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Correa o el rufianismo en la política

en Columnistas/Las Ideas por

En la redes se escucha –como si se estuviera en una plaza o en las en calles– las expresiones más espontáneas, rudas y crudas (muchas proferidas desde el anonimato) que permiten saber lo que, emocionalmente, provocan diez años de procacidad, de rufianismo, de vociferación bastarda.

Hace algunos años, en una calle de Quito, un busero abusivo, montado en uno de esos armatostes que esparcen contaminación, lanzó la carrocería sobre un pequeño vehículo atiborrado por una familia que, para evitar ser aplastado, se trepó en la vereda. Tan pronto pudo, el agredido huyó espantado. La adrenalina elevó mi arrojo, me adelanté y detuve el avance del armatoste. Me bajé y reté al salvaje conductor. Como todo abusivo, resultó ser un cobarde. Y fue un colega del busero, vestido de policía, quien le salvó e intentó recluirme por escándalo público.

Esta experiencia cotidiana emula cómo se vive la vida política en estos tiempos de cólera. Un abusivo, un abusador con poder se ha ido encima de muchos –hoy la mayoría– dejándolos sin espacio de defensa y con el riesgo de que aquellos que lo enfrentan terminen siendo judicializados, despojados de honras, esquilmados moral y económicamente por los organismos del orden que le sirven.

Correa ha emponzoñado el ambiente. Ha inducido a que pacíficas señoras, tranquilas amas de casa, pausados caballeros, dejen salir el mister hyde que llevamos dentro y se explayen como verduleras mandando por el fundamento a los muérganos que controlan el panal con miserables artes. Correa ha convertido la política en una pocilga repleta  de odio y lodo que embarra y envilece cualquier debate.

¿Cómo se puede mantener una racional argumentación y cruce de opiniones con  gentes de mentes corrompidas? ¿Cómo se puede  mantener ecuanimidad cuando se enfrenta a un gobernante abusivo?

Me pregunto –y veo periodistas, académicos y otros sesudos imparciales– cómo logran ser tan imparciales y tan hipócritamente académicos frente a la bellaquería. ¿No la ven? O la bellaquería de los secuestradores de todo asomo de instituciones, no es bellaquería sino pulcra política. ¿Qué decencia pueden advertir estos imparciales en el ataque a una empresa encuestadora, a canales de televisión y a antiguos íconos del periodismo? Por un segundo –y solo por tratar de entender el revés de la sinrazón- ¿hubo error? Y si lo hubo, ¿cabe judicializarlo? Y si cabe hacerlo, por qué los engañadores de la primera vuelta, esos de las encuestadoras que fraguaron cifras para atribuirle triunfos al atarbán, nunca fueron judicializados? Y ¿por qué los canales incautados y sus orgánicas cotorras que anunciaron el triunfo con el 42%, no han sido arrastrados?

Ellos transitan en el mundo paralelo del Demogorgon. Estamos ante la trama de stranger things que volteó lo indecente en decente y en perversión lo honrado. Porque es un universo paralelo el que asumen el lumpen de las redes, los troll confesos, los lambones de oficio, para erigirse en maestros del periodismo honrado. Es surrealista que varios medios sean conducidos a esa perrera de cancerberos llamada Superintendencia de Comunicación, para ser juzgados porque no ensuciaron sus páginas con las consignas de una porrista de porra –portadora de una camiseta con una aberrante kirschner virgen– que se inventó una trama para deshonrar a Lasso.

En este momento en que Correa prepara su viaje para gozar de lo que le entregó el Banco Pichincha, obligado por sus jueces, se ha agudizado el oscurantismo moral.  En los albores de que espurias entidades del correísmo legitimen que el licenciado cambie de silla, la dimensión paralela se torna mayor. En esa trifulca, resalta la pulcritud manchada y falsaria de los que creen que hay cómo seguir impávidos o tratando de encontrar bondades al Demogorgon: que se vayan al diablo con su parsimonia. De este lado –y como ha sido desde enero de 2007– se sabe que hay que seguir dando batalla. Porque no hay mal que dure cien años y los rufianes no pueden ganar por siempre. Avisado queda el licenciado.

Diego Ordóñez es abogado y político. 

Vuvuzelas y violencia: aviso siniestro para el domingo

en La Info por

Si para el partido entre Ecuador y Colombia el correísmo organizó un inmenso operativo de disuasión y amedrentamiento que terminó en hechos violentos, lo más posible es que para el domingo 2 de abril, día de las elecciones, tenga listo otro.

Lo que ocurrió en el Olímpico Atahualpa fue como para que no quede duda de que para el Gobierno lo que está en juego en las elecciones del domingo justifica incluso la organización de una ola de violencia.   

Los hechos fueron bastante claros y demostraron que lo que ocurrió en el Atahualpa fue un operativo perfecta y siniestramente organizado. Jamás en la historia de ese estadio ni del fútbol ecuatoriano se había visto una cantidad similar de vuvuzelas, una suerte de cornetas capaces de hacer un enorme ruido y que se popularizaron en el mundial de Sudáfrica. No estuvieron, estas vuvuzelas, para animar a los equipos que jugaban en la cancha, sino evidentemente para crear una ensordecedora cortina de ruido cuyo clarísimo fin era neutralizar cualquier manifestación política contraria a Rafael Correa y favorable al candidato opositor Guillermo Lasso.

Era obvio que en este partido en los graderíos iba a haber gritos y consignas anti correístas, dada la cercanía de las elecciones y el nivel de enervamiento social que existe.  Ya en los partidos anteriores de la selección los asistentes habían coreado el  !Fuera Correa fuera¡, y era lógico pensar que eso se iba a repetir con mayor fuerza con ocasión del partido con Colombia. Por eso, resultó evidente que la gran cantidad de personas que estaban en los graderíos con la consigna de hacer sonar las vuvuzelas cada vez que alguien gritaba !Fuera Correa fuera!, eran parte de un operativo perfectamente planificado. 

Periodistas deportivos que cubren regularmente estos partidos en Quito le dijeron a 4Pelagatos que jamás habían visto algo similar a lo que ocurrió en el partido Ecuador-Colombia. “El ruido era insoportable. Al principio pensé que las vuvuzelas habían sido traídas por los hinchas colombianos pero al poco tiempo me di cuenta de que sonaban en momentos que no tenían ninguna relación con el juego”, dijo un periodista de una emisora quiteña.  En las redes sociales los testimonios apuntaban a lo mismo.  Para muchos resultó claro que había miles de personas que habían llegado al Estado con entradas y vuvuzelas regaladas por el Gobierno.

Hubo personas que calcularon hasta en en 6 mil el número de personas que se hallaban en esa condición; es decir asistiendo con entradas y vuvuzelas regaladas por el Gobierno. Juan Andrés Mantilla, usuario de Facebook, por ejemplo puso en su muro que fue evidente que el Gobierno “compró entradas al partido de la Selección, para todas las localidades, y las distribuyó de manera gratuita con la única consigna (de) que cuando se escucharan los gritos de ¡Fuera Correa, Fuera o Lasso Presidente, ellos hicieran sonar con todas sus fuerzas las vuvuzelas o cornetas que, lógicamente, también les fueron entregadas de manera gratuita”. Juan Cristóbal Lira, por su lado, puso en Twitter mensajes sobre el tema pero uno de ellos era contundente.  “Al principio pensé que las cornetas eran de colombianos, que habían traido, luego hacia el final se hizo evidente: estrategia AP”.  Para el periodista deportivo Andrés Gushmer el tema también fue claro. “Muy hábil el que haya decidido comprar las 6.000 y entregarles además vuvuzelas para sonarlas en los momentos adecuados del partido”, dijo. “Lo de afuera del estadio no es habilidad. Es delincuencia organizada”, le respondió otra usuaria de Twitter a Gushmer.

Si el Gobierno logró organizar un operativo tan sofisticado, costoso y eficiente, es perfectamente posible que si el domingo 2 de abril se produce un resultado apretado en las elecciones y hay movilizaciones de la oposición, se generen hechos violentos como los registrados en el estadio. O peores. No cabe duda de que los colectivos que actuaron durante y luego del partido estaban perfectamente adoctrinados y listos para emprender actos violentos y dejar en claro que lo mismo podrían hacer el domingo. En redes se publicaron varias versiones de personas que decían haber sido amenazadas por personas cada vez gritaban en contra de Correa.

Nada de esto, en realidad, debería sorprender. La imperiosa necesidad del correísmo de aferrarse al poder se ha evidenciado de forma aguda durante estos últimos tramos de la campaña electoral. El uso abusivo e ilegal de los medios de comunicación públicos e incautados sin ninguna consideración a la normativa electoral vigente hace pensar que para el correísmo no existe límite a la hora de hacer proselitismo. Lo que está en juego el domingo nos obliga a hacer actos extremos: ese parece ser el mensaje. Suscitar miedo en la oposición para que el domingo no salga a las calles es, sin duda, el otro mensaje de todo esto. 

Lo ocurrido en el Atahualpa demuestra que existen en el país grupos sociales preparados para actuar violentamente y que es el Gobierno el que los dirige. El candidato opositor, Guillermo Lasso, a duras penas pudo salir indemne del estadio de las agresiones que él y su familia sufrieron por parte de gavillas organizadas. Un periodista deportivo dijo incluso a 4Pelagatos que resultó extraño que la Policía no haya dispersado a esos grupos que se habían concentrado a la altura de la llamada “bola”, a la entrada del estadio, pues normalmente lo hacen para evitar enfrentamientos de hinchadas violentas. ¿Por qué no lo hicieron esta vez? se preguntaba.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol tiene la obligación de responder las dudas que se han desatada alrededor del tema de la venta de los boletos. ¿Hubo alguien o algún organismo que compró entradas en un número que sale de lo normal? Luego de los incidentes, el candidato Lasso acusó a Carlos Vllacís, presidente de la Federación Ecuatoriana, de ser cómplice “del vandalismo de las turbas de Alianza País contra mi esposa, mis hijos y contra mi”. Además, la dirigencia deportiva deberá explicar las razones por las que no se permitió la asistencia y el trabajo de la Unidad de Riesgos del Municipio de Quito que normalmente trabaja en este tipo de espectáculos.  No estaría por demás que la FIFA también haga las indagaciones del caso.

Los actos de violencia fueron, además, acompañados a la perfección en las redes sociales por el troll center gobiernista que creó una etiqueta en la que se decía que Lasso había traído mala suerte a la selección ecuatoriana. Además, el llamado troll center se encargó de divulgar en redes sociales la versión de que el candidato opositor había sido repudiado por los asistentes. “Solo con su presencia la selección es derrotada, imagina lo que pasaría al Ecuador si llega a la presidencia”, decía Amauri Chamorro, el dueño de las empresas contratadas por el gobierno para que cientos de trolls llenen las redes con mensajes a su favor.

Lo ocurrido en el estadio desatará irremediablemente un proceso de tensión social con consecuencias impredecibles. Existe información que habla de que el domingo el gobierno traerá gente desde varios sitios del país para tomarse los sitios donde se espera que la oposición se concentre ese día. La presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, no hace mucho hizo un llamado público en Santo Domingo para que ese día las fuerzas gobiernistas se tomen las calles aledañas al Consejo Nacional Electoral.

Lo que pasó en el Estadio hace pensar que todo esto es parte de un operativo en marcha de amedrentamiento y disuasión social.  La experiencia venezolana es una triste advertencia de que la creación de milicias urbanas puede ser un excelente mecanismo para amedrentar a la población y garantizar la permanencia  en el poder de las fuerzas gobiernistas.

Aparentemente, lo que está en juego en las elecciones hace que para el correísmo abandonar el poder sea algo imposible y que ganar sea un imperativo que hay que alcanzar por las buenas o por las malas. En el Estadio fue por las malas.

Tres videos que están despertando indignación

en La Info por

Esta campaña electoral no es una campaña normal. Si fuera normal habría dos sectores compitiendo para acceder el poder y el Estado regularía y pondría límites para que nadie viole leyes y reglamentos electorales.

Pero en esta campaña electoral es el Estado el que participa en la carrera. Medios de comunicación manejados por el Gobierno, empleados públicos que tienen que hacer campaña (muchas veces obligados), carros de ministerios o subsecretarias que van y vienen haciendo proselitismo, call centers de organismos estatales que hacen llamadas para ofrecer créditos, servicios de salud que sirven de escaparate proselitista… Es, en definitiva, todo el Estado puesto al servicio de la candidatura de Lenín Moreno. Se trata de una campaña electoral completamente desnaturalizada porque una de las candidaturas, en este caso la del Gobierno, utiliza fondos que pertenecen a todos los ciudadanos.

Esta campaña es, además, una campaña anormal por un hecho muy sencillo: no hay organismo de control que impida al Estado hacer proselitismo. Esto ocurre por algo muy simple: el organismo de control, en este caso el Consejo Nacional Electoral, es manejado por el mismo Gobierno; es decir por administradores del Estado. En pocas palabras: no solo que el Estado interviene en la campaña sino que no hay nadie que impida que lo haga.

Pero cuando no hay control institucional, no todo está perdido. Queda, al menos, el control de la opinión pública y para eso, en las actuales circunstancias, no hay nada que actúe con mayor eficiencia y velocidad que las redes sociales. Es, precisamente, en las redes sociales donde las personas están compartiendo videos y fotografías en las que se denuncian los abusos del Estado. Estos días, en que se ha hablado del efecto que está produciendo en las preferencias electorales el apoyo de las instituciones públicas y la falta de control al proselitismo engañoso, ha sido la gente, en las redes sociales, la que ha exhibido esos abusos. Los mensajes que circulan, en especial ciertos videos y fotografías, se han convertido en una de las pocas herramientas que la sociedad tiene para resistirse a la normalización de lo anormal: en este caso una campaña donde el Estado es una de las partes haciendo campaña.

En estos últimos días de campaña al menos tres videos se han convertido en aútenticos éxitos porque provocan sorpresa e indignación. Si no hay institucionalidad que reaccione, al menos hay capacidad de sorpresa e indignación de la gente. Uno de esos videos fue hecho por el equipo de periodistas de Ecotel, un canal de televisión de Loja que fue clausurado por el gobierno y que ahora funciona en internet. En él se ve cómo el Estado, a través del manejo de la educación pública, logró en Loja que estudiantes de colegio asistan sesiones donde se proyectan películas que tienen que ver con el feriado bancario: es una clara alusión al candidato de oposición Guillermo Lasso.

Hay otro video en el que se evidencia cómo los activistas que hacen campaña por Moreno dicen claramente que lo único que se pide a cambio para para acceder a a los programas sociales que ofrece el candidato es el voto. Es decir, si quieres casa tienes que votar por Moreno porque esos programas no son para todos.

En el tercer video se observa a una activista de la campaña de Lenín Moreno recoger inscripciones para programas de viviendas populares, mujeres embarazadas, jóvenes emprendedores y personas mayores bajo la condición de que el aspirante vote por Moreno. “Si gana Lenín usted va con este certificado”, dice y por eso exigen una inscripción con número de cédula y número de teléfono. Tres muestras, de muchas que circulan, de manipulación y engaño que justifican por qué la gente que comparte estas imágenes está indignada.

Los nuevos ricos hacen un video sucio contra Lasso

en La Info por

¿Si vieron cómo llaman desde el call center del IESS para hacer campaña a favor de Lenín Moreno? Si les llamaron para decirles que el Biess les aprobó un crédito, o si vieron cómo se inventaron una frase del Papa para simular que El Vaticano apoya la candidatura de Moreno, en realidad no han visto nada. No hasta que hayan visto el videoclip que el equipo de campaña de Lenín Moreno está preparando para sacar en los próximos días en redes y seguramente en algún canal incautado. Ese día lo habrán visto todo. O al menos casi todo de esta campaña sucia.

Se trata de una producción concebida por Vinicio Alvarado, director creativo de la campaña del Gobierno, quien ha contratado a Vértigo Films, una productora de cine donde trabajó, por muchos años, su hija Marcia. Vértigo Films, durante esta #décadaganada, ha sido una de las criaturas más mimadas por el gobierno. No en vano ahí están contratos como el de 700 mil dólares que le dieron por hacer la mini serie, que casi nadie vio, Ciudad Quinde, en la cual se ponderar el trabajo de la Superintendencia de Control y Mercado.

Aquí puede ver la nota de 4Pelagatos sobre Ciudad Quinde

Este video programado, titulado “Ecuatorianos por el cambio vamos” es un nuevo recurso al que recurre el gobierno y la campaña de Lenín Moreno para caricaturizar la candidatura de Lasso como híper privatizadora y de extrema derecha. Se trata de algo parecido a La Feriatta, ese videoclip hecho durante la anterior campaña presidencial en que caricaturizaban a Guillermo Lasso como un banquero que cantaba durante una supuesta celebración del feriado bancario. La idea es, básicamente, fijar un patrón de opinión para que los electores identifiquen a Lasso y a sus partidarios como unos explotadores que no respetan nada ni a nadie; únicamente movidos por el interés por hacer dinero. Es un nuevo intento, de los miles que ha habido durante los últimos diez años, por ahondar los resentimientos sociales con fines electorales.

En el video de marras aparecerá un grupo de jóvenes pelucones que recorre el país en una furgoneta con un logo que dice RECO, casi idéntico al del movimiento CREO de Guillermo Lasso. Estos jóvenes visten ropa fina en colores pasteles y en sus camisas tienen impreso al logo de RECO. Llevan smartphones y no se detienen en el semáforo rojo.  No respetan las normas ni las leyes y que desprecian a los pobres. Cuando un policía intenta detener la furgoneta, ellos lo ignoran, se burlan de él, le lanzan dinero y se van. Esa es la calidad de personas que en esta campaña sucia pretenden endosar a los partidarios de Lasso. El video va acompañado de una canción cuya letra se incluye en este recuadro amarillo.

Captura de pantalla 2017-03-18 a las 9.55.44 a.m.

En una escena la furgoneta de RECO se estaciona violentamente y por poco atropella a una pareja de jóvenes que caen al suelo. Los chicos de la furgoneta se bajan frente a una valla de la Senescyt en la que se lee: Las becas educativas son nuestro futuro”. Los insolentes burguesitos de la furgoneta de RECO tapan la parte donde dice “son nuestro futuro y aumentan las palabras “solo con créditos…”. Los dos chicos que quedaron en el suelo humillados por los niños ricos de RECO se levantan, uno de ellos con dolor en las manos.

Luego la pareja de jóvenes que fueron atropellados por la furgoneta de RECO entran a un hospital. En la recepción se lee un rótulo grande que dice “Recuerde la atención es gratuita”. Pero justo antes de que la pareja llegue hasta la valla, los jóvenes pelucones de la furgoneta se abalanzan y tapan la palabra “gratuita” y ponen “pagada”. Además colocan un aviso que dice “Consulta: 25 usd. Medicamentos: consulte lista de precios”.

Pero la intención del video hecho por Vértigo no solo es hacer aparecer a los partidarios de Lasso como enemigos de las becas o de la salud gratuita. También lo son de la educación gratis. En la siguiente escena se ve a la furgoneta pasar por una Escuela del Milenio donde hay un cartel que dice que la matrícula, los uniformes, los libros y los desayunos no tienen costo. Pero como los pelucones de la furgoneta son perversos entonces sustituyen la palabra gratuito por “serán cobrados”. Y, como venden libros en una feria, aparecen saliendo del lugar con los bolsillos llenos de billetes.

Sangolqui foto más mejor
El equipo de Vértigo films mientras comía el almuerzo en Sangolquí

Por último, se ve la furgoneta en una carretera viajando hacia el ocaso. Un letrero vial dice “Hacia el paraíso fiscal”. Un ciudadano que la ve pasar regresa a ver una valla con un rótulo en que dice: “Viviendas gratuita para todos”. Alguien con una camiseta del Partido Social Cristiano lo está cambiando. Tapa la palabra “gratuita para todos” y la reemplaza con “a cuotas de $300 mensuales” y pega el logo del Banco de Guayaquil.

¿Cuánto puede costar un video tan elaborado como este? Ese es un dato que resulta irrelevante para quienes están en el equipo de campaña de Lenín Moreno, como Vinicio Alvarado, básicamente por dos motivos: el dinero viene de los recursos del Estado y el Consejo Nacional Electoral no imputará ese gasto como gasto electoral. Así que los 150 mil dólares que podría costar son irrelevantes. La plata, por último, irá a Vértigo Films, buenos amigos de Vinicio y Fernando Alvarado.

La filmación se hizo entre jueves y viernes. El jueves el equipo estuvo en Sangolquí y el viernes en Guayaquil. Un lustrabotas de Sangolquí se mostró feliz de haber sido tomado en cuenta para participar en el rodaje por el equipo “de la 35”, como dijo a los pelagatos.

Este no fue el único trabajo encargado a Vértigo para esta recta final de la campaña. El jueves también tenían previsto hacer una grabación con el candidato Lenín Moreno que estaba hospedado en el Hotel del Parque y cuyas habitaciones cuestan 350 dólares la noche.

En pocas palabras, el video que aparecerá seguramente a partir de este lunes 20 está diseñado para exacerbar los resentimientos sociales; cosa que el correísmo no ha dejado de hacer durante los últimos 10 años. Curiosa estrategia si se toma en cuenta que viene de Vinicio Alvarado que pertenece a la casta de nuevos ricos que creció durante la #décadaganada y que jamás utilizará para sus hijos las escuelas públicas ni los hospitales públicos y, peor aún, la vivienda gratuita que se pondera en su video.

Es un video hecho por nuevos ricos para hablar mal de los niños ricos.

En la foto se ve a la furgoneta que hará la parodia de ser la de CREO

Correa prefiere anunciarlo él: la lista Odebrecht sale la próxima semana

en La Info por

Los filáticos del fútbol dicen que un buen defensa es quien sabe adelantarse a la jugada. La idea es que el jugador llega a la pelota antes que el delantero y así evita que le emboquen un gol a su equipo.

Pues adelantarse a la jugada es lo que Rafael Correa intentó hacer en su enlace número 516 realizado en Salitre, provincia del Guayas. Lo hizo en dos temas que, se vio, lo tienen aterrado: la lista de Odebrecht y las elecciones del 2 de abril.

Sobre Odebrecht dijo que la semana que arranca este lunes 20 de marzo habrá una filtración de información sobre la lista de los funcionarios ecuatorianos que están involucrados en el escándalo de coimas de esa constructora brasileña. “La próxima semana preparan filtrar la lista Odebrecht”, dijo Correa quien, al parecer, está tratando de esbozar un plan para neutralizar el efecto de la noticia. Ese plan consiste en, primero, echarle la culpa del embrollo a otros. En este caso, según Correa existe un complot entre la agencia de inteligencia de los EE.UU., CIA, la familia Isaías que está radicada en La Florida, la derecha y los prófugos Carlos Pareja y Pedro Delgado. Ellos están atrás de esta filtración, dijo y agrego que Karen Holligan, una ecuatoriana activista política que vive en Miami, es “la nueva directora” de ese organismo y quien coordina la filtración.

La otra pata del plan de defensa que aparentemente prepara el Gobierno consiste en decir, como en efecto lo hizo Correa, que la información no es confiable porque se trata de una filtración hecha antes de que los organismos competentes de Brasil o los EEUU hayan hecho las investigaciones del caso. Para afirmar esto echó mano de unas declaraciones recientes de la congresista de los EEUU, Ileana Ros-Lehtinen quien pidió la información a los EEUU pero que dijo que le habían negado el pedido pues las investigaciones aún están en curso. Pero Correa dio otra pista de cómo podría ser su defensa en el caso de que, en efecto, aparezca la lista en los días venideros: decir que el Ecuador pidió a la empresa los nombres pero que ésta condicionó su entrega a factores inaceptables, como el comprometerse a no enjuiciar a funcionarios de la constructora o no embargar sus bienes. Para darle verosimilitud a lo que estaba diciendo puso una diapositiva donde aparecían las supuestas condiciones de Odebrecht. ¿Quien se las dio en caso de ser ciertas? Sería extraño que se las haya dado el fiscal Galo Chiriboga que debería observar cierta independencia en el caso.

Fue tan evidente que el tema de la lista de Odebrecht lo tenía preocupado que al despedirse de la sabatina volvió a hablar del tema. “A estar preparados”, dijo lacónicamente y despidiéndose.

Pero para llegar al tema de Odebrecht, Correa primero preparó el terreno para hacerlo. Y para eso habló del tema electoral porque claro, para él, la filtración de la lista tiene por objetivo perjudicar al binomio gobiernista de Lenin Moreno y Jorge Glas. El Presidente, al hablar de las elecciones, insistió en algo que ya había dicho en una sabatina anterior: que la oposición no va a aceptar las resultados porque pretende hacer fraude. Es decir, Correa quiere adelantarse a la jugada de un posible fraude aunque todo apunta a que éste estaría siendo fraguado por él y los suyos. ¿Si no cómo explicar esta afirmación? Resulta obvio que cada vez que dice que la oposición no va a aceptar los resultados, que según él serán ampliamente favorables para Lenin Moreno, está preparando a la opinión pública frente a una eventual protesta de la oposición ante un fraude.

Correa aseguró que las encuestadoras serias, es decir las afiliadas al Gobierno como Perfiles de Opinión o Santiago Pérez que se equivocaron de crin a cola en la primera vuelta, aseguran que Lenin Moreno y Jorge Glas tienen una amplísima ventaja. De hasta el 16%, dijo. En cambio, a la encuesta de Cedatos, que hace poco dijo que había un empate técnico entre los dos candidatos, la calificó de fraudulenta. “Cuando Cedatos le ponga 50 a Lasso y 49 a nosotros, 50,5 a Lasso, 49,5 a nosotros, réstenle unos 10 puntos a Lasso y auméntennos 10 puntos a nosotros, y esa será la encuesta verdadera, ellos lo saben, porque Polibio Córdova dueño de Cedatos si sabe estadística, lo que pasa es que se vende al mejor postor, al que lo contrate y ellos tienen las verdaderas encuestas que coinciden con las otras encuestas donde nos muestran de 13 a 15 puntos de ventaja, hasta 16 nos da una encuesta sobre votos totales, lo que significa 16, 18 puntos de ventaja sobre votos válidos”, sostuvo.

Correa dijo esto sobre las elecciones del 2 de abril en medio de una persistente quejadera sobre una campaña sucia que, dijo, lleva adelante la candidatura de Guillermo Lasso. “Ya nos trajeron esta semana a la señora, ¿cómo se llama la señora? ¿La coloradita venezolana?, Lilian Tintori, insultando al país, descaradamente diciendo que viene por el cambio, a hacer proselitismo con Guillermo Lasso, tenían planificado dos días de campaña, eso es recontra ilegal, pero además un insulto a la soberanía de un país”, aseguró el Presidente quien además del racista y misógino comentario sobre Tintori hizo una hipócrita defensa de la decisión del gobierno de inadmitirla en territorio ecuatoriano. Correa, cuyo gobierno ha traído a decenas de extranjeros para que opinen de política interna alabándolo,  dijo que una venezolana no puede intervenir en política ecuatoriana.

En sus ataques a Tintori, Correa dijo que pretendía ser una “princesa” que pretende mandar como en su “hacienda bananera”. Sin embargo, no dijo nada sobre los otros extranjeros que han venido estos días al Ecuador para hacer campaña por Lenin Moreno y a quienes no se les impide permanecer en el Ecuador, como fue el caso de ex candidato presidencial chileno Franco Parisi. “Si viene a meterse en política en el mismo avión la regresamos, vamos a ser más eficientes, nos demoramos ahora unas horas, la próxima vez le ofrecemos más eficiencia y en el mismo avión la regresamos, aquí se respeta la ley y la soberanía del país”, lanzó en tono envalentonado.

Correa, en todo caso, no conoce decencia ni coherencia. Así como habló pestes de Tintori que vino a hacer lo mismo que han hecho sus invitados extranjeros, Correa invirtió una buena porción del enlace en denostar a los Tratados de Libre Comercio asegurando que acaban con el agro. Era evidente que estaba haciendo campaña en contra de Lasso, especialmente por estar en Salitre una zona de campesinos pobres que podrían pensar que un Tratado de Libre Comercio los puede afectar. Lo que no mencionó, sin embargo, es que fue él quien más empujó para que se firme el Tratado de Libre Comercio con Europa. ¿Más caretuco que eso?

En general, Correa no estuvo ni tan vehemente ni tan agresivo como suele estar en otras sabatinas. Esta vez no mencionó ni una sola vez a Jorge Glas, aunque entre los asistentes estaba su madre Norma Delgado junto a la de Glas, Norma Espinel.  Era visible que el tema de la lista de Odebrecht lo tenía preocupado. Tanto así que al despedirse no pudo evitar volver a mencionarlo.

Por incendiar Manabí se les puede quemar toda la casa

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Cuando se produjo el terremoto en Manabí, el gobierno pensó que esa era la oportunidad perfecta para aliviar las angustias fiscales del Estado, mediante la aprobación de leyes que recaudarían fondos para la reconstrucción pero que, en realidad, irían a otros menesteres. Y funcionó.

Cerca de un año más tarde, el terremoto nuevamente se cruza por la mente de los estrategas del gobierno, pero para un salvataje distinto. Esta vez para sacar de apuros a la candidatura de Lenín Moreno que jamás se imaginaron tendría que sortear una segunda vuelta. ¿Cómo? Sencillo: explotando el odio y el resentimiento en Manabí y Esmeraldas. La idea surgió de un manojo de mensajes que, tras las elecciones, circularon en redes sociales escritos por personas que se sentían defraudados por los manabitas, en cuya provincia Lenín Moreno ganó con cierta holgura.

Si el Ecuador entero entregó tanto de sí a Manabí, era inconcebible que esa provincia devolviera el favor votando por el Gobierno: esa fue la lectura infantil y simplista de ese grupo de personas. ¡Bingo! Los estrategas del correísmo pensaron entonces que, a partir de esos mensajes, lo perfecto sería fabricar un escenario en el que esas personas actuaban a nombre de la candidatura de Lasso y de los sectores que lo apoyan. Así que se pusieron mano a la obra.

Para construir la ilusión de que la gente que apoya a Lasso piensa que hay que retirar las donaciones hechas durante el terremoto, se hacía necesario montar un operativo. En él se incluyeron redes sociales y medios gobiernistas para publicar falsos mensajes. La misión: resentir a los manabitas.

Ahí estuvo la asambleísta María Augusta Calle quien desde su cuenta de Twitter convocó a acto en el patio de la Flacso en el que se devolverían las latas de atún a Lasso. Estuvo Roberto Wolgemuth, operador de odio digital del Gobierno, quien también posteó mensajes dirigidos a exacerbar el resentimiento de los manabitas y una inmensa cantidad de cuentas de correístas se dedicaron a la tarea. En redes circuló mucha información falsa que evidentemente trataba de caldear los ánimos. Por ejemplo un audio con la supuesta voz de César Monge, de Creo, en el que se escuchaba maldecir a Manabí por la forma en que había votado. Hubo también un supuesto texto atribuido a Andrés Páez en el que se leía cosas similares.

Por otro lado, los operadores políticos del correísmo organizaron marchas en las que supuestos manabitas llegaban hasta la sede de CREO, el movimiento de Lasso, para lanzar las latas de atún y hasta colchones en gesto de devolver la ayuda recibida en el sismo. Los medios controlados por el correísmo también estuvieron a las órdenes del operativo. El Telégrafo reseñó generosamente los hechos. “Habitantes de Manabí y Esmeraldas devuelven donaciones en la sede de Creo en Quito”, tituló en su versión digital mientras que la agencia Andes hacía lo propio con la nota  “Jóvenes indignados devolverán los atunes donados a Manabí para liberarla de chantajes electorales”. Los canales incautados hicieron lo mismo. Claro, ninguno se dio el trabajo de verificar si las personas que estaban ahí en efecto habían salido de Manabí y Esmeraldas con los atunes y nos colchones que habían recibido hace un año.

En Manabí la estrategia, al menos hasta hoy viernes 24, parecía haber funcionado a la perfección. La exacerbación del odio estaba operando. Leonardo Viteri, político de Bahía de Caráquez, dijo a 4Pelagatos que la campaña estaba “calando” y que él había visto cómo amigos suyos, personas bien educadas y no correístas, se hallaban indignadas con los perversos opositores que estaban ofendiendo a los manabitas. Otras fuentes consultadas coinciden: “la cosa está heavy”, ponía en su muro de Facebook un quiteño que se hallaba en Manta y que estaba impresionado por todo lo que había escuchado y sentido en esa ciudad.

Pero la pregunta es si la estrategia de encender el resentimiento y el odio entre los manabitas pueda tener éxito perjudicando a la candidatura de Lasso hasta el 2 de abril en que se realiza la segunda vuelta. Lo que se vio ayer en Quito , al menos, despertó inmensas antipatías. El recurso de los piquetes de personas acercándose a la sede de Creo para lanzar latas de atún no parece haber convencido mucho. Lo mismo ocurrió durante la marcha del jueves 23 de la llamada Red de Maestros al servicio del gobierno de Correa. Cuando la marcha pasó frente al Banco de Guayaquil, de propiedad de la familia de Guillermo Lasso, algunos maestros se detuvieron a lanzar improperios y objetos al edificio. Roberto Wolgemuth puso en sus redes que eran manabitas que habían ido con la intención de cerrar sus cuentas en el Banco de Guayaquil. “El banquero no les abre las puertas”, dijo. La reacción en redes, al menos entre usuarios quiteños y guayaquileños, no fue muy buena. Al fin de cuentas se estaba exacerbando incluso un sentimiento que podía terminar en pánico financiero. La estrategia del correísmo burdo y rudimentario ha logrado inflamar la indignación en Manabí pero tiene, al mismo tiempo, una debilidad: exacerba a la vez el rechazo de las poblaciones que no son Manabí ni Esmeraldas que ven que la estrategia fue burdamente armada y que, además, deja al desnudo una realidad que difícilmente será aceptada: el dinero que se destinó y se usó en la reconstrucción, que pertenece a todos los ecuatorianos, está siendo utilizado finalmente para la campaña electoral de Lenín Moreno.

Esta percepción de lo que ocurría con Manabí también lo tuvo el buró de campaña de Guillermo Lasso. Un asesor dijo a 4Pelagatos que lo que estaban haciendo era “tan torpe” que lo único que estaba produciendo es más simpatizantes en otros lugares. Lo único que va a quedar de esto, sostiene el asesor, es la sensación de que se divide violenta y grotescamente a los ecuatorianos basándose en  una manipulación de los hechos.

Manabí es, gracias al dinero que todos los ecuatorianos pusieron para su reconstrucción, un bastión del correísmo. Con esta burda y peligrosa maniobra, Moreno, que se trepó en ella, seguramente obtendrá unos votos más. Pero puede haber un efecto bumerán en otros lugares donde los electores juzguen duramente al gobierno por jugar con la violencia y la unidad del país.

Los videos sobre Páez: no al Gran Hermano

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Este fin de semana se publicaron en las redes tres videos sobre el candidato a la vicepresidencia Andrés Páez y una colección de correos electrónicos y conversaciones en WhatsApp supuestamente tomados de su computador y su teléfono. Reales o no, lo cierto es que Andrés Páez ha sido víctima de un hackeo, que es un delito y atenta contra su privacidad. Quien lo haya hecho se escuda tras el prestigio del grupo internacional Anonymous, cuyos formatos y estilo reproduce. El montaje busca descalificar a Páez como candidato exponiendo su vida privada. ¿Alguna de las revelaciones de los videos tiene interés público? En lo esencial, ninguna. La página Andrés Páez sin censura, que recoge todos estos contenidos, aplica un esquema fascista que trata de imponer conductas, normas de vida, actitudes éticas según las cuales juzga y descalifica a las personas en función de criterios moralistas. El Ecuador ya se instaló en la dinámica del Gran Hermano. Ya es suficientemente grave que se esté usando la vida privada de una persona para tratar de destruirla pública y políticamente. Y es aún peor que, en este intento, se lleven por delante el honor y la vida de terceras personas: cuatro mujeres a quienes estos terroristas digitales violentan en su vida familiar, profesional y personal. Es el punto más bajo y ruin al que ha llegado la campaña electoral. Y es la primera vez que algo así ocurre en el Ecuador a esta escala.

Es evidente que Anonymous nada tiene que ver con esto y que alguien está usando fraudulentamente su nombre. La filosofía de esa organización es contraria a lo que aquí se muestra. Anonymous combate los abusos y desafueros de los gobiernos, no persigue ciudadanos. Su propio nombre habla del respeto que conceden al derecho a la privacidad; nunca la violarían de esta forma. En uno de los videos, el personaje que habla, con la clásica máscara que se identifica con la organización, dice actuar en represalia porque Páez no canceló una deuda de 5 mil dólares con ellos. Esta es otra contradicción pues Anonymous no tiene fines de lucro, no cobra por sus campañas y no actúa como una mafia, como la quieren mostrar aquí. Finalmente, Anonymous tampoco asumiría la tarea de impartirnos educación moral y religiosa como hacen estos videos: se escandalizan de la supuestamente pecaminosa vida de Andrés Páez, de su conducta sexual y afectiva, que califican de depravada; y llaman a María de Lourdes Alcívar, mujer de Guillermo Lasso, para que califique esas conductas de acuerdo a los parámetros fascistas impartidos en el video. Nada más lejano al verdadero Anonymous, constituido para fiscalizar a los gobiernos, no para erigirse como guías de la moral ciudadana.

No, Anonymus no lo hizo. ¿Quién entonces? ¿Quién tiene la capacidad tecnológica de intervenir y bajar el contenido de las comunicaciones electrónicas de una persona? ¿Quién puede hackear las cuentas de redes sociales, los correos electrónicos, las conversaciones de WhatsApp? ¿Quién, con todo eso, es capaz de hacer este tipo de producciones tan bien montadas? ¿Quién ha demostrado en este país tener el cinismo suficiente como para cambiar biografías y destruir las vidas de personas inocentes como las cuatro señoras aludidas en este video, de quienes no sólo se expuso sus identidades y fotografías sino sus direcciones de correo electrónico? ¿Quién se atreve a cometer todos estos delitos juntos sin creer que tiene garantizada la impunidad? El gobierno, que constitucionalmente tiene el deber de garantizar los derechos de los ciudadanos, está en la obligación de aclarar este caso. De lo que se sabe, organismos como la Senain tienen la capacidad tecnológica y logística para espiar a los ciudadanos y están bajo sospecha. ¿Quién se robó los correos personales de Martha Roldós para publicarlos en El Telégrafo, ese periódico del gobierno? ¿Quién divulgó las supuestas fotos sexuales de Mary Zamora con el fin de desprestigiarla políticamente?

El gobierno tiene la obligación de esclarecer esta canallada. Es urgente que lo haga porque, de lo contrario, tomará cuerpo la sospecha de que es de su autoría. Y que está dando paso a la peor campaña sucia de la que se tenga memoria en la historia electoral del país. Andrés Páez, como cualquier otro político que aspira a un cargo de elección popular, debe responder por todos los actos, acciones, omisiones o decisiones que tengan que ver con lo público. No por su vida íntima, afectiva o sexual. Esos son asuntos estrictamente privados y así deben permanecer. La campaña sucia que están dirigiendo en su contra es un hecho gravísimo que concierne a todos los ecuatorianos. Ningún aparato de espionaje puede, como el Gran Hermano, meterse en las casas, las cuentas y las sábanas de ningún ciudadano libre. La canallada que afectó la vida y honra de un grupo de ciudadanos este fin de semana es una evidencia de que en el país existe y trabaja un aparato decidido a hurgar en los pliegues más recónditos de la vida privada de los ecuatorianos con los fines más rastreros: desde el chantaje económico hasta la aniquilación simbólica. Ante ese aparato y en ausencia de un sistema de justicia y una Fiscalía que hagan honor a sus obligaciones, los ciudadanos se encuentran en la indefensión absoluta.

4pelagatos condena estas prácticas que el gobierno está permitiendo prosperar. Y el nivel indigno al que algunos tratan de llevar la campaña electoral. 4pelagatos cree que la existencia de un Gran Hermano como el que el país está viendo actuar, es completamente incompatible con la vida en democracia, la subsistencia de las instituciones, la libertad de los ciudadanos y su derecho a la privacidad.

#LaCiaEnEcuador: los mejores memes

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En la delirante trama de espionaje sobre la CIA en el Ecuador que falsificaron la Senain, la Secom y los medios mercenarios Telesur y El Telégrafo, las redes sociales tenían asignado un papel muy importante. Tan pronto como el canal chavista emitió su supuesta investigación, la etiqueta #LaCiaEnEcuador apareció en el Twitter con el objetivo de difundirla y ejecutar el consabido cargamontón contra las víctimas. Los trolls del correísmo pusieron manos a la obra. Pero les fue mal. La campaña resultó tan burda que, a los pocos minutos, los usuarios de Internet ya le habían dado la vuelta. #LaCiaEnEcuador se convirtió en una etiqueta humorística donde el gobierno salió muy mal parado. Decenas de chistes, memes y gifs dirigidos contra los calumniadores hicieron de la etiqueta una tendencia nacional. Es muy revelador el hecho de que ningún asambleísta, ministro o funcionario correísta de mediana importancia para arriba se haya sumado con sus tuits a la tendencia, como si su evidente ridiculez los avergonzara.

4pelagatos celebra la perspicacia y el sentido del humor de los tuiteros ecuatorianos que supieron reaccionar a la calumnia de la mejor manera posible: riéndose de ella. En su homenaje reproducimos aquí las más finas perlas de la tendencia #LaCiaEnEcuador.

CIA 1, carnet

CIA 2, buses

CIA 5, refinería

CIA 6, Correa y Cía

CIA 7, borrego

CIA 8, burbuja

CIA 9, bicicleta

CIA 12, pérez-guzmán

CIA 10, cuéntame másCIA 11, obama ríe

https://twitter.com/AdrianArtois/status/740354014303428608

 

Telesur, la CIA y la desilusión pelagata

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La alegría del pobre dura poco. La noche del lunes, estos pelagatos fuimos muy felices por minutos. Nos enteramos de que hemos sido agentes de la CIA, actividad que se supone bien remunerada y garantiza al menos un nivel de estabilidad laboral que no hemos tenido en mucho tiempo. Y menos ahora que el empleo se ha desplomado aparatosamente a niveles peores que los de la larga noche neoliberal. Entusiasmados, telefoneamos a Washington para averiguar los pormenores de nuestro nuevo empleo: ¿cómo así nos reclutaron sin siquiera preguntarnos? ¿Cuándo y cómo llegarán las primeras instrucciones? ¿Se autodestruirán en cinco segundos? ¿El nombramiento incluye licencia para matar? ¿En serio nos toca trabajar con Ricaurte y Villavicencio? Y lo más importante: ¿cuánto hay?

De pronto descubrimos la cruda realidad: la información provenía de un cortometraje de ficción de pésima calidad producido por el canal chavista Telesur y ratificado por la asambleísta María Augusta Calle, reina de la mitomanía criolla. Con semejantes fuentes, daba igual que nos lo hubiera contado un pajarito.

Nuestras sospechas de que todo era ficción terminaron por confirmarse en la mañana del martes: la noticia de nuestra pertenencia a la CIA se había publicado en la primera página de diario El Telégrafo. Tenía que ser mentira. No se conoce de ningún caso en que una noticia de apertura del periódico correísta resultara ni medianamente próxima a la realidad. Adiós salario del imperio. Adiós estabilidad laboral. Adiós Ricaurte, adiós Villavicencio, adiós.

Sin embargo nos queda un gran consuelo. No tenemos trabajo bien remunerado, es cierto, pero ahora sabemos que hay un ángel de la guarda que nos cuida y vela por nosotros. Nos sigue a todos lados. Nos filma para dejar constancia de que nada malo nos ocurre. Nos alerta sobre malas compañías. Nos protege hasta en nuestros viajes. En su excesivo celo por cuidarnos, es capaz hasta de violar las leyes federales de Estados Unidos, donde su dedicación podría pasar por espionaje. Más aún: en su infinita consagración hacia nosotros, viola todo lo que tenga que violar, especialmente aquellos principios burgueses y capitalistas como el derecho a la intimidad, a la honra, a la libre asociación… Qué asco. Somos tan afortunados que estos ángeles guardianes disponen de medios de comunicación financiados por los contribuyentes donde publican las fotos y películas que resultan de su vocación protectora. Así podemos estar seguros de que todo el mundo sabrá que estamos bien. Tan buenos son que, seguramente, tendrán todo arreglado para negarnos el derecho a la réplica que nos haría quedar pésimo.

Es un alivio. No tenemos trabajo, no tenemos derechos pero estamos en buenas manos. Y celebramos que todos nuestros amigos periodistas y desconocidos que aparecen en ese cuadro, estén también protegidos.

Foto: captura de pantalla de Telesur

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