Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

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El Humor - page 2

¿Pero por qué tendría miedo si ha sido un bacán?

en Caricaturas/El Humor por

Cuerpo de seguridad especial para él: Rafael Correa lo decretó y, además, lo hizo incluir en una ley. Lo que todos se preguntan es por qué tiene miedo si ha sido un tipo tan chévere, tan llevadero, tan sereno, tan cordial, tan generoso, tan caballeroso, tan magnánimo, tan afable, tan amistoso, tan cálido, tan afectuoso, tan obsequioso, tan calmado, tan amistoso, tan desprendido, tan misericordioso, tan tierno, tan indulgente, tan noble, tan altruista, tan amable, tan justo, tan humanitario, tan apacible, tan bonachón, tan pacífico… El diccionario queda corto para describir las bondades de Rafael.

Solo los sufridores, estilo Chamorro y los 4Pelagatos, imaginan que escenas como esta se darán a partir del 24 de Mayo…  Sigue leyendo

Lenín… te dejo la mesa servida

en Caricaturas/El Humor/La Info por

El dilema mayor de Lenín Moreno, que se posesiona el 24 de Mayo, es definir si transparenta la verdad de las cifras trucadas de Rafael Correa o si las asume. Chamorro ilustra ese drama que es, para el empleo y el bolsillo de los ciudadanos, el punto esencial de esta transición hecha entre militantes del mismo partido.
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¿El leninismo es una operación maquillaje?

en La Info/Textos por

Lenín Moreno ha prometido hacer cambios. Lo que dijo en Bogotá, en Radio Blu, genera, sin embargo, un enorme interrogante: ¿cómo hará los cambios si no se hace cargo, en los hechos, de los daños que causó el correísmo en estos diez años?

En democracia, un relevo presidencial significa muchas cosas: cambio de rumbo, nuevas agendas, rectificaciones y, sobre todo, nuevos rostros. Nuevas mentalidades. Eso supone un equipo que, en la sombra, ha trabajado, evaluado al gobierno de turno, reflexionado sobre sus aciertos y deliberado sobre sus errores y las formas de enmendarlos.

Aquí ocurre que esos equipos no existen en el correísmo. Lenín Moreno llega al poder sin decir realmente lo que hará. Y llegó al poder con la gente que se formó en la misma placenta. Es obvio reconocer que en Alianza País se acabaron las tendencias en Montecristi y con el apoyo de Alberto Acosta. No hubo, y no hay, sino un pensamiento y no hay proyectos alternos, estructurados y conocidos por el país. En esas condiciones, todos aquellos que están en Alianza País se inscriben en el mismo discurso, aunque digan que no han seguido puntualmente las políticas que la opinión más critica. Realidad o coartada, algunos amigos de Moreno abren desmesuradamente los ojos cuando se les refiere el conjunto de abusos y las consecuencias causadas por este gobierno. Pero tampoco están convencidos de que Correa se haya equivocado y eso se nota en esas respuestas que brotan automáticamente, como si hubieran sido aprendidas en las sabatinas. Si se distancian de Correa, lo hacen para hablar de su estilo… que nunca equiparan con el modelo construido. Lo atribuyen a Correa. A su pasión por perseguir, castigar y controlar.

En esas circunstancias, ¿qué puede significar “hacer cambios”? Si se toma el tema de la libertad de expresión, que Moreno evocó en Bogotá, se puede pensar que esto no es operación ternura sino operación maquillaje. Moreno dice que en Ecuador hay libertad de expresión. Da pruebas: que las radios dicen, los diarios escriben, los editoriales critican. No habla, claro, de esos contenidos editoriales, muchos impregnados de autocensura. Ni del riesgo que corren muchos de esos medios al decir lo que en otros países es simple cotidianidad. No dice que hay periodistas que han tenido que inventarse portales porque, en los hechos, no pueden trabajar en los medios tradicionales. No dice que hay secretarías inquisitoriales que se han dedicado a perseguir y a empapelar a los medios independientes.

Lenín Moreno finge ignorar todo esto. Y todo esto lo resumió en Bogotá en una frase digna de colección: “Lo que ha existido –dijo– es una confrontación; una pelea de vanidades”. Dicho de otra manera, no ha habido persecución a los medios, cacería sórdida a críticos, medios quebrados o que apenas sobreviven, venta de El Comercio a un Fantasma… Solo una guerra de vanidades entre Correa y algunos periodistas.

Lo peor es oír a Moreno decir que “vamos a comprobar si le ley es efectiva, si no es así haremos cambios”. Lo cual significa que él ignora que esa ley, votada por su partido, incumple acuerdos internacionales firmados por Ecuador y que Catalina Botero y Edison Lanza señalaron desde la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA. Él ignora que esa ley desconoce libertades de la misma Constitución y ha sido aplicada durante casi cuatro años, destruyendo en buena medida al periodismo ecuatoriano. Y aún así, Moreno piensa comprobar si esa ley es efectiva… ¿Pretende hacer creer que la Ley es buena y nada tiene que ver con los impresentable Carlos Ochoa, Fernando Alvarado y Patricio Barriga?

Moreno dice que quiere cambios. Pero, ¿a qué se refiere si defiende los desafueros y las arbitrariedades? ¿Qué quiere cambiar si defiende la arquitectura institucional (la Ley y su contenido) y la practica correísta? ¿El cambio que propone es prescindir del repugnante Ochoa? Si esos son los cambios, Moreno no está hablando de volver, como dicen sus amigos cercanos, a la democracia. Y los cambios a los cuales alude parecen depender de su aire bonachón y no de los deberes que le incumben y que Correa desconoció. En ese caso, el discurso oficial podría ya estar hecho: el problema del país no radica en los modelo político y económico derivados de una Constitución que parió un monstruo. El problema es el monstruo. Y con él en Bélgica (si se va y si se queda), el país cambiará. Claro, eso dependerá de los humores y del aire bonachón de Lenín Moreno. Todo cambia; nada cambia.

Foto: Facebook de Lenín Moreno 

Lenín Moreno se encuentra con el creador

en Caricaturas/El Humor por

Rafael Correa dice que dejará mantel tendido, mesa puesta y menú listo a Lenín Moreno. Pero, claro, lo que hace, en realidad, es un altar en el cual él es diosito lindo, productor de lo que hay desde el inicio de su década… cuando todo era tinieblas, vacío… La nada. Chamorro muestra el rollo en que anda metido Moreno.

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Odebrecht invita a la graduación de la clase 2007

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Odebrecht no anda tan deprimida: está invitando a la ceremonia de graduación de los alumnos que entraron a sus clases en 2007. De paso anuncia la apertura de maestrías y PHDs.
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Dos Ecuadores, una verdad: la del señor monarca

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De este lado, los verdaderos, los únicos, los dignos, los tiernos… De este otro lado, los mentirosos, los corrugtos, la burguesía, los desprestigiados, los dignos… de ser allanados. Dos Ecuadores, una sola verdad, recuerda Chamorro:  la del monarca ilustrado.  

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¿Saben quién es el ojo derecho de la Justicia?

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Galo Chiriboga se confiesa: en el país no importa quién es Fiscal o Presidente de la judicatura: el patrón, como en esas ligas de oscuros intereses, siempre es el mismo. Por eso importa poco si el Fiscal es él o Carlos Baca Macheno… En el fondo, el ojo derecho de la Justicia siempre es el mismo. El innombrable. Chamorro lo sabe que se limitó a colocar por ahí su fotografía. En un lugar donde todo lo tiene al ojo…

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¿Ahora será perseguido Guillermo Lasso?

en Caricaturas/El Humor por

El poder correísta está dando otro paso hacia la venezuelización de la vida política: ahora llama a Guillermo Lasso a dar una versión sobre lo que él sabe de un presunto delito. Esto dentro del juicio que le siguen a Cedatos tras las declaraciones de Rafael Correa en las cuales calificó su exit poll de falso y malicioso. 19 personas fueron llamadas a rendir su versión y entre ellas está Polibio Córdova, Alfonso Espinosa de los Monteros, Guillermo Lasso, Andrés Páez… La investigación fue abierta por la Fiscalía de Pichincha por presunto delito de falsificación y uso de documento falso.

Lasso, como los otros investigados, son llamados para saber cuál podría ser su participación en un hecho informativo que el gobierno quiere convertir en un delito que puede ser castigado con penas que oscilan entre tres y siete años de cárcel. El nuevo Fiscal, adepto de Alianza País, juega de esta manera a judicializar la política. Chamorro recoge este desafuero en toda su dimensión.

 

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