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Héctor Rodríguez

Yachay EP sigue vendiendo humo a precio de oro

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Yachay Empresa Pública sigue haciendo méritos para convertirse en líder en el sector dedicado a la venta de humo: si hace poco hizo el anuncio de la instalación de una “mega factoría” de carros eléctricos que dizque va montar una empresa en sus terrenos, de la que nadie ha escuchado y que supone una inversión privada de 3 mil millones de dólares, ahora anuncia el lanzamiento de una aplicación para taxistas tipo Uber o Easytaxi. Según el diario del gobierno El Ciudadano esa aplicaciónse hizo “de manera articulada con la empresa pública Yachay”. No solo eso: anuncia que en seis meses sacarán al mercado dos proyectos más: monitoreo de buses y educación virtual.

De acuerdo a la información oficial, la aplicación para taxis se llama Yelou y está diseñada para brindar soporte al usuario desde el inicio hasta el final del viaje. La empresa que ha desarrollado la aplicación se llama Soltecdata y, según Yachay EP, la inversión es de seis millones y medio de dólares. Héctor Rodríguez, gerente general de Yachay EP, dijo en la presentación: “si creemos en un proyecto estamos de principio a fin, esto implica invertir en talento humano y generar infraestructura, y que además, los compromisos se traduzcan en contratos de largo plazo”.

El anuncio es, evidentemente, un nuevo intento de Yachay EP por presentarse como algo que definitivamente no es: un centro de innovación que se ha desarrollado a partir de la multimillonaria inversión que el gobierno ha destinado a ese complejo.  Todo esto dentro de un esfuerzo mediático que busca proyectar una imagen en la cual Yachay EP y el gobierno son patrocinadores de la innovación y de la tecnología.

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Pero resulta que lo que Yelou presenta como una novedad es, básicamente, una herramienta que ya está desarrollada y que funciona en el mundo, incluido el propio Ecuador. En una reseña publicada en diario El Comercio se dice que el sistema de Yelou permite a los administradores de las empresas de transporte saber cuántos taxis están ocupados, dónde están las unidades y enviar y recibir mensajes de los choferes. Esto garantiza, dice el diario, alertar sobre rutas con alto tráfico y vías alternas disponibles. Es decir que incluye recursos que ya tienen sistemas que son gratuitos como Waze o Google Maps. También sostiene El Comercio que Yelou permite a los conductores que soliciten inmediatamente apoyo en caso de daños mecánicos o accidentes, cosa que se podría hacer incluso vía Whatsapp. Se dice que Yelou mantiene una conexión, vía satelital, con el Servicio Integrado de Seguridad 911. Eso posibilita que el usuario del taxi comparta, en tiempo real, su ubicación en un mapa, con familiares y amigos, mediante las redes sociales, si pulsa un botón de pánico. Otro detalle, dice el diario, es que  el usuario puede cancelar la carrera con dinero electrónico, tarjeta de crédito o efectivo.

En otras palabras en Yachay EP se ha anunciado el descubrimiento del agua tibia. Básicamente todas las aplicaciones que en el mundo se han desarrollado a partir del aparecimiento de Uber, en el 2009 (que hace lo que dice que descubrió Yelou), tienen mecanismos de comunicación, pago en línea y geo localización.

El dato sabroso es el costo de su desarrollo: 6,5 millones de dólares que suena como una cifra desorbitada para el desarrollo de una aplicación que ya existe. Además, suena como imposible que una inversión de 6,5 millones de dólares, para cooperativas de taxi en el Ecuador, pueda recuperar una inversión de esa envergadura. Según la publicación Whatech, desarrollar una aplicación para el servicio de taxis debería costar entre 75 mil dólares y 200 mil dólares máximo, dependiendo de su grado de sofisticación. Whatech incluye en este costo todos los atributos que Yelou tiene e incluso algunos más. La publicación dice que por esos precios una aplicación debería tener localización geo satelital, un sistema de pago con tarjeta y un servicio de notificaciones a través de SMS. Y cita la firma india Moon Technolabs como ejemplo. En redes sociales, varios usuarios relacionados con el tema de la tecnología reaccionaron también sorprendidos por la cifra.

La empresa que Yachay dice que desarrolló la aplicación se llama Soluciones Tecnológicas Smart Data Soltecdata. Se trata de una compañía que tiene un capital suscrito de 800 dólares y que, según la Superintendencia de Compañías, en el año 2016 no tuvo un solo centavos por ventas. Sin embargo, según la propia Superintendencia, esta empresa tiene relaciones con otras siete compañías. Algunas de ellas vinculadas al sector petrolero, a la alimentación y al turismo.

Soltecdata no vendió nada en el 2016 PDF
Soltecdata tiene un capital suscrito de 800 dólares PDF
Otras empresas relacionadas con Soltecdata PDF

Lo que hace Yachay EP con este anuncio, en pocas palabras, es una nueva intentona por convencer a la sociedad de que el Ecuador, luego de 10 años de correísmo, está en la senda de la innovación tecnológica y del cambio de matriz productiva. Puro humo. Esto es agua tibia pero con un precio treinta veces superior a lo que ya se encuentra inventado y comercializado en el mundo entero.

Yachay: el gobierno monta otro cuento chino

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Si la historia del nano satélite Pegaso parecía un cuento chino, hay que esperar a ver esta: dos supuestos inversionistas, completamente desconocidos, deciden montar en el Ecuador una mega fábrica de carros eléctricos que van a competir en el mercado mundial y cuya inversión es de tres mil millones de dólares. Esto la convertiría en una de las inversiones privadas más grandes de la historia del Ecuador.

La puesta en escena de esta historia ocurrió en la llamada ciudad Yachay, en la provincia de Imbabura, y tuvo como maestro de ceremonias a René Ramírez. Él es la máxima autoridad de la educación superior en el Ecuador y es conocido por haberse inventado al menos otros dos cuentos chinos en los últimos meses: la encuesta de Georgetown (que nunca hubo) y la desaparición de los registros oficiales de los dos sueldos que recibía su esposa.

Ayer, 14 de febrero, se hizo el anuncio en Yachay, con bombos y platillos y el seguimiento de todo el holding de medios gubernamentales. El inversionista es, según aseguró Ramírez, la empresa Red Tech NikteslaCORP Cia. Ltda. Las redes reaccionaron atónitas. Con razón: este anuncio parece cuento chino porque simplemente las piezas que lo componen no calzan. Es inverosímil por donde se le mire.

Si usted busca en la red la empresa Red Tech NikteslaCORP Cia. Ltda no aparece. ¿Cómo puede un fantasma tener la capacidad de hacer una inversión de tres mil millones de dólares? Resulta inconcebible que una empresa que está tras un proyecto tecnológico, como muy pocas pueden hacer en el mundo, como el de construir y patentar carros eléctricos, no tenga antecedente alguno en esa rama de la industria. Casi como que una empresa familiar de alfombras de Guano, Chimborazo, anuncie la puesta en marcha de una plataforma para lanzar misiles en Mongolia.

Ya existen compañías enormes que llevan décadas fabricando carros eléctricos como Tesla Motors o como Nissan. Que en ese panorama, aparezca una empresa que, de la noche a la mañana, pretenda competir con ellas desde el Ecuador es absolutamente inverosímil. Es tan improbable como que sea cierto que Tesla, basada en California, sea una aliada en esta iniciativa como tan categóricamente lo aseguró René Ramírez.

Si esas piezas de la historia contada en Yachay no cuadran, hay que examinar las otras. El gerente de Red Tech que apareció durante el acto se llama Justin Perry y no tiene ningún antecedente en la industria de la innovación y tecnología. En su perfil de Linkedin puso que fue nombrado Gerente General de Red Ecuador en diciembre de 2016. Se ve, igualmente, que es candidato a una maestria en negocios en la Universidad de Washington y que fue consultor en una empresa dedicada a la salud llamada Group Health Cooperative. Nada más. Si se ingresa a su página de Facebook no hay absolutamente nada que evidencie alguna conexión, aunque sea remota, con la tecnología y la innovación. Lo que publica son videos de cómo hacer pan y un aviso buscando trabajo en data science, sistema dei información geográfico o literalmente -eso escribe- “cualquier cosa que remotamente pudiera yo hacer”. Este aviso lo posteó el 22 del pasado diciembre… Este es el gerente al que el supuesto inversionista otorga la responsabilidad de manejar tres mil millones de dólares. De carros eléctricos no hay el más mínimo rastro en sus Facebook.

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Anuncio puesto por Perry en su página de Facebook en el que se ve que en diciembre del 2016 buscaba trabajo.

4Pelagatos estableció que Perry vive en el Ecuador desde hace algunos años donde llegó como voluntario y se estableció en Ibarra. Sus únicos antecedentes son trabajos en el sector de alimentos y que su proyecto de Red Tech lo presentó curiosamente a través de la oficina comercial del Ecuador en Rotterdam, Holanda y no a la oficina de en Quito o Urcuquí.

4Pelagatos también verificó la información en la Superintendencia de Compañías donde consta que la empresa está registrada en el Registro Mercantil desde el 14 de febrero del 2017; es decir, el mismo día en que se presentó el proyecto en Urucuquí y que Perry fue nombrado como Gerente General el 13 de febrero del 2017: un día antes.  ¿El gobierno celebra la inversión de 3 mil millones hechas por una empresa que se constituye precisamente el mismo día del anuncio? Extraño, por lo menos.

foto constitución red tech
En esta imagen se ve que la Red Tech se constituyó el mismo día del anuncio de la inversión. Es decir el 14 de febrero del 2017

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La historia de otro de los socios, tampoco parece calzar en el anuncio de la mega inversión. Si se hace una búsqueda en Google resulta que Molina Mantilla tiene registrada otra empresa llamada Bocados y Franquicias Bofranqui con un capital inicial de 400 dólares. Si se ve en la página de Linkedin de Raúl Molina aparece que ha trabajado en Hewlett Packard en Holanda y, anteriormente, en otras empresas de tecnología en Inglaterra y España. La pregunta es ¿de dónde saca tres mil millones para invertir en Yachay? ¿Qué experiencia tiene en el desarrollo de tecnología de carros eléctricos?

Lo que hace de esta historia mucho más que un cuento chino, es el espectáculo en el que el poder la presentó. En el video colgado en Youtube se ve que se quiso montar un show, al más puro estilo Silicon Valley, en el que dos jóvenes emprendedores, vestidos de forma casual, presentan su producto mientras deambulan por el escenario. El resultado es patético y todo termina en una caricatura. La ceremonia comenzó con la introducción hecha por una chica que presenta a la inversión de Red Tech como una “mega fábrica de autos eléctricos” y entre otras cosas de “súper conductores de grafeno”. Luego interviene Héctor Rodríguez, gerente de la Empresa Pública Yachay. Para él, la inversión de Red Tech es la evidencia del “nuevo Ecuador, del Ecuador de las ideas”. Para él, lo más importante es que en la provincia de Imbabura se va a producir una auténtica revolución del conocimiento. “El Parque industrial es un hito en la historia del Ecuador”, dijo petulante y pletórico de orgullo.

Raúl Molina, uno de los socios de Red Tech, también intervino. Con el logo de Hewlett Packard estampado en su camisa, contó que había salido del país hace 20 años para trabajar en varias empresas de tecnología e innovación porque en el país porque no había condiciones para ello. La confesión disparó el aplauso de la audiencia. Finalmente dijo que llegó a trabajar en Hewlett Packard, afincada en Palo Alto, centro del Silicon Valley en California. Uno de los momentos cumbres es cuando enseña un video con el prototipo del vehículo que supuestamente van a producir y el video se interrumpe. “Esto también pasa en Palo Alto”, dijo en tono de broma.

Luego habló Justin Perry, gerente general de Red Tech. Con mucho menos cancha que Molina y con el limitante del idioma, Perry dijo que su empresa quiere fabricar carros que no contaminen para que su familia pueda caminar por “la Bolívar” (se entiende que refiere a la calle de ese nombre en Ibarra) y respirar el aire sin smog. “Pensamos crear una red de provedores para tener una cadena de suministros”, dijo con un aire de no creer mucho lo que estaba diciendo.

La intervención de René Ramírez estuvo precedida por una corta y lírica cortina musical. El secretario de la Senecyt sostuvo, muy convencido él sí, de que ayer fue una fecha clave en la historia del Ecuador. “No sé si estamos dimensionando lo que está pasando en esta sala. Este es un momento clave en la historia del Ecuador. Estamos hablando de tres mil millones para los próximos cinco años. Tres mil millones”, dijo ajustándose sus lentes de marco rojo. Ramírez, muy dado a formular reflexiones solemnes, agregó que fue hace 200 años que se construyó el primer motor y que por algún motivo, que achacó al empresariado ecuatoriano, no se había podido hacer ni una solo en el país. No dijo por qué una empresa metería tres mil millones de dólares para fabrica un carro eléctrico cuando ya hay muchas marcas que los producen en serie.

“Me contaban que Red Tech hizo un análisis en varios países de la región y decidieron venir acá”, dijo satisfecho y agregó algo que, a la luz de la información que ha sido publicada, suena increíble: Red Tech tiene una alianza con Tesla, la empresa Elon Musk, el gran guró de la tecnología en Silicon Valley. Un funcionario de esa empresa desde Palo Alto dijo a 4Pelagatos desconocer por completo sobre este asunto. Ramírez no se quedó ahí. Recordó que ni siquiera la inversión del Oleoducto de Crudos Pesados había significado una inversión tan grande en la historia del Ecuador. Según él, la invesión Tech Red va a ocupar 400 hectáreas de Yachay, las que serán arrendadas según dijo más adelante, y va generar 18 mil puestos de trabajo. “No estamos inventándonos cifras”, dijo por si alguien hubiera dudado de sus palabras. Tal y como están las cosas, no hay cómo dudar de las cifras sino de lo que más parece un cuento chino.

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