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Los guerreros digitales correístas en estudio de Oxford

en La Info por

Cada vez que Rafael Correa avisa a sus guerreros digitales sobre la presencia de algún “despistado” que lo critica en Twitter, para que lo ataquen en grupo, no solo está actuando como el jefe de una pandilla que avisa a sus matones para que golpe a su objetivo. También está activando un conocido mecanismo de manipulación y control de la opinión pública que los gobiernos autoritarios, sobre todo, han implementado en muchos países.

El Ecuador, así como otros 27 países más, ha institucionalizado durante los últimos 10 años de gobierno correísta la existencia de ejércitos de guerreros o soldados digitales que se dedican, de una u otra forma, a manipular la opinión pública que circula en redes sociales. En ese esfuerzo, el gobierno ecuatoriano ha gastado millones, pues cada contrato, con al menos tres empresas que han proveído ese servicio, está alrededor de 200 mil dólares cada uno.

Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, ubica al Ecuador entre 28 países donde los gobiernos deciden intervenir en la conversación pública en redes sociales con ejércitos de usuarios digitales fraudulentos; es decir que son operados por agencias o funcionarios que lo único que los mueve es defender al régimen.

El estudio parte de una premisa: en la actualidad el principal medio en que la gente joven, en todo el mundo, desarrolla sus identidades políticas y consume información son las redes sociales. Ya no son ni los periódicos ni los canales de televisión. 

Estas redes sociales son, también, herramientas de control social. Muchos gobiernos, por eso, han invertido significativos recursos económicos y emplean gran cantidad de personas para generar contenido, dirigir la opinión pública y atraer audiencias nacionales o internacionales.

El informe define como tropas digitales (Rafael Correa los llama guerreros digitales) a los agentes del gobierno dedicados a manipular la opinión pública a través de las redes sociales. También ha estudiado los gastos en nómina, el comportamiento institucional y las estrategias de comunicación que utilizan esos gobiernos: Argentina, Azerbaijan, Australia, Bahrain, Brasil, China, la República Checa, Ecuador, Alemania, India, Irán, Israel, México, Corea del Norte, Filipinas, Polonia, Rusia, Arabia Saudita, Polonia, Serbia, Corea del Sur, Siria, Taiwán, Turquía, Ukrania, Inglaterra, Estados Unidos, Venezuela y Vietnam.

La investigación establece que hay muchas estrategias para emplear a estas tropas digitales pero que, en muchos casos, los gobierno mezclan varias al mismo tiempo, como en el caso ecuatoriano. Además de la táctica de acosar e insultar a los periodistas, como sucede en México y otros países está, por ejemplo, crear etiquetas en Twitter para que se conviertan en tendencias gracias al impulso de cuentas robotizadas. Este sistema se llama envenenamiento de hasthags o etiquetas y está concebido, básicamente, para interrumpir alguna corriente crítica o conversación incómoda al gobierno que esté surgiendo en esa red social.  Es así como cuando empieza a despuntar algún tema que el gobierno no quiere que se trate mucho en redes aparecen hashtagas de supuestas tendencia, que en realidad no lo son, para desviar la atención.

Hay otras técnicas más sofisticadas. En Polonia, por ejemplo, se escoge a líderes de opinión entre ellos blogueros, periodistas y activistas de derechos humanos críticos al gobierno y se inunda sus sitios o cuentas con mensajes concebidos para convencerlos de que la mayoría de sus seguidores no comparten sus opiniones. Así aíslan a ciertas voces críticas convenciéndoles de que sus puntos de vista no son compartidos por casi nadie.

Está, obviamente, el acoso y el insulto. Se trata de un sistema para silenciar el disenso a través, incluso, de amenazas de muerte, lo cual es muy común en Rusia y en Ecuador.  Esta táctica incluye la estigmatización de los críticos con algún defecto inventado: por ejemplo fulano de tal es borracho o drogadicto. 

En el Ecuador, dice el estudio, se ha institucionalizado la estrategia de lo que se llama el “individual targeting” que consiste en identificar a un crítico para que las cuentas de las tropas digitales lo acanallen en grupo. La investigación dice que en esa dirección el gobierno de Rafael Correa montó la página Somos Más. Cuando alguien empieza a atacar al gobierno, Somos Más lo identifica y avisa a sus soldados para que lo ataquen. Es, más o menos, lo mismo que hace Rafael Correa ahora que ya no está en el poder cuando hace sus llamados a sus guerreros digitales.

Existe países donde estos esfuerzos de los gobiernos por manipular la opinión están dirigidos directamente desde la Presidencia de la República: Ecuador y Argentina, dice el estudio que se basa en datos obtenidos antes  de que Lenín Moreno asumiera el poder.

Dentro de las modalidades contractuales para tener estos sistemas está la de pagar a contratistas privados. En los EEUU, por ejemplo, el gobierno contrató a una firma de relaciones públicas para crear perfiles de falsos en redes sociales y salir a apoyar al Gobierno. En el Ecuador se ha contratado, asimismo, a firmas privadas para dar estos servicios.  El estudio menciona a las empresas Ribeney, Percrea y Ximah Digital y dice que, por cada contrato, el costo era de alrededor de 200 mil dólares. No dice, a ciencia cierta, cuántos contratos firmó el gobierno de Correa. Para muestra un botón: la empresa Ribeney firmó en el 2013 un contrato con el Ministerio de Coordinador de los Sectores Estratégicos un contrato por 247 mil dólares.  Ribeney es una empresa que pertenece a Amauri Chamorro, quien también ha operado con sistemas parecidos a través de sus otras empresas Oráculo y Medaglia. 

El estudio concluye diciendo que en los regímenes autoritarios normalmente es el gobierno el que paga estos servicio privados y coordina con ellos, directamente, las campañas de propaganda en redes sociales. Como en el Ecuador.

Así es como el correísmo distorsionó, prácticamente desde su nacimiento, la conversación y el debate que la sociedad tuvo, en redes sociales, sobre temas públicos. Una herencia de la que la sociedad deberá sacudirse. Si el gobierno de Lenín Moreno quiere que la sociedad ecuatoriana pueda desarrollar libremente un debate sobre temas públicos, sin la intervención de estos mecanismos manipuladores de la opinión, deberá desarticular los sistemas que contrató el gobierno de Rafael Correa. 

11 Comments

  1. Muy nuena investigación gracias por mantenernos informados…… ya le corresponde a lennin moreno terminar esos contratos y aplicar la ley a estos borregos digitales que amenazan, injurian y mienten….hacen ver a glass como” víctima de la oposición”, para distraer y hechar humo a tanto lleve de los 10 años últimos.

  2. Por decencia Correa no debió haber salido del país. Su obligación era permanecer para rendir cuentas. Absurdo que se diga que como ya se fue entonces hay que olvidar toda su obra de destruccion moral, institucional y económica en que se debate la patria grande. Los artificios delictivos del dictador de marras de alentar huestes violentas de obsecuentes seguidores a costa de pagos con dineros del pueblo muestra y justifica que estos crímenes de lesa patria deben ser juzgados y sentenciados con el máximo rigor de la ley.

    • Aquellos que no han podido ni podrán brillar con luz propia, creen que el insulto y la calumnia son las armas, del que nunca llegará a otro nivel por falta de ser por lo menos lo elemental un señor. Pobreza mental es lo que manifiestan.

  3. Qué dirá la Contraloría sobre esos contratos?.
    Sería bueno conocer las empresas contratistas que brindaban esos servicios y sus domicilios.

  4. La verdad es que el impacto de la propaganda se sobrevalúa en general. La URSS quiso lavar el cerebro de los soviéticos pero al fín se destruyó. Los cubanos también, pero cuántos cientos de miles se escaparon de la isla y cuántos más habrá dentro a los que no han podido convencer. igual los troles, AP, a pesar de ellos, no llega al 50%. La propaganda tiene un límite y es la “realidad”. En última instancia son los resultados los que convencen a la gente. Recientemente, Bush en Florida gastó millones de dólares y Trump le ganó. La Clinton gastó en propaganda dos por cada uno de Trump y fracasó. La realidad se impone.

  5. no son guerreros digitales son pandilleros virtuales, aburregados pipones digitales del gobierno. (burr@s y borreg@s adoctrinad@s para repetir lo que “el capo” como catarnica vocifera tras un megáfono, Ej: insultar, reprimir, repeler, enfrentar, contradecir, desdecir, tapar, vanagloriar, escarnecer, bullying, amedrentar, cautivar, distraer, cepillar, testafarrear…en fin etc.,…comer sanduches y cola en funda, en mitines, contramarchas, pic-nics, participar del saqueo del totalitario de turno).

  6. este ciudadano ex-presi deberia ser juzgado por todos lor obos, desfalco, coimas, corrupcion, enrequecimiento ilicito, traicion a la Patria, traicion a la seguridad nacional…confiscado y carcel.

    • Por qué deberíamos darle el beneficio del olvido, cuando por una década entera su maquinaria de propaganda política nos repitió a día seguido uno de sus más conocidos slogans “prohibido olvidar”. Después de 10 años de absoluta impunidad, es una obligación que una buena memoria colectiva nunca olvide todos los atropellos, arbitrariedades y robos que impulsó o que ocultó. Más que ninguno otro, debe responder moral y penalmente ante el país.

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