Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Tag archive

campaña

Vuvuzelas y violencia: aviso siniestro para el domingo

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-28 a las 11.39.55 p.m.

Si para el partido entre Ecuador y Colombia el correísmo organizó un inmenso operativo de disuasión y amedrentamiento que terminó en hechos violentos, lo más posible es que para el domingo 2 de abril, día de las elecciones, tenga listo otro.

Lo que ocurrió en el Olímpico Atahualpa fue como para que no quede duda de que para el Gobierno lo que está en juego en las elecciones del domingo justifica incluso la organización de una ola de violencia.   

Los hechos fueron bastante claros y demostraron que lo que ocurrió en el Atahualpa fue un operativo perfecta y siniestramente organizado. Jamás en la historia de ese estadio ni del fútbol ecuatoriano se había visto una cantidad similar de vuvuzelas, una suerte de cornetas capaces de hacer un enorme ruido y que se popularizaron en el mundial de Sudáfrica. No estuvieron, estas vuvuzelas, para animar a los equipos que jugaban en la cancha, sino evidentemente para crear una ensordecedora cortina de ruido cuyo clarísimo fin era neutralizar cualquier manifestación política contraria a Rafael Correa y favorable al candidato opositor Guillermo Lasso.

Era obvio que en este partido en los graderíos iba a haber gritos y consignas anti correístas, dada la cercanía de las elecciones y el nivel de enervamiento social que existe.  Ya en los partidos anteriores de la selección los asistentes habían coreado el  !Fuera Correa fuera¡, y era lógico pensar que eso se iba a repetir con mayor fuerza con ocasión del partido con Colombia. Por eso, resultó evidente que la gran cantidad de personas que estaban en los graderíos con la consigna de hacer sonar las vuvuzelas cada vez que alguien gritaba !Fuera Correa fuera!, eran parte de un operativo perfectamente planificado. 

Periodistas deportivos que cubren regularmente estos partidos en Quito le dijeron a 4Pelagatos que jamás habían visto algo similar a lo que ocurrió en el partido Ecuador-Colombia. “El ruido era insoportable. Al principio pensé que las vuvuzelas habían sido traídas por los hinchas colombianos pero al poco tiempo me di cuenta de que sonaban en momentos que no tenían ninguna relación con el juego”, dijo un periodista de una emisora quiteña.  En las redes sociales los testimonios apuntaban a lo mismo.  Para muchos resultó claro que había miles de personas que habían llegado al Estado con entradas y vuvuzelas regaladas por el Gobierno.

Hubo personas que calcularon hasta en en 6 mil el número de personas que se hallaban en esa condición; es decir asistiendo con entradas y vuvuzelas regaladas por el Gobierno. Juan Andrés Mantilla, usuario de Facebook, por ejemplo puso en su muro que fue evidente que el Gobierno “compró entradas al partido de la Selección, para todas las localidades, y las distribuyó de manera gratuita con la única consigna (de) que cuando se escucharan los gritos de ¡Fuera Correa, Fuera o Lasso Presidente, ellos hicieran sonar con todas sus fuerzas las vuvuzelas o cornetas que, lógicamente, también les fueron entregadas de manera gratuita”. Juan Cristóbal Lira, por su lado, puso en Twitter mensajes sobre el tema pero uno de ellos era contundente.  “Al principio pensé que las cornetas eran de colombianos, que habían traido, luego hacia el final se hizo evidente: estrategia AP”.  Para el periodista deportivo Andrés Gushmer el tema también fue claro. “Muy hábil el que haya decidido comprar las 6.000 y entregarles además vuvuzelas para sonarlas en los momentos adecuados del partido”, dijo. “Lo de afuera del estadio no es habilidad. Es delincuencia organizada”, le respondió otra usuaria de Twitter a Gushmer.

Si el Gobierno logró organizar un operativo tan sofisticado, costoso y eficiente, es perfectamente posible que si el domingo 2 de abril se produce un resultado apretado en las elecciones y hay movilizaciones de la oposición, se generen hechos violentos como los registrados en el estadio. O peores. No cabe duda de que los colectivos que actuaron durante y luego del partido estaban perfectamente adoctrinados y listos para emprender actos violentos y dejar en claro que lo mismo podrían hacer el domingo. En redes se publicaron varias versiones de personas que decían haber sido amenazadas por personas cada vez gritaban en contra de Correa.

Nada de esto, en realidad, debería sorprender. La imperiosa necesidad del correísmo de aferrarse al poder se ha evidenciado de forma aguda durante estos últimos tramos de la campaña electoral. El uso abusivo e ilegal de los medios de comunicación públicos e incautados sin ninguna consideración a la normativa electoral vigente hace pensar que para el correísmo no existe límite a la hora de hacer proselitismo. Lo que está en juego el domingo nos obliga a hacer actos extremos: ese parece ser el mensaje. Suscitar miedo en la oposición para que el domingo no salga a las calles es, sin duda, el otro mensaje de todo esto. 

Lo ocurrido en el Atahualpa demuestra que existen en el país grupos sociales preparados para actuar violentamente y que es el Gobierno el que los dirige. El candidato opositor, Guillermo Lasso, a duras penas pudo salir indemne del estadio de las agresiones que él y su familia sufrieron por parte de gavillas organizadas. Un periodista deportivo dijo incluso a 4Pelagatos que resultó extraño que la Policía no haya dispersado a esos grupos que se habían concentrado a la altura de la llamada “bola”, a la entrada del estadio, pues normalmente lo hacen para evitar enfrentamientos de hinchadas violentas. ¿Por qué no lo hicieron esta vez? se preguntaba.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol tiene la obligación de responder las dudas que se han desatada alrededor del tema de la venta de los boletos. ¿Hubo alguien o algún organismo que compró entradas en un número que sale de lo normal? Luego de los incidentes, el candidato Lasso acusó a Carlos Vllacís, presidente de la Federación Ecuatoriana, de ser cómplice “del vandalismo de las turbas de Alianza País contra mi esposa, mis hijos y contra mi”. Además, la dirigencia deportiva deberá explicar las razones por las que no se permitió la asistencia y el trabajo de la Unidad de Riesgos del Municipio de Quito que normalmente trabaja en este tipo de espectáculos.  No estaría por demás que la FIFA también haga las indagaciones del caso.

Los actos de violencia fueron, además, acompañados a la perfección en las redes sociales por el troll center gobiernista que creó una etiqueta en la que se decía que Lasso había traído mala suerte a la selección ecuatoriana. Además, el llamado troll center se encargó de divulgar en redes sociales la versión de que el candidato opositor había sido repudiado por los asistentes. “Solo con su presencia la selección es derrotada, imagina lo que pasaría al Ecuador si llega a la presidencia”, decía Amauri Chamorro, el dueño de las empresas contratadas por el gobierno para que cientos de trolls llenen las redes con mensajes a su favor.

Lo ocurrido en el estadio desatará irremediablemente un proceso de tensión social con consecuencias impredecibles. Existe información que habla de que el domingo el gobierno traerá gente desde varios sitios del país para tomarse los sitios donde se espera que la oposición se concentre ese día. La presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, no hace mucho hizo un llamado público en Santo Domingo para que ese día las fuerzas gobiernistas se tomen las calles aledañas al Consejo Nacional Electoral.

Lo que pasó en el Estadio hace pensar que todo esto es parte de un operativo en marcha de amedrentamiento y disuasión social.  La experiencia venezolana es una triste advertencia de que la creación de milicias urbanas puede ser un excelente mecanismo para amedrentar a la población y garantizar la permanencia  en el poder de las fuerzas gobiernistas.

Aparentemente, lo que está en juego en las elecciones hace que para el correísmo abandonar el poder sea algo imposible y que ganar sea un imperativo que hay que alcanzar por las buenas o por las malas. En el Estadio fue por las malas.

Tres videos que están despertando indignación

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-23 a las 6.01.49 p.m.

Esta campaña electoral no es una campaña normal. Si fuera normal habría dos sectores compitiendo para acceder el poder y el Estado regularía y pondría límites para que nadie viole leyes y reglamentos electorales.

Pero en esta campaña electoral es el Estado el que participa en la carrera. Medios de comunicación manejados por el Gobierno, empleados públicos que tienen que hacer campaña (muchas veces obligados), carros de ministerios o subsecretarias que van y vienen haciendo proselitismo, call centers de organismos estatales que hacen llamadas para ofrecer créditos, servicios de salud que sirven de escaparate proselitista… Es, en definitiva, todo el Estado puesto al servicio de la candidatura de Lenín Moreno. Se trata de una campaña electoral completamente desnaturalizada porque una de las candidaturas, en este caso la del Gobierno, utiliza fondos que pertenecen a todos los ciudadanos.

Esta campaña es, además, una campaña anormal por un hecho muy sencillo: no hay organismo de control que impida al Estado hacer proselitismo. Esto ocurre por algo muy simple: el organismo de control, en este caso el Consejo Nacional Electoral, es manejado por el mismo Gobierno; es decir por administradores del Estado. En pocas palabras: no solo que el Estado interviene en la campaña sino que no hay nadie que impida que lo haga.

Pero cuando no hay control institucional, no todo está perdido. Queda, al menos, el control de la opinión pública y para eso, en las actuales circunstancias, no hay nada que actúe con mayor eficiencia y velocidad que las redes sociales. Es, precisamente, en las redes sociales donde las personas están compartiendo videos y fotografías en las que se denuncian los abusos del Estado. Estos días, en que se ha hablado del efecto que está produciendo en las preferencias electorales el apoyo de las instituciones públicas y la falta de control al proselitismo engañoso, ha sido la gente, en las redes sociales, la que ha exhibido esos abusos. Los mensajes que circulan, en especial ciertos videos y fotografías, se han convertido en una de las pocas herramientas que la sociedad tiene para resistirse a la normalización de lo anormal: en este caso una campaña donde el Estado es una de las partes haciendo campaña.

En estos últimos días de campaña al menos tres videos se han convertido en aútenticos éxitos porque provocan sorpresa e indignación. Si no hay institucionalidad que reaccione, al menos hay capacidad de sorpresa e indignación de la gente. Uno de esos videos fue hecho por el equipo de periodistas de Ecotel, un canal de televisión de Loja que fue clausurado por el gobierno y que ahora funciona en internet. En él se ve cómo el Estado, a través del manejo de la educación pública, logró en Loja que estudiantes de colegio asistan sesiones donde se proyectan películas que tienen que ver con el feriado bancario: es una clara alusión al candidato de oposición Guillermo Lasso.

Hay otro video en el que se evidencia cómo los activistas que hacen campaña por Moreno dicen claramente que lo único que se pide a cambio para para acceder a a los programas sociales que ofrece el candidato es el voto. Es decir, si quieres casa tienes que votar por Moreno porque esos programas no son para todos.

En el tercer video se observa a una activista de la campaña de Lenín Moreno recoger inscripciones para programas de viviendas populares, mujeres embarazadas, jóvenes emprendedores y personas mayores bajo la condición de que el aspirante vote por Moreno. “Si gana Lenín usted va con este certificado”, dice y por eso exigen una inscripción con número de cédula y número de teléfono. Tres muestras, de muchas que circulan, de manipulación y engaño que justifican por qué la gente que comparte estas imágenes está indignada.

La Mofle gritó ¡Fraude! y la censuraron en Gama TV

en La Info por
La Mofle

Los medios de comunicación administrados por el Gobierno, ya sean los llamados públicos o los incautados, se han convertido en una inmensa maquinaria electoral al servicio incondicional de la candidatura de Lenín Moreno y Jorge Glas. Basta ver el material que publica diario El Telégrafo o el canal incautado TC Televisión para comprender que son herramientas de proselitismo a favor de los candidatos del Gobierno, pagadas con dineros públicos.

En ese contexto se produce la reciente censura que sufrió la comediante Flor María Palomeque, cuya participación en un programa de humor político en Gama TV no salió al aire porque el humor de ella no hizo reír a los administradores del canal. Solo los hace reír lo que descuartiza a Guillermo Lasso.

Palomeque que hace el personaje de La Mofle, uno de los personajes más populares en redes sociales, fue invitada a participar en el programa Los Amigazos de los actores Francisco Pinoargotti y David Reinoso. Sin embargo, el domingo 19 de marzo cuando debía  salir el programa al aire, éste no salió. ¿El motivo? Una orden superior.

Según la versión que Palomeque dio a los 4Pelagatos, durante el programa, al que fue invitada, había un juego en el que había que inflar unos globos y ella, cuando vio que uno de los anfitriones le hacía trampa, exclamó ¡fraude! ¡fraude! e hizo alguna alusión a la necesidad de ir hacia un cambio. Es la única explicación que ella encuentra para que no se haya emitido el programa. Hasta media hora antes todo estaba listo y no había inconvenientes. “Esto ya es demasiado”, dice ella. Su intervención en Los Amigazos se limitaba a un juego con alusiones al tema de las elecciones en un programa que dizque tiene un claro contenido de humor político.

Lo ocurrido es revelador porque muestra que quienes prohibieron que el programa salga al aire, asumen que la alusión al fraude perjudica los intereses del Gobierno. Es tal la susceptibilidad frente a la palabra “fraude” que, al oírla en un canal gobiernista, se veta un programa.

Lo que ha ocurrido a Palomeque con los Amigazos es un episodio más de los atropellos que la actriz ha sufrido durante los últimos años debido a su actitud independiente y muchas veces crítica frente al gobierno. Durante los últimos tres años, ella, conocida por su programa “La pareja feliz” o “Vivos”, no ha podido trabajar en televisión. Los canales incautados no la han querido contratar y, además, aquellos que no están controlados directamente por el Gobierno, como Teleamazonas, han preferido prescindir de sus servicios porque les acarrea problemas con la Supercom. De hecho, ese tribunal inquisitorial multó con 115 mil dólares a Teleamazonas porque consideró que “La pareja feliz” había violado el artículo 62 de la Ley de Comunicación que prohibe la difusión de contenidos discriminatorios, en este caso de la mujer. Luego de esa y otra multa, La Mofle ya no apareció más en ese canal.

Palomeque, a diferencia de la gran mayoría de artistas de televisión, guardó siempre distancias con el poder y eso le llevó luego a un enfrentamiento personal con Rafael Correa. Ocurrió en diciembre del 2016 cuando su personaje, La Mofle, puso en redes un video en que criticaba de forma humorística la Ley de Plusvalía: se convirtió en todo un suceso en redes. Correa la refutó, en su cuenta de Twitter, diciendo que su visión no se ajustaba a la verdad y el diario de gobierno El Telégrafo le dedicó una nota para afirmar que ese personaje de sátira política estaba equivocado. “#Fail: ‘La Mofle’ ‘explica’ la Ley de Plusvalía con un pésimo ejemplo”, tituló el diario.

El programa de La Mofle, que ahora está limitado a las redes sociales y se emite a través de su canal en Youtube, tiene una importante audiencia y se ha convertido en un dolor de cabeza para los trolls del gobierno que siempre la atacan en Twitter. Esa  cuenta y el muro de Facebook de La Mofle son auténticos campos de batalla donde el personaje se bate con trolls y simpatizantes del Gobierno.

El problema con Flor María Palomeque es que es una artista que hace humor político. Y una humorista que hace sátira política es, en cualquier lugar del mundo, un crítica del poder.  “Llevo 19 años haciendo sátira política y le doy al que sea”, dice ella que, luego de su frustrada intervención en Amigazos, recibió una amenaza de secuestro a sus hijos a través de redes sociales, como se ve en su post colocado en Facebook.  Imaginar a un humorista político que no se burle e incomode a quienes están en el poder parece ser lo único que cabe en la mente de Correa y de sus los organismos inquisitoriales.

Gama TV, con su decisión, reafirma un hecho evidente: aquellos que administran los medios en manos del poder no tienen el más mínimo pudor para ponerlos al servicio de la candidatura del binomio Moreno-Glas y lo hacen con dineros públicos. En otras palabras es peculado. Un delito que no prescribe.

Los nuevos ricos hacen un video sucio contra Lasso

en La Info por
Sangolqui foto van

¿Si vieron cómo llaman desde el call center del IESS para hacer campaña a favor de Lenín Moreno? Si les llamaron para decirles que el Biess les aprobó un crédito, o si vieron cómo se inventaron una frase del Papa para simular que El Vaticano apoya la candidatura de Moreno, en realidad no han visto nada. No hasta que hayan visto el videoclip que el equipo de campaña de Lenín Moreno está preparando para sacar en los próximos días en redes y seguramente en algún canal incautado. Ese día lo habrán visto todo. O al menos casi todo de esta campaña sucia.

Se trata de una producción concebida por Vinicio Alvarado, director creativo de la campaña del Gobierno, quien ha contratado a Vértigo Films, una productora de cine donde trabajó, por muchos años, su hija Marcia. Vértigo Films, durante esta #décadaganada, ha sido una de las criaturas más mimadas por el gobierno. No en vano ahí están contratos como el de 700 mil dólares que le dieron por hacer la mini serie, que casi nadie vio, Ciudad Quinde, en la cual se ponderar el trabajo de la Superintendencia de Control y Mercado.

Aquí puede ver la nota de 4Pelagatos sobre Ciudad Quinde

Este video programado, titulado “Ecuatorianos por el cambio vamos” es un nuevo recurso al que recurre el gobierno y la campaña de Lenín Moreno para caricaturizar la candidatura de Lasso como híper privatizadora y de extrema derecha. Se trata de algo parecido a La Feriatta, ese videoclip hecho durante la anterior campaña presidencial en que caricaturizaban a Guillermo Lasso como un banquero que cantaba durante una supuesta celebración del feriado bancario. La idea es, básicamente, fijar un patrón de opinión para que los electores identifiquen a Lasso y a sus partidarios como unos explotadores que no respetan nada ni a nadie; únicamente movidos por el interés por hacer dinero. Es un nuevo intento, de los miles que ha habido durante los últimos diez años, por ahondar los resentimientos sociales con fines electorales.

En el video de marras aparecerá un grupo de jóvenes pelucones que recorre el país en una furgoneta con un logo que dice RECO, casi idéntico al del movimiento CREO de Guillermo Lasso. Estos jóvenes visten ropa fina en colores pasteles y en sus camisas tienen impreso al logo de RECO. Llevan smartphones y no se detienen en el semáforo rojo.  No respetan las normas ni las leyes y que desprecian a los pobres. Cuando un policía intenta detener la furgoneta, ellos lo ignoran, se burlan de él, le lanzan dinero y se van. Esa es la calidad de personas que en esta campaña sucia pretenden endosar a los partidarios de Lasso. El video va acompañado de una canción cuya letra se incluye en este recuadro amarillo.

Captura de pantalla 2017-03-18 a las 9.55.44 a.m.

En una escena la furgoneta de RECO se estaciona violentamente y por poco atropella a una pareja de jóvenes que caen al suelo. Los chicos de la furgoneta se bajan frente a una valla de la Senescyt en la que se lee: Las becas educativas son nuestro futuro”. Los insolentes burguesitos de la furgoneta de RECO tapan la parte donde dice “son nuestro futuro y aumentan las palabras “solo con créditos…”. Los dos chicos que quedaron en el suelo humillados por los niños ricos de RECO se levantan, uno de ellos con dolor en las manos.

Luego la pareja de jóvenes que fueron atropellados por la furgoneta de RECO entran a un hospital. En la recepción se lee un rótulo grande que dice “Recuerde la atención es gratuita”. Pero justo antes de que la pareja llegue hasta la valla, los jóvenes pelucones de la furgoneta se abalanzan y tapan la palabra “gratuita” y ponen “pagada”. Además colocan un aviso que dice “Consulta: 25 usd. Medicamentos: consulte lista de precios”.

Pero la intención del video hecho por Vértigo no solo es hacer aparecer a los partidarios de Lasso como enemigos de las becas o de la salud gratuita. También lo son de la educación gratis. En la siguiente escena se ve a la furgoneta pasar por una Escuela del Milenio donde hay un cartel que dice que la matrícula, los uniformes, los libros y los desayunos no tienen costo. Pero como los pelucones de la furgoneta son perversos entonces sustituyen la palabra gratuito por “serán cobrados”. Y, como venden libros en una feria, aparecen saliendo del lugar con los bolsillos llenos de billetes.

Sangolqui foto más mejor
El equipo de Vértigo films mientras comía el almuerzo en Sangolquí

Por último, se ve la furgoneta en una carretera viajando hacia el ocaso. Un letrero vial dice “Hacia el paraíso fiscal”. Un ciudadano que la ve pasar regresa a ver una valla con un rótulo en que dice: “Viviendas gratuita para todos”. Alguien con una camiseta del Partido Social Cristiano lo está cambiando. Tapa la palabra “gratuita para todos” y la reemplaza con “a cuotas de $300 mensuales” y pega el logo del Banco de Guayaquil.

¿Cuánto puede costar un video tan elaborado como este? Ese es un dato que resulta irrelevante para quienes están en el equipo de campaña de Lenín Moreno, como Vinicio Alvarado, básicamente por dos motivos: el dinero viene de los recursos del Estado y el Consejo Nacional Electoral no imputará ese gasto como gasto electoral. Así que los 150 mil dólares que podría costar son irrelevantes. La plata, por último, irá a Vértigo Films, buenos amigos de Vinicio y Fernando Alvarado.

La filmación se hizo entre jueves y viernes. El jueves el equipo estuvo en Sangolquí y el viernes en Guayaquil. Un lustrabotas de Sangolquí se mostró feliz de haber sido tomado en cuenta para participar en el rodaje por el equipo “de la 35”, como dijo a los pelagatos.

Este no fue el único trabajo encargado a Vértigo para esta recta final de la campaña. El jueves también tenían previsto hacer una grabación con el candidato Lenín Moreno que estaba hospedado en el Hotel del Parque y cuyas habitaciones cuestan 350 dólares la noche.

En pocas palabras, el video que aparecerá seguramente a partir de este lunes 20 está diseñado para exacerbar los resentimientos sociales; cosa que el correísmo no ha dejado de hacer durante los últimos 10 años. Curiosa estrategia si se toma en cuenta que viene de Vinicio Alvarado que pertenece a la casta de nuevos ricos que creció durante la #décadaganada y que jamás utilizará para sus hijos las escuelas públicas ni los hospitales públicos y, peor aún, la vivienda gratuita que se pondera en su video.

Es un video hecho por nuevos ricos para hablar mal de los niños ricos.

En la foto se ve a la furgoneta que hará la parodia de ser la de CREO

A Correa le importa un carajo el éxito de las elecciones

en La Info por
Captura de pantalla 2017-03-05 a las 9.16.11 a.m.

Esta vez la idea central no era hacer campaña electoral aunque sí se la hizo y mucho. Esta vez el objetivo de la sabatina fue algo que, a más de ilegal como hacer campaña, resulta perverso e irresponsable: tratar de posicionar, en la opinión pública, la idea de que el 2 abril la oposición no aceptará una derrota electoral y que alegará que el gobierno hizo fraude.

En otras palabras, el presidente Rafael Correa dejó en claro con su enlace 514 desde La Unión en Esmeraldas que su objetivo es convencer a la gente que ya se sabe que Lenín Moreno va a ganar el 2 de abril y que, cualquier denuncia de fraude que se presente en contra, es una estrategia de la oposición para desconocer la derrota. Así, si en efecto la oposición sostiene que hubo fraude, quedaría neutralizada antes de que se produzca. Así de sencillo.

¿Tiene Correa alguna evidencia para afirmar tan paladinamente que la oposición no va a aceptar la derrota y que Lenín Moreno va a ganar? Según Correa, la prueba irrefutable de este siniestro plan es la encuesta de Cedatos que pone a Lasso con cuatro puntos por encima de Moreno. Claro, en la lógica del Presidente, una encuesta que no pone a su candidato como ganador debe ser falsa y es prueba suficiente para sostener que la oposición quiere, desde ahora, convencer a la opinión que Lasso va a ganar. Así la denuncia de fraude tendrá credibilidad. “Hay que estar preparados porque ya están alistando -esto en comunicación se llama el encuadre- para otro fraude porque saben los resultados que van a tener el próximo 2 de abril” dijo Correa. Y agregó: “la encuestadora Cedatos es una de las principales cómplices para el presunto fraude. Cedatos hace dos resultados, el verdadero y el que publica. Sacó que Lasso está ganando con uno o dos puntos, si eso saca tienen que bajarle 10 puntos a Lasso y aumentarnos 10 puntos a nosotros y ahí tendrán el resultado verdadero”.

Según el Presidente, la oposición no va a aceptar el triunfo de Moreno y tiene listo todo un plan para desconocerla. “La oposición está preparando el encuadre para no aceptar los próximos resultados, tal como lo hicieron el pasado 19 de febrero, para amortiguar la derrota se inventaron esto del fraude. La oposición no ha presentado ningún informe oficial ni pruebas de fraude al CNE. No se presentó una sola denuncia de fraude, ya que no tienen ninguna prueba”.

Correa con su afirmación podría provocar una inseguridad colectiva alrededor del proceso electoral y eso, a su vez, podría desencadenar reacciones impredecibles. Incluso circunstancias en las que el proceso se vuelva vulnerable. Como Presidente, Correa está obligado a dar seguridades y a procurar que cualquier duda sea solventada, pero no es de estadista sembrar incertidumbre alrededor de uno de los momentos fundamentales de la vida democrática: las elecciones.

¿Tiene Correa alguna otra prueba para sostener una afirmación tan grave como la que hizo? Al menos dos más: que en la primera vuelta la candidatura de Lasso ya se quejó de fraude y que en la historia ecuatoriana la derecha ya ha hecho lo mismo varias veces. Por ejemplo cuando la derecha intentó convencer a la gente de que el triunfo de Jaime Roldós sobre Sixto Durán-Ballén había sido fraudulento. “Es importante reflexionar sobre la historia del fraude pues preparan otra igual “, soltó Correa quien no tuvo empacho en utilizar la figura de Roldós a quien sacó en un video de inicios de los años 80 del siglo pasado.

Pero el sujeto de marras fue más lejos. Según él, no se trata únicamente de que la oposición va a desconocer el triunfo de Moreno. Sostuvo asimismo que si Moreno no ganó en la primera vuelta, con el porcentaje que ya le hubiera permitido ser presidente electo, es porque la oposición hizo fraude el 19F. Es decir, hay segunda vuelta porque hubo fraude. Para afirmar esto, Correa no tuvo empacho en afirmar que Moreno obtuvo el 46% de los votos y que el resultado oficial de 39.3% es producto de una trampa que se logró gracias a que CREO tiene más recursos que la candidatura de Lenín Moreno. “El binomio AP obtuvo 46%, mientras que el de CREO consiguió 24%. Si hubo fraude fue contra nosotros porque no tuvimos control en todas las mesas. CREO lo tuvo porque tiene cualquier cantidad de billete. Esta gente ya no sabe cómo torturar las cifras. En todo caso en buena hora, para ir a una segunda vuelta y ganarles con mayoría contundente, para que sepan que aquí mandamos la mayoría”, afirmó. Con esta declaración, Correa no solo que sembró dudas sobre lo que podría ocurrir el 2 de abril sino que pretendió quitar legitimidad a lo que pasó el 19F. ¿Puede un mandatario socavar más la confianza de la gente en un proceso electoral? Difícil.

A esas alturas del enlace, el objetivo de Correa era, evidentemente, desatar todas las incertidumbres posibles sobre el proceso. Decir que Moreno tuvo el 46% sin la más mínima prueba o evidencia no hace más que eso. Es más, en su esfuerzo por sembrar dudas alrededor de lo que ocurrirá el 2 de abril no tuvo empacho de contradecirse de una forma alarmante. Luego de haberse quejado de que fue la candidatura de Gobierno la que sufrió un fraude, él mismo dijo que quejarse de fraude es una vergüenza. “El fraude ha sido y siempre será el argumento de los perdedores, que vergüenza”, expresó.

Toda la argumentación sobre la maniobra que, dijo, hará la oposición cuando se sepa que Moreno ganó se sustentó, además, en su inveterado discurso de revancha y odio social. Nuevamente sacó el tema de la Rebelión de los Smartphones que surgió de una fotografía a la que ya lleva refiriéndosse una semana y en la que se va a un grupo de jóvenes manifestándose frente al CNE  con smartphones en la mano. Y otra vez habló de los croissants del chef francés Jérôme. Como si él y los suyos no tuvieran smartphones y como si no se supiera que él y los suyos son asiduos comensales de Chez Jérôme.

“Los pelucones protestando, con su smartphone. Esta imagen debe recorrer el mundo, la prepotencia frente a un humilde trabajador. La rebelión de los smartphones revela lo que está en juego: un país de castas o un país para todos”, dijo y luego agregó: “!qué rebeldes protestando en pleno centro de Quito con un mesero que les sirve pan francés!”.

A Correa le gusta fijar ciertas imágenes en la gente y las repite hasta el cansancio para deslegitimar a las clases medias que no lo quieren. Entonces recurre a ciertos emblemas de consumo de clase media. Alguna vez fue la Nutella, otra los viajes a Miami y ahora los smartphones y el pan francés. ¿No ha visto el video de Crudo Ecuador que lo desnuda en su más profunda ridiculez?

También volvió con su retórica de las latas de atunes que pocos días antes había desarrollado en Chone aunque esta vez hizo una pequeña modificación. Ya no hay que tirarlas de vuelta sino aceptarlas y votar nomás por el gobierno. “Si vienen otra vez con sus latas de atún, recíbanlas nomás y si pueden me guardan una, al igual que las fundas de arroz o las camisetas, reciban nomás, pero saben por quién votar en las urnas”.

El enlace, en definitiva, fue un llamado desesperado a no confiar en las elecciones del 2 de abril. Pero también fue lo que han sido las últimas sabatinas: una descarada forma de hacer campaña con fondos públicos y un esfuerzo gigantesco por construir su imagen de héroe nacional. Correa no tiene decencia, no la conoce siquiera. A él, sus responsabilidades éticas y legales como Jefe de Estado no le interesan. Lo único que le interesa a Correa es ejercer el poder. Como sea.

Marcela Aguiñaga debe abrir su ropero

en La Info por
Captura de pantalla 2017-02-23 a las 5.45.23 p.m.

Marcela Aguiñaga representa a una casta política que se consolidó durante los 10 años de correísmo. Tiene mucho dinero pero a la hora de descalificar al adversario político recurre al argumento según el cual quien tiene riqueza no tiene legitimidad para representar a nadie, peor aún a los pobres a quienes únicamente ella y los de su casta pueden representar. La casta a la que pertenece Aguiñaga es la única que, con dinero y privilegios, se siente con derecho a representar a los desposeídos.

Aguiñaga es de las que usa ropa y zapatos caros pero que cuando quiere perjudicar a quien está desafiando supoder no duda en enrostrarle la marca de la ropa y los accesorios que lleva encima. Solo ella y los de su casta pueden andar por la vida con lujos sin dejar de representar a los más pobres.  Lo demostró el 19F cuando apareció en un video en el que aparece quejándose amargamente del Consejo Nacional Electoral y en el que pedía la renuncia de su titular Juan Pablo Pozo, a quien acusa de beneficiar a la candidatura de Guillermo Lasso.

En el video, que fue todo un acontecimiento en redes sociales, Aguiñaga aparece furiosa asegurando que los delegados de la candidatura de Guillermo Lasso en el CNE están fraguando un fraude. ¿Qué pruebas tiene? No muestra documentos o fotografías, no.  La prueba de Aguiñaga es que esos delegados tienen ropa Chanel y lentes Cartier. Lo afirma sin ruborizarse mientras se desgañita gritando a la cámara de algún comedido que la filma. “Son los delegados de Chanel” y tienen “lentes de Cartier”, exclama y adopta enseguida el gesto de satisfacción de haber probado algo fundamental, en este caso que los delegados de Lasso no pueden hacer una veeduría porque no son pobres. Ya vamos a enseñarles unas fotos, agrega como por si queda alguna duda de que los partidarios de Lasso son gente de dinero. Los representantes de Alianza País, en cambio, representan “a la verdadera gente, a la gente sencilla”, sostiene. Y pone trompita y tono de plazuela.

Aguiñaga habla de gente sencilla y pobre, pero nada más alejado de ella que la sencillez y la pobreza. Las redes sociales se han llenado de evidencias que publican usuarios donde se ve, por ejemplo, que los zapatos con los que ella aparece en alguna foto cuestan más de 700 dólares. Resulta que son los Gabrielle Strappy Bow Sandal de Ferragamo, unas sandalias que seguramente ninguna de las gentes sencillas y pobres de las que ella se llena la boca podría comprar en toda una vida.

No hace mucho, las redes publicaron imágenes de ella comprando en finas tiendas en los Estados Unidos y ella misma puso en su página de Facebook una foto en la que ella aparece radiante de felicidad y amor paseando por Nueva York en compañía de su pareja. ¿Los pobres que ella dice representar pueden darse esos lujos? No, eso no importa. Para gente como Aguiñaga lo que importa es que quien desafía el poder que tiene, no puede usar la misma ropa y accesorios que ella.

Uno de los más brillantes retratos de lo que es Marcela Aguiñaga está en una entrevista que diario Expreso le hizo en agosto del 2016. “Casual. Antes de iniciar la charla, Aguiñaga cambia la blusa forma por una polo verde revolucionaria, pero se deja el reloj Tissot en la muñeca y los zapatos Ferragamo azules”, describe el periodista de Expreso retratándola a ella y a los de su casta perfectamente: la revolución de los pobres para la foto, los zapatos Ferragamo para mi consumo. Algo parecido sucedió cuando el video de Aguiñaga despotricando en contra de Pozo fue puesto en redes sociales: una tuitera identificó el dije que lucía Aguiñaga mientras se llenaba la boca de pobreza. Dijo que valía 3 mil dólares.

La casta a la que pertenece Aguiñaga sabe que si no incluye a los pobres y a las masas en su discurso perderá el poder. Y sin poder no hay ingresos que permitan comprar zapatos Ferragamo. Se trata de un grupo social que se ha enriquecido rápidamente bajo el paraguas del Estado derrochador correísta y que ha injertado en su discurso el razonamiento estalinista según el cual quien no es desposeído y miserable no debe tener ningún derecho ni representación.  En la Unión Soviética de los años 30 del siglo pasado, se fusilaba a personas por ser burgueses, porque la burguesía, decían los bolcheviques, son una amenaza para la revolución.  Si quienes asisten a las protestas frente al CNE pertenecen a la clase media y no a las más pobres, entonces esas protestas no tienen valor, razonan los de esta casta política mientras acarician su bufanda Burberry a cuadros.

A esta casta pertenece, por ejemplo, Gabriela Ribadeneira, la presidenta de la Asamblea que canta “que los pobres coman pan y los ricos mierda” pero que no tiene empacho en aparecer en revistas de decoración mostrando su casa de 250 mil dólares. O Rolando Panchana, que de reportero de noticiero de televisión pasó a tener departamento en La Florida luego de su paso por el Gobierno y apareció, asimismo, en fotografías comprando en los EEUU.  O Viviana Bonilla que también se mostró con su esposo comiendo langosta en un restaurante. Todos juran lealtad a un discurso en el que el capital y los EEUU representan el mal pero que a la hora de la verdad no le hacen asco al dinero y viajan, sobre todo, a los EEUU a donde van de shopping. Todos dicen pertenecer a un gobierno o a una ideología que se debe a los pobres y su mejor forma de descalificar a sus rivales es tacharlos de ricos.

Marcela Aguiñaga, si quiere legitimar su argumento de que quienes usan Chanel o Cartier no tienen derecho a entrar a una junta electoral ni representar políticamente a nadie, debería sincerar, al menos, su ropero.  Si en realidad es tan malo tener ropa cara y accesorios de lujo, debería tranquilizar a a sus críticos abriendo su casa y su ropero para que la gente puede ver lo que tiene.  Ah y su colección de zapatos también.

¿Quién paga la estadía de Lenín Moreno en Ginebra?

en La Info por
Captura de pantalla 2016-06-09 a las 3.00.20 p.m.
Con actualización

Ser el candidato ideal a la Presidencia no solo depende de un buen perfil o de una cifra positiva de aceptación en las encuestas. Para alcanzar la meta hay que pasar una prueba de fuego llamada campaña y que es un amplio territorio plagado de peligros, obstáculos y trampas.

Esto es lo que debe estar o debería estar pensando Lenin Moreno y su equipo de entusiastas asesores, luego de la afirmación que hizo el representante de las Naciones Unidas en el Ecuador. Según Diego Zorrilla, la Organización de Naciones Unidas no paga la estadía ni el sueldo de Lenin Moreno en Ginebra, ciudad en la que vive desde abril del 2013.

“Él no tiene remuneración por las Naciones Unidas -dijo Zorilla a diario La Hora-. Es una figura que el Secretario General utiliza para que personas prominentes en diferentes temas le ayuden a posicionar estos temas en el ámbito internacional. Entonces, Lenín Moreno, cuando viaja a solicitud del Secretario General tiene unas dietas de viaje, pero cuando lo hace a título privado tampoco tiene ese emolumento”.

La declaración de Zorrilla seguramente no fue una sorpresa para muchos, pues es conocido que un cargo honorario, como el de Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Discapacidades y Accesibilidad, normalmente no tiene sueldo. Además, siempre se supo entre ciertos círculos bien informados que el traslado de Moreno respondía a una estrategia política del Gobierno para tenerlo como una de sus opciones electorales alejada del día a día político que lo pudiera desgastar. Pero la decisión de enviarlo a Ginebra no solo implica un salario. También arriendo de departamento, auto y gastos operativos.

Lo dicho por el funcionario internacional abre formalmente una interrogante que Lenin Moreno necesariamente deberá aclarar si quiere tener una campaña exitosa y si quiere tener las credenciales éticas que necesita un aspirante serio a la Presidencia.

¿Si no fue la ONU quién le paga el salario y la estadía a Lenin Moreno en la cuarta ciudad más cara del mundo quién lo hace? Aparentemente hay solo dos posibilidades: o le paga el Gobierno o lo paga él mismo. Técnicamente el primer escenario debería descartarse, pues el canciller Guillaume Long en una declaración hecha a La Hora, a los pocos días de su posesión, dijo que el gobierno ecuatoriano no hace ese pago.  Cuando la periodista de La Hora le preguntó a Long sobre “cuánto es la inversión de Estado en la misión de Ginebra” en el caso de Moreno, el entonces flamante canciller dijo: “Es de las Naciones Unidas, no le corresponde al gobierno ecuatoriano.  El presupuesto corresponde a las Naciones Unidas”. Si bien esta declaración no fue publicada, la grabación reposa en los archivos del diario.

Si lo dicho por Long no coincide con la realidad, ya sea porque el canciller no estuvo debidamente informado sobre el tema o porque cometió un “error de buena fe” al hacer la afirmación, el tema del financiamiento de la estadía de Moreno puede ser muy espinoso, no solo para Moreno sino para quien dispuso los pagos. Destinar fondos públicos para pagar los sueldos a alguien que, aparentemente, no es funcionario ecuatoriano podría constituir desvío de fondos públicos; es decir, peculado. Y, según el Código Penal, en su artículo 278, establece que quienes hayan desviado, abusado, apropiado o distraído arbitrariamente dineros públicos serán sancionados con prisión de diez a trece años.

Pero si lo dicho por Long es cierto, pues en la nómina del servicio exterior de la Cancillería no aparece el nombre de Lenin Moreno, solo queda la otra posibilidad: que Moreno haya puesto el dinero de su bolsillo. Este escenario sería devastador para él porque ¿cómo justificaría una estadía tan cara si su sueldo como Vicepresidente no pasaba de 6 mil dólares?

Moreno es sin duda un muy buen candidato presidencial y las encuestas lo colocan como tal. Pero la campaña recién comienza y únicamente en ella se podrá saber si está en condiciones de ganar en las urnas. Por lo pronto ya tiene una tarea ineludible: explicar de forma documentada y verosímil quién le financió los 3 años de vida en Ginebra.

Foto de la Vicepresidencia de la República.

Ir Arriba