Caso Morejón: dirigentes incompetentes opacan el talento

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Jefferson Pérez tuvo su primera participación intercontinental destacada en 1990. A los 16 años, luego de tres títulos sudamericanos, el azuayo obtuvo la medalla de Bronce en el Mundial Juvenil de Plovdiv (Bulgaria). Así comenzó una carrera gloriosa, inigualable a escala universal dentro de la marcha, su disciplina.

27 años después, Glenda Morejón aparece en el firmamento deportivo del Ecuador. Con 17 años, esta imbabureña gana el Oro en los 5 mil metros marcha del Mundial Sub 18 de atletismo, que se realizó en Nairobi (Kenia). Su destino parece marcado también por el triunfo, pero aquello no oculta una historia de aquellas tan recurrentes en el deporte del país, caracterizada por las carencias y el olvido. Historias que también enmarcaron la carrera de Pérez en sus inicios.

Morejón obtuvo su título mundial sin estar incluida en el Programa de Alto Rendimiento (PAR), que el Ministerio del Deporte maneja mediante una Empresa Pública de Centros de Entrenamiento. Antes, cada federación ecuatoriana por deporte (entidades independientes, sin relación con el Estado) lo hacía por su cuenta. El hecho que una campeona mundial haya quedado fuera durante DOS AÑOS (2016 y 2017) del PAR ha sido motivo de vergüenza al más alto nivel. Las razones se pierden en el laberinto de la burocracia centralizada que maneja el deporte ecuatoriano.

Por ejemplo, el mismo presidente Lenín Moreno no dudó en reconocer este error. El viernes 21, durante un encuentro con la dirigencia deportiva, el primer mandatario lamentó la omisión de Morejón. “Esto no puede volver a pasar”, dijo. La ministra del Deporte, Andrea Sotomayor, hizo su parte para reparar el olvido y ofreció a la marchista su inclusión al PAR desde el 2018. No puede hacerse inmediatamente, en vista de que el presupuesto se halla ya destinado para este año. Morejón entrará a la categoría D, con USD 300 de subvención mensual, que se sumarán a los USD 60 que recibe de parte de la Federación Deportiva de Imbabura.

El año pasado, luego de los Juegos Olímpicos de Río 2016, el Ministerio salió a desvirtuar mediante las inefables “rectificaciones” y “réplicas” las afirmaciones que periodistas, entrenadores y expertos en el tema hicieron sobre el manejo de los programas de alto rendimiento. Uno de los errores de la planificación centralizada del deporte ha quedado en evidencia, al marginar a una deportista de gran potencial que corre en desventaja hacia lo que podría ser su participación cumbre en eventos como los Panamericanos de Lima 2019, los Olímpicos de Tokio 2020, sudamericanos y mundiales. Habrá que estar pendiente para ver si, en estas y otras justas, su entrenador Giovan Delgado estará presente. La eterna excusa (“falta de presupuesto”) limitó su presencia en Kenia y todas las instrucciones para la carrera se debieron mandar a Morejón por Whatsapp.

Los huecos en la suela de sus zapatos de entrenamiento fueron una cachetada a la tan cacareada eficiencia de la planificación centralizada del deporte de alto rendimiento. Las consecuencias de premiar a los obsecuentes con cargos directivos dentro de federaciones, asociaciones y demás entidades está pasando factura, al punto que, en el ministerio, se debate la inminencia de reformar la Ley del Deporte. No son buenos tiempos, ni siquiera para el fútbol, porque su producto más importante (la Selección) se encuentra en plena espiral devaluatoria, atribuible a la incompetencia de su entrenador. Hasta la práctica del ajedrez es considerada una suerte de acto terrorista y punible, en lugar de ser incentivada. En fin, cada día estamos más lejos de que aparezcan los nuevos Jefferson Pérez, porque el talento corre el riesgo de acabar siendo aplastado por la incapacidad.

10 Comments

  1. Un método de administrar los recursos públicos susceptible de extrapolar al resto de ministerios: educación, salud, justicia, comunicación, seguridad, etc. Un método y resultados que tal parece consta en los planes estratégicos nacionales de largo plazo.

  2. Es penoso ver nuevamente estos casos, del olvido de buenos deportistas que han dejado en alto el nombre del país, sin embargo apoyan a deportistas que han tenido múltiples oportunidades de representar al Ecuador y que en su gran mayoría de oportunidades se han tenido que retirarse de dichas pruebas, sin embargo a ello el Estado sigue invirtiendo en ellos,lo más lógico sería apoyar en función de resultados, la dirigencia debería ser más consciente y responsable y brindar el apoyo a quienes han demostrado con hechos. En los viajes de participación estén presentes los deportistas y sus entrenadores más no los dirigentes y sus familiares.

  3. Así como en el deporte, el centralismo burocrático, le ha hecho daño al País en otras actividades del quehacer nacional. Es hora revertir esa tendencia y dejar en libertad para que cada Provincia, cada Ciudad, tenga real autonomía, en el desarrollo de sus actividades, sin trabas ni interferencias, en sus planes o proyectos locales. Cuantos jovenes con talentos, han perdido oportunidades de descollar en diferentes actividades, a causa de la mezquindad del centralismo Burocrático. El Ecuador es una República Democrática, no un Reino o Monarquía.

  4. A la Morejòn como a 15’000.000 de ecuatorianos no nos llegò la “dècada ganada”. Ya sabemos quiènes son y dònde estàn los “ganadores”. Polìticos de m…

  5. Toda razón Esteban, es para avergonzarse que si antes Jefferson se quejaba del poco/ningún apoyo con el que empezó su carrera, pasado el tiempo, con tantas instituciones y cargos creados para llevar a los deportistas ecuatorianos al “sitial que ellos se merecen”…todo queda en bla bla. Llueve el dinero para algunos pero no se entiende el destino final del mismo..basta recordar la pobrísima actuación del país en los últimos JJOO.

    Glenda Morejón, el marchista David Hurtado y cuántos otros deportistas deben primero DEMOSTRAR que son merecedores de las bondades de ministerios y asociaciones, de GARs y todas esos entes que nada saben de espíritu deportivo sino de negligencia burocrática.
    Ahora todos se rasgan las vestiduras y homenajean a los chicos que llegan con medallas, casi ninguno de ellos apoyados por entes gubernamentales!!.
    Este país , a todo nivel..si de algo adolece es de falta total de apoyo al deportista…que no sepa de fútbol.
    Para muestra un botón..supo que a Martha Fierro, maestra de ajedrez..en un centro comercial de la capital, la amonestaron por ocupar una mesa de patio de comidas por… jugar ajedrez. El juego ciencia en otros sitios es demostración de cultura…aquí..ocupa mesas que no le corresponden..que verguenza.
    Gracias a usted por darse el tiempo de poner este enorme problema de los deportistas sobre el tapete…ya que incluso la prensa suele no prestar mucha atención a nuestros deportistas que inician..sino solo cuando brillan las medallas.

  6. Gracias al autor por reconocer el talento. Desafortunadamente con 300 dolares una atleta de alta competencia no le alcanza ni para la comida. Que pena que el tio del Sr JG se haya llevado millones de dolares. De que nos sirven que los tengan detenidos si no tienen la minima intencion en devolver lo robado. Mientras gente con enorme talento tiene que rogarle a las autoridades que compartan algo de recursos que pagamos todos los ecuatorianos, los encargados del deporte que van a compartir la plata con los deportistas Por tal motivo se les ruega que, No sean come solitos!

  7. Esteban, desgraciadamente es la realidad. Si alguien tuviera el tiempo para desmenuzar a donde a ido a parar el dinero destinado al deporte (incluído el sistema digestivo de un ex funcionario) nos daríamos cuenta de que durante los diez años anteriores mucha gente vivió plácidamente disfrutando de lo que debía servir para levantar el deporte nacional.
    La falta de fiscalización de esos diez años a sido cómplice del despilfarro.

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