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La historia vuelve, al estilo Trump

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24 años atrás Francis Fukuyama sentenció el fin de la historia.  Caído el muro de Berlín y con la ex URSS en desmoronamiento, era el momento triunfal de la democracia liberal de Occidente.  Se habían acabado las pugnas ideológicas porque el horrendo comunismo finalmente había desaparecido.

Fukuyama seguramente no vislumbraba a los Correas, Trumps, Putines, Le Pens, entre otros, del mundo.  Algo en su fórmula optimista y mágica no cuadró.  La historia ni lejanamente se había acabado.  Quiebres profundos vendrían a ensombrecer el camino de la democracia liberal y tolerante en el mundo.

Hoy parece acertado afirmar que el mundo globalizado, con apertura creciente, en donde las reglas del juego se habían vuelto predecibles y deseables, la democracia avanzaba y se consolidaba, ha llegado a su fin con la ganancia de Donald Trump en los Estados Unidos. El mundo que viene a continuación del pasado martes no lo conocemos, pero con certeza no seguirá el patrón de predictibilidad de las décadas pasadas,

Durante los últimos 70 años, y sobretodo en la post guerra fría, absolutamente todos los presidentes estadounidenses escogieron reafirmar el rol preponderante de los Estados Unidos en el mundo.  Matices más, matices menos, el consenso republicano-democráta fue fortalecer el liderazgo estadounidense, al tiempo de reafirmar las alianzas en el mundo y mantener su influencia planetaria por medio de la diplomacia a veces dura, a veces suave, pero bajo la convicción de que el mundo necesitaba a los Estados Unidos y los Estados Unidos necesitaba al mundo.

Así se consolidó el sistema internacional de gobernanza, se fortalecieron los lazos comerciales, se fueron consolidando los bloques.  Estados Unidos contaba con una sólida Unión Europea como contraparte en la avanzada del mundo occidental. Junto con ese camino hacia adelante, Estados Unidos impulsó su modelo democrático y trató de multiplicar su ideal de libertad y tolerancia en el mundo.

Con fracturas internas grandes, sí, pero ese fue el modo en que operó el mundo en los últimos 70 años.  Con Estados Unidos a la cabeza.

Este año comenzaron los síntomas de decadencia. Brexit precedió a la ganancia de Trump y el ambiente empezó a enrarecerse.  Los dos eventos electorales presagian turbulencias para el sistema internacional que conocemos.

Lo que subyace, es que la democracia liberal cayó bajo sospecha, la integración comercial se volvió perniciosa a los ojos de los líderes, el gran bloque europeo podría empezar a desmembrase y, en medio de todo esto, Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, podría entrar en una época de aislacionismo oscuro. De cumplirse las “trompetas” de campaña, empezarán las guerras comerciales así como los deseos de levantar barreras físicas y regulatorias para el mundo y la política de la rabia será el leit motif de la “unión”.

Un retorno a las pasiones básicas, el proteccionismo duro, la hostilidad al mundo y el nacionalismo rampante.  Lo mismo que sucede en Europa y que resulta un pésimo síntoma para el avance de las libertades y del respeto de los derechos humanos en el mundo.

Fukuyama tampoco contó con que la democracia quedaría corta para responder a las demandas de la población y los desafíos del siglo XXI como el terrorismo y la migración masiva, y que la población joven del mundo cada vez creería menos en el sistema virtuoso que triunfaba en ese momento.  Resulta difícil comprender que los milenials apoyan los autoritarismos sin haberlos sufrido.

Así, Trump trae de vuelta la historia y y lo hace cargada de resentimientos.  El mundo que conocíamos ya no es más.  El mundo que será es incierto.  La historia vuelve a ser su propia protagonista.

9 Commentarios

  1. No sólo esas vueltas a la historia Anamaria, por una extraña coincidencia, Trump fiene las mismas políticas de Adolfo Hitler: no nos olvidemos que este último, se apoderó del partido obrero alemán por su coincidencia de ideas antisemitas; el las tuvo latentes, las perfeccionó en Mein Kampf y las puso en práctica cuando fue nombrado Canciller.
    Sólo entonces las expuso abiertamente al pueblo alemán causando en este un odio creciente a los judíos y otras minorías.
    Donald Trump aún antes de posesionarse como presidente, ya ha causado efecto su discurso: de manera sistemática, los negros, latinos, musulmanes y gays han sido hostigados por exaltados partidarios de Trump.
    Si esto pasa ahora, que les espera a estas minorías? Su expulsión de USA o algo peor? La alerta se destapa

      • Si, en realidad el articulo es maniqueista, la llegad de Trump, no significa que se van los buenos y llegan los malos, No de ninguna manera:, se van los malos y llegan los malos

      • De acuerdo contigo. Pésimo artículo. Me gusta la editorialista pero este escrito no tiene sentido. Se nota la falta de claridad de ideas en el artículo cuando se lee los diferentes comentarios de la gente aquí al final del articulo. Cada quien tiene su propia interpretación de lo que piensa entendió.

  2. Nunca van a lleagr a entender nada y se van a equivocar vergonzosamente como los encuestadores si siguen con esos ridículos análisis que se basan en nombrar a Hitler sin ton ni son. ¿No se les ocurre algo mejor pensado y analizado?
    ¿quiénes son los exaltados que están bloqueando calles y quemando carros? ¿Han conversando siquiera ocn un votante de Trump? ¿Han leído las opiniones enlas redes sociales de ambas partes?

  3. Cuando se habla de pre-juicios, se entiende por juzgar algo antes de que ese algo ocurra, ahora aparecen los (en este caso las) pitonisos, augurando poco menos que el final de nuestros tempos; hablan de democracia y soslayan la voluntad de un pueblo que eligió su presidente que supo interpretar un criterio mayoritario de los estadounidenses oriundos o asimilados a su idiosincrasia, incluyéndose entre éstos, latinos y hasta europeos, asiáticos o árabes. Ahora aparecen los dueños(as) de la verdad, de aquella, que ni siquiera llega, por el solo hecho de pre-juzgar. Acaso no se han preguntado si su campaña obedeció a una estrategia electoral? No han notado que el ahora presidente, bajó el tono de sus alocuciones? No merece (como todo ser) una oportunidad, como lo dijo Hilary? Como dijo el Chavo: Tranquilos… Que no “panda el cúnico” y por favor comunicadores, no quieran hacerse “famosos” augurando tempestades cuando el cielo no está aún nublado.

  4. Que el señor Trump haya ganado no es coincidencia al parecer los ciudadanos estadounidenses tienen la misma forma de pensar no al cien por ciento pero es lo que ellos piensan y lo que ellos querían es por eso que ganó. Donald Trump es una persona que esta llena de perjuicios no solo para personas latinoamericanas sino también para mujeres aunque se puede decir algo a su favor y es que expreso lo que los ciudadanos querían escuchar así fuera criticado por muchas personas y no solo del país no solo medios locales sino también internacionales y la respuesta a todo esto se puede encontrar en su discurso.

  5. De acuerdo con el Sr. Morales Duque, quienes han perdido no son los ciudadanos, son los medios de comunicación por estar “vendidos”, ellos en su conjunto o algunos de sus periodistas de fuste. Miren sino el caso de Univisión (“Cuando en las universidades se eduque a los estudiantes sobre la ética periodística serás nombrado como un ejemplo de lo que no se debe hacer”, dijo la presentadora Patricia Arbulú http://eldiariony.com/2016/11/10/piden-la-renuncia-de-jorge-ramos-a-univision/). O, vale leer a El año en que chocamos con nosotros mismos (http://www.nytimes.com/es/2016/11/11/el-ano-en-que-chocamos-con-nosotros-mismos/?em_pos=large&emc=edit_bn_20161114&nl=boletin&nlid=73754916&ref=headline&te=1).
    Por ello, pese a su negro optimismo, ni el mundo se ha caido ni el sol se ha ocultado, posiblmente sea el momento de que renazca el ser humano por sobre las corporaciones, por sobre los macroestados por sobre lo “políticamente correcto”.
    Saludos.

  6. Lamento no concordar con el articulo, que me parece esta pesimamente escrito ya que no explica las causas de estos movimientos nacionalistas , entre ellas el mito de la globalizacion y el tema de migracion illegal tanto en Europa como USA. Ademas de los factores culturales y religiosos que en el caso de los latinos lejos de asimilar los valores anglosajones, pretenden imponer sus patrones de comportamiento con el obvio resultado de rechazo mayoritario. El partido Democrata fue muy astuto cuando en 1965 su Senador Ted Kennedy propuso el acto de migracion para empezar la oleada de gente del tercer mundo a USA y asi garantizar votos para este partido
    Hasta hace 10 dias USA estuvo a punto de seguir el rumbo de California, le invito a la escritora que se de una vuelta por California y luego por el Mid West para que vea la diferencia y entienda mas porque gano Donald Trump. America for Americans.. God Bless America home of the brave, hard work man and freedom of any kind.

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