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Trump y Correa: tan lejos y tan cerca

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Cuando hace muy poco el diario digital Politico trazó una analogía entre otras cosas, sobre la forma de tuitear sobre los medios de comunicación entre el candidato Donald Trump y el presidente Rafael Correa, el secretario de Comunicación Patricio Barriga corrió a condenar la nota. “Este artículo (…) rehuye examinar la distancia ideológica que separa al candidato estadounidense con el presidente Correa”.

Pero a la luz de los últimos acontecimientos, todo parece indicar que las analogías entre los dos personajes no pueden limitarse al tema de la intolerancia frente a la prensa.  Hay, sin duda, otro asunto que une a los dos políticos: su misoginia y su machismo. Son tan evidentes los vasos comunicantes entre Trump y Correa en este tema que los dos hicieron noticia y polémica, exactamente la misma semana, por sus declaraciones sobre mujeres.

Mientras a Trump le estalló en la cara una grabación en la que habla sobre su forma de ver a las mujeres, Correa hizo, durante su enlace del sábado, algo que resultaba difícil de creer: insistir en sus expresiones despectivas y misóginas sobre la candidata presidencial Cynthia Viteri. “Se le ve más falsa que un billete de 2,50 porque aparece sin una arruga, sin un barrito, muñequita pastel y así nos quieren impresionar: puro maquillaje”.

Es evidente que ambos personajes comparten un ADN cultural e ideológico en el que las mujeres son asumidas como seres inferiores que deben ser descalificadas cuando les disputan liderazgo y representación política. En otras palabras cualquier mujer que levanta la voz, es un síntoma de desorden social y una amenaza para los hombres. Esta visión sobre las mujeres se alinea perfectamente con las ideologías populista que identifican a los opositores y disidentes como enemigos del pueblo y la patria. “Ya que el enemigo del líder es un enemigo del pueblo, las mujeres pueden y deben ser atacadas sin preocupación alguna por sus derechos”, escriben Federico Finchelstein y Pablo Piccato en su ensayo “Trump y el populismo machista“. Para estos académicos, que mencionan en su texto a Correa y a Abdalá Bucaram, como populistas similares a Trump, “silenciar a las mujeres es el primer peldaño del proyecto autoritario de silenciar la discrepancia”.

Trump y Correa no son ni han sido los únicos populistas que hicieron noticia por su forma de tratar a las mujeres. “¡Marisabel estate lista, esta noche te daré lo tuyo!”, dijo alguna vez Hugo Chávez a su esposa cuando éste aún estaba casado. Carlos Ménem, el ex presidente argentino, es recordado por su tristemente célebre frase de “la mujer tiene que estar al lado del hombre”. El vínculo entre y machismo y populismo no se limita a América; también se registra en Europa. Silvio Berlusconi, ex primer ministro italiano alguna vez se jactó de haberse acostado con ocho mujeres (porque no era capaz con las 11 que querían… dijo) y llegó a descalificar a su homóloga alemana Ángela Merkel por su aspecto físico afirmando que era “una culona mantecosa infollable”. 

Trump, Correa y los otros populista de su estirpe se parecen en que todos ellos se sienten con el derecho a formular este tipo de expresiones porque están convencidos de que dicen lo que piensa el pueblo. Y si el pueblo habla así, entonces ¿dónde está el problema?  Es lo que Trump llamó  “conversaciones de locker”, en el segundo debate con Hillary Clinton. ¿Si la gente lo dice en un bar o en una cancha de fútbo,  ¿por qué no lo podría decir yo como Presidente o político? Para ellos, la responsabilidad pública que implica el cargo que ostentan, o pretenden ostentar, no existe. No existe la línea que divide lo público de lo privado. Aquello que se dice en los “lockers” se puede decir, entonces, tranquilamente, en público.

Pero entre Trump y Correa existen grandes diferencias. Una de ellas es la actitud que han tomado frente a las declaraciones abominables que han hecho. Trump se sintió obligado a ofrecer disculpas a su familia, a la sociedad y justificó lo dicho diciendo que fueron charlas “de locker”. Correa, en cambio, no solo no se disculpó por haber dicho que Cynthia Viteri no debía hablar de economía sino de maquillaje sino que, pocos días más tarde, volvió a descalificarla retratándola como “muñeca de pastel”.

Habrá quien diga que Trump se disculpa únicamente porque es candidato y le conviene hacerlo, lo cual es perfectamente posible. En el caso de Correa hay un agravante: el es Presidente y si una disculpa no es necesaria para ganar votos, lo es para cumplir con su responsabilidad pública. En este sentido, se puede agregar que la disculpa de Trump obedece al peso de la opinión pública en EEUU, mientras que en el Ecuador las afirmaciones machistas de Correa, como se afirma en una nota en 4Pelagatos, no han pasado de ser una anécdota.

Lea aquí “El Top 15 del macho alfa o por qué Correa es un troglodita

Trump y Correa no son idénticos en este tema. El candidato republicano no es misógino y machista únicamente por su historial de expresiones: tiene antecedentes de acosador y manoseador como lo reseñó en una fenomenal columna Nicholas Kristof en el New York Times. A Correa no se le conoce ningún episodio abominable de acoso como aquellos en los que Trump ha estado involucrado. Si hay algún parecido entre ellos es exclusivamente en la opinión que ambos han expresado en declaraciones sobre la mujer como sujeto político. Cuando Correa dijo que la igualdad de género había servido para “mejorar la farra” estaba, en efecto, negando e invisibilizando, aunque sea en aparente broma, la participación de la mujer en la política.

Trump y Correa son personas distintas. Pero aquellas cosas que tienen en común, como su misoginia y machismo, los hacen particularmente aborrecibles. Felizmente Trump no es presidente y muy posiblemente ya no lo será precisamente por el asco que ha producido socialmente su actitud frente a las mujeres. Correa, por su lado, está por concluir su presidencia y lo que haya dicho sobre los mujeres pasará a ser un capítulo detestable en su biografía. Tan lejos y tan cerca.

15 Commentarios

  1. flaco favor que le hacen a Donald Trump que con todos sus defectos y errores por lo menos ha generado riqueza y empleos a diferencia de Rafael Correa que jamás generó un centavo partido por la mitad, su incapacidad e incompetencia lo llevó a coleccionar “cartoncitos” en forma de maestrías y doctorados ya que el papel todo aguanta y con esos “antecedentes” vino a saquear y despilfarrar más de 200.000 millones de dólares dejando un país sin ingresos y endeudado por 4 generaciones

  2. El chiste es que la gente no lo conocía y votó por un payaso, que con embustes y engaños, utilizó 4 fórmulas económicas copiadas nefastas y peligrosas para el desarrollo del país, y su comportamiento bufón, da más risa que pena el paso de éste régimen corrupto, que los próximos gobiernos tendrán que rendir cuentas claras,

  3. Hay diferencias que podrian salir facilmente a la luz entre estos dos actores politicos, como por ejemplo el uno es capitalista convencido y el otro es “socialista moderno” rodeado de capitalistas, el uno tiene cualquier cantidad de dinero y el otro tiene dinero pero no tanto, el uno es gringo blanco y el otro es criollo con ojos claros, el uno ha estudiado y ejerce su vida profesional en Estados Unidos y el otro ha estudiado en Estados Unidos pero ejerce su vida profesional con ideas contrarias a tal pais.

    De ahi el resto de “cualidades” que los adornan y que son palpables a oidos y vista del conglomerado mundial da como resultado que son personas afines e identicas en cuanto a su forma de actuar, reaccionar, proceder, interpretar a su conveniencia palabras y actitudes de sus adversarios, etc. etc. etc. sin nombrar aquellas como “misoginia”, “prepotencia” e “intolerancia”, tales cualidades han dado un resultado final poco esperado:

    Al principio son buena nota pero a la larga llegan a caer recontra mal por no tener la capacidad de controlar su lenguita a tiempo.

  4. Sería bueno que también comenten sobre los comentarios machistas de Ramiro Aguilar a raíz del tema de pensiones alimenticias de Enner Valencia. Otra cara de la misma moneda

  5. Trump actúa y ejecuta su preponderancia machista: Cavernario
    Éste de acá, reprimido, acomplejado,morboso de mirada torva sólo vomita.
    Por qué será ?

  6. Correa se olvida que tiene una esposa y dos hijas, pregunto cómo será vivir con un ser machista?. Ecuador hombres – hombres y mujeres ecuatorianos debemos seguir un juicio a persona tan detestable. Pedir a la Asamblea en especial a las mujeres que se han prestado a seguir el juego con bailes, miradas machistas y lo han permitido. Si nos sorprendemos de otras culturas que no respetan a la mujer, en el Ecuador como chiste el representante del pueblo denigra nuestro género

  7. Estoy de acuerdo con el Censurado, todo esta listo y sacramemtado para que Lenin Moreno sea el próximo presidente y claro con la sombra de buitre sobre el, hay correato para largo; pero todo esto se va a dar por la estupidez de la posición.
    Creo que para detener cuatro años mas de locura y corrupcion, necesitamos gente valiente, que exprese las cosas directamente y sin tapujos este país como lo hace Ud y Hernán Pérez Loose.

    • Señor Pallares, este artículo me desagrado por una razón, me parece algunos comentarios y aseveraciones sobre el candidato republicano Donald Trump fueron muy sesgados. Parece que usted únicamente se fía de lo que repite las cadenas de TV CNN, NBC, MCNBC, Fox y New York Times que se conoce en ser medios muy liberales y a favor de la candidata Hillary Clinton. Es muy interesante ver y oír lo que la gente común tiene que decir sobre el Señor Trump y parece ser que en muchos sentidos es respetado. Al contrario creo que usted se equivoca porque lo más probable es que Donald Trump si será el próximo presidente de los EEUU. Por favor no comparar con Rafael Correa. Gracias.

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