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La Info - page 89

El caso Solca: mintiendo y pateando al perro

en La Info por

Finalmente, sí: después de haberlo desmentido tantas veces; después de tantas rabietas de sabatina, tanto berrinche y tanta pataleta; después de tanta campaña de la Secom con sus rectificaciones cargadas de retórica y medias verdades y sus cadenas de televisión en que se comparaba a los medios con buitres que se agarran de cualquier carroña; después de tanta indignación de la ministra de Salud y tanto desprecio del presidente de la República… En fin, después de tanto patear al perro, resulta que sí: el gobierno le debe plata a Solca. Mucha plata. ¿Los $130 millones que dijo el directorio de la institución en su comunicado de prensa del 2 de marzo? Posiblemente: hay cifras que aún no han sido consolidadas por parte del Estado, pero no sería una sorpresa si la deuda, finalmente, asciende a la cantidad que Solca había calculado desde el principio. Después de todo, ¿Por qué Solca habría de mentir?

Desde que la deuda del Estado a Solca se convirtió en un tema de debate público el gobierno ha eludido la cuestión de su monto total y se ha servido de fragmentos y datos parciales para encubrirlo; ha negado sistemáticamente toda información a los medios al mismo tiempo que los ha acusado de publicar información no contrastada; y ha mantenido un tono de beligerancia, tanto contra el periodismo ocupado del tema como contra la misma Solca, que terminó por funcionarle: finalmente, con un titular mentiroso recogido por los medios correístas y publicado por obligación en otros periódicos, so pena de sanción administrativa, el gobierno da la disputa por zanjada. Ese titular mentiroso, palabras más, palabras menos, dice: el gobierno pagó su deuda a Solca y lo hizo a tiempo. Pues bien: eso es mentira. Por lo menos en un 90%.

solca, cadena de tv
Imagen de una de las cadenas de la Secom sobre el caso Solca, emitida el 9 de marzo.

La deuda del Estado a Solca procede de varias fuentes. En primer lugar está la parte del impuesto del 0,5% a las operaciones crediticias que le corresponde por ley a esa entidad; a eso hay que sumar el valor de la atención que ofrece Solca a los pacientes derivados del sistema de salud pública y que provienen de los hospitales del ministerio de Salud, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y de los institutos de seguridad social de la Policía y de las Fuerzas Armadas. De toda esa plata, que el gobierno se ha negado a sumar, Solca ha recibido apenas la primera parte, la más chica: la primera entrega trimestral de la parte que le corresponde del 0,5% ciento del impuesto a las operaciones crediticias: $15 millones.

El 9 de marzo, en un nuevo comunicado público, Solca acusó recibo de ese pago, agradeció al gobierno y expresó su esperanza de que “en la reunión con el señor presidente de la República (pues Correa había dicho: “me reuniré cuando sea necesario”) se llegará a una solución integral”. Pero cuando Correa apareció en la siguiente sabatina, la del 12 de marzo, ya no quería reunirse ni nada. Estuvo resentidísimo. Aseguró que el pago de 15 millones (y habló de él como si fuera el pago total de la deuda) se había hecho antes del 2 de marzo, es decir, antes de que Solca publicara su primer comunicado. A partir de ese simple hecho montó toda una alharaca sobre el “periodicazo” y “la deslealtad” de Solca. Y ni siquiera leyó el comunicado completo, sólo la parte que a él le interesaba; cuando llegó a la que no, dijo: “bla, bla, bla”

Finalmente, el 15 de marzo, los directores de Solca se reunieron con la ministra de Salud, Margarita Guevara, y solucionaron al menos provisionalmente el tema. El comunicado que el ministerio emitió al cabo de esa reunión, a pesar de los disimulos retóricos de los que está plagado, resulta bastante claro. De ese comunicado se desprende:

  1. La parte del impuesto a las operaciones crediticias (no dice un monto, pero se sabe que son $15 millones) ya está pagada.
  2. La parte de la prestación de servicios a los pacientes derivados de los hospitales del ministerio de Salud ya está acordada: suma $50 millones, de los cuales 20 están en proceso de pago (el comunicado no dice cuánto dura ese proceso) y 30 en auditoría (se pagarán algún día).
  3. La parte de la prestación de servicios a los pacientes derivados de los hospitales del IESS, ISSFA, ISSPOL ni siquiera está acordada pero se procederá a hacerlo. Este es el punto último del comunicado, escrito con tal disimulo que parece que se está hablando de otra cosa. Ni siquiera se menciona a los hospitales. Pero si la derivación de pacientes del ministerio de Salud timbra $50 millones, uno ya puede ir imaginando las dimensiones de la derivación de pacientes de la seguridad social.

¿15 millones + 50 millones + X = 130 millones? Imposible saberlo. El gobierno no lo va a decir y Solca está tan amedrentada luego los berrinches sabatinos que sus directivos parecen estar dispuestos a firmar el eufemismo que les pongan por delante con tal de no hacer olas. Es una mala costumbre de Solca: practicar una política informativa oportunista. Cuando el poder les falla, buscan a los medios; cuando el mismo poder los amedrenta, se cierran de tal manera que la información que ayer querían difundir hoy se esfuerzan por ocultar.

Entre el silencio de Solca y la manipulación del correísmo el público está siendo desinformado sin rubor. Para dar una idea de cómo el correísmo y sus medios pintaron la reunión del 15 de marzo basta con citar este titular de diario El Telégrafo: “Solca reconoce que el Estado transfirió sus fondos a tiempo”.

Días atrás, cuando el tema estalló en la opinión pública con la publicación del primer comunicado de Solca, la reacción inmediata de la ministra Guevara consistió en ofrecer una rueda de prensa sin opción de preguntas y reconocer que “se está gestionando” el pago de la deuda. Eso fue el 3 marzo. Ese mismo día, Rafael Correa, que andaba por la Amazonía inaugurando gasolineras y otras obras, se quejó de que le distrajeran de temas tan importantes para preguntarle por cuestiones sin interés, como la suerte de los enfermos de cáncer, y terminó aceptando que “nos hemos atrasado”. Y ese mismo día, también, el ministro de Finanzas, Fausto Herrera, puso una cifra a ese atraso: $22,9 millones, dijo. Hay que ver cómo, a la vuelta de la esquina y con rabieta presidencial de por medio, el caso Solca se terminó convirtiendo en una suerte de cuestión de honor para el gobierno, una disputa que tenía que ganar de cualquiera manera, aunque fuera obligando a los periódicos a publicar mentiras. El caso es un ejemplo de cómo maneja el correísmo los temas que le son incómodos: con una mezcla de manipulación de la información y de intimidación en partes iguales. Mintiendo y pateando al perro.

Foto de arriba: agencia Andes

Gracias por escribir en 4pelagatos

en La Info por

3176: es el número de mensajes que 4pelagatos ha publicado hasta este lunes 21 en la mañana. Un promedio de 53 por día desde nuestro lanzamiento. Es un flujo importante en un momento en que algunos medios tradicionales han cerrado la posibilidad de que sus lectores se expresen. Este veto se debe, en realidad, a la inconstitucional ley de comunicación que los hace corresponsables de los contenidos publicados.

analytics 21 mar. comentarios

Esta plataforma digital de periodismo y opinión está a buen recaudo de los tribunales de la inquisición oficial. No obstante hemos rechazado 172 comentarios por el nivel de insulto que contienen contra el correísmo o contra este sitio. Hay polarización. Hay rabia y decepción profunda. Hay hartazgo. Los mensajes publicados en 4pelagatos recogen, cual magnífico termómetro, el estado de la opinión.

Nueve años de un poder arbitrario y sin señal alguna de rectificación, niegan la posibilidad de un debate de ideas. Pero la sociedad necesita pensarse por fuera de este poder para preparar el postcorreísmo. Queremos animar a nuestros lectores a contemplar esa necesidad y plasmarla en su participación en esta plataforma.

Las cifras que arroja Google analytics sobre el tráfico de este sitio en internet nos obligan a agradecer profundamente a nuestros lectores y, en particular, a aquellos que se toman el tiempo de redactar sus comentarios y, en casos, debatirlos. Esa participación se da sobre los análisis, informes, crónicas, memes y caricaturas. Pero también sobre las textos de los columnistas que, como se sabe, conforman dos grupos. Uno de políticos de algunas tendencias, entre los cuales están Ramiro Aguilar, María Paula Romo y Aparicio Caicedo. Y otro conformado por profesionales y académicos como Daniela Salazar, Rafael Oyarte, Anamaría Correa, Diego Ordónez, Luis Verdesoto, Juan Fernando Carpio, Pamela Troya… A todos agradecemos profundamente por su colaboración.

Les animamos, igualmente, a continuar expresándose. Y ojalá entre todos construyamos un mayor espacio para la contradicción civilizada en vez de la descalificación primaria, en la cual este gobierno se distingue.

Caricatura: Chamorro/diario La Hora

Becarios, claro, pero sin trabajo…

en El Humor/La Info/Memes por

Crudo Ecuador oyó la sabatina y, como el Presidente, se sorprende del destino que tienen en este gobierno los becarios que se han formado en el extranjero. Otros, sin tanto esfuerzo, han tenido mejor suerte…

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El gobierno gana indulgencias con avemarías ajenas

en La Info por

Gatopardismo: eso volvió a hacer el gobierno este 17 de marzo al aprobar las reformas laborales que incluyen trabajo juvenil, cambios en la jornada laboral, cesantía y seguro de desempleo. Esas leyes llegan con tantos candados que es prácticamente imposible que se puedan aplicar.

Confesión abierta: ese texto de ley reconoce, en forma paladina, la crisis profunda que niegan el Presidente y el gobierno en general. El desempleo y el subempleo, pomposamente rebautizados como adecuado e inadecuado, se agravan a causa de una política conducida por un economista exitoso… solo en periodo de bonanza petrolera.

Eufemismo político: esta ley desmiente, a lo largo de su texto, los supuestos principios que llevaron a este gobierno a crear todas las camisas de fuerza imaginables en el campo laboral. Dijeron hacerlo para luchar contra la precarización y la flexibilización laboral. En el fondo, convirtieron el empleo en un campo minado para los emprendedores. Ahora, ante su fracaso intentan dar un paso atrás pero no lo dan en forma decidida. Por eso hay doble eufemismo en la ley votada el jueves pasado: no reconoce el error que la sucita y tampoco lo corrige enteramente.

El proyecto de ley “El trabajo juvenil, regulación excepcional de la jornada de trabajo, cesantía y seguro de desempleo” es, sobre todo, una ley con estricto objetivo electoral. El gobierno está angustiado por el desangre laboral que hay pero como no lo puede confesar (porque tendría que asumir que el economista que lidera el proceso no es bueno como dice serlo) pues asume desmontar parte de su propio andamiaje laboral. No lo hace confesando haber metido las de andar. Lo hace con carácter revolucionario: nueve años después, Rafael Correa toma medidas que –todas y sin excepción– debió tomar en período de bonanza petrolera: las pasantías, la flexibilización del horario de trabajo, el permiso postdata de nueve meses tras los tres meses de ley…

No solo no lo hicieron sino que peroraron contra aquellos que, mirando lo que se había hecho en Europa tras la guerra y en gobiernos socialistas, como el de Felipe González, habían legalizado incluso las agencias de empleo temporal. Con una maestría retórica y la ingenuidad de quienes no han administrado ni una tienda, pusieron tantas cortapisas al empleo que volvieron disuasiva la misma idea de emprender. Ahora echan atrás pero mantienen una idea peregrina y anticuada ante las nuevas formas de empleo y los nuevos perfiles de los ciudadanos. Siguen pensando, como si el capitalismo no hubiera superado el taylorismo, que en el mundo contemporáneo solo se puede trabajar en dependencia, 40 horas semanales y de lunes a viernes. Con ese patrón, todo lo demás es excepcional, se paga más y depende de condiciones extraordinarias que solo puede controlar el Estado.

Esa visión marca estas reformas en las cuales el gobierno, a través del Ministerio Laboral, sigue siendo el único regulador. El determinará, por ejemplo, el porcentaje de pasantes en cada empresa. Lo hará no según la necesidad y las posibilidades financieras de la empresa sino según el tipo de actividad y su tamaño. De hecho la ley reconoce que esto implicará un aumento del número de trabajadores. El Estado asumirá el aporte a la Seguridad Social solo si se garantiza la estabilidad durante doce meses.

De la misma manera, la empresa tiene que demostrar, para cambiar horarios de trabajo o reducirlos durante un período, que está a punto de quebrar. El Estado-decide-todo que ha creado el correísmo es incapaz de entender que los empleados son ciudadanos mayores capaces de suscribir acuerdos de mutuo interés con los empresarios. Su supuesta apertura no es para dinamizar el mercado laboral que –ahora ya no es una percepción– está deprimido: es una movida electoral que busca limitar la caída en las estadísticas, poner presión a las empresas y sustentar un discurso político ante trabajadores y jóvenes: ya hicimos nuestra parte y si el desempleo se agrava o no encuentras empleo, la culpa no es nuestra. El correísmo es maestro en el manejo del síndrome del chivo expiatorio: la culpa la tiene otro.

En su huida hacia delante, el gobierno se abre, no obstante, en esa ley, dos troneras insalvables: el permiso postnatal parental sin sueldo y el seguro de desempleo. En el primero es obvio que las empresas no pueden asumir esos costos y que un gobierno con un gigantesco déficit fiscal ya no tiene cómo jugar el papel de papá noel. Esa medida, en este momento de crisis, es más una ficción que un beneficio real para las parejas. Pero da al poder la posibilidad de integrar a su retórica otro logro revolucionario. Lo mismo hará con el seguro del desempleo que es, en realidad, un recorte burdo de un tercio en las cesantías de los trabajadores. Eso es lo que se llama ganar indulgencias con avemarías ajenas.

La ley de reformas laborales es eso: intenciones impracticables que pretenden subsanar reales errores y que tienen un carácter solidario con plata ajena.

Foto: Plan V

Gracias a nuestros lectores

en La Info por

analytics 18 mar, tráfico global

Hace dos meses, 4pelagatos era una propuesta periodística expresada en un manifiesto.  Una idea alrededor de la cual nos juntamos tres blogueros y un caricaturista digital con algunas cosas en común: habernos quedado sin trabajo por haber hecho nuestro trabajo; haber sido maltratados por el poder y querer volver al oficio a pesar de un evidente desamparo financiero. El 15 de enero publicamos nuestro manifiesto, y el 20, nuestros primeros trabajos periodísticos. Dos meses después, el sitio 4pelagatos.com suma 1.829.329 páginas vistas según Google Analytics (ver cuadro). Un récord, dicen los especialistas, que sólo se debe a la generosidad de ustedes, nuestros lectores. Por eso les agradecemos.

4pelagatos ya es, según el ranking de Alexa, el primer medio digital alternativo del Ecuador. Es grato saber que, hasta el jueves 17 de marzo, contamos con 535.488 usuarios que han ingresado a nuestra página 1.157.406 veces. La mayoría de ellos (974.404) lo han hecho desde su teléfono móvil. Desde sus equipos de escritorio o sus tabletas han accedido 857.699 personas (ver cuadro).

analytics 18 mar, móviles y computadores

Las estadísticas de Google Analytics (máxima herramienta de medición en Internet) muestran que 4pelagatos es un medio multi target. Tenemos lectores en todos los grupos de edad, repartidos de manera uniforme entre 25 y 64 años. Pero también nos leen los jóvenes de 18 a 24 años y las personas mayores de 65 años (ver cuadro). En cuanto a nuestros lectores por sexo, 4 pelagatos reconoce que debe hacer un esfuerzo. Los hombres nos leen más que las mujeres (62% a 38%).

analytics 18 mar, por edad y sexo

Todos nuestros artículos han tenido una buena acogida. Eso incluye a los columnistas, Crudo Ecuador y Chamorro, a quienes agradecemos por su colaboración desinteresada. Nos reconforta descubrir que, en los temas de mayor polémica o debate público, nuestras notas son muy leídas, como se ve, por ejemplo, en el caso de los crímenes de Montañita.

analytics 18 mar, notas más leídas

En nuestro manifiesto fundacional dijimos que esta plataforma de periodismo y opinión buscaría tener muchos socios y ningún dueño. Con satisfacción les contamos que pronto usted podrá ser parte de este proyecto. Gracias por seguirnos, escribirnos e interactuar con 4pelagatos.

‘Las sabatinas son un deber sagrado’: Correa

en La Info por

“Las sabatinas son un deber sagrado”. La frase parece uno de aquellos sarcasmos abismales que sirven muchas veces para hacer chistes crueles. Pero no, la oración le pertenece al presidente Rafael Correa y la pronunció durante el enlace 467 en Morona Santiago.

La afirmación de Correa fue parte de una peculiar defensa que hizo de su espectáculo semanal. Según él, mienten quienes sostiene que el gasto en propaganda del gobierno es excesivo porque en las cifras se puede ver que más gastan en publicidad los municipios de Quito y Guayaquil. Para hacer esta aseveración expuso en un cuadro lo que esos municipios han gastado en publicidad desde el 2014 y lo que gastan semanalmente. Eso lo comparó con lo que cuesta un enlace sabatino que, según él, son 31 mil dólares.

Claro, Correa comparó peras con mangos y no peras con peras, como debería hacer cualquier persona empeñada en formular una comparación seria y responsable. No es lo mismo lo que cuesta un enlace con lo que gasta todo el gobierno en propaganda. Si Correa quería ser serio debía sumar lo que cuesta el enlace con todo lo que gastan sus ministerios en publicitar su trabajo. Correa piensa que nadie va a percatarse que lo que cuesta el enlace es solo una parte del gasto del Gobierno en propaganda.

Además, si a toda la publicidad del Gobierno en general se le suma lo que cuesta mantener a los organismos encargados de hacer propaganda gubernamental, como la Secretaría de Comunicación y todo lo que representa económicamente el aparataje de los medios públicos, el resultado sería apabullante.

“Otro cuento: Correa, como es megalómano, solo quiere publicidad, un chiflado que quiere convencer a todo el mundo lo bueno que es, lo lindo que es, lo inteligente que es y derrocha en publicidad y estamos mal por lo que gasta en las sabatinas”, sostuvo Correa al introducir el tema. Inmediatamente pasó a comparar lo que cuesta la sabatina con lo que gastan los municipios de Guayaquil y de Quito en propaganda desde el 2014. Según Correa él gasta menos porque su enlace cuesta 31 mil dólares mientras el Municipio de Guayaquil, por ejemplo, gasta en una semana 105 mil dólares.

Esto es lo que textualmente dijo a continuación: “El enlace ciudadano con toda esta estructura, con la señal y el transporte nos cuesta 31 mil dólares para informar a nuestro pueblo no para hacer propaganda del presidente de la República. Esta es la verdad compañeros”.

“Nos quieren imponer que los problemas económicos es por el derroche de Correa en las sabatinas y que si se acaban las sabatinas se acaban las dificultades económicas. Nos creen estúpidos. Lo que pasa es que les duele las sabatinas. Saben que el Presidente llega al pueblo, su pueblo le cree y que los que más me creen son los sufridores opositores al gobierno. Entonces quieren acabar con las sabatinas. Pierden su tiempo, esto es un deber sagrados para nosotros y continuaremos con las sabatinas hasta el último día de nuestro gobierno compañeros”.

Con razonamientos así, claro que las sabatinas pueden ser sagradas.

 

Enlace 467: Correa en su mejor versión de insultador, mártir y titán de la verdad

en La Info por

Cuando los historiadores del futuro ensayen escribir la biografía del ex presidente Rafael Correa y quieran mostrar el lado más confrontativo, conflictivo y oscuro de su personalidad necesariamente tendrán que incluir al enlace 467 que se hizo desde Morona Santiago.

Correa pocas veces, como en esta ocasión, ha recurrido de forma tan acentuada, reiterativa y enfática a tres temas que lo han acompañado recurrentemente desde hace varios años: los insultos a sus contradictores, su victimización que lo hace presentarse como mártir y su esfuerzo desesperado por convencer de que no es mentiroso. Fue tan reiterativo en estos tres asuntos que apenas dedicó unos pocos segundos al tema que para muchos iba a ser el más importante: el anuncio de los impuestos a las bebidas alcohólicas, los cigarrillos y las bebidas azucaradas.

Los insultos estuvieron salpicados durante las casi cuatro horas  que duró el enlace. Desde que concluyó la visita del papa Francisco, Correa no se había mostrado tan agresivo y descalificador como ahora. Fue tan impactante su forma de arremeter en contra de sus contradictores que en Twitter circuló, mientras se emitía la sabatina, el hashtag #XanaxParaCorrea, en referencia a un conocido medicamento para las alteraciones emocionales.

Todo arrancó cuando sostuvo que en redes sociales se le había responsabilizado, injustamente según él, de la caída de un avión militar en la Amazonia donde murieron 22 soldados. Correa hizo un llamado a sus partidarios para que emprendan una cruzada en redes sociales cuando detecten lo que llamó “miseria humana”, expresada en comentarios que han hablado de que el avión accidentado era viejo y caduco. Atacó a diario El Comercio por haber dicho que ese avión era de los años 70 y pidió a sus seguidores a actuar en redes sociales para evitar que ese espacio se convierta en “refugio de cobardes”. Este exhorto lo formuló en un tono entre dramático y grandilocuente. “Ecuatorianos, no por el presidente, yo me voy en el 2017, por la Patria; no por la revolución ciudadana, por la izquierda, por la derecha, por la civilización, por la unidad nacional rechacemos tanta miseria humana”, dijo.

En medio de este tema, Correa volvió a desafiar al asambleísta Andrés Páez a darse de golpes aunque descartó que eso ocurra porque, dijo, Páez es un “cobarde”.

Los insultos y las descalificaciones no pararon durante casi todo el enlace. Llamó “traidores a la patria” a los militares retirados que criticaron su decisión de tomarse fondos del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y volvió a usar el concepto de “traidores a la patria” para referirse a quienes participaron en la marcha opositora que hubo esta semana.

Cuando se refirió al periodista Gonzalo Rosero exclamó: “!Cuánta bajeza de alma¡” y pidió, a quienes lo escuchaban, que si ven a Rosero en la calle lo llamen “mojigato” porque, entre otras cosas “es un tipo que vende hasta su alma al diablo por su odio al gobierno”. Al hablar del abogado y político Juan Carlos Solines, quien había sido calificado como canalla en un video, se lamentó de que en el Ecuador no haya sanciones morales para gente como él. Cuando habló del tema de Solca tampoco ahorró adjetivos e insultos y dijo que algunos médicos “mala gente” mintieron sobre la deuda del Estado con ese instituto que  combate el cáncer. Habló sobre los “sepultureros de la patria”.

De Fausto Cobo dijo que era un “coronel retirado con una mentalidad cavernícola” cuyo “nivel intelectual debe preocuparnos a todos”. Al prefecto del Azuay, Paúl Carrasco, lo llamó “uno de sus esos politiqueros insignes” y a Enrique Ayala, ex rector de la Universidad Andina, lo tildó de “sinvergüenza” y de “caretuco representante del pasado”. A Diego Salgado, asambleísta de Creo, lo tildó de “tipejo”.  Luego de que en uno de los videos en que reprodujeron en tono peyorativo algunos comentarios que el periodista Diego Oquendo había hecho en Radio Visión, Correa se lamentó que lo saquen en las sabatinas porque “no se le entiende nada”.   Ya, un día antes, en Morona Santiago había dicho que Oquendo era una “excecrable miseria humana”, como se ve en este video.

https://twitter.com/DonAlfonso_2/status/711286311622148097

Pero si recurrió de forma tan enfática y vehemente a los insultos, también se victimizó varias veces. Correa sugirió que la prensa y sus opositores están creando un ambiente, labrado a través de mentiras, en el que podría aparecer una persona que lo mate de un tiro. Volviendo a un recurso que había utilizado mucho en el 2012, Correa dijo que no sería raro que, como a Eloy Alfaro, lo mataría un opositor inspirado por la prensa. También volvió a decir que en el asesinato de Alfaro fue diario El Comercio el más importante provocador.  Quizá el momento más intenso fue cuando dijo que la prensa y las redes sociales, al presentarlo como un enemigo de Solca y de los enfermos de cáncer, podrían estar sembrando las semillas de un posible asesinato en su contra. “Están esperando que venga el familiar de un enfermo de cáncer y, nuevamente, le meta un tiro al presidente porque el presidente es un malvado que odia a los enfermos de cáncer… Y si eso llegara a pasar, sería la mayor torpeza dicho sea de paso (porque) inmerecidamente me inmortalizarían… Y por si acaso Mashi (lo dijo regresando a mirar a su traductor de quichua) me queman, la mitad de mis cenizas las botan en el río Guayas y la mitad en un arbolito para ver si al final sirvo para algo… Y nada de monumentos y nada de esas cosas que nunca me han gustado”, dijo Correa en su faceta de mártir.

Sus referencias al tema de la mentira y la verdad fue, asimismo, particularmente intensas. Correa se esforzó a lo largo de todo el enlace, y como pocas veces antes, en convencer a quienes lo escuchan de que él, a diferencia de sus contradictores, nunca miente. Tan intenso fue su esfuerzo por dejar en claro que él jamás dice mentiras que aseguró cosas de este tenor:  “si una virtud tengo es amar apasionadamente a la verdad. Yo no miento, soy una persona sincera y por eso estamos aquí porque el pueblo ecuatoriano lo reconoce.  Para mi es innatural mentir. Incluso cuando soy impreciso usted ven, enseguida, que pregunto, pido para precisar porque ya me pongo tenso si fui impreciso… Peor mentir. Entonces compañeros confíen en su gobierno porque nosotros decimos la verdad, pero sobre todo aprendan a desconfiar de cierta prensa”.

Correa fue, en el enlace 467, una versión corregida y aumentada de sí mismo.

La nueva alternativa presidencial del correísmo

en Caricaturas/El Humor/La Info por

Chamorro logró una exclusiva: ya conoce el lema que acompañará la campaña presidencial de Rafael Correa…

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Ciudad Quinde, la mini serie anti monopolio que costó más de 700 mil dólares

en La Info/Las Cifras por

La Superintendencia de Poder de Mercado tiene como logo un quinde que en sus alas despliega los colores de la bandera ecuatoriana. Quizá es por esto que cuando decidió hacer una producción audiovisual, los máximos funcionarios de ese organismo la bautizaron como “Ciudad Quinde” .

“Ciudad Quinde” no fue una producción sencilla.  Filmada en la ciudad de Zaruma en el 2014, “Ciudad Quinde” es una producción ambiciosa de alta calidad técnica y con la participación de varios de los mejores actores ecuatorianos. Seguramente por eso no fue barata. Al erario nacional, es decir a los contribuyentes, le costó al menos 735 953 dólares, si se suma todo lo que la Superintendencia de Poder de Mercado registra en sus documentos de gastos de los años 2014 y 2015.

Si se compara con el costo de otras producción audiovisuales de referencia en el país se puede tener una idea sobre lo significativo que es esta cifra. “Pescador”, la película de Sebastián Cordero que probablemente es una de las mayores producciones cinematográficas de la historia del Ecuador, costó más o menos eso: 700 000 dólares, según datos de prensa. La película “Qué tan lejos” de Tania Hermida costó aproximadamente 200 000 dólares mientras que “Sin otoño no hay primavera alrededor de 600 000 dólares.

Para realizar “Ciudad Quinde” la Superintendencia contrató a la productora “Vértigo Films” cuya productora ejecutiva es Marcia Alvarado, hija de Vinicio Alvarado, actual ministro de la Producción y pilar de todo el sistema de comunicación y propaganda del gobierno de Rafael Correa. Vértigo Films fue asimismo la productora involucrada en el spot “All you need is Ecuador”, que se usó durante una de las últimas ediciones del Super Bowl para promocionar el turismo al Ecuador. Vertigo también produjo el documental “Instantes de campaña” donde se hace un relato con Rafael Correa, como protagonista, de la campaña del 2013 para la tercera reelección a la presidencia del Ecuador.

Guayaquileña de 28 años, Marcia Alvarado es productora ejecutiva de Vertigo y ha estudiado Publicidad en la Universidad Casa Grande de Guayaquil y en la San Francisco de Quito. Antes de trabajar para Vértigo Films era ejecutiva de cuentas, en Guayaquil y Quito, de la agencia Creacional, propiedad de su padre, según un reportaje de Fundación Mil Hojas

¿Cuál era la idea para que un organismo cuyo fin es regular las distorsiones del mercado se embarque en la producción de una miniserie? Según información de la Superintendencia “el reto de Ciudad Quinde es llegar a toda la sociedad para que exista la participación, el dialogo constante y la discusión de temas relacionados a la Ley Orgánica de Regulación y Control del Poder de Mercado”.

La mini serie, transmitida por varios canales de alcance provincial, TC Televisión que la programó para un domingo a las 10 de la mañana y Ecuador TV, estaba concebida para hacerla circular en redes sociales pues se supone que la audiencia podía votar para decidir ciertas partes del guión. Por eso está alojada en la página www.ciudadquinde.tv. La idea de la producción era acompañarla con debates que sobre el trabajo de la Superintendencia también están alojados en esa misma página.

“Ciudad Quinde” también fue utilizada para “capacitar” a miles de estudiantes de colegios en Guayaquil, según la propia página de la Superintendencia. “Son más de 4 mil estudiantes de segundo y tercero de bachillerato que han sido capacitados por parte de la SCPM. Ellos consideran que esta actividad ‘les ayuda a conocer sobre los abusos de poder de mercado que pudieran producirse en nuestra sociedad y a tener conciencia acerca de la necesidad de propender a un comercio justo y trasparente”, dice la información de la propia Superintendencia.

Con la contratación de Ciudad Quinde se pone sobre el tapete, una vez más, el tema de la cultura del gasto público en el Ecuador. ¿Era una inversión prioritaria? 700 000 mil dólares es una cifra importante y más aún para la producción de un producto con impacto relativo, pues resulta difícil probar que con esta producción haya cambiado la posición de la sociedad ecuatoriana ante las distorsiones del mercado. Según la propia Superintendencia, en su informe de rendición de cuentas, el “sitio web www.ciudadquinde.tv ha recibido 2 .610 visitas durante el 2015. Se han realizado 155 socializaciones de ésta fascinante historia”.

La verdad es que en Youtube los resultados no fueron muy halagadores. Hasta el sábado 19 de marzo del 2016 el primer episodio tuvo 1 829 visualizaciones, el segundo 1 202, el tercero 672, el cuarto 457 y el quinto 458. En los siguientes, el número de visitas decayó y ya para el episodio 11 se registraban 238 visualizaciones.

Ciudad Quinde representa de forma perfecta la forma en que se gastaron los recursos públicos durante todo el período de abundancia petrolera. Sin contrapesos y fiscalización, es fácil que organismos como la Superintendencia de Control del Poder de Mercado hagan inversiones que no solo pueden ser despilfarros sino que incluso podrían estar por fuera de sus competencias legales. ¿Un organismo como esta Superintendencia tiene facultades legales para hacer mini series?

Lo que queda al desnudo en este caso, como en aquel del alquiler de la sede de la Superintendencia, es una cultura del gasto público donde no hay cabida para la sensibilidad en el uso de los dineros de los contribuyentes.

Corrección: En este artículo se dice equivocadamente que Instantes de Campaña fue hecho por Vértigo Filmes.  Ese filme fue producido por Tomás Astudillo  cuya compañía productora se llama Ostinato. Marcia Alvarado trabajó como productora ejecutiva en esta producción. Mis disculpas por la imprecisión.

Lula, dios del Olimpo

en Columnistas/La Info/Las Ideas por

Mientras relataba con una sonrisa trágica, se llenaron sus ojos de lágrimas por la emoción cuando confirmó que su lucha por la restauración democrática y el exilio se justificó por tener jueces, fiscales y policía independiente del poder político. Es Raul do Valle, político y activista brasileño, ligado a la izquierda, quien nos contó sobre el tétrico escenario de corrupción, latrocinio y pandillerismo de la era del Partido de los Trabajadores. 4pelagatos detalló en tres entregas (“La Telenovela de Brasil”) ese entretenido y espeluznante monólogo que dibujó la mutación, una kafkiana metamorfosis hacia el gusanismo y el gansterismo de un dirigente sindical revolucionario y de una guerrillera izquierdista.

En la Grecia antigua se creía en una casta de dioses con tantos poderes divinos como tantos defectos humanos. Corruptos y vanidosos, estos dioses, sin embargo, estaban libres de culpa por su deidad; impunes por sus poderes y libres para sus travesuras. Los humanos aceptaban las imperfecciones y las corruptelas divinas con resignación y adoración. Para estos dioses, era moral, legítimo, disfrazarse de cisne para copular; juguetear con los destinos de los mortales, destruirlos; apropiarse de sus bienes. Para eso eran dioses. Para delinquir sin responsabilidad.

En América Latina ha surgido una casta de líderes venidos de la necesidad, arribados al poder y al lujo, arrojados sin las protecciones éticas en arcas repletas de dinero; que muestran tanto defectos como pretensiones de divinidad griega. Lula perdió la noción entre lo moral y lo inmoral, dice do Valle. Entró al Olimpo. Y allí, para lo inmoral no cabe sanción.

Si un expresidente que fue obrero, mora en una zona costosa, en un departamento de tres pisos y con ascensor interior que aparece a nombre de una compañía constructora que tuvo y tiene contratos de obra pública; o que viaja en aviones privados y recibe enjundiosos honorarios de las mismas compañías por hacer nada; difícil no concluir que eso es corrupción. Si tiene pico de pato, patas de pato, es un pato.

Los conmilotones chavistas han salido a defenderlo. Todos los rabos de paja -presidentes y secretarios de organismos regionales- arguyen que este guerrero -Lula- es víctima. Y en muestra que incluso en la mafia hay ciertos códigos éticos -mafiosos- sin ruborizarse le han investido de fuero. Así es en el Olimpo. Los dioses se cubren entre ellos. Hoy por ti, mañana por mí, deben pensar. Ernesto Samper, con gran cinismo, ha dicho que el nombramiento de Lula como ministro es una forma legítima de defensa. Lo que suena a que mientras el corrupto goce del privilegio del poder, las manos de la justicia estarán distantes.

Pero como esto de los dioses es pura mitología, la realidad es que de un golpe judicial y por el funcionamiento de las instituciones, toda esta ralea de atracadores han sido y serán investigados, enjuiciados y encarcelados. Cualquier protección o pretensión de impunidad tarde o temprano chocará con jueces, con fiscales que actúen en beneficio de la justicia y la moral. La clase política, la otra, la del pasado, aquella a la que esta casta de nuevos ricos reemplazó con el aura del izquierdismo vindicativo; hizo la tarea y en Brasil institucionalizó la justicia, que la ejercen juristas independientes; la fiscalía, que no la ejerce el primo o el amigo; y la policía federal que no está en manos de Sherlock Holmes de caricatura. Y de esto es que do Valle se aferraba para, en medio de la emoción, convencerse de que tanto atraco no quedará en la impunidad. Y mientras él mostraba esa esperanza, los oyentes intentamos sumarnos a ella. A la esperanza de que diez años de impunidad algún rato terminarán.

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