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El fraude son ellos

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No es solamente adulterar los votos para ajustar las cifras a las encuestas pagadas. El fraude a la verdad, el ofertismo crudo, la campaña sucia, el uso descarado de autos con burócratas incluidos en manifestaciones electorales, así como recursos públicos y tiempo remunerado; las sabatinas y las inauguraciones proselitistas: ese es el fraude. Cuentas de entidades públicas usadas sin recato legal, peor ético, para difundir las consignas de la campaña correísta. Resultado de espíritus fraudulentos, de mentes tramposas, de la aristocracia de la inmoralidad (dicho por el abolengo que les precede) que conduce el gobierno.

Ganar a toda costa, a cualquier precio, fue la orden. Y en consecuencia se ha desplegado una furibunda arremetida de miedos y promesas. “Viejito” lagrimea Moreno desde su invalidez motriz, “te vamos a dar pensión sin costo”. Y habrá muchos viejitos de los perjudicados por pensiones pagadas en papeles devaluados, o de los jubilados que ven agotar su tiempo en espera que les paguen porque la plata se les acabó, que creerán nuevamente en la perversa mentira. Creerán ingenuamente que esa promesa, dicha por alguien que transita en una silla de ruedas, debe ser cierta. “Subiremos el bono de pobres” ofrece Moreno. Triplicarlo. Les ofrece a los nuevos pobres que arrojan diez años de abundancia faraónica. Empleo promete luego de diez años del gobierno de su mentor que retrocedió a 2007 en el porcentaje de desempleados. Combatir la corrupción ofrece, sentado junto a los que le permitieron, consintieron y quién sabe si compartieron las coimas.

El fraude está en sus mentes. Que lo hagan en las urnas es solo un detalle más. La década fraudulenta de la propaganda insultante y cínica, de funcionarios orgánicos y periodistas militantes amenaza con extenderse aún luego de que el zar sabatino se mande a cambiar al goce de su nueva casa, o así pierdan las elecciones. El fraude funcionó con una comisión semi clandestina que premió al lacayo palaciego con la designación de Fiscal y al sinuoso Contralor con su reelección. Fraude a la independencia, a la justicia, a la investigación judicial, a la sanción.

El fraude está en sus cifras. Manoseadas, opacas, falsarias. Deuda que oculta la insolvencia. Más créditos usureros para cubrir los anteriores. Dispendio patológico para el engaño de la recuperación económica. El país luce atrapado en varias trampas creadas por la ineptitud, por el populismo, por el mesianismo de un economista preocupado más en ganar elecciones que en reducir la pobreza y crear condiciones para el crecimiento sostenido y sostenible.

El fraude está en sus silencios o en sus monólogos impunes. Moreno huye de la prensa independiente, huye del debate que no sea en las condiciones para que su mediocridad quede encubierta. Debatir no solo porque es lo que exige una democracia y la transparencia, no solo porque hay un mandato constitucional que lo obliga, sino por una condición ética básica de quien aspira a enfrentar un escenario económico similar al de 1999. Debatir con su oponente es un imperativo. Huir de hacerlo, de confrontar proyectos, cifras, intenciones es otro fraude a la credibilidad de los electores que deciden sobre lo que dice suelto de lengua en la tarima, sin escrutinio alguno.

Solamente así, fraudulentos, son capaces de expulsar a una mujer venezolana, esposa de un preso político, bajo la presunción de intento de participar en proselitismo electoral mientras exhiben, con desparpajo, a sus mercenarios extranjeros y cantantes haciendo campaña contra la oposición.

Frente a esta arremetida desesperada que construye realidades paralelas, que desconstruye la historia, que desmonta honras labradas en años de trabajo honesto, que exacerba el morbo de la fanaticada, hay que sostener la verdad, responder con la moral, defender los valores que intentan arrasar los Recos Nuevos; fauna de la revolución, goebbelianos de Los Ríos con sus redivivas estrategias totalitarias.

Diego Ordóñez es abogado y político 

4 Commentarios

  1. Que bien dicho Diego! Es verdaderamente preocupante a la situación a la que ha llegado el país. Gobernados por otra mafia más y está es una de las peores!

  2. No sólo fraude Diego, corrupción galopante, porque corrupción no sólo es embolsicarse 33.5 millones; obras con escandalosos sobreprecios, si no también apropiarse de NUESTRO DINERO para hacer campaña, mientras cepillin y compañía hacen mutis por el foro.
    Las personas que les gusta la historia, no encontrarán en ningún Gobierno anterior, ni siquiera en las dictaduras, mayor desvergüenza, cinismo y corrupcion; como Ud bien dice la consigna es ganar como sea, a como de lugar, poniendo al Estado como jefe de campaña y ofreciendo estupideces al más alto nivel, estupideces que le caerán en la cara al inepto de la silla de ruedas si gana la presidencia.
    Pero todo tiene su logica: saben que si pierden las elecciones, ya no podrán tapar la corrupcion y despilfarro; si Lasso gana la presidencia, se va a caer de espaldas cuando se destape la olla de grillos y constate la verdad de la administracion de alianza pais. Por eso la desesperación del padrino y sus socios les impulsa a cometer más fechorías con tal que el país y el mundo no se enteren de la verdad de la “decada ganada”.

  3. Crucial reflexión que ayuda a decidir el 2A por la decencia, la honradez, la democracia, el derecho, la economía y la anticorrupción que encarna Guillermo Lasso

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