Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Category archive

La Info - page 3

El fraude son ellos

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
diego-ordonez-ok

No es solamente adulterar los votos para ajustar las cifras a las encuestas pagadas. El fraude a la verdad, el ofertismo crudo, la campaña sucia, el uso descarado de autos con burócratas incluidos en manifestaciones electorales, así como recursos públicos y tiempo remunerado; las sabatinas y las inauguraciones proselitistas: ese es el fraude. Cuentas de entidades públicas usadas sin recato legal, peor ético, para difundir las consignas de la campaña correísta. Resultado de espíritus fraudulentos, de mentes tramposas, de la aristocracia de la inmoralidad (dicho por el abolengo que les precede) que conduce el gobierno.

Ganar a toda costa, a cualquier precio, fue la orden. Y en consecuencia se ha desplegado una furibunda arremetida de miedos y promesas. “Viejito” lagrimea Moreno desde su invalidez motriz, “te vamos a dar pensión sin costo”. Y habrá muchos viejitos de los perjudicados por pensiones pagadas en papeles devaluados, o de los jubilados que ven agotar su tiempo en espera que les paguen porque la plata se les acabó, que creerán nuevamente en la perversa mentira. Creerán ingenuamente que esa promesa, dicha por alguien que transita en una silla de ruedas, debe ser cierta. “Subiremos el bono de pobres” ofrece Moreno. Triplicarlo. Les ofrece a los nuevos pobres que arrojan diez años de abundancia faraónica. Empleo promete luego de diez años del gobierno de su mentor que retrocedió a 2007 en el porcentaje de desempleados. Combatir la corrupción ofrece, sentado junto a los que le permitieron, consintieron y quién sabe si compartieron las coimas.

El fraude está en sus mentes. Que lo hagan en las urnas es solo un detalle más. La década fraudulenta de la propaganda insultante y cínica, de funcionarios orgánicos y periodistas militantes amenaza con extenderse aún luego de que el zar sabatino se mande a cambiar al goce de su nueva casa, o así pierdan las elecciones. El fraude funcionó con una comisión semi clandestina que premió al lacayo palaciego con la designación de Fiscal y al sinuoso Contralor con su reelección. Fraude a la independencia, a la justicia, a la investigación judicial, a la sanción.

El fraude está en sus cifras. Manoseadas, opacas, falsarias. Deuda que oculta la insolvencia. Más créditos usureros para cubrir los anteriores. Dispendio patológico para el engaño de la recuperación económica. El país luce atrapado en varias trampas creadas por la ineptitud, por el populismo, por el mesianismo de un economista preocupado más en ganar elecciones que en reducir la pobreza y crear condiciones para el crecimiento sostenido y sostenible.

El fraude está en sus silencios o en sus monólogos impunes. Moreno huye de la prensa independiente, huye del debate que no sea en las condiciones para que su mediocridad quede encubierta. Debatir no solo porque es lo que exige una democracia y la transparencia, no solo porque hay un mandato constitucional que lo obliga, sino por una condición ética básica de quien aspira a enfrentar un escenario económico similar al de 1999. Debatir con su oponente es un imperativo. Huir de hacerlo, de confrontar proyectos, cifras, intenciones es otro fraude a la credibilidad de los electores que deciden sobre lo que dice suelto de lengua en la tarima, sin escrutinio alguno.

Solamente así, fraudulentos, son capaces de expulsar a una mujer venezolana, esposa de un preso político, bajo la presunción de intento de participar en proselitismo electoral mientras exhiben, con desparpajo, a sus mercenarios extranjeros y cantantes haciendo campaña contra la oposición.

Frente a esta arremetida desesperada que construye realidades paralelas, que desconstruye la historia, que desmonta honras labradas en años de trabajo honesto, que exacerba el morbo de la fanaticada, hay que sostener la verdad, responder con la moral, defender los valores que intentan arrasar los Recos Nuevos; fauna de la revolución, goebbelianos de Los Ríos con sus redivivas estrategias totalitarias.

Diego Ordóñez es abogado y político 

¿Y si ganara Lenín Moreno?

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-19 a las 8.38.54 a.m.

Ganar es el único escenario plausible para el correísmo. Por eso está haciendo un esfuerzo descomunal que incluye el uso de todo el Estado a favor de su binomio: la presidencia, ministerios, prefecturas, municipios, presupuesto, logística, decenas de miles de funcionarios haciendo proselitismo, el Consejo Nacional Electoral, la maquinaria mediática, los troll-center… En la administración se han formado brigadas que llaman a los domicilios para tratar de convencer a los ciudadanos de que Moreno es el santo de temporada. Jóvenes organizados por María Fernando Espinosa y los Alvarado en tareas de comunicación (pagados en sobres y sin factura). Tareas que incluyen una campaña sucia sin precedentes contra el contendor. Nunca antes en el país, el Estado todo habrá casi detenido su normal funcionamiento para convertirse en una maquinaria destinada a conseguir votos, como sea. Para ganar como sea. Los correístas creen que si gana Moreno obtendrán de nuevo un cheque en blanco por parte de los electores para hacer lo que vienen haciendo desde hace diez años. Eso es un espejismo por muchos factores:

  1. El modelo insostenible: la economía ya no da para alentar un modelo derrochador que convirtió al Estado en el protagonista de todo y en el motor de la economía. La bonanza se acabó y el nivel de endeudamiento o la política de meter la mano en la caja del Banco Central, el IESS y otras instituciones para tapar el déficit fiscal y otros desequilibrios, ya bordea todos los límites. La nueva realidad económica pondría a Moreno ante una disyuntiva: tratar de sostener el modelo (profundizando la crisis) o rectificar. Esta contradicción, de ganar, minará la herencia correísta y creará enormes tensiones en su tienda política entre aquellos que creen que la economía obedece a la ley de los deseos y los pragmáticos que, por ahora, son pocos.
  2. La legión de los despechados: Moreno promueve en esta elección una catarata de promesas populistas que, de ganar, no podrá sostener. Se sumarán a todos los beneficios sociales (bonos, subsidios, créditos…) que se dispararon durante la bonanza para aceitar las clientelas políticas y cuyos costos ahora son insostenibles. Es tal el ambiente de regalos y ofertas que está promocionando, que es dable predecir, en caso de ganar, un bumerán en esas franjas seducidas por un Estado dispensador eterno y sin límites de dádivas.
  3. La disonancia institucional: si ganara Moreno, lo haría, presumiblemente, por una diferencia mínima. El país quedaría políticamente partido por la mitad y él, que dice que será presidente de todos los ciudadanos, tendría que asumir esa realidad. Su aparato, cebado por la propaganda, tendría obviamente la tentación de mantener su predominio total aprovechando el diseño institucional que aupó el autoritarismo de Rafael Correa. Pero 2017 no es 2009: Moreno se confrontaría con el desfase que crea tener a su disposición un poder hiperpresidencialista y el hecho de ya no contar con el músculo político para ejercerlo, como sí lo tuvo Rafael Correa. El correísmo si ganara tendría que procesar políticamente esa disonancia institucional y recular en sus pretensiones. O provocar una sublevación.
  4. La fractura de su frente interno: si ganara Moreno tendría que ejercer su liderazgo en Alianza País. Eso lo enfrentaría directamente con Rafael Correa. Y agravaría la división que existe en Alianza País entre sus partidarios y los correístas que hacen fila detrás de Jorge Glas. Esto incidiría en su relación con Glas que depende, en su caso, de su estado de salud y, en el de Glas, del estado de las investigaciones sobre la corrupción. Tras diez años en el poder, ya no hay tantas hambres atrasadas sino cadáveres y carpetas de corrupción en los armarios: esto incrementaría (a pesar de contar con fiscal y contralor de bolsillo) una alta vulnerabilidad en Alianza País que se reflejaría en la gestión gubernamental y en el bloque parlamentario. Las denuncias de corrupción representan y representarán una amenaza similar a la espada que el rey Dionisio hizo pender sobre la cabeza de Damocles.
  5. Los nuevos factores de poder: si Moreno ganara, no podría decir que “son más, muchos más”. Tendría  ante sí un país dividido representado por una oposición que ha cerrado filas entorno a la defensa de valores democráticos y republicanos. Esto, lejos de menguar, se incrementaría. Lo mismo  puede decirse de la sociedad activa políticamente que, lenta pero inexorablemente, está regresando con sus propuestas y sus organizaciones a la esfera pública. Esa sociedad, maltratada y perseguida ha tardado en reconstituirse, pero si volvió a la escena pública es para quedarse. Moreno, de ganar, no podría desconocer la sociedad movilizada so pena de atentar aún más contra el tejido social, calentar las calles y apostar por el ciclo agitación-represión. No tendría  capital político para ello y el uso de FF.AA. y Policía, con un país dividido, se antoja improbable y riesgoso. En ese caso, debería privilegiar el manejo político que, como parece obvio, milita en contra del modelo represivo y autoritario de Correa.

Por estos y otros factores -económicos, sociales, políticos o institucionales- es un espejismo político que los correístas crean que, si ganara Lenín Moreno, podrían seguir gobernando con la desfachatez, el cinismo, la opacidad y el autoritarismo que los caracteriza.

Mañana: ¿Y si ganara Guillermo Lasso?

Los nuevos ricos hacen un video sucio contra Lasso

en La Info por
Sangolqui foto van

¿Si vieron cómo llaman desde el call center del IESS para hacer campaña a favor de Lenín Moreno? Si les llamaron para decirles que el Biess les aprobó un crédito, o si vieron cómo se inventaron una frase del Papa para simular que El Vaticano apoya la candidatura de Moreno, en realidad no han visto nada. No hasta que hayan visto el videoclip que el equipo de campaña de Lenín Moreno está preparando para sacar en los próximos días en redes y seguramente en algún canal incautado. Ese día lo habrán visto todo. O al menos casi todo de esta campaña sucia.

Se trata de una producción concebida por Vinicio Alvarado, director creativo de la campaña del Gobierno, quien ha contratado a Vértigo Films, una productora de cine donde trabajó, por muchos años, su hija Marcia. Vértigo Films, durante esta #décadaganada, ha sido una de las criaturas más mimadas por el gobierno. No en vano ahí están contratos como el de 700 mil dólares que le dieron por hacer la mini serie, que casi nadie vio, Ciudad Quinde, en la cual se ponderar el trabajo de la Superintendencia de Control y Mercado.

Aquí puede ver la nota de 4Pelagatos sobre Ciudad Quinde

Este video programado, titulado “Ecuatorianos por el cambio vamos” es un nuevo recurso al que recurre el gobierno y la campaña de Lenín Moreno para caricaturizar la candidatura de Lasso como híper privatizadora y de extrema derecha. Se trata de algo parecido a La Feriatta, ese videoclip hecho durante la anterior campaña presidencial en que caricaturizaban a Guillermo Lasso como un banquero que cantaba durante una supuesta celebración del feriado bancario. La idea es, básicamente, fijar un patrón de opinión para que los electores identifiquen a Lasso y a sus partidarios como unos explotadores que no respetan nada ni a nadie; únicamente movidos por el interés por hacer dinero. Es un nuevo intento, de los miles que ha habido durante los últimos diez años, por ahondar los resentimientos sociales con fines electorales.

En el video de marras aparecerá un grupo de jóvenes pelucones que recorre el país en una furgoneta con un logo que dice RECO, casi idéntico al del movimiento CREO de Guillermo Lasso. Estos jóvenes visten ropa fina en colores pasteles y en sus camisas tienen impreso al logo de RECO. Llevan smartphones y no se detienen en el semáforo rojo.  No respetan las normas ni las leyes y que desprecian a los pobres. Cuando un policía intenta detener la furgoneta, ellos lo ignoran, se burlan de él, le lanzan dinero y se van. Esa es la calidad de personas que en esta campaña sucia pretenden endosar a los partidarios de Lasso. El video va acompañado de una canción cuya letra se incluye en este recuadro amarillo.

Captura de pantalla 2017-03-18 a las 9.55.44 a.m.

En una escena la furgoneta de RECO se estaciona violentamente y por poco atropella a una pareja de jóvenes que caen al suelo. Los chicos de la furgoneta se bajan frente a una valla de la Senescyt en la que se lee: Las becas educativas son nuestro futuro”. Los insolentes burguesitos de la furgoneta de RECO tapan la parte donde dice “son nuestro futuro y aumentan las palabras “solo con créditos…”. Los dos chicos que quedaron en el suelo humillados por los niños ricos de RECO se levantan, uno de ellos con dolor en las manos.

Luego la pareja de jóvenes que fueron atropellados por la furgoneta de RECO entran a un hospital. En la recepción se lee un rótulo grande que dice “Recuerde la atención es gratuita”. Pero justo antes de que la pareja llegue hasta la valla, los jóvenes pelucones de la furgoneta se abalanzan y tapan la palabra “gratuita” y ponen “pagada”. Además colocan un aviso que dice “Consulta: 25 usd. Medicamentos: consulte lista de precios”.

Pero la intención del video hecho por Vértigo no solo es hacer aparecer a los partidarios de Lasso como enemigos de las becas o de la salud gratuita. También lo son de la educación gratis. En la siguiente escena se ve a la furgoneta pasar por una Escuela del Milenio donde hay un cartel que dice que la matrícula, los uniformes, los libros y los desayunos no tienen costo. Pero como los pelucones de la furgoneta son perversos entonces sustituyen la palabra gratuito por “serán cobrados”. Y, como venden libros en una feria, aparecen saliendo del lugar con los bolsillos llenos de billetes.

Sangolqui foto más mejor
El equipo de Vértigo films mientras comía el almuerzo en Sangolquí

Por último, se ve la furgoneta en una carretera viajando hacia el ocaso. Un letrero vial dice “Hacia el paraíso fiscal”. Un ciudadano que la ve pasar regresa a ver una valla con un rótulo en que dice: “Viviendas gratuita para todos”. Alguien con una camiseta del Partido Social Cristiano lo está cambiando. Tapa la palabra “gratuita para todos” y la reemplaza con “a cuotas de $300 mensuales” y pega el logo del Banco de Guayaquil.

¿Cuánto puede costar un video tan elaborado como este? Ese es un dato que resulta irrelevante para quienes están en el equipo de campaña de Lenín Moreno, como Vinicio Alvarado, básicamente por dos motivos: el dinero viene de los recursos del Estado y el Consejo Nacional Electoral no imputará ese gasto como gasto electoral. Así que los 150 mil dólares que podría costar son irrelevantes. La plata, por último, irá a Vértigo Films, buenos amigos de Vinicio y Fernando Alvarado.

La filmación se hizo entre jueves y viernes. El jueves el equipo estuvo en Sangolquí y el viernes en Guayaquil. Un lustrabotas de Sangolquí se mostró feliz de haber sido tomado en cuenta para participar en el rodaje por el equipo “de la 35”, como dijo a los pelagatos.

Este no fue el único trabajo encargado a Vértigo para esta recta final de la campaña. El jueves también tenían previsto hacer una grabación con el candidato Lenín Moreno que estaba hospedado en el Hotel del Parque y cuyas habitaciones cuestan 350 dólares la noche.

En pocas palabras, el video que aparecerá seguramente a partir de este lunes 20 está diseñado para exacerbar los resentimientos sociales; cosa que el correísmo no ha dejado de hacer durante los últimos 10 años. Curiosa estrategia si se toma en cuenta que viene de Vinicio Alvarado que pertenece a la casta de nuevos ricos que creció durante la #décadaganada y que jamás utilizará para sus hijos las escuelas públicas ni los hospitales públicos y, peor aún, la vivienda gratuita que se pondera en su video.

Es un video hecho por nuevos ricos para hablar mal de los niños ricos.

En la foto se ve a la furgoneta que hará la parodia de ser la de CREO

Correa prefiere anunciarlo él: la lista Odebrecht sale la próxima semana

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-18 a las 6.12.35 p.m.

Los filáticos del fútbol dicen que un buen defensa es quien sabe adelantarse a la jugada. La idea es que el jugador llega a la pelota antes que el delantero y así evita que le emboquen un gol a su equipo.

Pues adelantarse a la jugada es lo que Rafael Correa intentó hacer en su enlace número 516 realizado en Salitre, provincia del Guayas. Lo hizo en dos temas que, se vio, lo tienen aterrado: la lista de Odebrecht y las elecciones del 2 de abril.

Sobre Odebrecht dijo que la semana que arranca este lunes 20 de marzo habrá una filtración de información sobre la lista de los funcionarios ecuatorianos que están involucrados en el escándalo de coimas de esa constructora brasileña. “La próxima semana preparan filtrar la lista Odebrecht”, dijo Correa quien, al parecer, está tratando de esbozar un plan para neutralizar el efecto de la noticia. Ese plan consiste en, primero, echarle la culpa del embrollo a otros. En este caso, según Correa existe un complot entre la agencia de inteligencia de los EE.UU., CIA, la familia Isaías que está radicada en La Florida, la derecha y los prófugos Carlos Pareja y Pedro Delgado. Ellos están atrás de esta filtración, dijo y agrego que Karen Holligan, una ecuatoriana activista política que vive en Miami, es “la nueva directora” de ese organismo y quien coordina la filtración.

La otra pata del plan de defensa que aparentemente prepara el Gobierno consiste en decir, como en efecto lo hizo Correa, que la información no es confiable porque se trata de una filtración hecha antes de que los organismos competentes de Brasil o los EEUU hayan hecho las investigaciones del caso. Para afirmar esto echó mano de unas declaraciones recientes de la congresista de los EEUU, Ileana Ros-Lehtinen quien pidió la información a los EEUU pero que dijo que le habían negado el pedido pues las investigaciones aún están en curso. Pero Correa dio otra pista de cómo podría ser su defensa en el caso de que, en efecto, aparezca la lista en los días venideros: decir que el Ecuador pidió a la empresa los nombres pero que ésta condicionó su entrega a factores inaceptables, como el comprometerse a no enjuiciar a funcionarios de la constructora o no embargar sus bienes. Para darle verosimilitud a lo que estaba diciendo puso una diapositiva donde aparecían las supuestas condiciones de Odebrecht. ¿Quien se las dio en caso de ser ciertas? Sería extraño que se las haya dado el fiscal Galo Chiriboga que debería observar cierta independencia en el caso.

Fue tan evidente que el tema de la lista de Odebrecht lo tenía preocupado que al despedirse de la sabatina volvió a hablar del tema. “A estar preparados”, dijo lacónicamente y despidiéndose.

Pero para llegar al tema de Odebrecht, Correa primero preparó el terreno para hacerlo. Y para eso habló del tema electoral porque claro, para él, la filtración de la lista tiene por objetivo perjudicar al binomio gobiernista de Lenin Moreno y Jorge Glas. El Presidente, al hablar de las elecciones, insistió en algo que ya había dicho en una sabatina anterior: que la oposición no va a aceptar las resultados porque pretende hacer fraude. Es decir, Correa quiere adelantarse a la jugada de un posible fraude aunque todo apunta a que éste estaría siendo fraguado por él y los suyos. ¿Si no cómo explicar esta afirmación? Resulta obvio que cada vez que dice que la oposición no va a aceptar los resultados, que según él serán ampliamente favorables para Lenin Moreno, está preparando a la opinión pública frente a una eventual protesta de la oposición ante un fraude.

Correa aseguró que las encuestadoras serias, es decir las afiliadas al Gobierno como Perfiles de Opinión o Santiago Pérez que se equivocaron de crin a cola en la primera vuelta, aseguran que Lenin Moreno y Jorge Glas tienen una amplísima ventaja. De hasta el 16%, dijo. En cambio, a la encuesta de Cedatos, que hace poco dijo que había un empate técnico entre los dos candidatos, la calificó de fraudulenta. “Cuando Cedatos le ponga 50 a Lasso y 49 a nosotros, 50,5 a Lasso, 49,5 a nosotros, réstenle unos 10 puntos a Lasso y auméntennos 10 puntos a nosotros, y esa será la encuesta verdadera, ellos lo saben, porque Polibio Córdova dueño de Cedatos si sabe estadística, lo que pasa es que se vende al mejor postor, al que lo contrate y ellos tienen las verdaderas encuestas que coinciden con las otras encuestas donde nos muestran de 13 a 15 puntos de ventaja, hasta 16 nos da una encuesta sobre votos totales, lo que significa 16, 18 puntos de ventaja sobre votos válidos”, sostuvo.

Correa dijo esto sobre las elecciones del 2 de abril en medio de una persistente quejadera sobre una campaña sucia que, dijo, lleva adelante la candidatura de Guillermo Lasso. “Ya nos trajeron esta semana a la señora, ¿cómo se llama la señora? ¿La coloradita venezolana?, Lilian Tintori, insultando al país, descaradamente diciendo que viene por el cambio, a hacer proselitismo con Guillermo Lasso, tenían planificado dos días de campaña, eso es recontra ilegal, pero además un insulto a la soberanía de un país”, aseguró el Presidente quien además del racista y misógino comentario sobre Tintori hizo una hipócrita defensa de la decisión del gobierno de inadmitirla en territorio ecuatoriano. Correa, cuyo gobierno ha traído a decenas de extranjeros para que opinen de política interna alabándolo,  dijo que una venezolana no puede intervenir en política ecuatoriana.

En sus ataques a Tintori, Correa dijo que pretendía ser una “princesa” que pretende mandar como en su “hacienda bananera”. Sin embargo, no dijo nada sobre los otros extranjeros que han venido estos días al Ecuador para hacer campaña por Lenin Moreno y a quienes no se les impide permanecer en el Ecuador, como fue el caso de ex candidato presidencial chileno Franco Parisi. “Si viene a meterse en política en el mismo avión la regresamos, vamos a ser más eficientes, nos demoramos ahora unas horas, la próxima vez le ofrecemos más eficiencia y en el mismo avión la regresamos, aquí se respeta la ley y la soberanía del país”, lanzó en tono envalentonado.

Correa, en todo caso, no conoce decencia ni coherencia. Así como habló pestes de Tintori que vino a hacer lo mismo que han hecho sus invitados extranjeros, Correa invirtió una buena porción del enlace en denostar a los Tratados de Libre Comercio asegurando que acaban con el agro. Era evidente que estaba haciendo campaña en contra de Lasso, especialmente por estar en Salitre una zona de campesinos pobres que podrían pensar que un Tratado de Libre Comercio los puede afectar. Lo que no mencionó, sin embargo, es que fue él quien más empujó para que se firme el Tratado de Libre Comercio con Europa. ¿Más caretuco que eso?

En general, Correa no estuvo ni tan vehemente ni tan agresivo como suele estar en otras sabatinas. Esta vez no mencionó ni una sola vez a Jorge Glas, aunque entre los asistentes estaba su madre Norma Delgado junto a la de Glas, Norma Espinel.  Era visible que el tema de la lista de Odebrecht lo tenía preocupado. Tanto así que al despedirse no pudo evitar volver a mencionarlo.

¡Adivina quién es el banquero!

en Caricaturas/El Humor/La Info por
Captura de pantalla 2017-03-18 a las 5.31.46 p.m.

La pela por el título al mayor banquero está pactada. El árbitro, Juan Pablo Pozo, ya explicó las reglas, aunque no admitió la desigualdad que se observa en el ring. El público luce cabreado… Chamorro está presente (reportando para 4Pelagatos).
Sigue leyendo

Correa destina medio millón de dólares para hacerse un museo

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-17 a las 6.36.04 p.m.

Los que pretenden controlarlo todo siempre tratarán de imponer la forma en que anhelan ser recordados. Es normal: al fin de cuentas la posteridad se les presenta como un espacio donde todo puede escapar a su control.

Rafael Correa no es la excepción. Él, que lo ha controlalo todo durante 10 años, no quiere dejar el poder sin antes imponer cómo debe ser recordado. Por eso, ha ordenado destinar 444 806 dólares para construir en Carondelet un Museo de la Presidencia de la República. La idea es que se haga un recorrido por la historia del poder en el Ecuador y se recuerde a todos aquellos que lo ejercieron desde Carondelet. Con el detalle, claro está, que Correa será quien decidirá el cómo. Porque suficiente evidencia existe, luego de 10 años, de que todo lo que está a su alcance debe hacerse a su gusto y a su aire.

Correa aspira a tener una suerte de templo para glorificar su paso por el poder y eso se evidencia en varios hechos relacionados con el proceso de contratación de este museo. Por un lado está su apuro por hacerlo antes de dejar la Presidencia, pues es notable que el proceso de contratación haya arrancado los últimos meses del 2016 y se haya cerrado a principios de este año.  Otro hecho es la cifra: casi medio millón de dólares mil dólares no es pelo de cochino, especialmente en tiempos de vacas flacas y cuando colecciones muchísimo más importantes y relevantes que las del Palacio Presidencial, entre esas las del Museo Nacional, se hallan embodegadas y sin que nadie sepa a ciencia cierta qué ocurre con ellas. Sería, según un comentario hecho por el curador Rodolfo Kronfle en Facebook, “la curaduría más cara de la historia republicana”.


Los documentos oficiales que han sido publicados alrededor del proyecto también ponen de manifiesto el carácter laudatorio del poder y en especial del paso de Correa por la Presidencia. En todos ellos se menciona, como fundamental para el proyecto, un espacio diseñado para “los regalos recibidos por el señor Presidente Constitucional de la República como un reconocimiento al pueblo ecuatoriano al que él representa”. Así, al menos, dice en uno de ellos.

La idea del Museo de la Presidencia de la República flotaba desde hace algunos años en la mente de Correa que siempre se ha jactado de haber abierto Carondelet al turismo donde exhibe los regalos que ha recibido durante su Presidencia. De hecho, en febrero del 2016 la Presidencia publicó un voluminoso proyecto de 43 páginas para convertir al palacio de gobierno y algunos edificios en un inmenso complejo turístico y museográfico, cuyo costo estaba calculado en 3 millones 600 mil dólares. Se trataba de la integración de Carondelet con los edificios aledaños: el de los Correos (actual vicepresidencia), El Comercio y Chimborazo. Eso hubiera convertido a ese proyecto en el bloque de construcciones más grande del centro histórico de Quito.

¿Qué paso con ese faraónico proyecto? Información oficial que diga porque se desechó ese proyecto no existe pero es fácil pensar que no pudo llevarse a la práctica por falta de recursos económicos y de tiempo. De ahí que se optó por uno más chico y más factible y que es el de los 444 mil dólares.

La actual idea del Museo de la Presidencia de la República se concretó el 9 de septiembre del 2016 cuando la Presidencia publicó una invitación a oferentes para hacer el trabajo. La celeridad en el proceso fue notable: la adjudicación se firmó el 13 de ese mes; es decir apenas cuatro días más tarde. El ganador fue el consorcio Riofrío-Salazar, conformado por los esposos Fernanda Riofrío y Francisco Salazar. Según esos mismos documentos el contrato entre la Presidencia y el consorcio seleccionado se firmó el 22 de septiembre del 2016. Francisco Salazar es un reconocido fotógrafo e ingeniero que ha sido cercano al gobierno de Correa desde sus inicios. Es más fue Viceministro de Cultura en los años 2009 y 2010. Según los documentos que remitió en la oferta se ve que la experiencia que el consorcio tiene en el campo de la museografía se limita a dos trabajos relacionados con la historia y los museos. Riofrío-Salazar fue contratista del Ministerio de Cultura para hacer dos estudios: uno para el Museo de la Historia Económica por el que le pagaron 59 650 dólares y otro para hacer un estudio histórico, social y estético del cementerio de San Diego por el que le cancelaron 108.220 dólares. Quizá su trabajo más grande ha sido el que hizo entre enero del 2010 y agosto del 2012 para montar la infraestructura de la Fundación Mundo Juvenil en el parque de la Carolina, que tuvo un valor de 357 mil dólares. En el equipo del consorcio aparece como historiadora para trabajar en el proyecto Valeria Coronel.

El proyecto para construir un museo de la Presidencia de la República con una inversión de más de 440 mil dólares aparece, precisamente, cuando la colección histórica más importantes está en cajones depositados en una bodega cercana al aeropuerto de Tababela y, en otra, al norte de Quito sin que nadie más que los funcionarios del Ministerio de Cultura sepan sobre cómo se han manejado y cómo se conserva. Se trata de la colección del Museo Nacional que constituye el núcleo más importante y, de lejos, más valioso de los objetos que testimonian el desarrollo de la historia temprana del país.

El Museo Nacional se cerró, supuestamente de forma momentánea, en noviembre del 2015 cuando el Gobierno vio que las instalaciones de la Casa de la Cultura, donde se encontraba, era un buen lugar para las conferencias de la conferencia Hábitat III. En ese momento, los funcionarios dijeron que el traspaso de las piezas iba a ser aprovechado para replantear la museografía del sitio con una visión más contemporánea. A inicios del 2016 los funcionarios del Ministerio de Cultura se llenaron la boca de promesas sobre nueva conceptualización del Museo Nacional, como lo recogió entonces diario El Comercio. En ese entonces una buena cantidad de expertos hablaron sobre la necesidad de reconceptualizar el museo. Pero no pasó nada: ni los funcionarios cumplieron con sus ofertas ni los expertos han exigido públicamente que se vuelva a montar el Museo. Las últimas noticias registradas sobre el tema dicen que la reapertura será el segundo semestre del 2017. Pero lo único que se sabe es que las piezas están embodegadas y que no hay ninguna iniciativa para comenzar las obras.

Si nadie parece apersonarse seriamente del futuro del Museo Nacional, en cambio recursos para el Museo de la Presidencia de la República no faltan y hay un contrato recientemente firmado para iniciar las obras. Hacer un museo para quienes han ejercido el poder desde Carondelet es, evidentemente, una prioridad frente a tener un Museo Nacional donde se articule un relato sobre la construcción de la historia del país. Este caso desnuda la lógica que Correa tiene de la historia. Para él, los procesos históricos no existen o no merecen ser visibilizados. Lo único que cuenta para alguien con su cultura política son las luchas para ocupar el sillón presidencial.  Según esa visión, un país puede perfectamente vivir sin un registro de los recorridos de su pueblo pero jamás sin un monumento al poder que celebre a los ganadores. En esa lógica se justifica plenamente gastarse 444 mil dólares en una sala donde se exhiban los regalos que él ha recibido durante su paso por la Presidencia, como dice el proyecto, antes que otorgar recursos  para reconstruir un Museo Nacional donde se exponían, mal que bien, las piezas más importantes de las antiguas culturas de lo que hoy es el Ecuador.

El proyecto del Museo de la Presidencia de la República está llenó de retórica sobre el supuesto valor de las piezas que hay dentro de Carondelet pero no puede ocultar lo que realmente es: un culto a la personalidad de Correa. “Se plante una vitrina especial que tendrá más flexibilidad para exhibir regalos y objetos que estén en transición sean por que serán subastadas o sea por ser los últimos en llegar a la reserva. La intención de esta vitrina es demostrar la dinámica de la colección y permitir su crecimiento”, dice el texto redactado por el consorcio ganador.

Correa está a punto de dejar el poder y es obvio que la amenaza del olvido lo atormenta. Emplear cerca de medio millón de dólares para un Museo de la Presidencia, cuando parte de los recursos que llegan a las arcas del Estado proviene de una deuda que deberán pagar hasta las generaciones futuras, solo se explica por su desquiciada vanidad del poder.

Documentos en PDF
La invitación parea el concurso
La oferta del consorcio Riofrío-Salazar
La adjudicación para hacer el museo
El contrato para hacer el museo

El Gobierno arma su defensa trayendo verdaderos ‘paquetes’

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
jose-hidalgo

Entre los cientos de extranjeros que han jugado en el Campeonato Ecuatoriano de Fútbol, apenas unos cuantos han marcado una diferencia y han sido un verdadero aporte para sus equipos. Entre ellos están, por ejemplo, Insúa y Alfaro Moreno en Barcelona, la dupla original Mondaini-Escalada en Emelec, Damián Manzo y el colombiano Alexander Escobar en Liga, y Christian Carnero o el chileno Mauricio Donoso en el Quito. Pero los hinchas de esos y otros equipos podrían pasarse horas enumerando jugadores extranjeros que, después de unos pocos meses de pobres rendimientos (y, en muchos casos, con abultados sueldos), se fueron del país con mucha más pena que gloria. Como los equipos nacionales, el Gobierno también ha tenido mal ojo al momento de seleccionar refuerzos foráneos para, en el argot futbolístico, “fortalecer su línea defensiva” y, por el contrario, se ha llenado de “paquetes”.

Esta semana estuvo en el país Franco Parisi, ex candidato a la Presidencia de Chile, para defender la gestión del Gobierno y hacer un evidente proselitismo a favor del candidato oficial: “Yo apuesto por Moreno”, dijo en una entrevista en el canal incautado GamaTV, sin que el mismo Ministerio del Interior que no dejó ingresar al país a Lilian Tintori se diera por enterado. En esa misma entrevista (una entre las tantas que brindó a medios públicos), Parisi soltó algunas perlas como ésta: “Mi recomendación para el candidato Lasso es: no lo siga mencionando (el ofrecimiento de eliminar el Impuesto a la Salida de Divisas) y elimine esa propuesta, porque si no va a tener un déficit fiscal que lo va a tener que financiar con más deuda y va a ser muy malo para la economía ecuatoriana”. ¿Cómo? ¿Los asesores de Alianza País no podían, por lo menos, advertir a Parisi que no se metiera a hablar de déficit fiscal y, peor aún, de la irresponsabilidad que significa tratar de cubrirlo con deuda, porque eso es justamente lo que ha hecho (y continúa haciendo) el Gobierno que pretende defender? Primer autogol. Pifias del público.

(El ISD efectivamente ha llegado a representar una fuente importante de ingresos para el fisco –aunque Parisi ni siquiera conoce la cifra correcta–, pero a costa de disuadir el ingreso de capitales al país y encarecer aún más las importaciones, incluidas las del sector productivo. Por tanto, la eliminación de ese impuesto, que debería ser progresiva para moderar su impacto fiscal, sí puede constituirse en un incentivo para la actividad).

Minutos más tarde Parisi defendió con entusiasmo la propuesta (sólo de Moreno, según él y su vergonzoso entrevistador) de eliminar el anticipo del Impuesto a la Renta. Según el político chileno, “para las empresas es muy importante (eliminar ese anticipo) porque les permite tener capital de trabajo, que genera empleo”. ¿En verdad eso es lo mejor que pudieron conseguir para apoyar a Moreno? ¿No se enteró Parisi que fue precisamente durante la gestión de Alianza País que ese anticipo se convirtió en un “impuesto mínimo” (como lo llaman los empresarios), que Lasso también propone eliminarlo y que el Presidente Correa (que muy probablemente seguirá interviniendo en un eventual Gobierno de Moreno) ha dicho que “no existen motivos para eliminar el anticipo del Impuesto a la Renta”? Segundo autogol. La hinchada verde-flex se exaspera.

Pero Parisi dejó lo mejor para el final: “Tengo una recomendación para ambos candidatos: ya que el pueblo ecuatoriano está en contra de los paraísos fiscales, repatríen esos dólares, tráiganlos a Ecuador pagando un 10% de ese monto y que vayan derecho a la capitalización del Banco Central para de esa forma fortalecer y colocar una raíz determinante para que continúe inamovible la dolarización de la economía ecuatoriana”. A ver, vayamos por partes. ¿El incentivo que Parisi, PhD en Economía (al igual que el gestor de la grave situación que enfrenta el Ecuador, lo que demuestra que un título por sí sólo no garantiza nada), propone para que los dólares regresen al país es que paguen un impuesto del 10%? ¡Brillante! ¿Cómo no se nos ocurrió a nosotros? ¿O sugiere que el Estado, para atraer esos capitales, ofrezca un 10% de rendimiento, lo que en cualquier inversor medianamente informado generaría una enorme desconfianza? Por otro lado, ¿Parisi quiere que ese dinero vaya al Banco Central? ¿Tiene la más remota idea de cómo el Banco Central controlado por el correísmo ha manejado los recursos que simplemente debería custodiar? Es bueno, en todo caso, saber que ese es el nivel de asesores económicos que tendría un gobierno de Lenín Moreno. Tercer autogol. Y este fue un autogolazo. De chilena.

En las redes sociales el “back central” del correísmo también viene de Chile (tratándose del país cuyo manejo fiscal y cuyas instituciones han sido un ejemplo para la región, ¿no podían buscar refuerzos de mejor nivel?): Patricio Mery Bell, quien casualmente trabajó como jefe de comunicaciones de Parisi, hasta que se distanciaron tras un escándalo. Mery Bell –quien, para justificar la expulsión de Lilian Tintori, aclaró estar en Ecuador con una visa de trabajo, pero no dijo para quién trabaja– no sólo es un crack para tildar de desestabilizador o agente de la CIA a todo el que se le cruce, atacar sin descanso a periodistas y políticos críticos del correísmo y hacer grandes aportes a la ciencia económica, como este: “Al sacar los impuestos a la salida de divisas suben las tasas de interés, se acaba el circulante y provoca inflación”. (Inflación sin circulante. Un genio). También puede marcar autogoles de antología, como cuando denunció haber recibido amenazas a su celular y un tuitero descubrió que el número desde el que se enviaban las presuntas amenazas era el mismo que enviaba propaganda a favor de Lenín Moreno.

Otras “estrellas” que han apoyado al Gobierno de Correa o atacado a la oposición son el español Pablo Iglesias, líder del partido Podemos, sospechoso de haber recibido millonarios aportes del chavismo, y el argentino Axel Kicillof, que en su gestión como ministro de Economía durante la etapa final del kirchnerismo, además de dejar una situación fiscal insostenible, decidió ocultar los datos de pobreza.

Si después de tantas decepciones los equipos ecuatorianos siguen contratando jugadores extranjeros, no es sólo porque algunos de ellos sí han dado resultados (y muchos otros serán los ídolos del futuro), sino también porque, nos guste o no, para ciertos puestos (laterales, delanteros de área), la oferta de jugadores nacionales sigue siendo escasa. Así también, si el Gobierno acude a personajes como Parisi o Mery Bell para defender su gestión, debe ser porque no hay suficientes analistas ecuatorianos dispuestos a jugarse su mucho o poco prestigio y decir todo lo que ellos, sin el menor rubor o con absoluta ignorancia, son capaces de afirmar en defensa del correísmo.

José Hidalgo es economista y periodista.

Presidente Borja: ¿su retiro incluye olvidarse del país?

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-17 a las 2.42.18 p.m.

Presidente,

León Roldós le escribió para demandarle un “pronunciamiento en la hora que vivimos”. Los pelagatos no le pedirán nada pero estamos en la obligación de analizar su posición, su raciocinio, su actitud “en la hora que vivimos”.

Usted dice que lleva “15 años de retiro irreversible de la vida pública”. ¿Quiere usted decir que retirarse de la vida pública equivale a desentenderse del destino del país? ¿Quiere usted decir que no hay “momentos del destino de una nación”, como decía su amigo François Mitterrand, “horas esenciales de ese destino” que hay que saber aprehender?

Usted dice que desde hace 15 años se retiró de la vida pública. Eso significa que usted nada tiene que ver con lo que ha sucedido en esta década. ¿Así de tajante? ¿Nunca le pareció que Rafael Correa era ese político que usted deseó tener en la Izquierda Democrática en esos años? ¿No influyó usted, en 2006, a su favor, en esos círculos pequeños pero políticamente determinantes?


Y luego están estos diez años, Presidente. Una década en la cual para un estadista y un estudioso como usted, debió resultar evidente que el país tomaba una senda nada conforme con sus convicciones republicanas, democráticas y progresistas. Un régimen presidencialista que acumuló y concentró el poder en forma total. ¿Cómo llama usted aquello en su diccionario? Un poder que pisoteó a los ciudadanos, criminalizó las diferencias, sometió la justicia y judicializó la política. Un poder que maltrató a los más pobres, a los luchadores sociales, a los pueblos indígenas que –gracias a su lucha pero también a la sensatez suya– se erigieron en su gobierno en sujetos políticos en un país que los desconocía.

Hay cosas que decir con el respeto y la consideración que usted merece, pero hay que decirlas: ¿Nada en estos diez años lo ha llevado a pensar que, como ex presidente, debía salir de su silencio? ¿Nada? ¿Fue más fuerte su promesa de retirarse que sus convicciones? ¿Más pudo su deseo de dedicarse a lo suyo que las violaciones sistemáticas del gobierno contra la democracia, los derechos humanos y la propia Constitución? Usted que respetó la libertad de expresión, ¿le pareció normal que el país entrara en esa zona oscura donde solo hay cabida para un discurso; el discurso del poder autoritario? ¿Entiende usted que su posición y su actitud resulten incomprensibles para aquellos que lo consideran un referente, un digno exponente de uno de los mejores gobiernos que ha tenido la República?

No solo es incomprensible.  Es agobiante. Muchos en estos diez años se han preguntado de qué hablaba usted en las numerosas conferencias que dicta en el exterior. ¿De teoría política? ¿De su gobierno que, tras 25 años, ya es historia? ¿En ninguno de esos foros evocó usted, Presidente, lo que ocurre en el país? ¿Se distanció tanto de la realidad que viven sus conciudadanos que terminó por desdeñarla? ¿Sabía usted, no obstante, que la gente endosó su silencio a causas familiares que, en el fondo, no lo concernían. Por ejemplo, que su hermano, Francisco Borja, sea embajador de este gobierno. Primero lo fue en Santiago y ahora lo es en Washington. Posiblemente esto sea injusto con usted, pero no todos, ante las horas aciagas que ha vivido la República, se resignaron ante su sigilo.

Otros hechos tendieron a probar que su retiro de la vida pública era bastante selectivo. Sus amigos, viejos militantes y menos viejos, tienen presente sus criterios. Usted volvió a las calles para recoger firmas y reactivar su partido. Usted ha estado, sigue estando en reuniones, formales e informales, donde los dirigentes de la Izquierda Democrática toman decisiones. ¿No estuvo usted presente el día que la dirección de la Izquierda Democrática decidió no escoger, “en la hora que vivimos” entre lo que llamaron el cáncer y el sida? ¿Se hace usted cargo de esos términos para calificar el dilema ante el cual se encuentra el país?

¿Su silencio también se extiende a lo que hacen sus partidarios, aquellos que hoy tienen de nuevo un partido gracias a las firmas que usted contribuyó a recoger? ¿Cree usted lícito, como dice Wilma Andrade, que sus familiares cercanos tengan contratos por casi un millón de dólares con este Estado, cooptado por este gobierno, mientras ella dirige el partido que usted ayudó a resucitar?

Como usted ve los pelagatos no se resignan ante la posibilidad de que un ex Presidente no sirva para nada. Sobre todo, cuando en el ejercicio del poder ha demostrado, como fue su caso, apego a convicciones y valores republicanos y democráticos. A esos valores a los que  gran parte del país quiere, en primera instancia, volver.

Con el respeto de siempre, Presidente.

Correa y Moreno importan chupamedias que les alaban

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-16 a las 5.05.27 p.m.

La comparación de la inadmisión de Lilian Tintori al Ecuador con la visita del ex candidato presidencial chileno Franco Parisi hace pensar en los carros de vidrios negros que circulan sin placa: unos tienen derecho a transitar sin ellas porque están en el gobierno y otros deben pagar matrícula, impuestos y trámites para tenerlas porque son simples ciudadanos.

En el caso de la activista venezolana Lilian Tintori ocurre algo así: ella no pudo entrar en el Ecuador porque las autoridades del gobierno dijeron que iba a participar en actos vinculados a la candidatura de la oposición, mientras que el chileno Franco Parisi pudo ingresar tranquilamente porque su agenda estaba perfectamente alineada y coordinada con la de la candidatura gobiernista de Lenín Moreno y Jorge Glas. Mientras para Tintori se aplicó un supuesto principio legal según el cual no podía entrar al Ecuador porque (presumieron) que iba a participar en temas de política interna, el otro tiene todas las garantías y facilidades para permanecer en el país haciendo proselitismo. La diferencia estaba en que Tintori venía a decir cosas que iban a disgustar al correísmo mientras que Parisi llegó a hablar linduras del plan de Moreno y Glas y a alabar el modelo económico del gobierno de Correa.

El caso de Parisi fue grosero. Tuvo una actividad intensa en casi todos los medio de comunicación controlados por el Gobierno. En cada uno de estos medios repetía lo mismo: el Ecuador no se parece a Venezuela (algo que sostiene Tintori) y el plan económico de Guillermo Lasso, muy al contrario del de Lenín Moreno, es inviable y perjudicial para el Ecuador.  Con ese sonsonete estuvo en GamaTV, en Ecuador TV, en Pichincha Universal y en Ecuadorinmediato: todos medios alineados y obsecuentes con el correísmo.

En todas las entrevistas que tuvo, Parisi arrancaba diciendo que el Ecuador no se parece a Venezuela sino más bien a Chile y Uruguay. Parecía mantra. Luego pasaba a comparar las propuestas económicas de Guillermo Lasso y Lenín Moreno.  Había un guión perfectamente ensayado. El caso de la entrevista a GamaTV llegó a niveles caricaturescos. El entrevistador Rommel Garzón tenía listo un cuestionario que consistía, básicamente, en pedirle su opinión sobre alguna de las propuestas de Lasso e inmediatamente sobre una de Moreno. “¿Y la propuesta de Lenín es viable?”, era la pregunta que Garzón tenía lista cuando Parisi acabado de demoler alguna oferta de Lasso. Y, claro está, siempre lo de Lasso es malo y lo de Moreno siempre es bueno. Ocurrió lo mismo en el tema de los impuestos, empleo y política comercial. Cuando se presentó con Carlos Rabascal en Ecuador TV también comenzó su presentación con el mantra que dice que Ecuador se parece más a Uruguay y Chile y luego se dedicó a criticar las ideas económicas partidarias de la liberalización de la economía, como las de Lasso. Con Rabascal, Parisi repitió exactamente lo mismo que dijo con Garzón sobre la propuesta de Lasso de disminuir impuestos: “Una reforma tributaria como la de Lasso, que es antigua y anacrónica, solo llevará al Ecuador al fracaso”.

En Pichincha Universal, la radio de la Prefectura de Pichincha donde manda el lugarteniente de Correa, el prefecto Gustavo Baroja, lo entrevistaron dos entusiastas porristas del correísmo: Kinto Lucas y Washington Yépez. Ahí la novedad fue que estuvo acompañado por su compatriota y ex asesor Patricio Mery Bell, quien ahora opera en Ecuador como troll en redes sociales para la campaña de Moreno. Exactamente la misma cantaleta: esto de Lasso es pésimo, esto de Moreno excelente.

Es evidente que quienes idearon la visita de Parisi pensaron que había que traer a alguien de fuera para atacar dos propuestas de Lasso que, seguramente, preocupan al gobierno: la eliminación de impuestos y las comparaciones con Venezuela. Palabras más, palabras menos, en el tema de los impuestos decía exactamente lo mismo en cada sitio donde fue entrevistado. Sin esos impuestos, decía, el Estado se va desfinanciar y la economía va a tambalear.

Parisi tuvo todas las comodidades y facilidades para predicar a favor del gobierno y la candidatura de Lenín Moreno. Quienes lo invitaron le tenían preparada una agenda impecablemente organizada y burdamente apalancada en el monopolio mediático del Gobierno. Incluso participó en un conversatorio en Ciespal, otro centro del pensamiento correísta, donde otra vez habló a la limón con el troll Mery Bell. No se ha informado quién costeó los pasajes, el hospedaje y los viáticos de este economista y profesor que en Chile también es conocido por haber sido expulsado de una universidad de los EE.UU. por acoso sexual. ¿Lo pagó el gobierno con dinero del público? ¿Lo pagó la campaña de Lenín Moreno y se informó de ese gasto al Consejo Nacional Electoral? Es más probable que en el reino de la opacidad eso no se sabrá.

Lo que se sabe sobre Franco Parisi es que vino a hacer campaña pura y dura a favor del binomio del Gobierno. Y eso, obviamente,  marca la diferencia con el caso de Lilian Tintori.

El Biess es el arca abierta de Richard Espinosa

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-16 a las 4.59.46 p.m.

Todo lo que allí ocurre es anormal. No hay directorios y no se conoce lo que sucede. Hay pedidos de sanciones a mandos altos que los responsables del banco ni siquiera responden. La Contraloría investiga algunos temas pero sus informes definitivos nunca salen y los informes preliminares son leídos por algunos y guardados bajo llave… Hay un gerente general, pero el poder real lo detenta Luis Fernando Hermosa Zambrano. En la lista de funcionarios, él figura como “Asesor-Directorio” y tiene un salario de $4.508 dólares. Lejos de los gerentes que ganan $8.300 dólares y del gerente general (Alejandro Javier Pazmiño) cuyo salario es de $12.020 dólares. Pero Luis Fernando Hermosa representa a Richard Espinosa, Presidente del Consejo Directivo del IESS y, de hecho, ocupa su oficina en el noveno piso del Biess.

Hay eventos que Hermosa arrastra como cacerolas en su hoja de vida. Uno: Stanford Group. Diario La Hora habló en 2009 de una estafa, tras conocerse que Securities Exchange Commission tomó acciones en Estados Unidos contra Allen Stanford y tres de sus compañías y pidió congelar sus activos. Allen Stanford era propietario del 99.99% del capital social de Stanford Group; la Casa de Valores que en Guayaquil manejaba fondos y operaciones fiduciarias y pagaba intereses de hasta el 6.5%. Se llegó a decir que manejó hasta $170 millones de dólares. El 20 de marzo de 2009, el interventor Marco Vinicio Sánchez, comunicó a la Bolsa de Valores de Guayaquil la ausencia del representante legal de esa compañía: Luis Fernando Hermosa, Presidente ejecutivo y representante legal de esa compañía. Cuando saltó la escándalo, él se perdió en la naturaleza…

Hermosa es hoy el poder tras el poder en el Biess que es, mirado desde adentro, una absoluta catástrofe. La información de toda gestión es incompleta, se oculta o se publica tarde violando ostensiblemente la ley. El Biess goza, como dice un funcionario de la Superintendencia de Bancos, de “un tratamiento especial”. Se refiere a la anomalía de que el Biess no tenga calificación de riesgo. Claro, si usted abre la página del Biess encontrará que tiene una calificación AAA-. Esa certificación fue entregada por la calificadora de riesgos Pacific Credit Rating el 28 de enero de 2016 basándose en los balances auditados hasta el 30 de septiembre de 2105. En la Superintendencia no se explican por qué el Biess puede prescindir de este control permanente que la Súper publica cada tres meses.

No solo no hay razón sino que la en esa dependencia se sabe que BankWatch ratings S.A. auditó al Biess y bajó su calificación a AA+. Ese resultado fue impugnado y la calificadora se ratificó en él. El Biess no corrigió la calificación de riesgo que exhibe en su página y la Superintendencia de Bancos no lo incluye en la lista de bancos auditados que figuran en su página web hasta junio de 2016. Nadie duda del tratamiento político que da el gobierno al Biess en este y otro temas en los cuales se violan leyes y protocolos que regulan la actividad bancaria.

Resulta incomprensible que, con un número impresionante de operaciones (ejemplo: en agosto 16 del 2016 el número de préstamos hipotecarios sumó 89.616 y los quirografarios 152.857) el Biess no haga balances diarios. No se sabe si los dineros que se cobran y los intereses que se pagan llegan a esos balances. Lo mismo se puede decir de sus estados financieros. El 9 de febrero pasado, por ejemplo, se publicó el “Estado de la situación financiera al 31 de diciembre de 2016”… casi 40 días después. En esto tampoco interviene la Superintendencia de Bancos.

¿Cómo se manejan las inversiones del Biess? En su portal figuran los montos de créditos, inversiones, fideicomisos por un total de $4.241.780 millones en 2015. Las de 2016 no aparecen. No se han publicado. Así nadie tiene que explicar, por ejemplo, por qué pasó de $750 millones a $796 millones el año pasado en la columna “colocación de capital de renta fija en el sector público”. Nadie tiene que explicar tampoco por qué, a septiembre de 2016, el Biess había colocado 7.626 millones de dólares en bonos del Estado. Es decir, un 44% de su portafolio. Por supuesto que la participación del Biess en el mercado nacional ha bajado sensiblemente y, con ello, la rentabilidad para afiliados y jubilados. En 2011 colocó en el mercado de valores 245 millones de dólares; el año pasado apenas siete millones. ¿Quién responde por estas decisiones que, además de obedecer a la lógica política del régimen, se antojan nada rentables y totalmente secretas? ¿Quién decide y en función de qué, por ejemplo, las inversiones en los Fondos Complementarios Cerrados que suman unos $200 millones semanales? ¿Quién responde por las desinversiones que se hacen y por la descapitalización del IESS, visible en sus estadísticas?

Las inversiones son el terreno reservado de Richard Espinosa y Luis Hermosa. Hay un detalle, de enorme significación, que llamó poderosamente la atención puertas adentro. Los miembros del directorio, además de su gestión, ejercen la presidencia de los comités que hay en el Biess. Espinosa se quedó con el de la administración de riesgos (por ahí pasan las inversiones) y el de ética (que evita sancionar a los gerentes que pone Espinosa y cuya ineptitud es proverbial).

¿Qué pasa en el Biess con el sistema de cobranzas y con la morosidad que aumenta y es superior a la de la banca privada? ¿Qué pasa con esos 70 fideicomisos; 45 de inmobiliarias, que, además de representar pérdidas desde hace años para el Biess, suscitan altas sospechas de corrupción en peritajes y obras paralizadas? ¿Qué pasó con la venta del Hotel Quito que la Contraloría observó y que fue vendido por debajo de todas los escenarios hechos por Price Waterhouse?: $30 millones y a plazos cuando el menor precio previsto por esa firma era de $32 y el mejor de $46. ¿Ya lo pagaron? El número de interrogantes que suscita esta arca abierta en que se ha convertido el Biess es infinita. Su lema es: “El banco que cumple tus sueños”. Es evidente que muchos deben estar cumpliéndolos en la administración de Richard Espinosa. Y mientras lo hacen, fabrican una verdadera pesadilla para afiliados y jubilados para los próximos años.

Foto: Presidencia de la República. 

Ir Arriba