Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

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Carlos Pareja Yannuzzelli

Con ustedes, los Miami Boys

en La Info por

Alianza País abrió, al parecer, una sucursal política en Miami para funcionarios que por culpa de un matrimonio o un malestar pasajero decidieron viajar allí. Pero como se encontraron tan a gusto en esa ciudad, decidieron no volver. Ahora han hecho un club que Chamorro, siempre bien informado, llama “The Miami Boys”. Es un club sofisticado con especialidades: “Miami limpio”, “Miami lúcido”, “Miami ardiente”…

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El feriado petrolero de Correa y su gallada

en La Info por

Fernando Villavicencio acaba de publicar “El Feriado petrolero”: un libro que recoge, en la parte sustancial, las investigaciones que ha publicado en Focus. ¿Feriado bancario? Sí, porque la tesis que sustenta esta publicación se basa en dos datos. Uno: el gobierno recibió $115.000 millones ($93 mil millones por la exportación de 1297 millones de barriles, $7000 millones por derivados y $15 000 millones por la comercialización interna). Dos: por proyectos millonarios, coimas, malos negocios, renegociaciones… etcétera. se han perdido o repartido en corruptelas 23 mil millones de dólares. Esa cifra significa tres feriados bancarios.

Villavicencio conoce el tema petrolero al dedillo. Por eso maneja con enorme solvencia las leyes y acuerdos ministeriales y habla con propiedad de los campos petroleros, de la refinería de Esmeraldas, de los contratos, de las compañías petroleras, de los bufetes de abogados, de los intermediarios, de los funcionarios de este y de anteriores gobiernos, de los contratistas, de las navieras, de las compañías estatales… Quizá esto lo ha convertido en el periodista-político más buscado por todos aquellos que tienen documentos y que, por los motivos que sean, quieren que se conozcan.

Captura de pantalla 2017-03-28 a las 1.09.35 p.m.

Todos saben de su conocimiento y también de su extraordinaria valentía para publicar los negocios y los negociados de ese mundo que, sin lugar a dudas, ha producido los capítulos más aciagos de corrupción en este gobierno. Todos saben que sin él, el país no conocería la trama de corrupción que se destapó en la refinería de Esmeraldas y en Petroecuador. Sus revelaciones fueron tan determinantes que el propio Presidente entró a competir con él. Dijo que fue su gobierno el que descubrió a los corruptos en la Refinería de Esmeraldas. Nadie olvida, sin embargo, que apenas Villavicencio publicó su informe, basado en documentos oficiales, hubo funcionarios que renunciaron y que luego, ante el escándalo, fueron detenidos. O huyeron del país.

Este libro “El feriado petrolero”, se puede leer como una serie de historias inauditas. La refinería de Esmeraldas es la historia mayor que, con la Revolución Ciudadana, adquiere dimensiones de una película de Werner Herzog. Todo empezó cuando Galo Chiriboga anunció, en 2007, un preacuerdo con Sumitomo Chiyoda, la empresa que había construido la refinería en 1974. Preacuerdo que, a la postre, suma $187 millones, incluía 25 proyectos, debían hacerse en 29 meses y concluir en 2011. A esto se le llamó repotenciación o rehabilitación. Tras diez años, Villavicencio calcula que se han gastado $2200 millones y esa refinería sigue con fallas estructurales, no produce gasolina para el consumo interno (tiene que importar gasolina para mezclar y cumplir con las normas) y de vez en cuando tiene que parar. Es la mayor obra de corrupción e ineficiencia del correísmo.

El diluvio de cifras, como lo llama el autor, se inicia cuando el gobierno se deshizo del preacuerdo con Sumitomo Chiyoda y metió en el baile a la empresa SK de Corea., recomendada por el hombre que arruinó Venezuela: Hugo Chávez. Esa empresa resultó bendecida en contratos por este gobierno no solo en Esmeraldas sino también en la Refinería del Pacífico. Contratos que bordean $1300 millones. La danza de millones de dólares tiene otra explicación: el 90% de los equipos y tecnología que usa Petroecuador es importado. Pero el gobierno, en vez de en de realizar una licitación internacional, decidió comprar todo localmente. Por supuesto aparecieron, como champiñones bajo la lluvia, compañías de membrete: intermediarios o representantes de compañías extranjeras. Villavicencio tuvo acceso a unos 200 contratos para la refinería que van desde un millón de dólares hasta $290 millones.

En este libro están los nombres de esas empresas. Sus socios. Están los protegidos por este gobierno (Pareja Yannuzzelli que firmó 74 contratos por 1300 millones; Worley Parson que subcontrató al grupo Azul, fiscalizadoras de la rehabilitación que cobró centenares de millones de dólares y no detectó 104 fallas reveladas por los propios trabajadores…). Están los contratos hechos a la medida para los familiares de funcionarios de Petroecuador. Están las declaraciones de renta de muchos de estos empresarios hechos de la noche a la mañana; amigos que antes apenas sobrevivían y que se enriquecieron súbitamente. Está la información de sus propiedades y mansiones que compraron aquí o en Estados Unidos.

En este libro está la ceguera cómplice del fiscal Galo Chiriboga y del Contralor Carlos Polit, el sistema de robo armado alrededor del diferencial petrolero, la arquitectura empresarial offshore, el millonario negocio de la comercialización, el sistema de intermediación aplicado durante el correísmo que permite, entre otros escándalos, que Enrique Cadena, un zar que vive en Miami, se quede con un dólar por cada barril de petróleo prendado a la China…

En este libro están los mecanismos que ha usado este gobierno para mejorar todos los sistemas que habían inventado los piratas del petróleo. Y algunos nuevos. Por ejemplo, la figura jurídica que permitió esta corrupción voraz, desbocada en la refinería de Esmeraldas: la llamaron “Giro específico del Negocio” que traducido en cristiano significa contratos a dedo.

Villavicencio revela con documentos y detalles estas historias tenebrosas de sobreprecios y robos en el sector petrolero. Cualquier gobierno lo condecoraría por este trabajo que es urgente leer. Este gobierno lo ha perseguido, al punto que está en la clandestinidad.

Este libro será lanzado este miércoles 29 en Quito, en el Círculo Militar, a las 11:00. Lo presentarán Juan Carlos Calderón, Enrique Herrería, León Roldós, Lourdes Tibán y José Hernández. El moderador será Christian Zurita.

El sueño encantado de la Princesa Aguiñaga

en Caricaturas/El Humor/La Info por

Marcela Aguiñaga, la más pobre entre los pobres revolucionarios, también tiene sueños tan sapos como inconfesables. Chamorro fue el confidente de uno de ellos. Justo aquel en que aparece su Príncipe azul…

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Si te portas mal, te traigo a Correa

en Columnistas/Las Ideas por

Diez años en el poder, nadando a sus anchas (que se han hecho más anchas), sin rendir cuentas a nadie, sin contrapoder que fiscalice, diciendo exabruptos impunemente, deben, sin duda, provocar alteraciones neuronales de forma que siente que flota sobre los mortales.

Si se portan mal, ha dicho Correa con gesto de bacán de esquina, volveré, me presento y les vuelvo a ganar. Esto quiere decir, sencillamente: yo El Supremo me voy pero vigilaré lo que hagan, digan y piensen en términos que no sean calificados por él, El Supremo, como mal portados. Y él, El Supremo, como Zeus rayo en mano u otra deidad de esas, llenas de defectos más que de virtudes, volverá a corregirnos, a enderezarnos. Hermano cristiano tardío, boy scout de mediados del siglo veinte que pretende corregir con amenazas, con castigos a los pupilos salidos de su orden. Pretensioso tutor de la conducta de las personas.

Váyase al diablo, fue mi reacción al oír estas sandeces. Y sigo pensando igual. O sea, váyase físicamente a Bélgica, pero váyase al diablo intelectual, moral, políticamente hablando. Si sus sumisos, que están en la organización política, que él dirige, que están en el gobierno, que él dirige, que están en la campaña, que él dirige, tuvieran un ápice de decencia intelectual sentirían la degradación que representa que Correa se haya convertido en el árbitro, juez y sancionador de las conductas de las personas. En la verdad absoluta y en el único referente de corrección.

Moreno, el buenoide, dijo en la mañana que eliminaría el anticipo de impuesto a la renta. Al medio día Correa le mandó a callar y Moreno, al fin del día, dijo que mantendría ese anticipo, tan nocivo para la actividad productiva. Moreno, el buenoide, dijo en la mañana que las escuelas del milenio eran un elefante blanco. Al medio día algún ministro le mandó a callar y Moreno, al fin del día, dijo que esos elefantes blancos eran una muestra de la gran inversión en materia educativa.

A Moreno le clavaron un binomio, ya penosamente calificado de copión y, luego, severamente cuestionado por la proximidad administrativa y política a las áreas en las que la corrupción es grande y no ha podido ser ocultada. Un testigo, prófugo, pero testigo, Pareja Yanuzelli, le ha propinado pedradas cuyas marcas seguramente son las que le provocan ser casi clandestino. Glas no comparece ante ningún medio, no asoma para evitar que le pregunten por temas incómodos.

Moreno es una pieza de Correa. Es un personaje que podía ganar la elección que Correa no habría podido. Está de candidato no por sus dotes de liderazgo, su capacidad o solvencia. Está ahí para intentar mantener a la camarilla en el poder. Para evitar que la oposición asuma el gobierno y hurgue en los rincones en donde estarán las evidencias mayores de la corrupción. Para evitar que se cambie al Fiscal cuya dependencia con el correísmo es impúdica.

Estos diez años Correa ha sido titiritero que mueve personas, mueve instituciones, mueve voluntades. En un acto que avergüenza a la democracia, también fue él quien autorizó la segunda vuelta en declaraciones a la prensa extranjera. Su frustración es que no todos hemos sido sus títeres y que, de alguna forma, sus amenazas y jueces propios han persuadido a muchos de ser íntegramente libres.

Ahora sus amenazas políticas a un nuevo gobierno de oposición son proclamas tempranas para desestabilizar y crear condiciones para intentar recuperar el poder perdido. Si me dañan lo que hemos ganado, volveré, dice. Desempleo mayor que en 2007, una deuda cuatro veces mayor y cuatro veces más cara que en 2007, correístas devotos enquistados en la estructura estatal de control, déficit fiscal y un sector productivo deprimido. Nada de eso es ganancia que deba ser cuidada. Por eso es inevitable pensar que, cuando se refiere a “lo que hemos ganado”, no se refiere al Ecuador en su conjunto sino a quienes han conducido el gobierno en la forma que lo han hecho en Petroecuador de la mano de Odebrecht.

Diego Ordóñez es abogado y político 

Guerra de compadres: Capaya da sopa y seco a Correa

en La Info por

Rafael Correa perdió la guerra que emprendió con el prófugo. No es poca cosa: el Presidente es master en descalificaciones y estrella de un aparato de propaganda dedicado a asesinar, simbólicamente en la esfera pública, a los adversarios del gobierno. Por eso este mano a mano, entre compadres que hasta hace unas semanas se llenaban de mutuos elogios, ilustra la decadencia que ronda al correísmo.

Correa tenía las de ganar por tener –ante un prófugo y presunto delincuente– el sartén por el mango. De ahí su decisión, visible a leguas, desde que Carlos Pareja Yannuezzelli dejó el país, de usarlo como punching ball. Lo elevó incluso a jefe de la mafia en Petroecuador pretendiendo que las sospechas y las acusaciones de corrupción llegaran hasta su nivel. No más arriba. En ese esfuerzo por convertirlo en ícono de la corrupción, Correa no se ahorró epítetos y los fue subiendo de tono: traidor, ladrón, delincuente, lacayo, infiltrado, psicópata… En los hechos, suscitó una guerra en la que quiso quedarse con el rol de político impoluto, de gran líder traicionado. Ese cálculo le falló.

Correa subestimó a Pareja Yannuzzelli. Pensó hacer de él un chivo expiatorio pasivo y la reacción de su ex ministro lo sorprendió primero; lo superó después. Capaya actuó según el código de las organizaciones mafiosas. Se dirigió a Correa como subalterno arrepentido que pide protección y clemencia al patrón, al padrino. Lo hizo públicamente porque los canales tradicionales se han cerrado. Es un hombre en desgracia. En sus primeras intervenciones se fue contra Jorge Glas; una salida en la cual se pueden leer tres mensajes: 1. A ti te respeto como líder, no te toco y recurro ante ti. 2. Te recuerdo que nada hice sin que Jorge Glas estuviera de acuerdo. Y Glas es el segundo, tu hombre de confianza en estas elecciones. 3. Te pido que tu brazo armado –Alexis Mera y Fiscal Galo Chiriboga– no me liquiden. Sobreentendido, tú intervienes y yo, que puedo hablar, también puedo callar.

Pareja Yannuzzelli hizo este intento en público (para que funcione como arma de disuasión) y lo hizo teatralmente: su aparición al lado de un experto en polígrafo hizo parte de su puesta en escena. Nadie sensato le atribuirá un valor científico a esa prueba, pero ante la opinión la usó como un gaje de credibilidad. Correa no midió el riesgo ni entendió el alcance que aquello podía tener y se refugió en lo que siempre ha hecho: poner su peso político en la balanza y tratar de hundir a Capaya bajo arrobas de insultos, tuits, declaraciones… y amenazas.

Pareja Yannuzzelli entendió que Correa no lo protegería y que, por el contrario, lo había elegido como el espantapájaros que necesitan él, su binomio y la revolución ciudadana en víspera de una elección presidencial. Entonces, empujó su estrategia un poco más lejos para dejar sin piso al aparato de propaganda, experto en mentir, confundir las pistas, cambiar la biografía de personas y cometer los peores asesinatos simbólicos de los que se tenga memoria en la República. En vez de hacer una sola intervención, que hubiera podido ser desbaratada con un cadena nacional, multiplicó los videos y neutralizó la posibilidad de Correa de responderle pico a pico. Desubicó al Presidente que, al desconocer el contenido de los videos, se dedicó a decir generalidades. En ese punto, el prófugo tomó la delantera, encaramado en la audiencia creciente que encontraron sus videos.

Pasada esa etapa, Pareja Yannuzzelli cambió de estrategia: entendió que el patrón no solo no lo iba a proteger sino que iba a jugarse a fondo por Jorge Glas y que, lejos de parar al brazo armado que lo quiere preso en Ecuador, iba a hacer causa común con el Fiscal y los otros que, a sus ojos, son tan o más culpables que él. Lo entendió cuando Correa publicó cartas o mensajes privados que le envió. Otro error, pues mostró que el Presidente se carteó con un prófugo y hasta lo protegió. Desde ese momento, la iniciativa cambió de campo y Correa quedó condenado a defenderse. No solo él. También su ministro Rivera tuvo que explicar el destino que tuvo el dinero proveniente de la cesión del campo petrolero Auca. Ese cambio en la relación de fuerzas se reflejó en la cuenta de Twitter del Presidente: dejó de ocuparse de Capaya.

Pareja Yannuzzelli, en cambio, aceleró el paso en el mejor estilo de una aplanadora: inició una nueva etapa de videos en los cuales no solo pone contra la pared a Correa sino a personajes clave de su administración: el fiscal Galo Chiriboga y el contralor Carlos Polit. Los reta a los dos a someterse a un polígrafo para que respondan si han recibido o no maletines llenos de billetes en el Swiss Hotel. Lanza el mismo reto a tres asesores de Polit y da sus nombres (Pablo Celi, Luis Miño y Luis Noboa) para que digan si cobraban a los contratistas de la refinería de Esmeraldas para sacar informes favorables. Cita de la misma manera a Flor María Guerrero, auditora de sectores estratégicos, en la Contraloría… No son generalidades. Y esas personas quedan conminadas a explicarse.

Así, Pareja Yannuzzelli -un prófugo y presuntamente un delincuente- no solo ha puesto a Correa y a los suyos a la defensiva. En esta guerra de compadres, tiene la iniciativa y el factor sorpresa de su lado. Correa perdió esa guerra y ahora luce con las líneas de defensa totalmente desarticuladas…

Un asesor de Correa trabajó para salvar a Capaya

en La Info por

Carlos Baca Mancheno es asesor del presidente Rafael Correa y uno de sus hombres más incondicionales y cercanos. Desde el jueves 12 de enero es, además, el candidato del Gobierno para ser el próximo fiscal general de la Nación en reemplazo de Galo Chiriboga.

Entre las tareas que tuvo Baca Mancheno como asesor presidencial hubo una muy importante: interceder ante los asambleístas de gobierno para proteger a Carlos Pareja Yannuzzelli, Capaya, en la Asamblea Nacional. A Capaya, ahora prófugo, un grupo de asambleístas de Gobierno lo habían sometido, el 8 de junio, a un intenso interrogatorio durante una comparecencia a la Comisión de Justicia. Capaya había salido de ella muy mal parado porque no había sido capaz de justificar su patrimonio; en especial una casa suya en Samborondón. Además fue puesto en evidencia mintiendo sobre su participación en los actos de corrupción en Petroecuador, motivo por el cual había sido convocado a esa sesión.

Baca Mancheno, según información a la que tuvo acceso 4Pelagatos, estuvo encargado de tratar de bajar las aguas en la Asamblea para que Pareja no saliera aún más perjudicado y perseguido. Durante al menos una reunión y a través de mensajes enviados por distintos medios, Baca Mancheno pidió a los asambleístas que bajen el tono en las investigaciones en contra de Pareja por el caso de los Panama Papers y Petroecuador.  El asesor, además, sostuvo que era más conveniente para los intereses del gobierno que las investigaciones sobre los Panama Papers que se desarrollaban en la Asamblea se enfoquen más en los casos de personas independientes que en los casos de funcionarios públicos. Una joya.

Esta versión encaja con lo que el diputado Cristhian Viteri, recientemente expulsado de Alianza País, dijo a El Universo  el 4 de enero en una entrevista. Ahí, Viteri aseguró que un asesor de la Presidencia, que en ese entonces iba a candidatizarse para ser el nuevo Fiscal, había intercedido por Capaya pidiendo a los asambleístas que bajen el tono en las investigaciones. Viteri se encuentra, según se ve en su cuenta de Twitter, de viaje en Brasil.

“Hubo un asesor de la Presidencia que en el bloque nos pidió que no hagamos público el tema de los servidores públicos, que nos enfoquemos en el tema de los Panama Papers en los privados”, dijo Viteri a El Universo. Él había  ofrecido identificar con nombres y apellidos al asesor de marras una vez que haya inscrito su candidatura para ser el próximo fiscal.  “Yo voy a revelar el nombre el día en que se inscriba para candidato a fiscal general”. Viteri no lo ha hecho aún a pesar de que Baca Mancheno inscribió su candidatura el 12 de enero.

Cristhian Viteri fue expulsado de Alianza País por pedido de Rafael Correa quien lo acusó de traidor por no haber votado a favor de la Ley de Plusvalía. El asambleísta nunca creyó que su expulsión se debiera a la Ley de Plusvalía sino a su negativa de dejar de investigar a Petroecuador y Capaya como le había pedido el enviado del Presidente. “Yo creo que eso ha sido por haber destapado la gravísima corrupción de Petroecuador -dijo en la misma entrevista- la verdadera razón de mi expulsión”.

La versión sobre la intervención de Baca Mancheno para que los asambleístas de País bajen el tono de la investigación a Petroecuador encaja, además, en lo que se dice en uno de los correos que intercambiaron Capaya y el presidente Rafael Correa el 13 de junio y que fueron publicados la tarde del miércoles 8 de febrero por el propio Correa. Los publicó en su cuenta de Twitter para luego borrarlo una vez y volverlos a colocar cuando se percató del escándalo que se estaba armando en esa red social cuando desapareció su tuit.

Leer aquí la nota sobre la metedura de pata de Correa

En los correos del 13 de junio (validados por Correa el momento en que los puso en su cuenta) se ve que Pareja pide al Presidente que le ayude en la Asamblea porque teme que lo vayan a meter preso; un hecho que daba por seguro  luego del mal momento que pasó en la Comisión de Justicia. “La Asamblea no te puede meter preso, y no veo por qué. En eso tienes todo mi respaldo”, le responde Correa ante su tono suplicante: “te suplico que me ayudes, mi familia ya no da más. Me van a llamar otra vez a la Asamblea. Todos dicen que ya no tengo tu respaldo”. Y agrega: “el asambleísta Cristian Viteri es quien maneja todos estos hilos. Si es así, es cuestión de días para que me metan preso”.

Tras la traumática presentación en la Asamblea el 8 de junio, Capaya no fue llamado a comparecer de nuevo. Aparentemente la intervención de Baca Mancheno rindió frutos. ¿Será que su postulación a la Fiscalía está vinculada con todos estos hechos? Además, el pedido de Capaya a Correa para que le ayude a que interceda para que la Asamblea no lo llame nuevamente porque iría preso tiene sentido.  Él necesitaba de un operador político. No hay que olvidar que en una entrevista que el asambleísta Viteri dio a Focus, contó que en la comparecencia ante la Comisión de Justicia, quedó claro que había mentido y cometido irregularidades y que esos asambleístas decidieron pedir a las autoridades que lo metan preso. “Luego de esto, los de la Comisión de Justicia entramos a la oficina del presidente de la Comisión, Mauro Andino y le dijimos: ‘este señor debe ser detenido en este momento. Se habló con las autoridades”, recuerda Viteri.

Es evidente que a pesar de que los asambleístas consideraban que había motivos suficientes para que Pareja sea involucrado en el caso por la Fiscalía y detenido, no se hizo nada para evitar que saliera del país como, en efecto, lo hizo el 28 de septiembre. El fiscal Galo Chiriboga recién el 6 de octubre reconoció que Pareja había salido a España el 28 de septiembre. Es decir, cinco días antes de que la Fiscalía pidiera que sea vinculado al caso de los sobreprecios en Petroecuador. Según Chiriboga, hasta ese día no había los elementos suficientes que determinaran su participación en este caso.

Todo esto permite pensar que hubo todo un operativo articulado en el alto gobierno para evitar que Capaya sea detenido antes de que pusiera sus pies en polvorosa. Se neutralizaron los intentos de los asambleístas por hacerlo detener. Se evitó que se lo volviera a llamar a la Asamblea, como pidió Capaya a Correa con la gestión de Baca Mancheno. La Fiscalía tomó su tiempo para iniciar el proceso en su contra a pesar de que los asambleístas de Alianza País lo habían pedido. Habría que añadir que el propio Capaya, en uno de sus #Capayaleaks, ha dicho que su decisión de salir del país la tomó luego de haber recibido una llamada de Chiriboga el 26 de septiembre. La Fiscalía lo ha negado y ha dicho que existe un reporte de Movistar en el que se señala que ese día el celular de Capaya no registró ni una sola llamada entrante. Capaya se mofó diciendo que que era imposible que en todo el día no hubiera recibido llamada alguna: “hasta el Llanero Solitario tiene a su Indio Toro”.

Las revelaciones hechas durante los últimos días, todas aparecidas en filtraciones o por la metedura de pata de Rafael Correa, hacen pensar que si Carlos Pareja Yannuzzelli logró mantenerse a salvo hasta que pudo salir del país, fue gracias a una confluencia de factores inducidos por la Fiscalía, la Asamblea y Carondelet. En ese operativo tuvo una destacadísima actuación el asesor presidencial Carlos Baca Mancheno, quien hace méritos, como se ve, para ser el nuevo Fiscal.

Correa mete la pata en Twitter y se auto incrimina gravemente

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Rafael Correa fue por lana y salió trasquilado. Ocurrió la tarde del miércoles 8 de febrero cuando, por no reprimir su temperamento y no quedarse callado en un riña en redes sociales en la que se había enfrascado con Carlos Pareja Yannuzzelli, publicó un correo electrónico de su autoría en su cuenta de Twitter. En ese correo puso en evidencia que había ayudado a Pareja a salir bien librado de una audiencia en la Asamblea Nacional, en donde Pareja debía rendir testimonio por las acusaciones que ya enfrentaba en junio del 2016 por actos de corrupción en la refinería de Esmeraldas. “La Asamblea no te puede meter preso, y no veo por qué. En eso tienes todo mi respaldo”, le dice Correa a Pareja en un intercambio de emails que publicó en ese tuit al que lo borró y poco más tarde lo volvió a publicar. “Gracias por tu respaldo” le contestó Pareja.

En el tuit de Correa se incluyeron otros dos emails donde, además de la auto incriminación del Presidente sobre su respaldo en la Asamblea, aparecen dos temas que generaron interrogantes entre los usuarios de Twitter: la urgencia del Gobierno por entregar al campo petrolero Sacha para cubrir el hueco fiscal y una afirmación de Pareja, ahora prófugo, en la que dice que ha dejado ciertos “respaldos en la casa de JG”, iniciales que podrían ser del vicepresidente Jorge Glas.

La historia de la publicación de los correos comenzó durante la más reciente sabatina. Ahí Correa hizo públicos algunos emails de Pareja en los que se veía que, el hasta ahora mayor incriminado por corrupción en los trabajos de la refinería de Esmeraldas, le había pedido al Presidente clemencia. Correa, en su inefable estilo, se burló de él e incluso lo calificó de bipolar.

Pareja no se quiso quedar atrás y respondió a Correa. El miércoles 8 de febrero lanzó a las redes sociales uno de sus videos en los que no solo criticó a Correa por hacer pública su correspondencia sino que, como revancha, presentó otro correo en el que el Presidente le reclamaba por haberse demorado en la aprobación de la entrega del campo Sacha, presumiblemente a la empresa Haliburton. En el video Pareja aparece acusando a Correa de traición a la patria por su pretensión de entregar Sacha a cambio de algo más de mil millones que serían usados para cubrir gasto corriente del presupuesto del Estado.

Correa no contento con la reacción de Pareja intentó volver a golpear. Y fue ahí que le fue mal y metió la pata. “Para que vean cómo miente este pobre hombre, aquí están todos los mails del 13 de junio del 2016”, escribió en un tuit que acompañó con una imagen de tres correos. La reacción de los usuarios de Twitter fue casi inmediata, pues era bastante sencillo darse cuenta de que Correa se estaba auto incriminando con el contenido de esos correos.

Se trataba de tres emails. El primero escrito por Pareja a las 18:31 del 13 de junio en el que pedía a Correa que le ayude para que en la Asamblea se le garantice impunidad. “Te suplico que me ayudes, mi familia ya no da más. Me van a llamar otra vez a la Asamblea. Todos dicen que yo no tengo tu respaldo. Hoy le mando todos los respaldos de la casa a JG. El asambleísta Cristian Viteri es quien maneja todos estos hilos. Si es así, es cuestión de días para que me metan preso. Ayúdame por favor, te lo pido”, dice Pareja a Correa.

El siguiente correo es la respuesta del Presidente y fue enviado a las 19:15. Ahí Correa le dice que, en el tema de la Asamblea, tiene todo su apoyo. Le reclama amargamente, sin embargo, por no haber hecho más expedito el trámite para la entrega del campo petrolero Sacha. “Yo sí estoy muy molesto porque todos me dicen que tú demoraste la operación con Sacha más de un mes, para finalmente no firmar”, le dice. Es este el texto que ocasionó revuelo en redes porque ahí estaba implícita el apoyo de Correa para que en la Asamblea no se lo hubiere incriminado por el tema de los sobreprecios en la refinería de Esmeraldas.

El tercer y último correo es de Pareja y fue enviado a las 21:52. Ahí le niega a Correa haber sabido sobre el tema de Sacha y, lo que es más importante, le agradece por la gestión en la Asamblea. “Gracias por tu respaldo”, le dice.

Aquí se pueden leer los tres correos en PDF

Correa, seguramente al darse cuenta de lo que hizo al publicar ese intercambio de correos, y por la polémica que de inmediato se desató en Twitter, decidió borrar su mensaje que había colgado en la plataforma a las 16:55. Sin embargo, se arrepiente de haberlo hecho y a las 17:03 volvió a colgarlo sin evitar por ello que se produzca la polémica. Es más, el primer usuario que comentó su último mensaje le dice: “no sé quién le está asesorando pero no se tiene que ser muy inteligente para saber que Ud. acepta que cometió un delito”.

Otra usuaria, en cambio, se preguntó por las razones por las que Pareja decía que había enviado los “respaldos” a la casa de JG; siglas que ella atribuye al nombre de Jorge Glas.

Lo cierto es que pasó muy poco tiempo para que el tema se convierta en un escándalo en redes sociales. Hubo tuiteros que, incluso, se dieron modos para documentar cómo Correa borró el tuit para luego volverlo a colocar.

En redes hubo usuarios que también se preguntaron por el tema de la supuesta entrega del campo Sacha, pues el gobierno no ha informado, oficialmente, sobre el tema que fue denunciado por el periodista Fernando Villavicencio quien está bajo orden de prisión por pedido del Gobierno.

La auto incriminación de Correa no es lo único que lo perjudica. Saber que en su calidad de Presidente de la República mantuvo correspondencia con Pareja Yannuzzelli, antes y luego de que se encuentre como prófugo, plantea, al menos, algunas dudas jurídicas.

Desde que Carlos Pareja Yannuzzelli empezó a lanzar mensajes en Twitter, el tema de la corrupción en Petroecuador ha ido colocando contra la pared a varios funcionarios. Uno fue el fiscal Galo Chiriboga y, ahora, el presidente Rafael Correa.

El prófugo pone a Chiriboga contra la pared

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Galo Chiriboga está inhabilitado para ejercer el cargo de fiscal de la Nación. Su obligación ética es renunciar y someterse a las investigaciones que, de oficio, la propia Fiscalía debería iniciar con el fin de aclarar su participación en los escándalos de corrupción que sacuden el país y su relación con Carlos Pareja Yannuzzelli, Capaya, quien acaba de lanzar graves acusaciones en su contra. En lugar de hacer eso, la Fiscalía ha puesto a su departamento de relaciones públicas a trabajar en redes sociales para defender la honra y la imagen de su jefe. Es el mundo al revés.

Ocurre que hoy, 8 de febrero, Galo Chiriboga recibió dos golpes desde la cuenta de Twitter de Capaya. En uno de ellos el prófugo sugiere que Chiriboga recibió un maletín lleno de billetes en el Swishotel de Quito. Lo emplaza, de hecho, a responder ante el polígrafo si lo hizo o no. En otro, cuenta que fue el fiscal, a través de una llamada telefónica, quien lo alertó sobre cierta información que había recibido en Panamá. Eso ocurrió, dice el denunciante, el 26 de septiembre de 2016. Gracias a esa alerta y por recomendación de Jorge Glas (siempre según Capaya) decidió salir del país.

Según la cuenta de Twitter de la Fiscalía, la acusación de Carlos Pareja no puede ser tomada en serio porque existe un informe de Movistar que dice que el 26 de septiembre del 2016 el teléfono de Pareja no registra llamadas entrantes ni salientes durante todo el día. “Según el reporte de Movistar, el número de Carlos P.Y. no registra llamadas entrantes ni salientes el lunes 26 de septiembre de 2016”. En otro tuit la cuenta insiste en el mensaje y deja sentado, como para que no queden dudas sobre una posible complicidad con el ahora prófugo, que Pareja “hoy enfrenta 4 procesos penales sobre #CasoPetroecuador”.

Lo insólito del mensaje de la Fiscalía no es únicamente que exhiba el argumento, por demás pueril, de que si el teléfono de Movistar de Capaya no registró llamadas ese día, entonces Chiriboga queda libre de sospechas. La llamada perfectamente pudo haberse hecho a través de un teléfono de Claro, a través de Whatsapp o del teléfono fijo de la Fiscalía. No, eso no es lo verdaderamente insólito. Lo increíble es que la Fiscalía haya salido a defender la inocencia de Chiriboga. Una Fiscalía de verdad no defiende: acusa. Es el mundo al revés. En un escenario normal, la Fiscalía debía haber llamado a declarar o iniciado una investigación a quien recibió la llamada de un procesado como Pareja Yannuzzelli o buscar más precisiones del denunciante, pero nunca a sostener que no se puede dudar del Fiscal.

Este sin sentido o absurdo institucional se produce por una simple razón: Chiriboga no tiene ningún tipo de legitimidad para ser Fiscal. No la tuvo desde que asumió el cargo por la serie de vínculos profesionales, familiares y hasta afectivos que tenía con el presidente Rafael Correa. Y porque, tan pronto saltó el escándalo de los Panamá Papers, perdió cualquier autoridad para investigar ese entuerto que, a la postre, destapó el tema de la refinería de Esmeraldas en el que están embarrados Capaya y compañía. Es precisamente por todo esto que Chiriboga, que se supone debería investigar, se encuentra ahora bajo sospecha de ocultar información. 4Pelagatos ya pidió, en un editorial el 5 de abril, la renuncia de Chiriboga, pues en el caso de los Panama Papers aparecía involucrado en un oscuro episodio que lo convertía en un sujeto investigación y, por tanto, lo  anulaba como investigador.

Los dos mensaje de Capaya son, en ese sentido, una prueba o una evidencia más de que Chiriboga no puede ser el Fiscal. Si se ha llegado a este estado vicioso es, precisamente, porque quien debe ser investigado está ejerciendo el papel de investigador.

Los dos tuits que la Fiscalía colocó en su cuenta para librar al Fiscal de cualquier sospecha son una aberración producto de la presencia de Chiriboga al frente de la Fiscalía. Se trata de una distorsión absoluta de la institucionalidad. Una distorsión que se inició cuando el proyecto correísta se planteó la cooptación de todos los poderes como una fórmula para garantizar no solo el poder total sino también la impunidad absoluta.

Chiriboga desde hace tiempo está inhabilitado para seguir siendo el fiscal de la Nación. No ha investigado el caso ni puesto una querella judicial contra Odebrecht por sus actos dolosos en Ecuador. Más aún, hoy existe la certeza de que, con él, nunca se sabrá la verdad por dos razones en particular. Una: porque protege a sus amigos del gobierno. Y la más importante: sobre él pesan acusaciones que es necesario esclarecer. No puede hacerlo él, a la cabeza del Ministerio Público. De investigador encubridor, Galo Chiriboga pasa a ser sujeto de investigación. El mundo al revés.

El código deontológico de Correa es un chicle

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¿Carlos Pareja Yannuzzelli es un delincuente? Probablemente. Lo tiene que decidir la justicia. ¿Jorge Glas es un corrupto? Probablemente. Eso también lo tendría que demostrar la justicia. Para Rafael Correa las cosas son más sencillas. Pareja Yannuzzelli huyó; luego es un delincuente. Ningún juez de la justicia correísta investiga a Glas; luego es un ser probo, maravilloso, íntegro. En estas cosas de la Justicia, el Presidente es una autoridad. No solo acusa a Pareja Yannuzelli y exculpa a Glas: pide a los electores que le crean. Como si pudiera creer a los políticos con los ojos abiertos. Como si la esfera pública fuera una iglesia en la cual, en vez de pruebas, basta con actos de fe.

Hecho ese ejercicio, el Presidente pasa a otra etapa en la cual también es igualmente una autoridad: el periodismo. Se lanza contra los periodistas y medios que entrevistaron a Pareja Yannuzzelli en Miami. Y decreta que un prófugo (que puede ser o no un delincuente) no debe ser entrevistado. Pues bien: Julian Assange es prófugo, está refugiado en la embajada de Ecuador en Londres y ha dado tantas entrevistas que es imposible reseñarlas una a una. Otro ejemplo más extremo: Osama Bin Laden, el enemigo número uno para el Occidente durante largos años fue entrevistado por medios tan serios como CNN, ABC, Time, The Independent… Incluso semanas antes de que se produjera el ataque que acabó con su vida.

Correa dice que un delincuente no puede ser entrevistado. Y que si lo es, debe ser para que se auto inculpe. Da espanto oírlo decir tantos despropósitos. Y tantas mentiras. Dijo, por ejemplo, que los periodistas no preguntaron a Pareja Yannuzelli por sus actos corruptos en Petroecuador. ¿Cómo lo sabe si esas entrevistas no salieron al aire? ¿Cómo lo sabe si el material de Tania Tinoco fue robado y la versión que circuló en las redes no fue editada por ella? ¿Cómo lo sabe si el material de Expreso no fue publicado? ¿No valen los intentos que hace Janet Hinostroza, en una parte de la entrevista que circuló, para que el prófugo diga de qué pide perdón a la sociedad ecuatoriana?

Por supuesto que el entrevistado hala la cobija para su lado. Siempre lo hace. ¿Acaso Correa no lo hace cuando alguien le tiende un micrófono? Pero en el buen periodismo (que Correa persigue) se practica la duda metódica, se sabe que ninguna fuente es objetiva, se entiende que las versiones no son verdades unívocas y que la verdad periodística se arma, en muchos casos, como un rompecabezas: pieza por pieza.

En el caso de las mafias (y en este gobierno hay mafias), la historia enseña que son los mafiosos los que delatan a los otros mafiosos. Entrevistar a un sospechoso o a un delincuente hace parte de la tarea periodística. Y juzgar si el producto que sale debe ser publicado es parte del proceso periodístico y ético de cada redacción. No del poder. Si Expreso juzgó que no debía publicar la entrevista que hicieron dos de sus editores, es su derecho. Pero pretender, como hace Correa, que las razones deontológicas que Expreso esgrimió coinciden con supuestos códigos éticos suyos, es como para desternillarse de la risa. Y es una coartada incalificable erigir las razones de Expreso para dar clases de moral a Teleamazonas y a Ecuavisa. Lo que quería Correa -y logró- es que esas entrevistas no salgan al aire. Ahora Correa se cuelga de las razones deontológicas de Expreso para encubrir la censura previa que ejerció; la censura política.

Correa se ampara, además, en la no difusión de esas entrevistas para endosar a los periodistas que las hicieron acusaciones que los televidentes jamás podrán contrastar. Decir que hicieron las mismas preguntas, buscando las mismas respuestas. Decir que no escrutaron al prófugo. Decir que prestaron el micrófono para que echen basura sobre gente honesta (y honesto es Jorge Glas porque él lo dice; como antes lo era Pareja Yannuzzelli porque él lo decía…). Decir que el entrevistado no exhibió ninguna prueba. Decir que esto es un montaje al cual se prestaron esos periodistas. Decir que trataron a Pareja Yannuzzelli como un patriota…

Pareja Yannuzelli es delincuente, mintió y armó este show en Miami con periodistas que se prestaron para ello: eso dice Correa aprovechándose de que los televidentes no han podido ver esas entrevistas en su totalidad. No obstante, su gobierno se da la pena de “desmentir” las pocas cosas concretas que dice su ex ministro en el escaso material que circula: entrevistan a Wilson Pastor por skype para que niegue que la OPEP previno al gobierno sobre una supuesta pérdida de 4 dólares por barril; mecanismo que hace parte -dice Pareja Yannuzzelli- del esquema corrupto en Petroecuador. Wilson Pastor, que hace parte del combo cuestionado, dice que no es verdad. Y como lo dice Wilson Pastor por skype desde Viena, pues queda desmentido Pareja Yannuzzelli.

¡Qué sofisticado es Correa para demostrar que miente su exministro que ahora llama delincuente y payaso! ¡Y qué decente es para regar veneno con ventilador sobre cuatro periodistas mientras censura, con todo el peso del gobierno, entrevistas que los electores no verán! Y, por ende, nunca podrán saber si esos periodistas hicieron bien su trabajo.

Pareja Yannuzzeli puso a parir hoy al gobierno

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Golpe de teatro: Carlos Pareja Yannuzzelli, presentado por el gobierno como el jefe de la mafia de Petroecuador, aparece en una serie de videos y causa pavor en Carondelet. Rafael Correa y Jorge Glas recordarán eternamente estos videos que aparecen y cuyo número es desconocido: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve… (a las 20:22 de hoy)… Pareja se presenta en dos escenarios: con dos periodistas y con Joseph W. Harper, un detective retirado, un experto en la ciencia del polígrafo.

 

Harper lo interroga y Pareja Yannuzzelli destila sus verdades que se resumen, hasta ahora, en dos: nada podía hacerse en Petroecuador sin que candidato a sucederse al lado de Lenín Moreno, lo supiera y lo aprobara. Y los mecanismos que conducen a las irregularidades o a la corrupción involucran a muchas personas. Va más allá: dice que estuvo menos de un año, entre el Ministerio de Hidrocarburos y Petroecuador… Por ende, él no podía ser lo que le atribuyen (el jefe de esa mafia). ¿Quién lo era? No lo dice. Pero reitera que allí nada podía hacerse sin que Glas lo supiera y lo aprobara. Blanco es, la gallina lo pone…

La acusación puede sonar a un déjà vu porque se sabía que Glas era el responsable político de todo estos sectores. Pero que lo diga el hombre que el régimen ha querido posicionar como el corrupto mayor en este sector, y que lo diga adjudicándole la corrupción, adquiere ribetes políticos que el gobierno adivina y hoy no pudo ocultar. Lo saben las redes que hicieron de este tema el de mayor relevancia del día.

El gobierno perdió los pedales. Acostumbrado a tener la iniciativa, mostró que ni tiene grandes estrategas ni sabe procesar las crisis. Esta vez Pareja Yannuzzelli escogió dividir su testimonio en episodios; un mecanismo que mareó al gobierno porque es evidente que ignora hacia dónde va y, en ese caso, no sabe cómo contrarrestarlo. Por eso la cadena nacional anunciada para las 13:30 fue suspendida con un pretexto absurdo: problemas técnicos y logísticos.

Episodio 8

Rafael Correa acusó el golpe político y no lo pudo ocultar. Desde cerca de las once de la mañana dio la impresión de volcarse sobre su cuenta de twitter para, desde ahí, tratar de contrarrestar los efectos de los CayapaLeaks. Magro servicio se hizo el Presidente. Primero mostró un nerviosismo sin límites. Y luego desarrolló una línea de defensa que, por ser tan predecible y redundante, luce absolutamente ineficiente. ¿Qué dice Rafael Correa? Que Pareja Yannuzzelli se reunió con Roberto Isaías en su mansión en Miami y que es su empleado. Que esta es una campaña para dañar a Jorge Glas. Que está colaborando para que le den asilo político. Que esto es una farsa destinada a engañar a la opinión pública. Que Pareja Yannuzzelli es un delincuente. Que están en juego las próximas elecciones… Roberto Isaías lo llamó mentiroso y lo retó a demostrar –escribió– “las falsedades que ha dicho en su cuenta Twitter, sobre una supuesta reunión de su ex ministro y hombre de confianza Pareja Yannuzzelli en mi casa”.

El gobierno perdió hoy ese mano a mano en el cual incluyó a Patricio Mery Bell, un supuesto periodista chileno que actúa como un agente de contrainformacion. Da ternura leer que esta intervención de Pareja Yannuzzelli es una operación de la CIA para desestabilizar las elecciones en Ecuador… En los hechos, Pareja Yannuzzelli puso a la defensiva al gobierno y mostró que, por fuera de la victimización, la línea de defensa del correísmo se compone de automatismos y viejos recursos de guerra sucia.

Entretanto, Pareja Yannuzzelli abre una tronera al dar nombres, poner en evidencia las irregularidades que compartió en Petroecuador, ridiculizar a Galo Chiriboga (sin nombrarlo) cuando explica lo sencillo que es llegar a los sobornados por Odebrecht… Y recalcar que Jorge Glas no solo era el responsable político del sector petrolero sino la persona que sabía y aprobaba todo… Eso incluye la corrupción.

Correa ha pretendido deslegitimar la voz de Pareja Yannuzzelli recordando que es un delincuente. Una buena salida en otros tiempos. Ahora ese argumento es de doble filo: primero porque la gente sabe que los mafiosos caen porque otros mafiosos los denuncian. Y segundo, porque las precisiones que hace y la lógica que esgrime su ex ministro vuelve tangible lo que la gente hasta ahora ha oído sin poder componer la película de la corrupción en Petroecuador. Eso lo vuelve creíble (habla de lo que sabe, de lo que vio) y, dependiendo de lo que diga en adelante, puede incidir, nadie sabe en qué medida, en el destino de las elecciones del 19 de febrero.

Rafael Correa ahora sí sabe lo que significa ese adagio popular que dice que no hay peor cuña que la del mismo palo.

Episodio 9

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