Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Cuando los argumentos chocan con la pared verdeflex

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Si en un debate en el que se está tratando un tema tan importante como el futuro de la seguridad social y en el que, por lo tanto, debería primar el uso de cifras duras y argumentos técnicos para respaldar una posición, uno de los participantes empieza a usar palabras rebuscadas como “mentís” (desmentido, impugnación, contradicción) o “entelequia” (ficción, ilusión, invención), debemos empezar a sospechar de la solidez de sus argumentos. Si esa misma persona acude a la estrategia, tantas veces apelada por miembros y seguidores de Alianza País, de evadir una pregunta refiriéndose al salvataje bancario o a la época de la partidocracia, ya podemos estar seguros de que la razón no está de su lado. Pero si quien, en medio de ese debate sobre la seguridad social, se escuda en una oratoria florida y en alegatos tan pobres es, además, asambleísta por el partido de gobierno y miembro de la Comisión Legislativa de los Derechos de los Trabajadores y la Seguridad Social, deberíamos ir pensando en ahorrar un poco más para nuestra jubilación.

Este miércoles, en el programa Buenos Días de Diego Oquendo, el asambleísta de Alianza País Juan Cárdenas y la experta en seguridad social Carmen Corral debatieron sobre la situación del IESS. Las intervenciones de Cárdenas sonaron flojas desde el principio, no sólo en comparación con las de Corral, que sustentaba sus posiciones en datos tomados de documentos del propio IESS, sino por la preocupante pobreza de varias de sus aseveraciones, como cuando dijo que “el Estado es el mayor empleador, el mayor gestor del empleo”.

Mucho bien le haría al asambleísta Cárdenas revisar el último informe de mercado laboral del INEC y ver que, según el instituto oficial, a marzo de este año el empleo público representaba apenas el 8,7% del empleo total y el 18,7% del empleo asalariado. En ese mismo informe podría ver que, entre marzo de 2016 e igual mes de este año, el porcentaje de los empleados que están afiliados al IESS cayó de 32,8% a 29,1% y que, en el mismo período, la informalidad subió del 43% al 45,6% de las personas que tienen un trabajo. Si se hubiera tomado la molestia de revisar esa publicación, seguramente el asambleísta no habría dicho lo siguiente: “En el tema de salud hemos pasado, esto es muy importante establecer, de 1.500.000 afiliados al doble y un poco más (más tarde Corral dio cifras más exactas y explicó que ese aumento se debe, principalmente, a la ampliación de la cobertura a los hijos de 6 a 18 años de los afiliados). Esto quiere decir que la oferta se quedó corta frente a la gran demanda y a la afiliación masiva de sectores que se han incorporado a la seguridad social. Esto es bueno y también es un mentís para aquellos que dicen que el Ecuador está en crisis. Si acá hay más afiliaciones al seguro social, más activación del aparato productivo, sobre todo privado, quiere decir entonces que aquello de la crisis es una entelequia que no responde a una realidad”.

Pero lo más preocupante de las intervenciones del asambleísta del partido de gobierno fue su obstinación en desconocer la gravísima situación de los fondos de salud y de pensiones del IESS. Respecto al primero, Corral explicó que éste se encuentra en crisis principalmente como consecuencia de la ampliación de la cobertura a los hijos de los afiliados decretada en el gobierno de Rafael Correa sin el correspondiente financiamiento, lo que incrementó en 200% el déficit actuarial del fondo de salud y creó, además, un déficit de caja. Para cubrir ese déficit el IESS resolvió pasar al fondo de salud una parte de los aportes que debían ir al fondo de pensiones, a lo que se sumó la decisión oficial de eliminar el aporte estatal del 40% para este último. Según un estudio citado por Corral (Cárdenas no mencionó una sola cifra documentada durante toda la entrevista), el déficit actuarial del fondo de pensiones ronda los $200.000 millones (doscientos mil millones de dólares) y en este año el déficit de caja, es decir, la diferencia entre los aportes al fondo y los egresos por prestaciones, se acercará a $2.000 millones, por lo que el IESS se ha visto obligado a desinvertir en montos similares. “Se están comiendo las reservas de las próximas generaciones”, advirtió Corral.

Pero para el asambleísta de gobierno todas las cifras mencionadas por la experta no son más que un intento por “dibujar un escenario tétrico, sombrío”. Para él, la crisis del IESS no es tal porque “hoy por hoy, el 18 de cada mes se acredita en la cuenta del jubilado su pensión correspondiente y esto significa que existe en el tiempo financiamiento de estas prestaciones a largo plazo”. Con una paciencia admirable, Corral insistió: “Es verdad que ahorita hay 9.000 millones de dólares en el fondo de pensiones y que las pensiones están siendo pagadas. Pero eso no va a durar.  El déficit de caja está llegando a 2.000 millones de dólares”. No hubo forma: el asambleísta se encasilló en su discurso de que ese “panorama sombrío no responde a la realidad”, que “todos los días ingresan las aportaciones” al IESS, que “vemos una seguridad social con duración en el tiempo”. Y, como no podía ser de otra forma, denunció que en “el tiempo de la partidocracia el seguro era la caja chica del Gobierno”, desconociendo la enorme deuda que la administración de Rafael Correa acumuló con el IESS.

Ese irresponsable cortoplacismo que Cárdenas expuso en sus intervenciones ha sido, en realidad, una característica del modo de gobernar de Alianza País. Así como para el asambleísta el IESS goza de buena salud porque en la actualidad las pensiones se están pagando a tiempo, para Correa y su equipo (que administraron la bonanza como si nunca fuera a terminar) la economía está bien porque el PIB, tras una masiva inyección de recursos procedentes de deuda, ha vuelto a crecer.

Pero así como el déficit de caja de los fondos de salud y de pensiones del IESS (que muchos afiliados no conocen ni sienten) ponen en serio riesgo la sostenibilidad del sistema de seguridad social, la “recuperación” económica basada exclusivamente en nueva deuda también puede traer graves consecuencias a futuro. De hecho, analistas externos que se toman el trabajo de ver un poco más allá del día a día acaban de rebajar aún más la ya baja calificación de riesgo de Ecuador por “las vulnerabilidades fiscales y externas” que aún enfrenta el país. Pero para Cárdenas y sus coidearios seguramente esa decisión es sólo un intento por dibujar un escenario tétrico y sombrío.

4 Comments

  1. Si a los jubilados les quieren pagar sus pensiones en bonos soberanos que son considerados basura, el pueblo tendra que salir a las calles. Este Correa y su Banda de Gansters dejan al pais en una quiebra indescriptible. Ya basta de dialogos estos corruptos tienen que ir presos y devolver millones de millones de dolares a las arcas fiscales. Todos Los mega proyectos fueron conceptualizados por un enfermo mental con sindrome de grandiosidad.

  2. Mequetrefes repiten lo que oían decir a correa en las mal recordadas sabatinas…….no tienen aprecio por el trabajador ni por el iess…

  3. Brillante análisis de la doctora Corral.
    Esto señores de la 35 no quieren ver el futuro, como avestruces con su cabeza en un hueco.. una vergüenza para el país que hayan llegado al poder.

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