Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

La pobre defensa correísta del dinero electrónico estatal

en Columnistas/Las Ideas por

El solo hecho de que personas como Marcela Aguiñaga, Gabriela Rivadeneira y el mismísimo Jorge Glas se opongan a la decisión del gobierno de transferir el manejo del dinero electrónico al sector privado bien podría ser, por sí mismo, un aval de lo acertado de esa medida. Pero para evitar que el debate sobre este tema sea tan pobre como el simplón argumento que –palabras más, palabras menos– todos ellos esgrimen, es necesario justificar por qué esa decisión va en el camino correcto.

Aguiñaga, Rivadeneira y Glas denuncian una supuesta incoherencia de la oposición / los banqueros / la prensa corrupta / etc. etc. etc. por haber alertado sobre el uso del dinero electrónico cuando era administrado por el Banco Central y no hacer lo mismo ahora que va a ser asumido por el sistema financiero privado. “AYER: #DineroElectrónico matará la dolarización. HOY: lo adoran y lo exigen. ¡Intereses del poder financiero no pueden estar sobre el pueblo!”, tuitea una furibunda Aguiñaga; “Es una falta de coherencia y me temo que es un paso al Estado corporativo”, advierte Jorge Glas, que de administración eficiente del Estado sabe mucho; “Satanizaron dinero electrónico cuando no lo manejó banca privada. Matriz mediática opera a todo nivel. Hoy aplauden lo que tanto criticaron”, asegura Rivadeneira.

Pero no, Gabriela Rivadeneira. No. El dinero electrónico administrado por el Banco Central no es lo mismo que un sistema a cargo del sector financiero privado.

¿Por qué no es lo mismo? Para responder adecuadamente a esta pregunta tenemos que empezar citando la Constitución del 2008, que eliminó la independencia del Banco Central y lo convirtió en un mero ejecutor de las decisiones del Ejecutivo (“La formulación de las políticas monetaria, crediticia, cambiaria y financiera es facultad exclusiva de la Función Ejecutiva y se instrumentará a través del Banco Central”, dice el artículo 303). Luego debemos citar el Código Orgánico Monetario y Financiero (también aprobado durante el correísmo), que establece que “la moneda electrónica será puesta en circulación privativamente por el Banco Central del Ecuador” (Art. 101) y que su gestión será regulada por la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera, otra entidad que forma parte del Ejecutivo (Art. 13 y 14). Finalmente, revisando el balance del Banco Central, podemos recordar que: i) desde finales de 2014 hasta abril de 2017 esa institución le prestó al Ministerio de Finanzas casi $5.500 millones; ii) que en distintos momentos de ese período el monto de esa deuda superó al de los depósitos públicos en el mismo Banco Central (es decir, que se utilizó una parte de las reservas bancarias para prestarle plata al Gobierno); y, iii) que para “saldar” una parte de esa deuda le entregaron al Banco Central acciones de otras instituciones financieras públicas, que ningún miembro del equipo económico se tomó la molestia de explicar cómo pueden ser convertidas en dinero líquido.

En resumen, antes de la decisión de traspasar el dinero electrónico al sector privado, ese sistema era regulado por una entidad que forma parte del Ejecutivo, era administrado “privativamente” por otra institución que simplemente ejecuta las órdenes del Ejecutivo y que le prestó, a ese mismo Ejecutivo (desesperado por recursos después de haber despilfarrado la mayor bonanza petrolera de la historia), miles de millones de dólares que pertenecen a terceros y que no se sabe cuándo podrá recuperar. A todo eso podemos sumar el hecho de que la situación fiscal sigue siendo crítica (como lo ha reconocido Lenín Moreno) y que el actual equipo económico es esencialmente el mismo que el de Correa. También podríamos recordar la brillante recomendación del ex ministro griego Yanis Varoufakis (que se reunió con Correa cuando aún era presidente y también con Moreno y el actual ministro de Economía, Carlos de la Torre) de que el dinero electrónico sirva “para pagar a los proveedores del Estado o atrasos del Estado con el sector privado”. Con todos esos elementos (y cuando tan sólo una resolución de la Junta Monetaria y Financiera –que podía ser cambiada de la noche a la mañana– establecía que el dinero electrónico debía estar respaldado en dólares físicos o en oro de las reservas internacionales, mientras que el Código Monetario y Financiero apenas habla de un respaldo en “activos líquidos” del Banco Central, concepto al que tranquilamente se le podía dar una interpretación tan flexible como a lo que es y no es deuda pública) ¿cómo no pensar que el dinero electrónico en manos del Gobierno era un peligro para la dolarización?

Por eso, pese a todos los incentivos que se crearon para fomentar su uso (incluyendo la devolución de, en su momento, 4 puntos del IVA), el sistema fue un rotundo fracaso: actualmente el saldo en circulación en dinero electrónico es de apenas $11 millones (equivalentes al 0,02% de la liquidez total de la economía o al 0,05% de los depósitos en los bancos privados) y, desde su creación en 2014, las transacciones que se han hecho con ese medio suman $47 millones (es decir, el 0,03% del gasto de consumo de los hogares en el mismo período).

El acuerdo entre el Gobierno y el sector privado establece que no sólo los bancos sino también las cooperativas de ahorro y crédito y la banca pública manejarán plataformas de dinero electrónico, que la liquidación de los pagos que se hagan con ese medio se realizará en el Banco Central y que esa institución y las Superintendencias supervisarán el sistema. Además, si el objetivo final del Gobierno es reducir el uso de efectivo, eso será mucho más factible con un sistema de dinero electrónico manejado, como ocurre en todo el mundo, por el sector privado (en el que muchas personas confían), que con uno administrado por el sector público que en casi tres años no logró despegar (y difícilmente iba a hacerlo).

Sobre este tema, otra digna representante del correísmo, Pamela Aguirre, tuiteó: “#DineroElectrónico a la banca privada. ¡Se permitirá uno de los mayores negociados! ¿Dónde queda la coherencia, principios y bien común?” Es decir: la posibilidad de que los bancos, como empresas privadas que son, generen ingresos al hacerse cargo de un sistema que fracasó en manos del Banco Central y que, además de ser voluntario, será supervisado por el Estado, es para ella un negociado que afecta al bien común. Ay, Pame… ¡Lo que sufrirá cuando, en lugar de tuitear sobre temas que no maneja, abra un diario y se entere de los verdaderos negociados y atentados contra el bien común que se llevaron a cabo en el gobierno que tanto idolatra!

8 Comments

  1. Muy de acuerdo con el artículo, pero faltó aclarar que el dinero electrónico en manos del Banco Central, y por ende del Gobierno, con respaldo de “activo líquidos” llevaba inexorablemente a emisión inorgánica (la palabra “emisión”es usada en la ley) , mientras que en manos de la banca privada es solamente un medio de pago y en ningún caso puede convertirse en emisión.

  2. Perfecto José y un aplauso, además de darles una cátedra sobre la ley que puso en marcha el uso del dinero electrónico a estos pobres ignorantes (por si acaso no es un insulto) desnuda su calidad moral para hacer politica; si bien es cierto que los políticos a veces están reñidos con la honradez, deben por lo menos usar el cerebro y leer las leyes para debatir u opinar sobre cualquier aspecto.
    Pero que podemos esperar de esta gente? Que su único objetivo para estar en la política es hacer dinero? Como dijo Facundo Cabral: “el comunismo se les termina cuando se enriquecen” Esta gentuza pseudo socilista solo es oportunista, y son incapaces de comprender las propias leyes que ellos mismo crearon.
    En fin, estamos hartos de esta gente y si no vamos en masa a la Asamblea y al Palacio de Carondelet para sacar a toda esta basura y mandarle a la m.. es porque pensamos que hay que darle la oportunidad a Moreno de terminar con la podredumbre, robo y descaro del delincuente Correa y sus cuarenta socios, pero que no abusen.

  3. “La situación fiscal sigue siendo crítica (como lo ha reconocido Lenín Moreno)” eso lo dice, pero los informes financieros dicen otras cosas.

    “Por el sector privado (en el que muchas personas confían)” ojalá haya sido uno entre tantos millones de personas que perdieron sus ahorros. Confió en Lasso pero no ganó.

    Como sabe, el apoyo o guerra que la prensa de a un tópico ocasionará que Satanas sea un santo o que Jesus sea un harapiento. Por que algunas cosas no despegan? porque el miedo que le meten a la gente es terrible, y dominar por el miedo es la forma mas fácil de dominio

  4. “El dinero electrónico en manos del gobierno,llámese Banco Central del Ecuador, es un peligro para la dolarización”; en manos privadas también. Estamos hablando en definitiva de otra moneda paralela o tal vez para lelos . Por definición la empresa privada y su razón es la búsqueda del lucro . En el caso de la banca el dinero electrónico , un medio de pago que reduce la circulación física de billetes , un objetivo a cumplirse pero ,sigue no siendo dólares y en mi opinión por su uso , servicios prestados , dígase sufrirá devaluaciones igual a perdida de poder adquisitivo. Reducir una discusión tan importante a lo que digan los juníperos de AP , es un aporte para también desviar la atención de quienes son ganadores por excelencia y en todas las circunstancias , la banca . En algún otro bolsillo también debe estar una gran parte de esa abundancia de la cual se habla en la década ganada , sobre eso muy pocas personas escriben . Estrategia bien sabida es hacerse de inversiones estatales ,desprestigiándolas primero con una incisiva campaña mediática , mesa servida como en este caso , unos fueron la prueba y los de siempre el resultado.

  5. Estimado José: El ex EGO_BERNANTE prostituyo el proyecto original del dinero electrónico cuya intencionalidad era reducir la pobreza en las áreas rurales, bajo el concepto de CRÉDITO SOCIAL. La tentación de que esto lo convierta en el REY MIDAS, le genere a futuro un NOBEL EN ECONOMÍA y la opción de golpear a los ESTADOS UNIDOS, despreciando su moneda, hizo que cambie el rumbo de una sana intención. Lo sé porque soy la persona que hace 10 años sembró esta idea en su cabeza.

  6. Me siguen sorprendiendo los periodistas, que quieran sacar leche leche de una sandía, estas mujeres asambleístas tienen el coco del
    Mismo tamaño de una sandia. Pero es imposible sacar leche de ahí. Es por eso que me permito obsérvalos por qué a marcela Aguiñaga pedirle un razonamiento técnico en cuanto a lo que es un trabajo muy fácil de exponer sobre el dinero electrónico su cabeza se vuelve sandía y no puede articular si no el mismo pensamiento idiota de los demás de AP35 , dejen de burlarse de está pobre,que para lo que a servido es para videos por-no poderla ver lluchitica, pero si se la puede ver sin razonamiento alguno en Miami New York, haciendo compras de carteras botas zapatos en las tiendas de Cartier Nordstrom etc etc con su novio que a propósito lo tiene contratado como asesor suyo y le lleva de viaje con los gastos pagados con los fondos de la Adambkea dizque en comisión de servicios

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

Ir Arriba