Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Felipe Martinez

De ganadores y populistas

en Columnistas/La Info/Las Ideas por

Una vieja polémica económica ha sido desenterrada con fervor: el globalismo versus el aislamiento. La controversia tiene un trasfondo de temor ciudadano a cambios inevitables que se producen en el mundo principalmente en la exportación de puestos de trabajo de EEUU a Asia, y movimientos migratorios en Europa. El balance entre la apertura y el aislamiento predomina el en el escenario global, difuminando incluso las líneas tradicionales de izquierdas y derechas.

El libre movimiento de capitales y personas, tan alabado por Occidente y beneficioso para sus economías desde los 50s, está cuestionado. El modelo se mira sensible cuando los estadounidenses han perdido millones de plazas de trabajo ante un bloque asiático más productivo, más educado y con estándares culturales de excelencia y precisión. Asimismo, los europeos no logran cohesionar en sus sociedades a olas de migrantes que llegan a sus territorios producto de las crisis en Medio Oriente. Como consecuencia la ortodoxia económica lentamente da paso al populismo rampante, sin importar cuántas veces se demuestre que la inmigración arroja superávits a la caja fiscal y que las fronteras económicas abiertas generan bienestar social.

Las respuestas políticas, que van desde construir muros entre países a poner salvaguardias y limitaciones al libre comercio, afloran un sentimiento pernicioso que amenaza lo construido durante 70 años. Y las soluciones de corto plazo no pueden hacer frente a 40 años de reformas políticas, económicas y culturales en Asia. Como consecuencia de ello, ese bloque ahora produce mejores cosas a menores precios. Y esta simple relación les permite una hegemonía dominante, pues exportan sus productos a cambio de dólares que luego vuelven a prestar a los países compradores vía créditos financieros, logrando para ellos un círculo virtuoso de riqueza y dominación geopolítica.

Es así que los europeos y, en menor medida los estadounidenses, tendrán que comprometer sus estados de bienestar para recuperar la competitividad, lograr adecuar a sus migrantes para ser partícipes competentes de la maquinaria económica y tratar de competir con los asiáticos. Ese abandono de la complacencia y el estado proveedor tiene costos políticos y merece reformas profundas y dolorosas, como lo fue para países como Corea y Singapur por muchos años. Tendrán que subir los estándares de educación para igualar los logros de los grandes asiáticos, y re motivar sus culturas de trabajo intenso, libertades personales y políticas que propendan a la excelencia individual como pilar de riqueza y bienestar. Ni Donald Trump ni los populistas europeos, ni los “Brexiteers” con sus decretos podrán evadir una realidad en donde Asia progresivamente inclina la balanza hacia su lado.

Ecuador desde su pequeñez debe aprender de estas lecciones en su caminar a una cultura de excelencia, que importa más que la teoría económica, la contabilidad pública o la contienda política. Aprender de los grandes asiáticos y su proceso de transformación y ahora liderazgo. Ir a lo de fondo, cambiar la marca cultural y las actitudes ciudadanas para privilegiar la excelencia personal por sobre todo. Que las tertulias sociales no se circunscriban a políticos rimbombantes, sino a líderes culturales, empresariales, a grandes figuras que la sociedad pueda admirar por las razones correctas. Que el nacionalismo sea vinculado no a un logotipo sino a un grupo de individuos que hacen un trabajo excelente y cuyo desempeño es reconocido por el mundo. Que el estado no sea un proveedor de regalías y fanfarria sino un facilitador de talentos y negocios.
Hasta no lograr que nuestro pueblo desee ser excelente desde su individualidad, seguiremos hablando de muros, limitaciones, contabilidades, odios, imperios y precios del petróleo. Pero no habremos logrado crear riqueza estructural y persistente.

 

6 Commentarios

  1. Que bueno que se proponga algo diferente. Concuerdo en que únicamente la apertura cerebral y la generosidad de espíritu nos pueden llevar a logros más duraderos y generalizados.

  2. Muy interesante reflexión, que la debemos aplicar en nuestro país, dejar de maquillar cifras y en su lugar emprender la recuperación real que nos permita ser competitivos con calidad.

  3. Seguir las premisas de los grandes no nos cuadra. Seguir las premisas de los pequeños exitosos. Singapur si, China no. Saludos. Interesante Articulo y al fin dejan de acabarle al ESTORBO.

  4. “los estadounidenses han perdido millones de plazas de trabajo ante un bloque asiático más productivo, más educado y con estándares culturales de excelencia y precisión. ”
    No mencionar factores como i) la miseria de los sweatshops, ii) el robo de propiedad intelectual como política de estado y iii) el absolutismo del gobierno que permite explotar al máximo la mano de obra, es clara señal de que este artículo no llega a ser ni la cuarta parte de un análisis. Por eso hasta le sobró espacio en blanco.

  5. COMO CREAR UNA CULTURA DE EXCELENCIA EN ECUADOR???.- si frente a los programas de gobierno y de fomento a la educacion o la cultura, se EXPERIMENTA CON COPIAS EXTRANJERAS y se lo rellena el titulo con nombres rimbombantes como sumak kausay o buen vivir. Se da un brochazo de originalidad para decir que es nuestro. La realidad es distinta cuando en la practica, los modelos no sirven para ecuatorianos, porque no esta hecho por ecuatorianos. Nos traen expertos, magisters, phd que nos tienen como encubadoras para sus famosos proyectos. Nos quieren adelantar a la epoca en que vivimos 50 años mas, y luego nos dicen que somos el pais de las maravillas revolucionarias. Grotezco, insultante, despilfarrador el logotipo de “la patria ya es de todos”. Ejemplo claro, de que nos ha servido gastar dinero ajeno, prestado al Ecuador, en lanzar una copia de un satelite al espacio, acso hemos comido los ciudadanos de apie con esta absurdes?. Me diran turistas extranjeros que visitan nuestra tierra, que bello pais, no hay pobreza, ni miseria y tiene un centro historico fenomenal, cuando en la realidad las casas patrimoniales son cloacas que albergan a desempleados, subempleados, indigenas, mujeres que venden sus cuerpos en los portones y calles aledañas, niños encerrados en esas pocilgas porque no tienen quien les cuide, sus padres salen a los mercados de cargadores, verduleras, confiteros. Como va a mencionarse “cultura de excelencia en Ecuador” cuando los populistas que falsean la verdad, nos muestran ecuatorianos de primera y ecuatorianos de segunda categoria. Ya no somos los tipicos monos y los longos que utilizaban para sus campañas politiqueras, con el fin de obtener el voto. Una vez en el poder se transfoman en lo que verderamente han sido, ratas de la politica y antipatrias. Deberiamos empezar por el principio, ya que hemos entregado el pais a China, que tambien adoptemeos el sistema de justcia chino. Sentenciar a los ladrones de cuello blanco a la pena de muerte. Asi por lo menos recuperaremos la dignidad de que quienes nos roban, entiendan lo que significa cuidado del bien ajeno y respeto a nuestras vidas y del resto de la sociedad. Parece grotesco, pero asi como la cultura de calidad exige disciplina personbal, la corrupcion exige sentencias radicales. Mientras tanto seguiremos el mismo circulo vicioso de la cultura de la corrupcion, a la cual no se podra cambiar, por mas que los genios phd, magister, honoris causa nos vengan con modelos mal copiados que generan pobreza y retroceso en la memoria historica de sus pueblos.

  6. Es verdad que en el mundo occidental se está despertando un populismo nacionalista; lamentablemente ya sabemos cómo termina este tipo de experiencias políticas. Argentina pasó de país desarrollado a uno de Tercer Mundo por el populismo peronista. Lo de Venezuela es patético y pronto estaremos viviendo en carne propia la irresponsabilidad histórica y crímenes de lesa humanidad del populismo correísta.

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