Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Correa o el rufianismo en la política

en Columnistas/Las Ideas por

En la redes se escucha –como si se estuviera en una plaza o en las en calles– las expresiones más espontáneas, rudas y crudas (muchas proferidas desde el anonimato) que permiten saber lo que, emocionalmente, provocan diez años de procacidad, de rufianismo, de vociferación bastarda.

Hace algunos años, en una calle de Quito, un busero abusivo, montado en uno de esos armatostes que esparcen contaminación, lanzó la carrocería sobre un pequeño vehículo atiborrado por una familia que, para evitar ser aplastado, se trepó en la vereda. Tan pronto pudo, el agredido huyó espantado. La adrenalina elevó mi arrojo, me adelanté y detuve el avance del armatoste. Me bajé y reté al salvaje conductor. Como todo abusivo, resultó ser un cobarde. Y fue un colega del busero, vestido de policía, quien le salvó e intentó recluirme por escándalo público.

Esta experiencia cotidiana emula cómo se vive la vida política en estos tiempos de cólera. Un abusivo, un abusador con poder se ha ido encima de muchos –hoy la mayoría– dejándolos sin espacio de defensa y con el riesgo de que aquellos que lo enfrentan terminen siendo judicializados, despojados de honras, esquilmados moral y económicamente por los organismos del orden que le sirven.

Correa ha emponzoñado el ambiente. Ha inducido a que pacíficas señoras, tranquilas amas de casa, pausados caballeros, dejen salir el mister hyde que llevamos dentro y se explayen como verduleras mandando por el fundamento a los muérganos que controlan el panal con miserables artes. Correa ha convertido la política en una pocilga repleta  de odio y lodo que embarra y envilece cualquier debate.

¿Cómo se puede mantener una racional argumentación y cruce de opiniones con  gentes de mentes corrompidas? ¿Cómo se puede  mantener ecuanimidad cuando se enfrenta a un gobernante abusivo?

Me pregunto –y veo periodistas, académicos y otros sesudos imparciales– cómo logran ser tan imparciales y tan hipócritamente académicos frente a la bellaquería. ¿No la ven? O la bellaquería de los secuestradores de todo asomo de instituciones, no es bellaquería sino pulcra política. ¿Qué decencia pueden advertir estos imparciales en el ataque a una empresa encuestadora, a canales de televisión y a antiguos íconos del periodismo? Por un segundo –y solo por tratar de entender el revés de la sinrazón- ¿hubo error? Y si lo hubo, ¿cabe judicializarlo? Y si cabe hacerlo, por qué los engañadores de la primera vuelta, esos de las encuestadoras que fraguaron cifras para atribuirle triunfos al atarbán, nunca fueron judicializados? Y ¿por qué los canales incautados y sus orgánicas cotorras que anunciaron el triunfo con el 42%, no han sido arrastrados?

Ellos transitan en el mundo paralelo del Demogorgon. Estamos ante la trama de stranger things que volteó lo indecente en decente y en perversión lo honrado. Porque es un universo paralelo el que asumen el lumpen de las redes, los troll confesos, los lambones de oficio, para erigirse en maestros del periodismo honrado. Es surrealista que varios medios sean conducidos a esa perrera de cancerberos llamada Superintendencia de Comunicación, para ser juzgados porque no ensuciaron sus páginas con las consignas de una porrista de porra –portadora de una camiseta con una aberrante kirschner virgen– que se inventó una trama para deshonrar a Lasso.

En este momento en que Correa prepara su viaje para gozar de lo que le entregó el Banco Pichincha, obligado por sus jueces, se ha agudizado el oscurantismo moral.  En los albores de que espurias entidades del correísmo legitimen que el licenciado cambie de silla, la dimensión paralela se torna mayor. En esa trifulca, resalta la pulcritud manchada y falsaria de los que creen que hay cómo seguir impávidos o tratando de encontrar bondades al Demogorgon: que se vayan al diablo con su parsimonia. De este lado –y como ha sido desde enero de 2007– se sabe que hay que seguir dando batalla. Porque no hay mal que dure cien años y los rufianes no pueden ganar por siempre. Avisado queda el licenciado.

Diego Ordóñez es abogado y político. 

12 Comments

  1. Hace poco, circuló un vídeo en las redes sociales, era de una dama de República Dominicana, indignada al grado máximo, se expresaba con mucha fuerza, contra la tiranía del Poder en Venezuela. Sacudió en lo más íntimo del ser, por eso, recibió muchísimas respuestas, el cómodo “me gusta”, felicitaciones, etc. Y es verdad, al diablo con la parsimonia, así resumo el mensaje de la dama en mención y así resume su articulo: La impavidez. Vivo en un Valle de la periferia, la experiencia diaria, desde hace años, del ataque gratuito, muchos “pobres”: Que están en el mercado, de chóferes, cobradores, taxistas y en muchos servicios públicos…por el simple hecho de tener pinta de pelucón o tener piel más clara, etc. Así que, entablar dialogo, aplicar un código de ética, etc, con resentidos sociales crónicos, no cabe, pero sigo intentándolo.
    Lo que hago, es mantenerme en un nivel de tolerancia alto, ser comprensivo y asumir esta transformación social, pero no siempre amanezco así. La polarización, ha existido siempre, pero estaba bajo un manto de hipocresía, Correa experto en sacar lo peor de los ciudadanos, de todos, queda impune y casi le ven como un arcángel salvador y castigador.
    Gracias señor Ordoñez, usted es directo y es la mejor forma de enfrentar a quienes piensan, que podrían algún disponer de nuestro país, de nuestros honrados esfuerzos, de nuestros bienes materiales y espirituales, como les de la gana. Seguiré luchando, pensando en mi país y en mis hijos y nietos.

  2. Correa dijo “debo haber sido muy mal presidente porque no he podido convencer a los ricos de que los pobres también tienen detechos”

    Mi respuesta al pelafustán es que nosotros debemos ser muy malos ciudadanos porque no hemos podido convencerle a Ud. que lo que queremos es un gobierno decente.

  3. Bien dicho, Correa es una escorea de la política un rufian el jefe de la banda de saqueadores y corronpidos pero nunca es tarde para que pagué por sus atrocidades, sinverguenza.

  4. Muy bien dicho rufianes, es aquello que quisieramos expresar por las innumerables barbaridades que han cometido y lo siguen haciendo con nuestros ciudadanos representativos. No entienden estos improvisados en el poder, que no soportamos más la corrupción avergonzante y la crísis por el derroche.

  5. Excelente artículo, refleja el enorme bajón moral-social en que nos encontramos en este momento.
    Pero tiene toda la razón: Esto también pasará, y todos los que tuvieron que ver con esta transformación de la sociedad, tendrán que responder, porque: Nada, absolutamente nada, es gratis y todo tiene un precio que deberá ser pagado.
    Tengo la certeza de que somos una sociedad buena, amable, pero en este momento está un poquito oculta tras un velo de miedo, indignación e indefensión. Le aseguro que más temprano que tarde ese velo se irá y seremos más fuertes porque sabremos que vencimos a esta época de oscurantismo.
    No desmayemos, que sí podemos.

  6. Excelente análisis el de Diego Ordóñez. El gran caudillo ha destruido el debate político, insultando, denigrando, burlándose de sus adversarios, atropellando la institucionalidad jurídica, abusando de su poder. Para ello, se ha valido de serviles personajes: algunos aupados en las más altas funciones del Gobierno; otros maquinando tras bastidores, como aquellos insultadores anónimos en las redes sociales; otros aplaudiendo sus incoherencias y su bromas de mal gusto en las diatribas sabatinas; y otros más, supuestos miembros de “organizaciones de la sociedad civil”, prestándose para denunciar a los medios de comunicación que no se han alineado con el correísmo, pretendiendo que, como en la gran novela 1984 de George Orwell, sean las instituciones del Estado cooptadas por el proyecto revolucionario (“El Gran Hermano”) las que dicten las pautas sobre lo que se debe o no se debe publicar en los medios de comunicación. La señorita Viviana Paredes, impulsadora de la descabellada denuncia a los medios, por no publicar un reportaje evidentemente sesgado en contra del señor Guillermo Lasso, ha perdido la preciosa oportunidad de mantenerse callada, ya que su afirmación en el sentido que “en un Estado de Derecho no deciden los medios, no deciden las personas….deciden las instituciones”, es digna de constar enmarcada en letras de molde en la antología del disparate y, bien analizada, es una afirmación con un insoportable tufo fascistoide. “Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada en contra del Estado” (Benito Mussolini)

  7. NOS ESTÁN ARRINCONANDO A LO QUE NO QUEREMOS PERO DEBEMOS HACER PARA SOBREVIVIR: SACARLES A TODOS LOS ENCARAMADOS EN EL PODER Y AL LELÍN QUE SE DICE PRESIDENTE.

  8. Completamente de acuerdo con su apreciacion de la realidad de nuestro Pais.
    Todo esto podria ser cambiado si los ecuatorianos exigieramos a nuestras autoridades (No hablo de las autoridades de los aps) que la educacion tome un giro radical y que se cambie los sistemas de educacion ya que no podemos seguir con la ignorancia que reina en nuestro pais de la cual se lucran gobiernos como el presente que se dedico unicamente a crear elefantes blancos (Porque asi el robo se les hacia mas facil) pero que no aportan en NADA a la educacion.
    Si tuvieramos una buena educacion, facilidades de acceso a la misma atravez de servicios gratuitos de internet (Especialmente en los campos y en sectores de clase popular) entonces, y solo entonces cualquier persona podria enterarse de lo que pasa en el Pais y fuera del mismo. Pero no, eso no les interesa a las autoridades que ven en la ignorancia sus campos de cultivo para periodos de eleccion. Estos individuos asi educados sabran como educar a sus hijos. Nuestro Pais cambiaria substancialmente!!!!!!!!!!!!!!

  9. El Ecuador de la venta de la bandera, de la chatarra velasquista, de la siembra del petróleo, de los levantes de sobreprecio odebrecht incluido, de los tumbancos y ahora de los colchones en caleta, es el mismo pero ahora sin careta y con el abuso del poder ante la complicidad fiscal y judicial. Hoy el corrupto usa a la policía como su escolta para que el país se aparte y calle. Eso es lo que los políticos de diferentes partidos nos ofrecen con público descaro.

  10. Excelente artículo.

    Nuestro amado País bajo el Demogorgon, el peor demonio de los demonios de una Mitología. Y de muchos otros, iguales o parecidos, de la política actual. Pero ya nos levantamos y seguiremos. porque han sido más que suficientes 10 años de destilar odio; de tapar corrupción y de permanentes mentiras y abusos.

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