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daniela chacón vale

Elecciones 2017: los sueños por la borda

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¿Nos tenemos que conformar? Tengo la certeza de que somos miles de ecuatorianos los que no queremos hacerlo. Por eso, a pesar de que los candidatos presidenciales están definidos, las alianzas políticas también y los binomios casi decididos, los indecisos aún somos más del 50% de electores.

¡Qué cosa tan terrible votar sin convencimiento! Ya me pasó en más de una ocasión en los últimos 15 años y no puedo creer que otra vez estemos en la misma situación. Ya he escuchado a demasiadas personas decir: “hay que votar por quien más chance tenga”.  No me conformo, no quiero verme obligada a votar sólo por quién más oportunidades tenga de vencer a la revolución ciudadana, como si éste fuera el único criterio válido para tomar una decisión tan importante como nuestro voto en el 2017.

Y créanme, sé que es absolutamente necesario que haya un cambio de gobierno. Pero cuando el fin justifica los medios, hay un alto riesgo de que, aunque ganara un candidato que no sea de la 35, sigamos en un régimen que replique las prácticas del correísmo. Pues salir de diez años de revolución ciudadana requiere más que llegar a la segunda vuelta: requiere plantear con valentía los cambios que los ecuatorianos estamos buscando. La oposición sólo nos propone más empleo y menos prepotencia pero no un modelo que realmente nos inspire, que sea capaz de competir con ese sueño de Ecuador en el que Correa nos embarcó hace diez años. Al contrario: por lo que hemos visto hasta el momento, los candidatos están echando nuestros sueños por la borda.

Se ha hablado tanto de la necesidad de una sola propuesta de oposición y de que los políticos de ideologías diversas se unan para hacer un frente común que tenga verdaderas opciones. Sin embargo, la unidad por la unidad no necesariamente es lo más deseable. ¿ La presencia de Ramiro González en “La Unidad” es garantía de fiscalización al régimen correísta? ¿Por qué creer en una propuesta que sale del social cristianismo, que cuando ha gobernado no se ha diferenciado mucho de Rafael Correa? ¿Por qué la presencia de SUMA en “Compromiso Ecuador” es una apuesta por el cambio? La administración de Rodas se ha caracterizado por usar las peores prácticas de la revolución ciudadana en el ejercicio del poder. ¿Qué diferencia al “Acuerdo Nacional por el Cambio” de las propuestas de Alianza País? La presencia de los ideólogos y ejecutores del proyecto concentrador de poder más pernicioso que ha vivido el país, nos causa resquemor.

Superar la crisis económica y generar empleo digno y estable para los millones de ecuatorianos que se encuentran en condiciones de precariedad es una prioridad impostergable, eso está claro. Pero no es la única razón por la cual nos vamos a decidir para dar nuestro voto. Tenemos muchas más aspiraciones. No queremos candidatos que piensan que las muertes de mujeres por abortos clandestinos y las mujeres presas por una legislación retrógrada no son temas representativos. No queremos candidatos que no toleran la diversidad y el ejercicio de nuestras libertades individuales. Queremos candidatos que nos digan exactamente qué van a hacer para cuidar nuestro medio ambiente frente a la vorágine del petróleo y la minería. Queremos candidatos que nos hablen con sinceridad sobre la política de subsidios a la gasolina, que causa la mayor parte de la contaminación que sufrimos en las ciudades. Queremos candidatos que se pronuncien con firmeza para derogar las leyes que el correísmo ha creado para su propio beneficio: ley de comunicación, ley de empresas públicas (que permite las concesiones a dedo a las empresas chinas), entre tantas otras. Queremos candidatos que nos muestren con hechos que no se van a servir del aparato que ha creado Correa para gobernar con “menos trabas”. Queremos candidatos que crean de verdad en la participación ciudadana, por más que ésta haga los procesos más largos y más complejos. Y así, la lista sigue.

Queremos candidatos que entiendan que no estamos dispuestos a conformarnos con quien más chance tenga o con tibias declaraciones de que el nuevo gobierno no será más de lo mismo. Tenía mucha ilusión frente a este nuevo proceso electoral pero aún hay demasiadas preguntas sin respuesta como para conformarse. Aún hay muchos que no vemos una verdadera alternativa. Los candidatos tienen tiempo, esperemos que se despojen de sus anclas y nos muestren lo que los indecisos estamos buscando.

Daniela Chacón es concejal de Quito

5 Commentarios

  1. Para deshacer lo que esta mal, obviamente hay que empezar nuevamente e intentar hacerlo basados en la experiencia de lo pasado y lo actual. Parecen vanas ilusiones, solo en pensar en el candidato ideal, en el partido sólido y bien conformado. Años de años. de lo mismo y lo mismo. Será que todos los candidatos se lanzan pensando en ser “¿Los nuevos salvadores de la Patria?”. No es novedad, no presentan un Programa de Gobierno, un plan claro que garantice no dejar en la impunidad a nadie. Este no es el único Gobierno que estalla en corrupción, desde el inicio de esta década – amarraron la balsa – muy hábilmente. Se apoderaron de todos los Poderes. Cómo desmontar todo esto y al mismo tiempo levantar una estructura tal que garantice todos los derechos de los ecuatorianos. Por ahora, iré a votar serenamente, pensando solo en que lo primero es desalojar del Gobierno a quienes están actualmente, es lo que cuenta.

  2. La Srta. Concejala que salio de SUMA y apareció apoyando a Guillermo Laso, ahora se topa con su Ex-jefe, que también se unió a última hora a Laso, entonces es entendible que se desiluciona y doblemente, bueno, el Pueblo ya tiene por quien votar, El Gral. Paco Moncayo, hombre serio y honesto, no debemos caer en el juego de AP, expertos en dividir.

  3. Ilusión emotiva de la democracia
    Cuando la realidad me vence, llegan voces de jóvenes talentosas que creen aún que las razones deben primar al momento de escoger al candidato.
    Razones y razones. ¡cómo quisiera decirles que tienen la razón!. No quiero estropearles la fe, pero hay que situarse en tres instancias:
    1ª. lo que ofrecen los candidatos son meros mecanismos que dicta el costoso marketing de campaña para convencer al ciudadano para que le dé su voto, con frases analizadas y estudiadas en función del sector al que va dirigido su mensaje: unos, para los que claman castigo a los corruptos del actual desgobierno, otros, para los que aspiran un cambio de las estructuras legales y administrativas que han apabullado a los derechos del ciudadano; hay para los que quieren cambios en la economía para asegurar su subsistencia. Suenan racionales, no?, pero todo es para crear en el votante la ilusión emotiva del poder de la democracia. No hay en esta fase ningún sustento racional que sea producto de un análisis, de un debate de ideas, de la explicación de un plan de ejecución de esas ofertas. Sólo se prepara el ánimo del votante.
    La 2da., al momento del sufragio mucha gente vota por el que le dictan sus vísceras y el humor con el que despertaron ese día, situación irracional que está influenciada por el grado de convencimiento emocional que el elegido logró embutirle durante la campaña.
    Y la tercera, cuando estén en el poder -si llegan, si el actual régimen les deja-, responderán a los intereses particulares de los grupos que financiaron las campañas y encontrarán mil pretextos para tratar de justificar el incumplimiento de sus ofertas. Y pretextos no faltan. Ninguno ha dicho con claridad cómo cumplir sus ofertas. Cómo desentrabar la maraña constitucional, legal e institucional que está diseñada para la reproducción del actual régimen.

  4. Daniela Chacón está muy desilusionada de quienes hacen política y ejercen el poder: éste es una especie de opio, cuando se lo “prueba” es difícil dejarlo. En el actual escenario electoral se debe tener objetivos más o menos claros, por ejemplo: primero impedir la continuidad del correísmo y segundo optar por una persona o colectivo que de sinceridad se comprometa a reinventar la democracia, a manejar con pulcritud los recursos públicos, a posibilitar que la sociedad con todo su tejido se recupere y sea actora, a construir una sociedad libre, justa, equitativa y solidaria en un largo recorrido. Existe una gran verdad: en todos los partidos existen políticos -una casta o una élite política- que por años están en las delicias del poder.

  5. Querida Daniela, si no le gusta ninguno de los candidatos a la presidencia simplemente vote y bote al tacho de la basura su papeleta.

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