7. Francamente una pérdida de tiempo escuchar las palabrerías del “señor” Correa. Sólo busca impresionar, hacer ver que él y solo él es el ícono de verdad e inteligencia en el país; su actitud YA CHOCA, YA MOLESTA, SÓLO EL VERLO CAUSA HASTÍO EN GRADO SUPERLATIVO.
    ¡Ya basta !

  8. En realidad no hay nada nuevo en este artículo. Sabemos que esos espacios de los sábados solo causan vergüenza, pues son una apología a la mentira y al engaño , pagada con los dineros de los contribuyentes.

    Que la corrupción demostrada de los ex- gobiernos “progresistas” de Brasil , Argentina y actual de Venezuela sea socapada por este gobierno, tampoco es noticia nueva. Entre bomberos no se pisan las mangueras. Sin embargo, recordar que no debemos olvidarnos de la farsa robolucionaria para evitar que sigan haciendo daño al país, no está por demás.

  9. Progresistas y no tiene papel higiénico , progresistas y empeñan el oro , progresistas son todos los de las cúpulas de los gobiernos robolucionarios por que han robado tanto.

  10. Soy médico de Lomas de sargentillo y cuando deseen le puedo mostrar lo que se olvidó Correa decir de mi cantón . Pagamos el agua por metro cúbico mas cara q en la propia capital siendo uno de los cantones mas pobres del Guayas, y ni que se diga el alcantarillado q aún ni se termina de construir y las maravillas que hace el alcalde de Alianza país en mi canton

  11. En poco tiempo, este súper resentido social, también odiará al mundo porque ni los no alineados les paran bola cuando esta sarta de pillastres se reúnen para simular contar con el apoyo de otros países que les avalen sus latrocinios.

    Es una vergüenza ver a nuestro presidenzuelo, reunido con una gavilla de personajes cuyos países solo son ejemplo de oprobio y miseria. Si Idi Amin viviera como presidente de Uganda, Correa le aprobaría su canibalismo con tal de contar con la aprobación de cualquier descalificado para auto engañarse como dueño de la verdad.

  12. La falta de recursos le está afectando mentalmente a Correa. Ya no tiene qué informar en sus sabatinas tóxicas, se le ha derrumbado el milagro ecuatoriano, ante el mundo no tenemos capacidad de pago (alto riesgo país), la corrupción se va develando, etc.

  13. Engañan y se auto engañan. Es una constante, en la lógica de los caudillos autoritarios, el apropiarse de hechos históricos, o interpretarlos a su conveniencia. Ni Correa es Allende, ni Ecuador es Chile, ni las circunstancias de 1973 son iguales a las del 2016, como muy bien lo analiza José Hernández. Todos los Presidentes, o ex Presidentes, de la corriente “progresista” contemporánea, se victimizan y culpan a la prensa, al imperio, a la derecha, cuando se evidencian sus enormes latrocinios. ¿Lula no sabía del “mensalao”, o de los negocios turbios de la empresa Odebrecht, o de la empresa petrolera estatal brasileña Petrobras?.¿Cristina Fernández ha justificado su enorme riqueza y la de sus hijitos?. ¿Y la enorme fortuna de la familia del extinto Hugo Chávez?. ¿Y la inmensa corrupción, violencia e ineptitud del desgobierno de Nicolás Maduro?. ¡Claro!, las víctimas son ellos, “los líderes iluminados y progresistas”, y no los pueblos que sufren su desvergüenza y sus atropellos. ¡Hasta cuando tanta mentira!.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

Ir Arriba