Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Los sondeos siguen siendo un asalto a la buena fe

en La Info por

Rafael Correa dijo el lunes en la entrevista con Andrés Carrión que el gobierno, es decir él, tiene 63% de apoyo. No dio el nombre de la encuestadora. Jaime Nebot dijo en su enlace radial del miércoles, aludiendo a otro sondeo, que Cynthia Viteri, en un promedio Quito-Guayaquil, está segunda con 16% después de Lenín Moreno que tiene 29%; según dijo, Guillermo Lasso tiene 14%. No dijo de qué encuestadora son esos datos. Lasso dice que su porcentaje sube y sigue de segundo y otros candidatos -aludiendo a encuestas- dicen que él ya no tiene 24% como consecuencia de la llegada de Viteri y de Paco Moncayo a la carrera presidencial. Los amigos de Moncayo dicen que su candidatura se disparó espectacularmente, según las encuestas, pero no las muestran…

¿A quién creerle? Los electores van a estar sometidos, otra vez, a un ejercicio de fe o de olfato. El hecho cierto es que las encuestadoras que debieran producir esas fotografías instantáneas de lo que la gente piensa y decide, pues no sirven. No son confiables. Se dirá que siempre ha sido así. Sí, pero todo el mundo tiene el deber de mejorar.

Para ser exactos habría que decir que las encuestas no sirven a los ciudadanos. Pero sirven al gobierno y a los políticos que, con ellas, arman su estrategia de comunicación. A la medida de sus intereses. Cuando el presidente dice que su gobierno tiene el 63% de apoyo posiblemente repite lo que le dijo la encuestadora que le dio los datos, que trabaja para el gobierno, que solo mide Quito y Guayaquil, que dice encuestar alrededor de 900 personas y que nunca tendrá que justificar sus resultados. Puede publicar ese resultado que no coincide con el de ninguna otra encuestadora. Nadie tiene que justificar los suyos.

No hay ciudadanos organizados para monitorear estas empresas (que trabajan con la fe pública) y obligarlas a dar cuenta de esas diferencias abismales que son tan evidentes como las viejas coartadas para explicarlas: metodología, formas de hacer las preguntas, universos, ciudades que entran en la muestra, margen de error…

Perfiles de Opinión mide la gestión del Presidente de la República. En octubre dijo que era “muy buena” para 9,79% y “buena” para 49.53%. Dice haber encuestado a 920 personas en Quito, Guayaquil y Cuenca. Imposible comparar estos datos con otros de otra encuestadora. Pero ese ejercicio se puede hacer con la gestión de la Asamblea Nacional. Perfiles de Opinión y Cedatos publican cifras ese mes sobre el mismo tema. La curva de Perfiles de Opinión se encuentra por encima del 45% de aprobación (buena y muy buena). Para Cedatos apenas llega al 27% aprobación y 61% desaprueba. Cedatos dice haber entrevistado 2.122 personas en 15 ciudades y su margen de error es parecido al de Perfiles de Opinión, más o menos 3.4%. ¿Cómo se explica esa gigantesca diferencia?

Con las encuestas no solo fallan las cifras. También la lógica y el sentido común. En la medición de Perfiles de Opinión, Correa obtiene 59.32% por buena gestión. Un hecho paralelo: Cedatos preguntó si “el país debe seguir por el mismo camino o necesita cambios”. 84% dijo que necesita cambios y 13% seguir por el mismo camino. Si la gente está tan feliz mayoritariamente con la gestión de Correa, ¿por qué quiere mayoritariamente cambios? ¿Y si está mayoritariamente satisfecha con su gestión, ¿por qué en las mediciones que hizo Cedatos en julio pasado, apenas el 28% de los entrevistados dijo querer votar por Rafael Correa, seguido de Lasso por el 21%?

Disparidades como éstas, atentados a la lógica como esos pueden ser multiplicados al infinito. Generan tantas dudas las encuestas que exhiben los candidatos, que Lenin Moreno, según una fuente cercana, está siendo asesorado por encuestadoras de afuera. No obstante, las encuestas siguen cumpliendo, para los candidatos, el mismo papel que jugó el Oráculo de Delfos para que los griegos. Las encuestas decidieron que sea Lenín Moreno y no Jorge Glas el candidato de Alianza País. Decidieron que Guillermo Lasso se aliara con Mauricio Rodas. Decidieron que Paco Moncayo fuera el candidato de la ID y del Acuerdo Nacional por el cambio… Con encuestas los políticos hacen todo.

El único problema es que les llegan amañadas y manipuladas a los ciudadanos. Son, en general, un atentado a su buena fe y a la fe pública. Se prueba oyendo las cifras que dan Correa y demás políticos extraídas de supuestas encuestas que nunca identifican. Y que nunca muestran. Así se está haciendo la campaña.

21 Comments

  1. Un update de los llamados sondeos o encuestas. Luego de los resultados de las elecciones en USA la gente sigue armando berrinche, quemando llantas, rompiendo lo que no les pertenece y todo porque las “encuestas” no salieron como señalaban. También es increíble que en otros países se sientan y actúen igual como si mostrar inconformidad con el sistema de elecciones en USA, va a solucionar o cambiar algo. Golpe bajo a las encuestadoras, no pueden convencer ni cambiar la realidad. Puro negocio !

  2. o que hay que recordar es que el gobierno ha estado gastando millones de dólares en propaganda para levantar su imagen… durante los últimos 9 años. Y tiene un factor interesante a su favor: aplica a consciencia la estrategia Goebbels que es muy parecida a la de Uribe Vélez en Colombia. Por ejemplo, mientras en el plebiscito colombiano los que apoyaban el SI daban diversas, variadas y bastante coherentes razones para apoyar la paz (muchísimas buenas razones, tal vez demasiadas), Uribe y su caterva de seguidores se limitaron al Castrochavismo y, en particular, al odio de la comunidad a las FARC, sin permitir el más mínimo razonamiento sobre lo que significaba votar NO. Y les funcionó. Aquí, en Ecuador, la oposición habla de la justicia entregada al gobierno, de los medios de comunicación gubernamentales, de la corrupción, de la cínica parcialidad del CNE, de la próxima quiebra del IESS, de que la Asamblea es un adorno caro, ¿y qué responden Correa y sus amigos sobre esto? Que hay un nuevo plan Cóndor que persigue a los progresistas. Así no tienen que responder a su impunidad o a su incapacidad para gobernar. Simplemente muestran un monstruo aún mayor, un peligro que acosa a todos: un fabuloso plan Cóndor. Un plan que hace muy poco tiempo se lo conocía como la no sé qué pendejada conservadora. O la no sé qué pendejada Yanqui.

  3. Si le preguntare a mi promoción de la Catolica, solo yo votaré por Lenin, uno por Paco y los otros 18 contra Correa. Si la misma pregunta se la hago a las madres de los niños de lis CIBV – que son cerca de 300.000- la mayoría votará por Lenin. Si la pregunta deben responder los 300.000 discapacitados beneficiados directamente por AP, más del 60% de seguro votará por Lenin.
    Rafael Correa tiene 63% de apoyo. Jaime Nebot dijo en su enlace radial del miércoles, aludiendo a otro sondeo, que Cynthia Viteri, en un promedio Quito-Guayaquil, está segunda con 16% después de Lenín Moreno que tiene 29%; según dijo, Guillermo Lasso tiene 14%. No dijo de qué encuestadora son esos datos. Lasso dice que su porcentaje sube y sigue de segundo y otros candidatos -aludiendo a encuestas- dicen que él ya no tiene 24% como consecuencia de la llegada de Viteri y de Paco Moncayo a la carrera presidencial. Los amigos de Moncayo dicen que su candidatura se disparó espectacularmente, según las encuestas

  4. Lamentablemente, creo que las encuestas solo reflejan la ignorancia, incoherencia y falta de lógica de la mayoría del pueblo. Es triste reconocerlo pero en el Ecuador somos prisioneros de la “dictadura de la mayoría” ignorante que traga entero. En fin cada pueblo tiene los dirigentes que elige y merece. Nos merecemos a la 35!!! Y vamos siguiendo el camino de Venezuela. Luego que nadie se queje. Bien merecido lo tenemos!.
    Si Correa piensa que el 63% de los votantes lo apoya, ¡que lo piense ! Esos son los sondeos de una encuestadora que trabaja para el Gobierno. Si él quiere pensar así, es libre; si él quiere vivir engañado, que considere que el 80% de los votantes lo apoya.
    ¡Su problema es si le gusta vivir embobado ! Allá él; Todos los candidatos dicen que suben y se mandan indirectas para que su imagen política mejore,

  5. Todos los candidatos dicen que suben y se mandan indirectas para que su imagen politica mejore, pero lo que es en realidad que todo se ve al final de las eleccviones asi que no tienen que darse por triunfadores, ya que el que decide es el publo.

  6. Las encuestadoras son empresas que trabajan para quienes las contrata, por eso es mejor no dejarse llevar por estas empresas mentirosas, cómo pueden sacar una tendencia exacta o casi exacta con 900 o 2000 muestras. Si tenemos un universo de 12000000 millones de votantes según el CNE, hay que considerar en dónde se realizaron esas encuestas, no es lo mismo encuestar un un centro comercial lujoso de Quito o Guayaquil, que en una plaza pública donde hay mucho desempleado de una ciudad pequeña, o población rural. Son concepciones diferentes, a reflexionar y tomar como decisión de voto la realidad que palpamos todos los días, cada vez más impuestos, menos trabajo, menor consumo, menor producción, más carestía, la realidad que pasa un padre o madre de familia no lo va a cambiar solo porque el gobierno envía más publicidad mentirosa

  7. Este aplica a consciencia la estrategia Goebbels que es muy parecida a la de Uribe Vélez en Colombia. Por ejemplo, mientras en el plebiscito colombiano los que apoyaban el SI daban diversas, variadas y bastante coherentes razones para apoyar la paz (muchísimas buenas razones, tal vez demasiadas), Uribe y su caterva de seguidores se limitaron al Castrochavismo y, en particular, al odio de la comunidad a las FARC, sin permitir el más mínimo razonamiento sobre lo que significaba votar. Y asi les funcionó. Cuando recién está configurado el mapa electoral con cuatro candidatos principales el porcentaje de indecisos es muy alto, las metodologías que utilizan todas las encuestadoras son anticuadas para medir la indecisión y las preferencia de ese grupo de indecisos por alguno o algunos de los candidatos.

  8. Rafael Correa tiene 63% de apoyo. Jaime Nebot dijo en su enlace radial del miércoles, aludiendo a otro sondeo, que Cynthia Viteri, en un promedio Quito-Guayaquil, está segunda con 16% después de Lenín Moreno que tiene 29%; según dijo, Guillermo Lasso tiene 14%. No dijo de qué encuestadora son esos datos. Lasso dice que su porcentaje sube y sigue de segundo y otros candidatos -aludiendo a encuestas- dicen que él ya no tiene 24% como consecuencia de la llegada de Viteri y de Paco Moncayo a la carrera presidencial. Los amigos de Moncayo dicen que su candidatura se disparó espectacularmente, según las encuestas

  9. Lo que hay que recordar es que el gobierno ha estado gastando millones de dólares en propaganda para levantar su imagen… durante los últimos 9 años. Y tiene un factor interesante a su favor: aplica a consciencia la estrategia Goebbels que es muy parecida a la de Uribe Vélez en Colombia. Por ejemplo, mientras en el plebiscito colombiano los que apoyaban el SI daban diversas, variadas y bastante coherentes razones para apoyar la paz (muchísimas buenas razones, tal vez demasiadas), Uribe y su caterva de seguidores se limitaron al Castrochavismo y, en particular, al odio de la comunidad a las FARC, sin permitir el más mínimo razonamiento sobre lo que significaba votar NO. Y les funcionó. Aquí, en Ecuador, la oposición habla de la justicia entregada al gobierno, de los medios de comunicación gubernamentales, de la corrupción, de la cínica parcialidad del CNE, de la próxima quiebra del IESS, de que la Asamblea es un adorno caro, ¿y qué responden Correa y sus amigos sobre esto? Que hay un nuevo plan Cóndor que persigue a los progresistas. Así no tienen que responder a su impunidad o a su incapacidad para gobernar. Simplemente muestran un monstruo aún mayor, un peligro que acosa a todos: un fabuloso plan Cóndor. Un plan que hace muy poco tiempo se lo conocía como la no sé qué pendejada conservadora. O la no sé qué pendejada Yanqui. Es decir, con Goebbels en el escritorio de Vinicio Alvarado, la propaganda marcha como un relojito. ¿Alguien quiere saber sobre las corruptelas de la refinería, sobre el sobrecosto de las carreteras, sobre el inmenso endeudamiento del país, sobre la persecución a Villavicencio, sobre el desastre de la economía, sobre la huida de los corruptos de Petroecuador? Bueno, pues es el nuevo Plan Cóndor que se abate sobre nuestro país. Nada más… y nada menos.

  10. Perfiles de Oponión dejo de ser seria desde q se retiró el Sr Barber y quedó en manos de la Sta Recalde , contratista y consumada correísta.

  11. Si le preguntare a mi promoción de la Catolica, solo yo votaré por Lenin, uno por Paco y los otros 18 contra Correa. Si la misma pregunta se la hago a las madres de los niños de lis CIBV – que son cerca de 300.000- la mayoría votará por Lenin. Si la pregunta deben responder los 300.000 discapacitados beneficiados directamente por AP, más del 60% de seguro votará por Lenin

  12. Los que por un sanduche sabanero van a las sabatinas , son los que el supereconomista
    considera que son el 63%. Bien por él y por su redil.-

  13. Los políticos manipulan a la población con los datos de encuestas y con estadísticas de diferente índole.
    El CNE debería prohibir la publicación de resultados de encuestas durante el proceso electoral. Los resultados deben servir sólo para consumo interno de quien lo contrató.

  14. Cuando recién está configurado el mapa electoral con cuatro candidatos principales el porcentaje de indecisos es muy alto, las metodologías que utilizan todas las encuestadoras son anticuadas para medir la indecisión y las preferencia de ese grupo de indecisos por alguno o algunos de los candidatos. Esta es la principal causa de las diferencias abismales entre las encuestadoras y por eso a este momento es imposible predecir el resultado electoral.

  15. Tiene Ud razón, las empresas encuestadores son un asco; le sugiero que desde este lunes, papel y lápiz en mano haga Ud encuestas durante 3 días en Quito y otros 3 en Guayaquil, invirtiendo 4 o 5 horas de trabajo, creo que sería suficiente.
    Luego de computar los resultados, los publica en esta columna y allí si tendremos resultados confiables.
    Y para aligerar el trabajo le sugiero que sólo pregunte por cuál de los presidenciables decidiria el voto el encuestado.

  16. Lo que hay que recordar es que el gobierno ha estado gastando millones de dólares en propaganda para levantar su imagen… durante los últimos 9 años. Y tiene un factor interesante a su favor: aplica a consciencia la estrategia Goebbels que es muy parecida a la de Uribe Vélez en Colombia. Por ejemplo, mientras en el plebiscito colombiano los que apoyaban el SI daban diversas, variadas y bastante coherentes razones para apoyar la paz (muchísimas buenas razones, tal vez demasiadas), Uribe y su caterva de seguidores se limitaron al Castrochavismo y, en particular, al odio de la comunidad a las FARC, sin permitir el más mínimo razonamiento sobre lo que significaba votar NO. Y les funcionó. Aquí, en Ecuador, la oposición habla de la justicia entregada al gobierno, de los medios de comunicación gubernamentales, de la corrupción, de la cínica parcialidad del CNE, de la próxima quiebra del IESS, de que la Asamblea es un adorno caro, ¿y qué responden Correa y sus amigos sobre esto? Que hay un nuevo plan Cóndor que persigue a los progresistas. Así no tienen que responder a su impunidad o a su incapacidad para gobernar. Simplemente muestran un monstruo aún mayor, un peligro que acosa a todos: un fabuloso plan Cóndor. Un plan que hace muy poco tiempo se lo conocía como la no sé qué pendejada conservadora. O la no sé qué pendejada Yanqui. Es decir, con Goebbels en el escritorio de Vinicio Alvarado, la propaganda marcha como un relojito. ¿Alguien quiere saber sobre las corruptelas de la refinería, sobre el sobrecosto de las carreteras, sobre el inmenso endeudamiento del país, sobre la persecución a Villavicencio, sobre el desastre de la economía, sobre la huida de los corruptos de Petroecuador? Bueno, pues es el nuevo Plan Cóndor que se abate sobre nuestro país. Nada más… y nada menos.

    ¿Será que algún día las encuestadoras le van a preguntarle a la gente si conocen el secreto del éxito de estos sátrapas?

  17. Hace muchos años, el Dr. Rodrigo Borja nos explicaba la falacia de las estadísticas con el siguiente ejemplo: “Hay una gallina y dos comensales hambrientos. El que llega primero se la come toda y el al segundo no le queda nada. La estadística dirá que una gallina para dos hambrientos equivale a que cada uno se comió el 50%. Eso, en realidad, no sucedió”. Las encuestas trabajan con estadísticas, y la parte más criticable del proceso es el diseño del universo muestral, bajo el principio de que mientras más grande es la muestra, más se aproxima a la realidad del fenómeno. En un país de 16 y medio millones de habitantes, ¿son suficientes 900 o dos mil respuestas para definir un criterio? Y lo risible radica cuando las encuestadoras anotan como margen de error ¡apenas el 3%!, que en estudios sociales no significan nada. Bien dicho, las encuestadoras -y los usuarios que les pagan- juegan con nuestra buena fe, pues, con las estadísticas se puede demostrar lo que a uno le da la gana.

  18. Si Correa piensa que el 63% de los votantes lo apoya, ¡que lo piense ! Esos son los sondeos de una encuestadora que trabaja para el Gobierno. Si él quiere pensar así, es libre; si él quiere vivir engañado, que considere que el 80% de los votantes lo apoya.
    ¡Su problema es si le gusta vivir embobado ! Allá él.

  19. Lamentablemente, creo que las encuestas solo reflejan la ignorancia, incoherencia y falta de lógica de la mayoría del pueblo. Es triste reconocerlo pero en el Ecuador somos prisioneros de la “dictadura de la mayoría” ignorante que traga entero. En fin cada pueblo tiene los dirigentes que elige y merece. Nos merecemos a la 35!!! Y vamos siguiendo el camino de Venezuela. Luego que nadie se queje. Bien merecido lo tenemos!.

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