Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

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La Info - page 95

Señora Aguiñaga, hable, que usted sí tiene vela en este entierro

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El conflicto alrededor de los terrenos en los Samanes comprados por el Gobierno a los militares  es de locos. Supera toda lógica, coherencia y responsabilidad.

Asumamos por un instante, pretendiendo que es cierta, la versión de Rafael Correa según la cual el precio que el Ministerio del Ambiente pagó por los dichosos terrenos, que eran del Issfa (es decir de los militares), era demasiado alto. Y que en realidad había un pago extra de 41 millones que había que debitar al Issfa.

¿Cómo es posible, entonces, que quienes hicieron la compra no hayan dado explicaciones sobre sus actos? ¿O que las autoridades no les hayan pedido explicaciones? Parecería que la compra de los terrenos se hizo sin la participación de nadie. Como por obra de magia. O por un “error del sistema” como dicen por ahí.

El sábado Rafael Correa se llenó la boca sobre la necesidad de que los militares sean solidarios con sus compatriotas y entiendan que era justo que se les quite esos dineros. Pero Correa no dijo nada sobre las personas que estuvieron involucradas en el hecho. Marcela Aguiñaga, por ejemplo.

¿Cómo es posible que en todo este cuento la ex ministra del Ambiente y ahora asambleísta estrella no haya dado una sola explicación sobre el pago excesivo de 41 millones? Si hubiera habido un apenas de seriedad y responsabilidad, Aguiñaga hubiera aparecido en la sabatina para explicar el caso. Al menos eso.

Eso no queda ahí. Si en verdad hubo un pago -¿exagerado?-,  lo lógico hubiera sido que alguna instancia judicial, alguna autoridad, alguien le hubiera exigido a esta señora una explicación. Pero ni pio. Ni de ella, ni de nadie y menos aún de Correa.

Incluso, asumiendo que con un informe de la Procuraduría se pueda hacer una devolución como dice el Gobierno, ¿como es que acá no ha habido participación de la Contraloría? Según la prensa, el informe estará listo recién en 45 días, lo cual abre la pregunta: ¿qué hizo la Contraloría durante estos 6 años? Resulta más que curioso que la orden del contralor Carlos Pólit inició un estudio recién hace unos días.

No estaría mal, nada mal, por ejemplo que la señora Aguinaga diga algo, por ejemplo, sobre el pago de 27 mil a un señor Vicente Segundo Tilco por un terreno para el parque los Samanes. Capaz y ahí también hubo un precio exagerado pero en perjuicio de Tilco. Finalmente uno nunca sabe y el Estado debe recuperar aquello que era injusto.

Pero no es únicamente Aguiñaga la que debería explicar. Entre los silentes también está Javier Ponce, el poeta que ahora es ministro de Agricultura y que fue, durante la compra de los terrenos, Ministro de Defensa. En algún momento, durante esos días, la versión de Ponce era como la de quien trata de tranquilizar a los militares convenciéndoles de que lo que se les pagaba por los terrenos no estaba nada mal. En la edición de El Universo del miércoles 28 de abril se reseña cómo Ponce daba detalles de la transacción. “Ponce, aclaró”, dice la nota “que la intervención del Gobierno en los terrenos del Issfa no llega ni al 30%, pues el régimen entregará a cambio un predio vecino de una extensión de 40 hectáreas y anunció una serie de medidas compensatorias”. Además “que habría un incremento del 30% de la plusvalía de los terrenos que quedarán en manos del Issfa por la expectativa generada por la construcción del parque y el 50% adicional por efecto del cruce de la vía al borde del Estero Salado y del parque lineal”.

Asumiendo que el Ecuador vive en un sistema democrático republicano ¿no sería normal que alguien hubiera pedido la versión de Ponce, al menos para tratar de aclarar el tema?

Este tema no es de locos únicamente porque en esto del supuesto precio exagerado no hay nadie que asuma la responsabilidad ni nadie que lo exija. Es de locos por la forma en que Correa ha actuado. No se puede olvidar que él mismo, que el sábado lanzó una filípica sobre solidaridad a los militares, en la sabatina 160 (hace 6 años) ya dijo que el valor de esos terrenos era de 100 millones de dólares. ¿Le tomó seis años para darse cuenta de que un informe que hablaba de 7 millones era válido?

Lo que existe en este momento no es sino una voraz y desesperada necesidad de fondos para el Estado. Si hay que tomarse los dineros de los ahorros de los militares bien pueda, que cualquier cosa servirá para justificar. No vaya a ser que los próximos fondos que se tome el señor Correa sean los de reserva de los afiliados al IESS. Si hubiera una pizca de responsabilidad y si Correa fuera estadista, aunque sea por un instante, en este tema deberían aparecer los responsables para dar explicaciones.

Hable señora Aguiñaga, algo tendrá que explicar sobre la forma en que manejó el dinero de los contribuyentes. La escuchamos porque 41 millones no es pelo de cochino y nos importan. Hable, o que alguien le exija hacerlo.

 

¿A qué juega Nebot?

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El alcalde de Guayaquil dice no querer ser candidato. Hace parte de la centro derecha, como Guillermo Lasso. Pero él no es su candidato. Y si no trabaja para sí –como dice no hacerlo– trabaja políticamente para otro candidato. ¿Para quién?

Jaime Nebot es un misterio. No quiere ser candidato (eso dice). Pero se reúne con empresarios, ciudadanos, políticos y periodistas por fuera de Guayaquil. Dice no querer la Presidencia de la República pero sus discursos tienen el tono, la forma y el contenido de un aspirante. Dice estar lejos de las preocupaciones de un candidato pero tiene encuestas y gente trabajando a su alrededor, como Alberto Dahik. Dice querer la alternancia política pero está contra Lasso que es, por ahora, quien representa el péndulo en su tendencia. Dice saber qué hacer y cómo hacerlo pero en reuniones privadas afirma que, tal y como están las cosas, no está dispuesto a hacerse cargo del país.

Nebot3Jaime Nebot es un misterio. Lo saben sus seguidores que, alborozados, le aplauden a rabiar en cada presentación, le gritan “Nebot Presidente” y él, con aire desinteresado, replica: por ahí no es la cosa. Lo saben algunos grupos en Quito que hartos del correísmo pidieron a Mauricio Rodas, refugiado en la alcadía mientras la gente estaba en la Shyris, que se uniera a Nebot.

Lo sabe Carlos Vera que en vivo y en directo le ha dicho que debe asumir la candidatura y que, ahora, en una carta pide a sus fans que vayan en masa a solicitarle que la acepte. Lo saben sus copartidarios que creen que llegó su hora y, ante sus respuestas, no saben hacia dónde mirar.

Jaime Nebot es un misterio. Lo saben los partidarios de Guillermo Lasso que no entienden cómo Nebot, que es su amigo, que le dice Flaco, arrancó la supuesta unidad de la oposición aliándose con Paul Carrasco que entonces tenía 0.5% en los sondeos cuando Lasso sumaba 23%. Lo saben amigos personales de Nebot que, en Quito, lo dan por seguro ganador y luego no saben qué pensar cuando le oyen decir que, fiel a su palabra, no será candidato.

Jaime Nebot es un misterio. Lo dicen hasta dirigentes de Alianza País que saben que es un zorro en política y que, dadas sus características, nunca da puntada sin dedal. Lo saben los viejos políticos que, repasando la historia de los socialcristianos, concluyen que, ganen o pierdan en las urnas, en los hechos ellos siempre ganan. Ante ese panorama la pregunta que muchos se hacen es: ¿A qué juega Nebot?

El rompecabezas, porque de eso se trata, tiene piezas fácilmente identificables: Nebot está enganchado políticamente en la campaña electoral. Ha reactivado viejas amistades y tiene comités trabajando. Su estrategia no es de tendencia e incluye a correístas o aliados como lo prueba la llegada de Ramiro González a la Convergencia que se dio cita en Cuenca. Él es sin duda el eje de esa iniciativa y, candidato o no, quiere pesar en forma decisiva en el próximo gobierno. Sea del color que sea.

Está en campaña. Pero no asumir la candidatura le permite, como actor de teatro, jugar varios papeles en la escena: péndulo (la derecha soy yo), aguafiestas (de Lasso), conciliador (alianza con el centro-izquierda…). No definirse le faculta a cuestionar a aquellos que ya lo hicieron (Lasso de nuevo) y a marcar la cancha de los que no lo han hecho. Nebot juega a ser el crupier de la campaña. Si la situación le es absolutamente favorable, se lanzará. De lo contrario, tiene un pie en todos los terrenos. Al punto que dice que a Rafael Correa se olvidó de que entre los mejores amigos de Lenin Moreno están Alberto Acosta, Gustavo Larrea y… él.

Los esbirros de Erdogan no riñen con la soberanía

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Los médicos que las atendieron después de la paliza les dijeron: “quienes las golpearon saben muy bien cómo hacerlo”. Tienen contusiones internas y mucho dolor en todo el cuerpo pero ni un solo hematoma visible. Está claro que los gorilas de Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco que visitó Ecuador, son unos profesionales. Y la impunidad ayuda. El jueves 4 de febrero controlaron las instalaciones del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN, una universidad pública) y aplicaron la violencia contra un grupo de mujeres ecuatorianas que ejercían su derecho constitucional a la protesta sin que nadie les pidiera cuentas por ello.

Cristina Cachagual, Estéfani Altamirano, Pilar Raza, Karla Kalapaqui, Anabel Guerrero y Ana Cristina Vera son las mujeres golpeadas por los gorilas. Ellas fueron a manifestarse al IAEN, donde Erdogan ofreció una conferencia académica (en el sentido correísta de la palabra), contra las políticas de persecución y aniquilamiento con que el gobierno de Turquía somete al pueblo kurdo. Querían gritarle “asesino” y “genocida” en la cara. Sabían que no iba a ser fácil, que serían reprimidas. Lo que nunca imaginaron es que, en esta Patria Altiva i Soberana, esa represión correría por cuenta de una fuerza policial extranjera.

En la sede del Movimiento Nacional de Mujeres Luna Creciente contaron su historia. Cómo encontraron, al llegar al IAEN, que la fuerza pública ecuatoriana había cedido absolutamente el control de la seguridad a los guardias turcos. Cómo éstos ocuparon el auditorio y eran casi más numerosos que los asistentes, mientras que la Policía Nacional se quedó afuera. Cómo ellas se pusieron de pie para gritar contra Erdogan en cuanto lo vieron aparecer y cómo fueron reprimidas de inmediato y sacadas a rastras de la sala. Cómo las tumbaron en el suelo, una vez afuera, y las empezaron a patear con brutalidad mientras otros impedían a los periodistas y demás personas registrar el hecho con sus cámaras…

Los detalles son bochornosos: la sala llena de académicos y estudiantes del IAEN que reaccionó con aplausos a la represión de las mujeres. El recaudo observado por los policías turcos de tapar la boca de las agredidas. La pasividad vergonzosa de la Policía Nacional, en cuya presencia procedieron los turcos a tumbar y patear a sus víctimas. La perversa rutina del maltrato, que se cebó en las partes más vulnerables del cuerpo: la vagina, los senos, la cabeza… La mirada bovina y cobarde de decenas de funcionarios, estudiantes, profesores del IAEN que asistieron al procedimiento desde la cafetería o desde los pasillos sin decir esta boca es mía: academia correísta.

Alguien sí reaccionó, honorablemente: el asambleísta del partido de gobierno Diego Vintimilla. Le fue mal: también a él le pegaron los gorilas turcos. De inmediato tuiteó su desventura, incluyendo selfie de la nariz sangrante:

Fue entonces cuando esta historia, hasta aquí violenta e indignante, se convirtió en tragicómica y ridícula. Porque lo que siguió fue una avalancha de tuits de otros asambleístas del correísmo expresando su más sentida protesta e indignación por lo ocurrido… con su compañero. Virgilio Hernández, Rosana Alvarado, María Augusta Calle, Marllely Vásconez, Pamela Falconí, la misma Gabriela Rivadeneira… Tuitetaban y se retuiteaban los unos a los otros.

¿Contra quién dirigían su indignación y su protesta? ¿Contra la Cancillería, que permitió la entrada de tanto gorila con pasaporte diplomático al país? ¿Contra el ministerio del Interior y la Policía Nacional, que cedieron a un grupo de extranjeros el control de la seguridad en una universidad pública ecuatoriana? ¿Contra las autoridades de esa universidad, que se allanaron a ese procedimiento como si fuera normal? Contra nadie. Contra el aire. En el mejor de los casos, contra los gorilas. Como si un grupo de seguridad extranjero pudiera actuar con impunidad en el Ecuador sin que nadie se lo permitiera expresamente. “Condeno enérgicamente las agresiones”, escribió Rosana Alvarado. Enérgicamente, menos mal.

Tarde en la noche llegó, también por tuit, la explicación oficial a cargo del ministro del Interior, José Serrano, bajo cuyo mando la Policía ecuatoriana se ha especializado en linchar  manifestantes y molerlos a golpes no para detenerlos, sino para abandonarlos tirados en el suelo, tal y como hicieron los guardias de Erdogan con este grupo de mujeres. A eso Serrano llama “uso progresivo de la fuerza”. A Serrano le tomó tres tuits explicar que los gorilas turcos tenían pasaporte diplomático. Y poner el artículo de ley correspondiente según el cual, en esos casos, nada se puede hacer. Y ya está. “Rechazamos tajantemente estos hechos de violencia”. Tajantemente, menos mal.

Todo muy altivo. Todo muy soberano.

El cuadro lo completó, al día siguiente, el canciller Ricardo Patiño, responsable de haber otorgado esos pasaportes diplomáticos. Dijo que lamentaba profundamente que el presidente Erdogan hubiera sido objeto de gritos e insultos mientras ofrecía una conferencia en el IAEN. Que fue “una falta de respeto”. En el Ecuador del correísmo Carreño es, si se considera el número de enmiendas que le han hecho, más importante que la Constitución. Al extremo de que el canciller de la República se lamenta por la vulneración de un principio de Carreño por parte de un grupo de mujeres que ejercían un derecho constitucional. Y bueno, sí, también le pareció que “la actuación” de los guardias de Erdogan era “injustificada”. No dijo “la violencia”, “la golpiza”, “la agresión”, “el abuso”: dijo “la actuación”. ¿En qué consistió esa actuación? Consistió en que, “luego de haber inmovilizado a varias personas que protestaban, en algunos casos las afectaron”. Casi nada.

Curioso concepto de soberanía tienen los correístas. De geometría variable, diría un ingeniero: se aplica en la Universidad Andina pero no en el IAEN. En el primer caso, una institución extranjera no puede ni defender su voluntad expresada en las urnas. En el segundo caso, una legión de gorilas extranjeros puede hasta rompernos la cresta.

(En la foto: Cristina Cachaguay, Estefani Altamirano y Pilar Raza, tres de las mujeres golpeadas por los gorilas de Erdogan).

Correa y los militares: la incapacidad de apaciguar

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El nuevo encontrón Gobierno-FF.AA. tiene un colofón de fondo: gestión política donde solo debía haber gestión administrativa. Esa conflagración deriva en problema militar.

El encontrón se resume en pocas líneas: en 2010 el Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFA) vendió 66 lotes, en lo que hoy es el parque Los Samanes, al Ministerio del Ambiente. Monto de la venta: $48 millones, fijado por la Dirección Nacional de Avalúos y Catastros. Tras un nuevo avalúo, hecho por el Municipio de Guayaquil, se llegó a un precio sensiblemente menor: $7 millones. El impasse debía ser resuelto por las partes y eso lo ordenó la Procuraduría General de la Nación. Sin embargo, el gobierno decidió, so pretexto de que las partes no llegaron a un acuerdo, debitar los 41 millones de las cuentas del Issfa. Los militares consideran que esto es un atentado contra su patrimonio.

alto mando
El Alto Mando saliente durante la rueda de prensa.

Cuando se dice que este asunto se resolvió políticamente, se debe entender el gobierno recurrió a la peor salida: el hecho cumplido. Y para hacerlo involucró la figura de la obediencia debida de los militares al poder civil. Un recurso inadecuado ya que la obediencia es en el campo militar.
El ministro Fernando Cordero incluyó esa figura en un tema de interés para los militares como ciudadanos uniformados: su patrimonio. Pedir que haya obediencia ciega en ese caso es sencillamente creer que se puede tomar cualquier decisión sin que los militares puedan defenderse. Lo mismo ocurrió en el caso de las reformas constitucionales que el gobierno hizo mediante las enmiendas. El Alto Mando para dar a conocer su parecer tuvo, en última instancia, que colgarlo en la web.

Esta vez no solo hay mala gestión política: hay una salida que se antoja ilegal. La orden de la Procuraduría General del Estado al Ministerio del Ambiente (MAE) y al Issfa no autorizaba al gobierno a meter mano en cuentas ajenas. La orden fue llegar a un acuerdo. O ir ante la Justicia. Buscar, en definitiva, un mecanismo conjunto para rectificar o modificar el contrato de compra-venta de los 66 lotes.

Los servicios de Cordero volvieron a repetir los errores cometido en casos anteriores en que se han confrontado con el aparato militar: explotar la información parcial o descontextualizada (son sus palabras) que algunos usaron y ver en ello una campaña peligrosa para desestabilizar al ministerio de Defensa y al gobierno. ¿Su remedio? Escalar el conflicto. Primero verbalmente. El Ministro llamó “chiflados” a tres coroneles que protestaron. También le dijo “sabelotodo” a un general en servicio pasivo. Son formas que nada tienen de institucionales.

Luego la escalada política se disparó: el Presidente cesó al Alto Mando, después de que este se hizo eco del malestar militar y lo expuso públicamente en una rueda de prensa. Así se pasó de un problema administrativo que no fue resuelto, a una pésima decisión política que dio por resultado un problema militar. Un quiebre en lo que los militares llaman unidad de mando. Estos cambios intempestivos producen gran desazón en los cuarteles.

El hecho cierto es que el Presidente prescindió de un golpe de un Alto Mando y nombró a Oswaldo Zambrano como nuevo jefe del Alto Mando militar. Correa produce otro remezón en Fuerzas Armadas sin haber solucionado el problema que lo propició. Quizá lo ahondó. No es una novedad: este gobierno ha impuesto, como mecanismo de toma de decisión ante un problema de cualquier índole, la escalada política. Es un pésimo sistema que consiste en patear el tablero y crear hechos cumplidos. Eso suele sumarse en las facturas que llegan luego.

Foto: El universo.

Los gorilas de Erdogan reparten golpes por donde van

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La seguridad del líder turco Ercep Erdogan es famosa por los incidentes que ocasiona por donde pasa. Lo que hizo en Quito con un grupo de mujeres que protestaron en contra de Erdogan mientras daba una conferencia no es el único caso.

Hay varios casos registrados.  En septiembre del 2011, por ejemplo, se produjo en Nueva York un grave enfrentamiento entre los guardias de seguridad de las Naciones Unidas y los guardaespaldas de Erdogan, según lo reportó el diario británico The Independent.  Ocurrió cuando hablaba el presidente palestino Mahamoud Abbas en la Asamblea General. Erdogan,quien se hallaba en otra sala en una reunión, quiso llegar rápidamente para escuchar al palestino. Aparentemente lo hizo por un pasadizo equivocado y los guardias de la ONU lo detuvieron a él y a sus guardias.  Los turcos no quisieron entender razones y hubo un enfrentamiento del cual uno de los empleados de las Naciones Unidas terminó asilado en un hospital.

Pero este hecho no es aislado. Aparentemente cada vez que Erdogan asiste en Nueva York a la Asamblea General de la ONU hay problemas.

En el 2014, por ejemplo, hubo dos incidentes. El primero se produjo cuando los guardaespaldas de Erdogan atacaron a un grupo de protestantes que se habían colocado frente al hotel donde estaba hospedado el líder turco. El sobrino de Erdogan, Ali Erdogan, que es el jefe de la seguridad del dirigente turco atacó a golpes a un grupo de protestantes y luego hubo un enfrentamiento con los policías de la ciudad que llegaron para proteger a los agredidos.

El otro incidente fue con dos periodistas turcos radicados en los EE.UU. Los periodistas, que trabajan en medios turcos críticos a Erdogan en Nueva York,  se hallaban en el lobby del hotel donde se hospedad el dirigente turco quien se hallaba reunido con el vicepresidente Joe Biden.  Cuando fueron avistados por los guardias de Erdogan, los dos periodistas fueron obligados a empellones a abandonar el sitiopor varios guardias entre ellos el sobrino de Erdogan.   Los reporteros eran Adam Yavuv Arslan y Ali Halit Aslan.

Arlan dijo que el sobrino de Erdogan lo sacó a empellones del hotel y, cuando estuvo en la calle, otros dos lo amenazaron. Uno de ellos le dijo “tu existencia es un crimen”. Luego otros dos guardaespaldas lo golpearon en la calle. El otro reportero también fue sacado del hotel y golpeado. La policía llegó para protegerlos. Reporteros sin Fronteras escribió una carta a Erdogan sobre el caso.

El incidente más reciente es que ocurrió en octubre del 2015 en Bruselas, Bélgica.  Según RTBF, la seguridad del dirigente turco tuvo un grave enfrentamiento con policías belgas.  Primero la noche de del domingo en la Place Stéphanie donde 3 mil personas le daban la bienvenida a Erdogan. Una segunda pelea más fuerte se desató un día después en el Val Duchesse Chateau en Bruselas, cuando los dos lados chocaron cuando se disputaban sobre quiénes debían supervisar los cuartos que usaría Erdogan.

Hubo un cruce de golpes.  Fuentes belgas le dijeron a RTBF que los incidentes se originaron por la falta de respeto de la seguridad de Erdogan hacia los policías y los ciudadanos belgas. RTBF hizo un video sobre el tema.

Assange con un punto a su favor

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“Es una de las decisiones más contundentes de la historia del Grupo de Trabajo”: así calificó hoy Julian Assange el informe de expertos de la ONU que considera, en un informe sobre su caso, que su detención es arbitraria. Conformado por cinco personas, este Grupo fue creado por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, está basado en Ginebra y su informe no es vinculante.

Julian Assange meets Noam Chomsky. Julian Assange (left) with American linguist, philosopher and writer Noam Chomsky on the balcony of the Ecuadorian Embassy in Knightsbridge, London where the Wikileaks founder has sought refuge to avoid extradition to Sweden. Picture date: Tuesday November 25, 2014. Photo credit should read: Yui Mok/PA Wire URN:21570550
Julian Assange meets Noam Chomsky. Julian Assange (left) with American linguist, philosopher and writer Noam Chomsky on the balcony of the Ecuadorian Embassy in Knightsbridge, London where the Wikileaks founder has sought refuge to avoid extradition to Sweden. Picture date: Tuesday November 25, 2014. Photo credit should read: Yui Mok/PA Wire URN:21570550

No obstante, en su informe, firmado por tres de ellos, dicen que el fundador de WikiLeads ha sido injustamente tratado desde su detención en 2010. Los expertos piden a Suecia y Gran Bretaña que terminen con su detención e incluso anotan que tiene derecho a ser compensado. A los dos países piden garantizar “su seguridad e integridad física, facilitar el ejercicio de su derecho a la libertad de movimientos y garantizar que goza plenamente de sus derechos garantizados por las normas internacionales sobre detención”.

 

Assange reaccionó ante esta noticia por videoconferencia. Según él, el informe de los expertos es legalmente vinculante. “Esta decisión –dijo- es una reivindicación, es una victoria significativa que ha devuelto la sonrisa a mi cara”.

Londres rechazó el informe. Para el ministerio de Relaciones Exteriores, el Foreign Office, esto no altera en forma alguna el desarrollo del caso de Assange. Su versión es que él nunca ha estado arbitrariamente detenido, pues fue él mismo quien se refugió en la Embajada de Ecuador en Londres el martes 19 de junio de 2012. Lo hizo para evitar ser extraditado a Suecia donde estaba acusado de tres acusaciones de acoso sexual y una violación.

Estos señores no aceptan cartas de intelectuales

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Rafael Correa y su homólogo turco Recep Erdogan tienen muchas cosas en común: su liderazgo personalista, su intolerancia a la crítica, su obsesión por la obra pública y su casi nulo respeto a la libertad de expresión. De hecho, Ecuador y Turquía están clasificados como países en los que la prensa y las libertades políticas están en constante amenaza. Turquía tiene una calificación de 3,5 sobre 7 siendo 1 lo mejor y 7 lo peor mientras que Ecuador tiene 3 en la tabla sobre libertades que cada año hace Freedom House.

Pero hay algo adicional en lo que ambos coinciden: los dos no toleran que los intelectuales de sus países les escriban cartas críticas. ¿Recuerdan cuando Rafael Correa descalificó y tildó de hipócritas a un grupo de intelectuales que le enviaron una carta para que repudiara la represión en Venezuela? “Me molesta mucho la doble moral y la hipocresía de ciertos políticos ecuatorianos” dijo Correa quien además señaló que  “cuando me muestren que alguno de ellos hizo una publicación así cuando se dio el golpe de Estado en abril de 2002 contra el presidente Chávez, cuando me demuestren eso empezamos a hablar, si no, es pura hipocresía”.

Pues con Erdogan la cosa es algo parecida aunque un poco más radical. Estos mismos días en Turquía existe toda una ofensiva judicial en contra de un grupo de intelectuales y académicos entre los que hay 12 extranjeros que le enviaron una carta a Erdogan criticándole su política de derechos humanos. Hace poco una veintena de esos intelectuales fueron detenidos.

Fiscales turcos, conocidos por su poca independencia del gobierno, habían iniciado una ofensiva en contra de más de 1200 académicos de 90 universidades turcas por haber firmado una carta, junto con otros académicos internacionales entre los que estaba el estadounidense Noam Chomsky, en la que hacían un llamado a Erdogan a que detenga los crímenes que el Estado turco comete en contra del pueblo kurdo.

Los académicos que se auto llamaron como “Académicos por la paz” en su carta titulada “No seremos parte de este crimen” piden al gobierno turco  “abandonar su masacre deliberada y deportación de kurdos y otros pueblos en la región”.

Fue firmada por docenas de intelectuales extranjeros entre los que estaban el izquierdista estadounidense Noam Chomsky y el filósofo slovenio Slavoj Zizek, según reseñó hace pocos días el The New York Times.

Los fiscales turcos lanzaron la investigación acusando a los académicos de cargos que van desde “propaganda terrorista” e “incitacion a la gente al odio, la violencia y violaciones a la ley” a “insultar las instituciones turcas y la República turca”, según la agencia de noticias oficial de Turquía.

Si llegan a ser condenados, los intelectuales pueden enfrentar penas de uno a cinco años en prisión.

Erdogan ha estado indignado con los intelectuales de su país y ha lanzado una serie de insultos en su contra. Los ha llamado “dizque intelectuales” y les ha acusado de “traición” y de ser “quinta columnistas” de potencias extranjeras que “simpatizan con terroristas y que quieren torcer o debilitar la seguridad nacional del país”, según una reseña del diario inglés The Guardian.

Durante un discurso televisado a los embajadores turcos en Ankara, Erdogan invitó a Chomsky y otros académicos a visitar el área para mirar “la verdad”.

Al referirse a las operaciones de los separatistas kurdos del PKK, Erdogan añadió: “estamos listos para decirles qué es lo que está ocurriendo en el sur-este. Ellos deben ver con sus propios ojos si el problema es la violación por parte del estado o el secuestro de las libertades y derechos de nuestros ciudadanos por parte de una organización terrorista”.

Chomsky respondió negándose a la invitación. En un email a The Guardian dijo: “si decidimos ir a Turquía, no será por una invitación suya (Erdogan), pero sí cuantas veces sea por invitación de los tantos disidentes valientes, incluyendo los kurdos que han estado bajo ataque durante muchos años”.

La carta pública a Erdogan, que salió en enero pasado, decía: “Exigimos al Estado que deje su deliberada massacre y deportación de los kurdos y otros pueblos en la region”. Más adelante decía: “Como académicos e investigadores trabajando en Turquía declaramos que no seremos parte de esta masacre manteniéndonos en silencio y demandamos un cese inmediato de la violencia perpetrada por el Estado”.

Que intelectuales y académicos critiquen sus políticas no parece ser, precisamente, lo que más toleran estos dos personajes que se vieron hoy jueves 4 de febrero en Quito.

Por una puerta, cárcel. Por $23 millones, nada

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Los manifestantes procesados por ingresar a la fuerza a las instalaciones del canal gobiernista Ecuador TV, y romper una puerta de vidrio en ese edificio el 30 de septiembre de 2010, ya tienen boleta de captura. Así lo confirmaron ellos mismos este jueves en sus cuentas de Twitter. Sigue leyendo

¿Ir al Fondo Monetario Internacional?

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Este medio continúa el debate sobre la necesidad del país de acudir al Fondo Monetario Internacional. Economistas de distintas tendencias comparten su opinión.  Sigue leyendo

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