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Carlos Ochoa: a más de servil inquisidor, un ignorante supino

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Carlos Ochoa, como Superintendente de Comunicaciones, es uno de los funcionarios con mayor rango en la estructura del Estado y con uno de los mejores sueldos de la burocracia ecuatoriana. De hecho, gana 5 510 dólares mensuales lo que significa 66 120 dólares al año. Nada mal.  Sin embargo, a pesar de ser parte de la súper élite burocrática, el Superintendente de Comunicación no entiende las responsabilidades que tiene un servidor público, ni tiene idea sobre los principios universales de libertad de expresión que, se supone, debería saber tomando en cuenta que algún día fue periodista.  

En efecto, de acuerdo a una declaración que dio el viernes 1 de noviembre y que fue recogida por diario El Universo, Ochoa piensa que nadie tiene el derecho de hablar mal de él, ya sea por su forma de ser o por lo que hace en su trabajo. “Los funcionarios estamos expuestos al escrutinio público, pero no a la malediciencia pública. Tenemos familia, hijos, dignidad y honor. Que yo desempeñe un cargo público no es una patente de corso para que hablen mal de mi forma de ser o trabajo”.

Ochoa formuló la afirmación cuando un grupo de periodistas le preguntaron su opinión sobre la sentencia del Tribunal de la Corte Provincial de Pichincha que el 31 de octubre volvió a declarar inocente al pelagato Martín Pallares, acusado por el ex presidente Rafael Correa de haber lesionado su “buen nombre” por un artículo que escribió sobre él cuando Correa aún estaba en el poder. Ese tribunal al resolver el caso Correa vs. Pallares recogió argumentos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de la cual el Ecuador es signatario, que dicen que los servidores estatales están expuestos a la crítica ciudadana y que deben ser más tolerantes que el resto de ciudadanos al escrutinio público.

Ochoa, a juzgar por su declaración, no comprende nada sobre la importancia del debate público en una sociedad democrática y abierta. Si lo comprendiera no pretendería que los ciudadanos, que a la postre son los que le han encargado el cargo que tiene, no hablen mal ni de su forma de ser ni, lo que es peor desde el punto de vista del debate público, de su trabajo, como textualmente dijo a los periodistas. Ochoa pretende, como se ve, que nadie, ni siquiera quienes le financian el sueldo, hablen mal de la forma en la que está haciendo su labor.  ¿Como concebirá Ochoa una sociedad donde nadie tenga derecho a opinar, incluso con la maledicencia de la que él habla, sobre el trabajo de un funcionario público? ¿Conoce a Juan Montalvo? ¿Sabe que le decía “mudo” al presidente Ignacio de Veintimilla? Evidentemente, Ochoa no comprende ni la importancia que tiene el debate público en la construcción de una sociedad bien informada y deliberante, ni conoce absolutamente nada sobre la historia de la libertad de expresión ni la legislación internacional sobre el tema.

Si el Superintendente hubiera leído al menos algo sobre la jurisprudencia internacional que hay sobre el tema, no diría cosas como las que dijo ese día en Quito. Por ejemplo, aquel pronunciamiento de  la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la obligación de los funcionarios a tener mayor tolerancia frente a la crítica y cuya esencia fue citada por el tribunal que exoneró a este pelagato. Ese organismo ha dicho que “los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad. Las leyes que penalizan la expresión ofensiva dirigida a funcionarios públicos generalmente conocidas como ‘leyes de desacato’ atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la información”.  No le sentaría mal, tampoco, echar una ojeada a lo que la Corte Europea de Derechos Humanos ha dicho sobre el punto: “Los límites de la crítica aceptable son, por tanto, respecto de un político, más amplios que en el caso de un particular. A diferencia de este último, aquel inevitable y conscientemente se abre a un riguroso escrutinio de todas sus palabras y hechos por parte de periodistas y de la opinión pública y, en consecuencia, debe demostrar un mayor grado de tolerancia”.

El Superintendente, de acuerdo a sus expresiones, tampoco ha logrado asumir que los funcionarios públicos tienen responsabilidades que los otros ciudadanos no tienen. Cuando los periodistas le preguntaron sobre si el fallo al favor del pelagato Pallares sentaría jurisprudencia en el Ecuador, Ochoa dijo que de ninguna manera porque, de acuerdo a la Constitución, “todos los ecuatorianos somos iguales ante la ley. En deberes y derechos”. Si supiera lo que significa ser un funcionario público debería conocer que sus responsabilidades y deberes son distintos al del resto de personas sin que eso signifique que tenga menos derechos. Un funcionario público, que asuma que su cargo es tan solo un encargo hecho por los ciudadanos. Pero como Ochoa pertenece a esa corriente de pensamiento que el correísmo quiso imponer en el país y según la cual la honra del funcionario público está muy por encima del derecho que tienen los ciudadanos a expresarse sobre ellos. Tal como razona el correísmo, Ochoa es de aquellos que piensan que los límites a la libertad de expresión de los ciudadanos deben ser fijados por el Estado a través de decisiones de funcionarios como él.

Cuando el superintendente Ochoa niega que el fallo del tribunal en el caso Correa vs. Pallares, que se basa en la doctrina de la Corte Interamericana, pueda ocasionar jurisprudencia en el sistema jurídico ecuatoriano está negando, además, que los tratados internacionales están por encima de la Constitución y que el Ecuador es signatario del Sistema Interamericano de Justicia que tiene a la Corte Interamericana como su eje. Lo grave no es que parece que Ochoa está ignorando cosas básicas como aquella, sino que al responder a los periodistas pretendió aparecer como intérprete del sistema jurídico ecuatoriano. De paso, con su peculiar interpretación, parecería que está negando incluso la pretensión que tiene su compañero de gobierno y vicepresidente, Jorge Glas, de apelar su caso ante la Corte Interamericana, que jamás ha sido desconocida por el Ecuador.

Al final de su declaración e insistiendo en esa ignorancia sobre ética pública, Ochoa dio a entender que si hay algún problema en el trabajo de un funcionario público es únicamente la Contraloría la que debe pronunciarse. “Si alguna persona ha cometido un error y ha recibido dinero de más, será la Contraloría la que determine quién o quiénes han sido. Lamento que se generalice”. Dicho de otra manera, dio e entender que para él lo único que puede exigirse a un funcionario es no robar y que, por lo tanto, solamente un organismo estatal de control puede pronunciarse sobre su desempeño.

Ochoa no solo que no asume su condición de funcionario público con todas las responsabilidades que eso supone, sino que además es un ignorante consumado sobre la doctrina y la jurisprudencia que existe sobre libertad de expresión. Y ese señor le cuesta al país más de 60 mil dólares anuales.

28 Comments

  1. Qué se puede esperar de una persona que llegó a ese puesto por su cercanía a la Sra. Solís, de otra manera no lo hubiera conseguido porque nunca se lo ha conocido como un periodista destacado o un intelectual editorialista, solo sirvió para lambisconear a Correa.

  2. Definitivamente, LM se reajusta una máscara ladina de hipocresía. No ha dado pasos firmes hacia la restauración democrática de una sociedad, por desgracia, durante 10 años sometida y oprimida por la estupidez correísta. Mantiene el engranaje del control colectivo con Pipones megalomaníacos, secuaces y comisarios oportunistas y amorales, sin Dios ni Ley. LM carece de convicciones democráticas. Se siente a gusto con fanáticos serviles e incondicionales, expertos en el sadismo de reprimir el pensamiento libre y ávidos por atropellar a las personas honestas. Fue un engendro del fraude y sin ánimo de redimirse. Desgraciada nuestra Patria si tolera esa avalancha mojigata de opresión fascista.

  3. La mediocridad y perversidad de este individuo empata con las características de pobreza intelectual y abundante maldad de su “jefe” quien seguramente cuando Ochoa sea cesado del “cargazo” que ostenta, lo contratará como su asistente en el ático para desde ese pequeño espacio continuar con las insultaderas a su sucesor y a sus opositores.
    El sueldo que percibirá este esbirro será muy superior al de la SUPERCOM, ya que seguramente serán nuestros dineros obtenidos de la rampante corrupción correísta, bien “guardados” en los paraísos fiscales.

  4. Ochoa debió irse a su casa en mayo, en verdad él no es culpable de ser como es: prepotente, vanidoso, inquisidor e intolerante, la culpa es de Moreno con sus incongruencias inexplicables manteindo no sólo a Ochoa, sino su aparato inquisidor

  5. Carlos Ochoa es el fiel reflejo de correa…prepotente, vanidoso, cínico, cree saber todo y no sabe nada, hasta cuando se lo aguanta, es realmente un fastidio este tipo…y cuando se le acabe la teta que hará??? donde lo recibiran???

  6. Buenas tardes, tengo una inquietud…el señor Carlos Ochoa fue mi compañero de aula en la carrera de ciencias de la información en la Universidad de Cuenca el el año 1986,87 y 88…pero creo que él no era nacido en Cuenca…incluso su dialecto era costeño. No digo más…solo tengo esa duda. Si alguien pudiera investigar de donde es el señor Ochoa. Muchos compañeros lo recuerdan y tienen mí misma inquietud.

  7. Yo lo único que agregaría “Echar margaritas a los cerdos ” si viven revolcandose en el estiércol del legado del Señor del ático de las lamentaciones.

  8. Una aberración Como periodista si algún día lo fue Carlos Ochoa pero lo dudo, este servil del correato un estúpido pero en todo el sentido de la palabra un don nadie cuando salga del gobierno

  9. Sin duda un articulo y comentario de mucha valia Sr Pallares. Refleja la calidad de la mayoria de funcionaritos de la decada saqueada por ellos mismos. Y tomando las palabras del caradura mayor. Prohibido olvidar valdria tambien un analisis sobre Douglas Arguello quien hacia la famosa voz de denuncia del correismo y que explicaba las verdades segun ellos, Hace unos dias vi una foto del mismo y que pena ver como tanto trabajo sucio le ha descuadrado la cara. Importante seria saber cuanto le han costado al pais todas estas lacras del periodismo incluyendo a esa verguenza de traductor de las sabatinas llamado mashi.

  10. Asi funciona la corrupcion de ratas como este mamarracho de periodista, tipo ignorante y mediocre que le pagan tremendo sueldo por tener el indice mas alto de la ignorancia.

  11. nunca he visto tanta estupidez e ignorancia en un ser humano…por Dios, hasta cuando se les soporta? Que educado que es Sr.Pallares,pero me imagino que al escribir este articulo usted se retorcia de risa por tener que escribir sobre tanta brutalidad…

  12. El pez muere por su propia boca.
    Algo se reivindicaría Ochoa si presentara su renuncia y así evitar más demostraciones de su ignorancia, pedantería y servilismo ovejuno.

  13. Jajaja … mi abuelita decía (cuando alguien que no era nadie, conseguia cierta importancia, y pensando que esta ya en la gloria) “ahora el toro ya no se acuerda que fue ternero”
    Tapa de ocasion, cuando se le termine el carguito, tendra que mudarse a vivir fuera del pais, ojala haya ahorrado el pequeño sueldito que le pagamos, porque aca nadie a este personaje le aceptara ni de vecino… jajajaja

  14. Este fulano se volvió odioso igual que el “Señor Barriga” por oportunistas, arribistas, prepotentes y desleales con el gremio al que pertenecieron y que espero será muy difícil que los reciban nuevamente. Piensan que el cargo es eterno y no se dan cuenta que todos son transitorios; buenos alumnos del innombrable.

  15. Este sinvergüenza que tiene un juicio pendiente por cambiar la ley a su antojo, no tiene calidad moral ni ética para hacerse el ofendido, de que honra habla, lo único que ha hecho es perseguir a perodistas que defienden con valentía la libertad de expresión, vaya nomás chihuahua desubicado a quejarse con su dueño, ya le llegará la hora de rendir cuentas a los que pagamos su exagerado sueldo.

  16. que se puede esperar de estos individuos individuos que escogio como serviles ,ya que fue un periodista pero con una portunidad para desquitarse de los medios que lo despidieron es hora de revanchismo ,egocentrico

  17. Es entendible que Ochoa, piense, se exprese y actué de esa manera, puesto que este sujeto, así como otros, fueron parte de la herencia nefasta del correismo, o si se quiere un peón más, que tan solo obedecía al pie de la letra un libreto dirigido desde Carondelet, lo que Ochoa, aún no se da cuenta, o no quiere entender que ya sus amos, ya no están gobernando, y por lo tanto ya no son quienes pagan su salario; no es menos cierto que este tipo, jamás fue elegido directamente por el pueblo, sino como ya lo mencione; En efecto este señor Ochoa, “no sólo que asume su condición de funcionario público, con todas las responsabilidades que eso supone, sino que este ignorante consumado sobre la doctrina y la jurisprudencia que existe sobre la libertad de expresión”. Este tipo le cuesta al país, más de 71 mil dólares anuales, ya que este señor si recibe puntualmente por concepto de décimo tercero y décimo cuarto sueldos.

    En definitiva, estos abusos, así como estas libertades y arbitrariedades, son típicos y el resultado de un Régimen Dictatorial, que ventajosamente ya está agonizando y con un píe en el cementerio.

  18. Bobo instruido, por lo menos eso es lo que se creé este politologo.

    Este debería estar “tacito” con su expresión semi-ignorante.

    Tacito lo digo, tomando en cuenta su salario, un regalo del pueblo para una sarta de pillos serviles.

    Tácitamente están cayendo estos ROBOLUCIONARIOS.

  19. EXCELENTE ARTICULO COMO SIEMPRE MARTIN, PERO LE DAN MUCHA GANACIA CON ESA FOTO. Y SI PUES ÉL DICE CUALQUIER COSA PORQUE DE CAMAROGRAFO A PERIODISTA Y DE PERIODISTA DE DIRECTOR DE TV GRACIAS A LAMER……Y NO A UN BUEN ESTUDIO Y PREPARACION?
    COMENTAR SOBRE ÉL ES DARLE DEMASIADA IMPORTANCIA Y NI SIQUIERA ESO SE MERECE.

  20. Declaraciones falsas y prepotentes las de Ochoa; falto de originalidad, prácticamente es un vulgar calco de la miserable forma de ser y pensar del que se fue…a nadie reconoce méritos…solo él, solo ellos los tienen.
    Desconocer conceptos elementales como los de que los tratados internacionales, especialmente los de derechos humanos, libertad de expresión PREVALECEN SOBRE LA CONSTITUCIÓN DE LOS PAÍSES SIGNATARIOS, no es solo ignorancia, sino ceguera, sordera y mudera, como ciego, sordo y mudo fue cuando su ex jefe despotricaba contra todo el mundo, principalmente contra la prensa a la que atacó de “corrupta”, SIN JAMÁS HABER PRESENTADO UNA SOLA PRUEBA, lo cual devenía en calumnia pura.
    Triste papel el que desempeñó Ochoa en el Correato…nunca lo observó a pesar de la miseria humana con que atacó SIN PRUEBAS a tantas personas decentes.
    Excelente su análisis, señor Pallares y que el Ecuador tenga por seguro que la querella que perdió el ex mandatario ante usted, dos round a cero, SÍ REPRESENTA JURISPRUDENCIA, por lo que los funcionarios públicos deben tener presente que desde que asumen el cargo PAGADO POR EL PUEBLO, se ubican en una vitrina, sujetos a la observación permanente de ese pueblo.

  21. Excelente articulo Martín. ¿Qué se puede esperar de este tipo? Si él, todo sabio, dijo alguna vez públicamente, que los periodistas tienen la obligación de citar de manera “tacita” la fuente de sus noticias. Con eso. Para qué más argumentos en defensa del licenciado “tácito”.

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