Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Tag archive

Lenin Moreno

Fundación Eventa, otro agujero negro de Lenín Moreno

en La Info por
captura-de-pantalla-2017-01-04-a-las-5-44-24-p-m

Lenín Moreno anunció que ha pedido al contador de la Fundación Eventa, de propiedad de su familia, que recopile toda la información para hacerla pública, aunque no dijo cuándo lo hará.

No faltaba más. Moreno, quien hizo el anuncio en Teleamazonas más presionado por las circunstancias que por iniciativa propia, está en la obligación ética de esclarecer todas las interrogantes que se han suscitado desde que se publicaron en redes sociales noticias sobre los ingresos que esa fundación ha recibido, de entidades públicas y privadas, por las charlas motivacionales que el ex vicepresidente, y ahora candidato presidencial, ha dado en los últimos años.

“Estoy preparando la información”, dijo Moreno cuando la periodista Janeth Hinostroza planteó el tema, que atribuyó a una campaña sucia en su contra. Tema que se hizo tendencia en redes sociales luego de la publicación de un documento que ponía en evidencia el pago por 10 mil dólares hecho por el Cuerpo de Bomberos de Quito en el 2013, por una conferencia que Moreno dio bajo el título de “Ser amable es fácil, divertido y productivo”.

El candidato oficialista ha dado varias conferencias o charlas motivacionales en instituciones públicas administradas por funcionarios de su misma filiación política. Por un mínimo sentido de responsabilidad y ética, al que debería someterse todo candidato, Moreno debe informar al público sobre cómo se manejaron esos dineros. En la entrevista, sin embargo, dejó más interrogantes que certezas. Según dijo, no ha recibido ni un solo centavo por esas conferencias. Todo el dinero, según dijo, fue directamente a la Fundación para que sea invertido en obra social. Moreno en un momento aseguró que esa fundación no era suya pero en otro dijo que era de su familia. ¿Si el dinero no entra a su bolsillo entonces entra a una fundación que también es suya? Para comenzar, Moreno debería esclarecer ese tema puesto que, incluso en su declaración juramentada de bienes que presentó en septiembre del 2009, aparece como accionista de la Fundación.

Hay evidencias de varias conferencias o charlas a instituciones públicas, especialmente en el 2013. Por ejemplo la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, EPMMOP, contrató a la Fundación Eventa para dos charlas en septiembre de ese año y canceló 20 mil dólares en virtud de una resolución firmada por Germánico Pinto, entonces gerente de esa empresa. Pinto actualmente es un entusiasta partidario de la candidatura de Moreno, como se desprende de su cuenta en Twitter. También aparecen al menos otras dos conferencias contratadas por el Consejo de la Judicatura y varias más en el Consejo Nacional Electoral, la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos (DINARDAP), la Empresa Pública Yachay, ANT Quito, IESS, entre otras.

¿Cuántas charlas ha dado Moreno? ¿Cuánto dinero recibió la Fundación Eventa en total y cuánto invirtió en las obras sociales que Moreno asegura que realiza? El candidato de Alianza País sostuvo también que a más de las conferencias que ha dado a entidades públicas están las que brindó a empresas privadas y que sobre esas no cree necesario dar explicación alguna. Moreno se equivoca: lo que haya recibido de las empresas privadas por sus charlas también es un asunto de interés público, pues demás está decir que el electorado tiene derecho a saber qué empresario o empresarios lo han auspiciado. Y él tiene la obligación de facilitar esa información. Al fin de cuentas podría llegar a ser Presidente.

En la entrevista con Hinostroza, Moreno habló sobre lo que hace Eventa. Dijo, por ejemplo, que protege a niños abandonados con HIV y que tiene incluso vehículos para que “los ancianitos” puedan recoger donaciones de comida que algunas empresas les dan. ¿A qué niños y qué “ancianitos” ayuda? ¿Cuántos son y cómo los asiste?

De lo dicho no solo se revela que Moreno se ha dedicado a las obras de caridad pública. Esto resulta curioso porque la caridad pública, ejercida por privados, ha sido condenada por asistencialista y por estar al margen del Estado por el presidente Correa sino que plantea la necesidad de conocer exactamente qué hace Eventa. Al ser candidato y estar opcionado a ser presidente de la República está obligado a esclarecer, no solo lo que hace su fundación, sino qué fondos recibe y cómo los administra. Una fundación podría ser una herramienta para ocultar movimientos financieros irregulares. No sería la primera ocasión que una fundación sirve para recoger dinero para campañas electorales.

No transparentar detalladamente cómo se financia, cómo gasta y qué hace la Fundación Eventa podría crear una figura similar a la que en otros países ha motivado auténticos escándalos políticos. Ahí está el caso de la fundación Bill Clinton en los EEUU, la fundación Lula da Silva en Brasil y también el caso de Podemos, el movimiento político español que surgió de la Fundación Ceps que recibía de forma irregular fondos de los gobiernos de Venezuela y Ecuador.

Entre los datos que soltó Moreno también está que su hija Carina ha manejado la fundación. No ha recibido un solo centavo por su trabajo, dijo a Hinostroza. Entonces si ni él ni su hija ganan sueldos en la fundación, ¿quién lo hace? Aunque se trata de datos que seguramente no tuvieran relevancia si Moreno fuera un ciudadano común y corriente, es evidente que en el caso de un candidato presidencial la cosa es muy distinta. Es importante tener toda la información del caso: por ejemplo, conocer cada uno de los contratos que firmó la fundación y los honorarios que recibió. Cómo ha gastado el dinero (con facturas de respaldo), los nombres de sus proveedores, de sus empleados y los sueldos de aquellos vinculados con la Fundación…

La información que se entregue es parte inseparable de las credenciales éticas del candidato. No solo por ser candidato y posible presidente sino porque, además, hay un documento de la Contraloría del Estado que dicen que la Fundación Eventa es una entidad de derecho privado que se beneficiaria de fondos públicos; es decir, recibe dinero del presupuesto del Estado. De ser ese el caso, lo que haga o deje de hacer la fundación de la familia Moreno es un asunto que incumbe a todos y cada uno de los contribuyentes, independientemente de las aspiraciones públicas que tenga Lenín Moreno.

Es evidente que el tema de las fundaciones vinculadas con políticos y aspirantes a presidentes ha aterrizado en el Ecuador. Está en manos de Moreno desvanecer hasta la más mínima de las dudas.

Foto de la cuenta de Flickr de la campaña de Lenin Moreno

 

Gracias señor Moreno, la cosa quedó clara

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
jose-hidalgo

“Este próximo año, en contra de lo que dicen tantos agoreros del desastre, vamos a crecer al 1,4%”. Esa es la previsión que usted, señor Moreno, maneja para 2017. La mencionó esta mañana en una entrevista con Jeanette Hinostroza, y lo hizo con tanta seguridad que pareciera que se trata de un pronóstico de consenso entre los economistas, una cifra bien fundamentada, casi irrefutable, y no de lo que en realidad es: una proyección mucho más política que técnica, carente de sustento y calculada con tan poco rigor que genera preocupación por el modo en que el Banco Central, que es la institución que la generó, maneja el resto de sus estadísticas. ¿Sabe usted, señor Moreno, que incluso el Banco Central cree que este año seguirán cayendo el consumo de los hogares y la inversión y que para llegar a ese 1,4% de crecimiento de la economía en su conjunto pronostica un aumento de 12% (DOCE POR CIENTO) en las exportaciones? Tal vez usted nos pueda explicar cómo se llega a semejante número (en dolarización, el crecimiento anual promedio de las exportaciones ha sido menor al 4%), porque por lo pronto las explicaciones oficiales se limitan a mencionar los beneficios del acuerdo comercial con la Unión Europea (cuando, en realidad, la ventaja inmediata de haber firmado ese acuerdo no es que las exportaciones nacionales a ese bloque se disparen, sino que no pierdan participación de mercado) y el aumento en el precio del petróleo (cuando los técnicos del Gobierno deberían saber que para calcular el PIB no se toman en cuenta las exportaciones medidas en valor, sino en volumen). Dado que usted menciona con tanta soltura la proyección oficial de crecimiento, ¿nos podría explicar cómo piensa hacer para aumentar las exportaciones petroleras (medidas en barriles) y, a la vez, cumplir el acuerdo de los miembros de la OPEP de recortar la producción? ¿O qué mecanismo piensa aplicar para que la previsible apreciación del dólar, por efecto del aumento de las tasas referenciales en EE.UU., no afecte a la competitividad de las exportaciones nacionales y éstas alcancen el enorme crecimiento que prevé el Banco Central?

Es comprensible, señor Moreno, que usted se acoja al discurso de la supuesta recuperación económica que maneja el Gobierno del que forma parte. Después de todo, está en campaña electoral y no le conviene hablar de la crisis causada no sólo por factores externos, sino principalmente por el insostenible modelo implementado en los últimos diez años. Lo preocupante es que usted se muestre tan seguro de que la economía va a crecer en 2017 (“yo digo la verdad y la ciudadanía tiene bastante razón para confiar en mí, no le he mentido nunca”, dijo para tratar de convencernos), cuando entre los economistas no alineados con el Gobierno (de “oposición”, según el Presidente Correa) existe, ahí sí, un consenso sobre la necesidad de ajustar el gasto público a niveles sostenibles y sobre los impactos adversos que ese ajuste va a provocar sobre la economía en su conjunto, que en los últimos años ha generado una enorme dependencia hacia el gasto fiscal. Si usted cree que “estamos saliendo adelante”, que “se ha manejado bastante bien la economía”, entonces no habría que esperar de su parte ninguna corrección al modelo económico vigente. Y lo cierto, señor Moreno, es que ese modelo simplemente no es sostenible. ¿Sabe usted, por ejemplo, que en 2016 su Gobierno contrató nueva deuda por cerca de $14.000 millones para cubrir sus gastos y amortizaciones? ¿Sabe que al 31 de diciembre los créditos del Banco Central al Gobierno ya suman $4.305 millones, es decir, $357 millones más que el total de los depósitos públicos en el mismo Banco Central que son los recursos que supuestamente financian esos créditos? Al respecto, usted avaló esos préstamos si son usados para inversión (cuando el mismo ex gerente del BCE reconoció que han sido usados para pagar atrasos) y comparó el manejo del Banco Central del Ecuador con el del Banco Nacional de Panamá (lo llamó Banco de Desarrollo de Panamá), desconociendo que este último, si bien es depositario oficial de los fondos públicos, no se define a sí mismo como un banco central y, sobre todo, NO MANEJA LAS RESERVAS DE LOS BANCOS PRIVADOS PANAMEÑOS (si una persona quiere abrir una cuenta en ese banco, que también funciona como banco privado, lo hace por voluntad propia).

Para respaldar la supuesta recuperación de la economía usted mencionó también el crecimiento del PIB en el tercer trimestre. Según el cuestionado Banco Central, en efecto en el tercer trimestre la economía creció 0,5% frente al segundo. ¡Cómo no lo iba a hacer si sólo entre julio y septiembre, según datos del Observatorio de la Política Fiscal, el Gobierno contrajo deuda por casi $4.000 millones para inyectar esos recursos a la economía! No obstante, usted evitó mencionar que, pese a ese enorme endeudamiento, frente al tercer trimestre de 2015 la economía se contrajo (“crecimiento negativo”, dirían en su Gobierno) 1,6%, la quinta caída interanual consecutiva. De hecho, preguntó “¿cuáles son las cifras negativas?”.

Para justificar los atrasos con proveedores del Gobierno, usted dijo que “durante un año y medio no se ha recibido un solo centavo por concepto de ingresos petroleros”. Eso es cierto, como también lo es que su Gobierno nunca se preparó para esa eventualidad, (“contingencialidad”, diría usted). Lo llamativo es que el Ministerio de Finanzas, acaso con el objetivo de ocultar la verdadera magnitud del déficit fiscal, registra para 2016 ingresos petroleros por más de $2.100 millones. En ese sentido, ¿está usted al tanto del tamaño real del hueco fiscal que le tocaría enfrentar en caso de llegar a la Presidencia? ¿O en ese aspecto prefiere quedarse con las alegres cifras del Ministerio?

Hace un poco más de un mes, en este mismo espacio se publicó una columna titulada “Háblenos de economía, señor Moreno”. Después de escuchar la entrevista de hoy, en la que incluso se negó a revelar el nombre de quien encabezaría su equipo económico y metió frases tan incomprensibles como aquella de que “los aumentos del sector público han aumentado inclusive a niveles muchísimo más altos de los que teníamos en el año 2014”, la cosa parece haber quedado clara: si usted llega a ser presidente no podemos esperar una pronta recuperación de la economía.

Lenín cuenta al gigante que es primero en los sondeos

en Caricaturas/El Humor/La Info por
captura-de-pantalla-2017-01-04-a-las-9-03-37-a-m

Lenín Moreno no paró de hacer odas al que llamó gigante de América. Ahora Chamorro cuenta cómo el candidato oficialista le reporta lo que le ocurre en campaña.

Sigue leyendo

El drama de Lenin Moreno: ser la caricatura de una Madre Teresa criolla

en La Info por
screen-shot-2016-12-22-at-10-47-13-am

captura-de-pantalla-2016-12-19-a-las-12-09-41-p-m

Cuando una candidatura lleva como lema una frase tan vacía e inocua como “el cambio verdadero es avanzar hacia el futuro” es porque no tiene nada que decir.

Ese parece ser el sino de la candidatura de Lenin Moreno: no decir nada, no tomar posición sobre ningún tema sensible o máximo hacer una declaración como quien no quiere decir nada, repetir lugares comunes frente a los asuntos de interés público, elaborar frases bonitas, vacías y bobas como la del “verdadero cambio es avanzar hacia el futuro”, colocar fotos en redes sociales en los que se ve al candidato jugando trompo o abrazando niños, aparecer en videos cada vez que se conmemora algo, ora el día de Quito, ora el día de los migrantes, ora el día de los derechos humanos…

Pero no tener una posición sobre los temas de interés público está pasándole factura al binomio de Lenin Moreno y Jorge Glas, sobre todo porque cada día crece la porción del electorado que espera definiciones. ¿O es que Lenin Moreno no tiene nada que decir sobre el aumento del encaje bancario, el endeudamiento agresivo de los últimos meses, las agresiones de género cometidas por sus amigos correligionarios, la violencia en Morona, la responsabilidad de su compañero de fórmula Jorge Glas en los controvertidos y corruptos trabajos en la refinería de Esmeraldas? ¿Será que va a decir algo sobre el escándalo de Odebrecht? ¿Pedirá al Fiscal que pida la información a los EEUU sobre las coimas entregadas a funcionarios del Estrado por la constructora brasilera? Todo apunta a que eso es mucho pedir.

El vacío parece ser, en efecto, el sello de identidad que los estrategas y entusiastas de Moreno pensaron para su campaña. ¿Para qué? Sencillo, con el fin de que nada lo ensucie, nada comprometa su imagen de hombre bondadoso, tolerante y comprensivo. Desde un inicio la estrategia estaba dirigida a que Moreno articule un discurso en el que se destaque todo lo supuestamente bueno que dejan los 10 años de correísmo y, al mismo tiempo, ofrezca corregir aquellas cosas que no gusta al electorado. Que si habla de economía que no sea mucho, que si se refiere al tema de desempleo que lo haga por encimita nada más, que si menciona el tema de la corrupción en Petroecaudor que no insista mucho, que si se refiere al oscuro tema de su residencia en Ginebra que no de muchos detalles… En fin, que no asista a entrevistas con periodistas incisivos y que siga navegando cual nave impoluta con la esperanza de que esta campaña acabe lo antes posibles sin que se haya feriado la simpatía popular que ha tenido desde que salió del Gobierno y se fue a vivir en Ginebra.

Lo que nadie le dijo a Moreno es que existe un mundo más allá de la receta de los estrategas y que conciliar lo bueno con lo repudiable no siempre es posible. Tampoco le dijeron a Moreno que un candidato que no ofrece otra cosa que ser la encarnación del futuro, cuando no es capaz de darle un contenido a ese concepto de futuro, es un candidato que no tiene a dónde avanzar.

Esta forma de hacer campaña es la que ha convertido a Lenin Moreno en una caricatura criolla de la Madre Teresa de Calculta que cada 30 minutos o una hora tiene una frase bondados y cándida para cualquier cosa. Moreno existe en la campaña únicamente a través de los videos que se ponen en redes sociales y en los que no dice nada de lo que un estadista debería decir frente a los temas que angustian a la sociedad. Es algo así como la imagen de una virgen a la que se la transporta de pueblo en una urna de cristal para evitar que le caiga el polvo o la ensucie el lodo.

El caso del video titulado “El cambio verdadero” es seguramente lo más sintomático. “Yo les digo que en mi gobierno habrá grandes cambios” aparece diciendo Moreno en lo que aparentemente es una alusión o respuesta a alguna encuesta que debe haber hablado de la necesidad de cambio que siente el electorado. Pero ¿Moreno menciona en el video algún cambio en concreto? Porque si habla de grandes cambios lo lógico sería que lance al menos una pista sobre alguno. Pero no, en el video no enumera ni menciona ni un solo cambio.  El mensaje es de un vacío tan abismal que aún luego de tan categórico anuncio se dice a continuación cosas como que el cambio que ofrece “es tomar lo que ya construimos juntos y convertirlo en algo aún más grande”. ¿Nada sobre los impuestos que han encarecido tanto al país? ¿Nada sobre lo que representa el gasto público en sueldos o la necesidad de tener un modelo político en el que exista poderes independientes que garanticen la fiscalización y evite la corrupción? No, absolutamente nada. Puro bla.

Hay otro video reciente que desnuda igualmente el vacío de la candidatura de Moreno. Se trata de uno en el que aparece hablando sobre los hechos de violencia en Morona. Cuando parece que finalmente va a tomar posición y va a decir algo relevante sobre un tema tan polarizante, Moreno lanza lugares comunes como “el futuro no se detiene” y “usemos el diálogo y nunca la violencia”. Si bien atina a articular una tímida solidaridad con el policía fallecido y pone un rostro severo, no es capaz de tomar lo que ha hecho el gobierno en la zona o decir algo sobre la minería. Si no quería contradecir al Caudillo debería aparecer apoyándolo y si cree que algo se hizo mal que lo diga. Pero ni lo uno ni lo otro. Moreno es la nada absoluta.

Lo mismo ocurrió cuando la conversación nacional se centró en el tema de la agresión de Orlando Pérez, director de El Telégrafo, a una mujer en Guayaquil. ¿Dijo algo sobre eso? No, nada. Lo único que hizo fue, precisamente esos días, aparecer firmando un convenio con las Naciones Unidas sobre los derechos de las mujeres. ¿Algo más vacuo que eso? Difícil.

Lo curioso es que las únicas veces en que ha tomado una posición definida sobre un tema, lo ha hecho de tal forma en que a los pocos días todos lo han olvidado. Una vez ocurrió con el tema del anticipo al impuesto a la renta donde discrepó con el gobierno y la otra cuando apoyó al proyecto de Ley de Plusvalía. En ambas ocasiones fue más fuerte la imagen de la Santa Teresa de Calcuta criolla o de la virgen en urnas que la de un estadista. No insistió ni en sus discrepancias ni en sus apoyos.

Moreno seguramente sigue siendo el candidato con más opciones para ganar. Goza de la simpatía de un amplio sector del electorado y es el candidato con menores resistencias. Pero se trata de un candidato y de una campaña que hubieran funcionado perfectamente en un mundo donde no hay problemas graves ni desafíos de envergadura. Quizá le hubiera calzado una realidad como la que había en el 2014 cuando abundaban los recursos y el desempleo y la corrupción no eran temas que ocupan la mente y el corazón de los votantes.

El Ecuador de fines del 2016 no es un país para Madres Teresa de Calcuta ni vírgenes en urna de cristal.  La pregunta es si el encanto de los santos alcanza hasta el día de las elecciones.

Foto agencia estatal Andes

El decreto-orden de Correa para Lenín Moreno

en Caricaturas/El Humor/La Info por
captura-de-pantalla-2016-12-17-a-las-7-39-40-p-m

Poco se sabe de lo que pasa puertas adentro entre Correa y su Benjamín. Chamorro descubrió un decreto transmitido en directo al candidato presidencial.
Sigue leyendo

¿Qué tanto vale Merizalde para que Glas se juegue por él?

en La Info por
captura-de-pantalla-2016-12-03-a-las-10-41-28-a-m

La lista de prioridades de Jorge Glas es muy curiosa. Por encima de los intereses electorales de su papeleta electoral con Lenin Moreno parecería estar la honra de Pedro Merizalde, gerente de Petroecuador. Al menos eso es lo que parece.  Si no es así,  ¿cómo se explica que Glas, en medio del escándalo del corrupción que rodea a Petroecuador y del daño que eso está haciendo a su movimiento, haya dado un voto de confianza en público el jueves 1 de diciembre a favor de Merizalde? ¿Cómo entender que ponga las manos al fuego por Merizalde si eso significa contradecir a Moreno y poner en riesgo la imagen y la credibilidad del binomio?

“Pedro Merizalde, con mucha frontalidad, dijo al país que omitió declarar una empresa que nunca operó y lo mostró documentadamente también en una rueda de prensa. Hizo las rectificaciones en la Contraloría General del Estado, eso va a la Fiscalía, donde tiene que recibir esa información nuevamente que ya es pública, de conocimiento de todos, y tiene que archivarse”, dijo Glas durante un acto por el nombramiento de José Luis Cortázar, ex guardaespaldas de Rafael Correa durante la primera campaña electoral, como gerente de Petroamazonas.

La afirmación de Glas se produce luego de que la Contraloría emitió un informe con indicios de responsabilidad penal donde Merizalde está señalado por no haber incluido en su declaración juramentada de bienes su participación en una empresa panameña.  Con base en ese documento la Fiscalía abrió una indagación previa en contra de Merizalde por presunto perjurio. El gerente de Petroecuador señaló luego de eso que  su “omisión involuntaria” había sido subsanada con documentación presentada a la Contraloría el pasado 28 de junio. Por esta razón, solicitará a la Fiscalía el archivo del caso. Glas, incluso, durante su declaración en Guayaquil aseguró como si de su voluntad dependiera que la Fiscalía debe archivar el caso en contra de su colaborador. “Tiene que archivarse”, dijo Glas.

El contralor Carlos Pólit sostuvo que cuando “un funcionario público no declara un bien, una empresa que poseía en Panamá eso configura un posible delito de perjurio”.

La reacción de Glas no parece tener sentido si se toma en cuenta lo que está en juego en las elecciones porque él, como cualquier político, debe saber  lo terriblemente costoso que puede resultar jurar por la honorabilidad de otros.  Debería saberlo, sobre todo, porque a su líder Rafael Correa ya le pasó con Pedro Delgado. Es más, este caso se parece tanto al de Delgado que incluso en su juramento también dijo, como Correa con Delgado, que Merizalde regresará pronto de un viaje al exterior. 

No tuvo, además, reparos para aparecer contradiciendo a su compañero de papeleta.  “Comprendo la opinión de Lenin Moreno, yo he expresado un respaldo a Pedro Merizalde”, dijo en otro momento al referirse a unas declaraciones de Moreno quien había sostenido que “debe presentar la renuncia, no porque haya ninguna acusación ni ningún indicio siquiera de culpabilidad, sino únicamente por delicadeza”.

Lo que Glas deja con su sorpresivo es simplemente un gran interrogante. ¿Qué es lo que lo ata a Merizalde que es tan fuerte que incluso ponga en riesgo incluso el futuro las candidaturas del movimiento de gobierno? ¿Cuánto vale Merizalde para que haya puesto las manos al fuego por él? Son gestos que, en último caso, lo que más producen es dudas e incertidumbre.

Foto Vicepresidencia de la República

Háblenos de economía, señor Moreno

en Columnistas/La Info/Las Ideas por
jose-hidalgo

Señor Lenin Moreno, hace pocos días usted propuso en Tungurahua una “tregua tributaria” para el sector privado y, a la vez, se mostró contrario al anticipo del Impuesto a la Renta, lo que le valió una suerte de encontrón (¿real o fingido?) con el Presidente Correa, pero seguramente le sirvió para despertar simpatías entre algunos miembros del sector empresarial, que casi desde el inicio de la actual gestión ha venido reclamando estabilidad en las reglas del juego. Pues bien, lejos de una tregua tributaria, el gobierno del que usted es candidato para las próximas elecciones acaba de enviar nuevamente a la Asamblea, con carácter de económico urgente, el proyecto para gravar con un 75% la “ganancia extraordinaria” en la venta de bienes inmuebles. Suponiendo que no se trata de una estrategia de campaña para que usted salga a rechazar públicamente esta propuesta y refuerce así una imagen de alguien que no está condicionado por las ideas del Presidente Correa, ¿podría usted explicarnos qué opina sinceramente de ese proyecto? ¿Le parece un impuesto justo? ¿Está consciente de los efectos nocivos que puede tener sobre el sector inmobiliario y el de la construcción? ¿Sabe usted que este último viene demandando, según una encuesta del Banco Central, cada vez menos mano de obra?

Ya que estamos en este tema, hablemos un poco más sobre la situación del mercado laboral, señor Moreno. ¿Sabe usted que, según el INEC, entre septiembre de 2015 y el mismo mes de este año se perdieron 340.000 puestos de empleo adecuado? ¿Piensa usted que esto es consecuencia únicamente de factores externos (caída del precio del petróleo, apreciación del dólar, terremoto) o está consciente de que es principalmente el resultado del modelo económico llevado a cabo por el gobierno del que usted forma parte? Para solucionar esa falta de empleos de calidad (porque el número de empleos precarios ha aumentado en cientos de miles en los últimos meses), tal vez usted insista en eso de la tregua tributaria y en brindar mejores condiciones para que el sector privado se desarrolle y empiece a demandar nuevamente mano de obra.
De ser así, discúlpeme si dudo de sus intenciones, señor Moreno. Después de todo, lo que el sector empresarial ha llegado a denominar “bullying normativo” empezó mientras usted era vicepresidente y, por otra parte, bien se dice que a las palabras se las lleva el viento: el mismísimo Hugo Chávez, referente del socialismo del siglo XXI que el gobierno nacional (SU gobierno) profesa, en una entrevista con Jaime Bayly antes de ser Presidente, ofreció impulsar la empresa privada en Venezuela. Creo que coincidiremos en que, estando ya en el poder, Chávez hizo todo menos eso. De paso, ¿qué opina usted de la situación económica de ese país? ¿La crisis actual es causa del modelo implementado por el chavismo o de una “guerra económica”, como asegura Maduro?

Pasemos al sector fiscal, señor Moreno. Probablemente usted es de los que opina, contra toda la evidencia del derroche que se dio durante la bonanza petrolera, que el gobierno no gastó mucho sino que invirtió mucho. En fin… Lo importante en este punto es hablar de la situación actual y de las medidas que se deben tomar para salir de ella. ¿Está usted consciente del crítico estado en que encontrará las cuentas fiscales en caso de llegar a ser Presidente? ¿Sabe que sólo entre enero y octubre de este año el gobierno consiguió financiamiento por casi $11.000 millones (¡más de 11% del PIB!) para cumplir con sus gastos y pagar atrasos?
Por favor díganos, señor Moreno, ¿qué va a hacer para sanear las cuentas fiscales? Porque la cosa es más grave de lo que parece. ¿Sabe usted que el Ministerio de Finanzas sobrestima groseramente los ingresos y con eso consigue ocultar la verdadera magnitud del déficit? ¿Está usted de acuerdo en la forma en la que el gobierno amplió el margen de endeudamiento presumiblemente para cubrir ese mismo déficit? ¿Y qué opina de las condiciones en las que se ha contratado deuda en los últimos meses para mostrar una supuesta recuperación económica y así favorecer a su candidatura? ¿Sabe que el Banco Central ha venido siendo usado casi como la caja particular del gobierno y que actualmente la deuda con esa institución ronda los $4.200 millones? A propósito, ¿qué opina de la reciente resolución que aumenta el porcentaje de los depósitos que los bancos privados más grandes del país deben tener en el Banco Central? ¿Está de acuerdo con el dinero electrónico manejado por esa institución o le genera una sospecha sobre el uso que se le pudiera llegar a dar, por ejemplo, para empezar a pagar obligaciones del Estado como el Bono de Desarrollo Humano?

Hay otros temas económicos, señor Moreno, sobre los que también sería bueno conocer su visión, como comercio exterior (mientras usted fue vicepresidente se privilegiaron los acuerdos comerciales con países ideológicamente afines y no con los socios comerciales relevantes para el Ecuador) o la participación del Estado en la economía (su plan de gobierno sigue insinuando un modelo estatista). Y, obviamente, están los temas que acaso le resulten más incómodos, como su onerosa estadía en Ginebra, la presunta corrupción en los sectores encargados a quien sería su vicepresidente e incluso si usted lo eligió como compañero de fórmula. En fin, hay muchas cosas sobre las que nos gustaría tener respuestas claras de su parte, señor Moreno. Después de todo, usted sigue siendo el candidato mejor ubicado en las encuestas. Ventajosamente para las elecciones todavía faltan dos meses y hay tiempo de sobra para conocer claramente su opinión sobre temas fundamentales para el país. Siempre y cuando usted esté dispuesto a exponerla.

2017: los tres factores que condicionan su voto

en La Info por
captura-de-pantalla-2016-12-02-a-las-9-09-46-a-m

En la X Cumbre X Mundial de Comunicación Política, que se celebró en Cumbayá, cerca de Quito, hace unos días, un asesor político dijo: es mejor una encuesta deficiente que una buena intuición. ¿Qué pasa si se asume esa premisa para analizar, mirando las encuestas que circulan, las características generales de la campaña electoral? Tres factores parecen singularizarla:

  1. Una elección regida por la ley del péndulo: Hay una coincidencia en los resultados de esos sondeos: la Presidencia se juega entre el representante del oficialismo y el del centro-derecha. Lenín Moreno va primero, seguido de Guillermo Lasso y, en tercer lugar, Cynthia Viteri. Esa polarización luce lógica tras diez años de correísmo. Algo parecido sucedió hace un año entre Mauricio Macri y Daniel Scioli en Argentina.
    Moreno compite con las ventajas acumuladas por Alianza País; verdadero partido-Estado que ha concentrado poderes, logística, presupuesto e institucionalidad a su favor.
    Lasso se ha situado como el contradictor por antonomasia del gobierno y lo ha hecho desde hace años.
    Viteri está en el mismo andarivel que Lasso, pero parece haber enfocado su campaña más contra CREO que contra el oficialismo. Si la ley del péndulo interviene, como al parecer lo está haciendo, esta estrategia podría pasarle factura. De paso, delata que en este momento ella no ocupa el segundo lugar a pesar de que algunas encuestas la han situado ahí prácticamente desde que Jaime Nebot anunció su candidatura.
    Si la elección se juega entre extremos, Paco Moncayo, que se reivindica del centro-izquierda, no encontrará espacio para anclar su candidatura. De hecho, no despega. Sus estrategas cometieron el error de escoger un binomio que no aporta absolutamente nada en la costa donde Moncayo es hoy un desconocido para el grueso de electores. Jimmy Jairala era su otra ancla en esa región. Si se juzga por el recorrido de esta semana en Durán, en el que estuvo al lado de Moncayo, no parece que su presencia asegurará una votación respetable para el ex general ni siquiera en Guayas.
  1. El factor desconocido del voto vergonzante: ¿Por qué no aciertan las encuestas? Entre otros factores, porque no todos los consultados revelan sus intenciones. En Ecuador, con este gobierno, ya hubo voto vergonzante en la consulta de 2011 y, sobre todo, en las elecciones seccionales de 2014.
    Los sondeos en España, Hungría, Estados Unidos, Colombia… no parecen haber medido el grado de rebelión (miedo, ruptura generacional, distanciamiento con modelo de turno, desafío al establecimiento…) latente en la población. Esos nuevos estados emocionales en que se mueven los ciudadanos tienden a favorecer en los sondeos al gobierno en el poder. Pero no en las urnas. De ahí la desconexión que se observa entre las previsiones de las encuestas y los resultados electorales.
    Los factores cuantitativos que publican y publicitan las encuestadoras o sus clientes, no muestran esas tendencias de fondo del electorado que se agudizan en una elección. Y que se reflejan, la mayor parte del tiempo, en los estudios cualitativos que también hacen las encuestadoras pero que, en general, no dan a conocer. Pues bien: ¿cuánto están incidiendo esos factores en esta campaña? ¿Están originando datos y contextos inexplicables? Por ejemplo: el nivel inhabitual de indecisión que no baja del 50%. Por ejemplo, el hecho de que Lenín Moreno siga siendo la opción mejor situada, a pesar de que cerca del 80% del electorado pide cambios. Y que un enorme porcentaje de electores considere culpable al gobierno de la crisis, el desempleo, la inseguridad, la corrupción… ¿Estos factores, que por motivos metodológicos pudieran cobijarse bajo la denominación “voto vergonzante”, están incidiendo en los sondeos? ¿Están esos sondeos desconociendo, al igual que los que no acertaron en los países señalados, las nuevas realidades que provocan actitudes solapadas por parte del electorado que favorecen al poder de turno en las encuestas pero no en las urnas?
  1. El voto útil manda: el correísmo no ha escatimado esfuerzo para que sus partidarios crean que la elección se juega en una sola vuelta. No solo hay un interés político en lograrlo, sino una urgencia electoral: existe la percepción, bien anclada en la opinión, de que si hay segunda vuelta, el oficialismo pierde.
    La misma urgencia se impone a los aspirantes mejor situados de la oposición: tras la dispersión que se concretó en la inscripción de siete binomios alternativos, cada uno de los siete está obligado –si quiere ganar– a sumar el máximo de votos y a pedir a cada elector que no desperdicie el suyo. La elección-2017 se convierte así, para oficialistas y para la oposición y por motivos diametralmente opuestos, en una final desde la primera vuelta. En el caso de Moreno para alcanzar 40% de los votos válidos y una diferencia mayor de 10% sobre la votación del segundo binomio. En el caso del primer binomio de la oposición, para impedir que ese escenario cuaje y forzar una segunda vuelta.
    Las cifras de los sondeos parecen indicar que el electorado percibe esta urgencia del voto útil, pues premian a cuatro rostros conocidos y establecidos. Si se confirmara esa tendencia, se afianzaría la ley del péndulo. Pero esto es una incógnita más que los sondeos que circulan no contribuyen por ahora a resolver.

La Contraloría hace un informe-tongo para exculpar a Moreno

en La Info por
captura-de-pantalla-2016-11-27-a-las-10-12-36-p-m

La Contraloría de Carlos Pólit quiere absolver a Lenín Moreno. En un informe sobre el uso del un millón 600 mil dólares que el candidato a la Presidencia recibió de fondos públicos y utilizó durante su estadía en Ginebra, le entregó un certificado de buena conducta. Si había algo espinoso y maloliente para la candidatura de Moreno eran las dudas, los cuestionamientos, los silencios, las evasivas y las sombras que rodean a esos fondos. Pero en las 21 páginas del informe, firmado por la funcionaria Miriam Cañar, la Contraloría extendió a Moreno una suerte de salvoconducto  que podrá exhibir cada vez que se le pregunte sobre el tema.

Hay que reconocer que el certificado ha funcionado: los medios de comunicación han publicado ya un resumen que básicamente dice que Lenín Moreno no ha incurrido en ninguna irregularidad y que ha actuado de forma correcta. Pero si ese informe es leído detenidamente y no se reproducen sus conclusiones sin beneficio de inventario, el resultado puede ser otro: es un cúmulo de más dudas e interrogantes que arrojan más sombras sobre el tema. Tantas que resulta difícil no pensar que tras ese informe hubo un acuerdo político entre Carlos Pólit, que aspira a ser reelegido por cinco años más en la Contraloría, y el Ejecutivo de cuya voluntad depende que se concrete su aspiración. 

Leer aquí el PDF completo del informe de Contraloría

Estas son algunas de las sombras y dudas que deja el documento.

1.- Según la Contraloría Lenín Moreno se radicó en Ginebra porque hubo un “Letter of Appointment”, o carta de nombramiento, del secretario general de las Naciones Unidas, Ba Ki Moon, que “estableció como lugar de trabajo la ciudad de Ginebra, Suiza”.  La afirmación parecería ser una contundente respuesta a quienes se han preguntado las razones por las cuales Moreno se radicó en una de las ciudades más caras del mundo para ejercer un cargo honorario que no tiene ni oficina ni sueldo. Pero ¿dónde está la “Letter of Appointment” que cita la Contraloría para ver si en efecto dice eso?  En el documento de la Contraloría ese carta no aparece ni siquiera como anexo. Esto genera dudas porque no existe registro alguno de que los Enviados Especiales de las Naciones Unidas hayan recibido un nombramiento que establezca específicamente su lugar de trabajo. ¿Cómo es que la “Letter of Appointment” fija un lugar de trabajo sin proveer una oficina y un sueldo para ejercerlo?

Resulta difícil creer a la Contraloría porque, desde que se generaron los cuestionamientos a la sede del trabajo de Moreno, aquellos que defendieron esa versión, el presidente Correa entre ellos, jamás mencionaron la supuesta carta del Secretarío General. Cuando el propio Moreno justificó haberse radicado en esa ciudad dijo que lo hizo porque ahí están los organismos más importantes de derechos humanos. Nunca mencionó la carta del Secretario General. “Ginebra es una ciudad cara, posiblemente la más cara del mundo -dijo en octubre pasado- . ¿Que por qué la escogimos? Pues porque es la capital de los derechos humanos del mundo, ahí están las 40 organizaciones de derechos humanos. Si se quiere hacer un buen trabajo hay que ir al sitio donde se debe tratar con todos ellos, es por eso que el trabajo fue extraordinario”.  Según el canciller Guillaume Long, Lenín Moreno se estableció en Ginebra “porque es la capital de los derechos humanos, es donde operan las Naciones Unidas y además es donde opera el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas. Hay más de cuarenta agencias de las Naciones Unidas en Ginebra”.

Sin duda, la única forma de aclarar este punto es mostrar la “Letter of Appointment” del Secretario General. La Contraloría tiene la obligación legal y moral de hacerlo. Lo mismo Moreno.

2.- Las dudas sobre la “Letter of Appointment” no se limitan al tema de la supuesta asignación de la ciudad sede del trabajo. Según la Contraloría, en ese carta del secretario general de la ONU, se establece que los viajes que el Enviado Especial haga en misión serán pagados por ese organismo. “En los términos del nombramiento, entre otros, se estableció como lugar de trabajo la ciudad de Ginebra, Suiza; la remuneración se fijó en el valor de un dólar por año; y, el pago de viajes cuando el Enviado los realice en representación de la ONU, de acuerdo con las regulaciones y disposiciones internas de la Organización“, asegura la Contraloría que dice la carta del Secretario General. Sin embargo, y curiosamente en las cuentas hechas por la Contraloría, se dice que de un millón 600 mil dólares que recibió Moreno, 200 mil se destinaron a viajes. En el cuadro que se incluye en el informe se sostiene que para el rubro movilizaciones se destinaron 320 mil dólares, de los cuales 120 mil fueron para gastos “generales” y 200 mil para “movilizaciones”. ¿Acaso la ONU no pagaba los viajes?  Eso no es todo, la señora Cañar no menciona absolutamente nada sobre qué viajes hizo Moreno ni qué justificativos presentó. 320 mil dólares no son pelo de cochino.

Hacer clic aquí para ver el PDF del cuadro de El Universo

transferencias-lenin
Cuadro tomado de diario El Universo

3.-  No hay información detallada de gastos.   Apenas hay datos generales por rubros pero no hay ningún detalle sobre el manejo de las cuentas. Para justificar esta opacidad la autora del informe cita el testimonio de un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores que dice: “… si bien el Enviado Especial no está sujeto a una declaración de los fondos asignados, por tratarse de un aporte voluntario no reembolsable del Estado Ecuatoriano, podrá presentar anualmente, y al final de su gestión, un informe de gastos y/o un informe de la empresa de auditoría contratada para tal efecto. Para tal fin, se mantendrán en archivo todos los documentos de respaldo originales resultantes de la gestión de la Oficina del Enviado Especial…”. A renglón seguido sostiene, además, que el artículo 100 de la Carta de las Naciones Unidas manifiesta lo siguiente: “… los documentos que se generen en las Oficinas de los Enviados Especiales de su Secretaría General, será de propiedad exclusiva de la Organización”. Es decir, el organismo de control sugiere que los documentos generados por Moreno son propiedad del Secretario General y que no hay cómo mostrarlos.  ¿Los dueños de los fondos no tienen derecho a ver cómo se gastaron?

4.- ¿Cuál artículo 100? Como se ha visto, el informe de Contraloría dice que el artículo 100 de la Carta de las Naciones Unidades establece que “…los documentos que se generen en las Oficinas de los Enviados Especiales de su Secretaría General, será de propiedad exclusiva de la Organización…”. Sin embargo, si se examina la Carta de las Naciones Unidas resulta que el artículo 100 habla sobre la independencia que el Secretario deberá tener en relación a cualquier gobierno del mundo. O la Contraloría miente o tiene una Carta de las Naciones Unidades que solo ellos conocen.

articulo-100

6.- La Contraloría no hace ningún análisis legal sobre la maniobra jurídica del presidente Correa. Él dictó un decreto para que se diga que el Estado puede transferir fondos públicos a una persona que no es funcionario del Estado sino a “representantes, delegados, comisionado o enviado especiales”. Sorprende que la Contraloría no haya tenido ni un asomo de curiosidad pues esa reforma se realizó, oh coincidencia, dos días antes de que Moreno haga la solicitud para el desembolso. La Contraloría da por sentado que por llevar el membrete oficial de Decreto, la reforma firmada por Correa es un instrumento  legal y constitucional. No le pareció extraño que un decreto contradiga la Ley de Servicio Civil así ese decreto sea firmado por la Santísima Trinidad.  La Ley de Servicio Civil establece que quien trabaja para el Estado debe tener nombramiento. De lo contrario, esa entrega de dinero entra en la categoría de peculado.

Esta tramoya jurídica fue diseñada para legalizar el caso personal de Moreno. La secuencia cronológica detallada en el informe es curiosa: la reforma se hizo el 21 de mayo, el 23 Moreno hace el pedido de la transferencia, el 5 de junio el Consejo Sectorial lo aprueba y el 6 de junio se hace la transferencia. ¿Esta celeridad existe para pagos o desembolsos que se hacen regularmente en la administración pública? Es evidente que la reforma legal es ad hoc, concebida y llevada a la práctica pensando en una persona: Lenín Moreno. 

Leer aquí El decreto que mantiene a Moreno en Ginebra huele maluco

7.-  ¿Qué proyectos hizo Lenín Moreno para Ba Ki Moon que, según la Contraloría, costaron 500 mil dólares. ¿Dónde están los informes? ¿De qué tratan? ¿Qué dicen? Quizá la respuesta está en el dudoso supuesto de que todos los documentos que se generan en la oficina del Enviado Especial pertenecen al Secretario General de la ONU. Pero ese argumento choca con el hecho de que debe haber rendición de cuentas sobre los gastos de dineros públicos.

8.- Si se observa el cuadro de los gastos aparecen otros datos que llaman la atención. Por ejemplo lo que se gastó en vivienda y oficina. Ahí se ve que en residencia se gastaban 15 mil dólares al mes y en oficina 10 mil. Si se cree en el video que sacó el propio Moreno y en el que dice que vive y trabaja en el mismo departamento entonces resulta que el alquiler valía 25 mil al mes. En ese video el ahora candidato presidencial pone énfasis en el hecho de que vive y trabaja en el mismo lugar sugiriendo que lo hace por austeridad.  Se trata, si el dato que aparece en el cuadro es verídico, de un arriendo groseramente alto. ¿No es acaso el candidato de la revolución ciudadana que se jacta de estar con los pobres?

El informe de Contraloría pretende limpiar el expediente de Moreno en su carrera para alcanzar la Presidencia. Pretende librarlo de la cruz que podría significar para él responder por esos fondos en caso de que los electores lo elijan. Pero, como se ve, este informe no resuelve nada y mas bien puede convertirse en una arma contra este gobierno y su candidato.

2017: ¿hay binomios que chimban al país?

en La Info por
captura-de-pantalla-2016-11-24-a-las-10-22-40-a-m

Ocho binomios se inscribieron para la Presidencia de la República: el número todavía es amplio si se juzga el tamaño del Ecuador y el reducido margen que tiene cualquier gobierno para maniobrar. No hay espacio para ocho programas presidenciales. A esta condicion estructural del país y de su economía, se suma una situación coyuntural que milita aún más en contra de esta dispersión: la década correísta. Esa circunstancia impone una disyuntiva que la política no puede eludir: continuar con la llamada revolución ciudadana o salir de ella. Continuar es el reto para el binomio Lenin Moreno-Jorge Glas. Los otros binomios se han dado por misión (en teoría) salir de ella.

Y salir de la revolución ciudadana es, de por sí, un programa para algunos gobiernos. ¿Requiere el país siete binomios para ejecutar el mismo programa? Algunos dirán que ese es el drama del sistema electoral que obliga a los partidos, para no desaparecer, a presentarse en las elecciones y a tener candidatos electos. Eso explicaría por qué hay binomios presidenciales que no pueden soñar con Carondelet ni por casualidad, pero que usan la locomotora presidencial para aupar sus listas de asambleístas.

La proliferación de etiquetas partidistas no solo contamina la campaña electoral: algunos binomios, torciéndole el cuello a la lógica y al sentido común, inventan diferencias abismales con sus contrincantes para justificar su presencia. ¿Qué separa a Patricio Zuquilanda, de Sociedad Patriótica, de Cynthia Viteri o de Guillermo Lasso? ¿Qué diferencias programáticas o de visión política sustentan esa candidatura? ¿Todo se reduce a la necesidad para los hermanos Gutiérrez de tener algunos diputados y seguir así activos políticamente?
¿Qué posibilidades tienen Iván Espinel o Dalo Bucaram? Si tras diez años de correísmo prima la lógica del continuismo versus el más opcionado (o la más opcionada) de la oposición, ¿cómo coligen esos binomios que tienen condiciones para ser los más votados por el electorado? Si se empuja el corcho un poco más lejos, se llega a otro tipo de inconsistencias: ¿Hay espacio en esta elección para un programa de partido? ¿Acaso la urgencia para los electores que no están con el gobierno no es salir del correísmo limitando los costos?

Ese dilema (salir o continuar con el correísmo) muestra en forma fehaciente que la próxima elección no se realiza en una situación de normalidad democrática. Es iluso, entonces, el juego de algunos binomios dedicados a fabricar diferencias con sus contrincantes en vez de enfocarse en la urgencia visible para todos: el estado en el cual deja el correísmo al país. ¿Puede haber otro programa para los candidatos que no sea decir qué harán ante esa herencia de la “década ganada”?

¿Hay algo más urgente e imprescindible que volver a la democracia, a la división de poderes, a autoridades de control independientes, a jueces y fiscales dignos de su cargo, a la libertad de expresión? ¿Hay algo más apremiante que desmontar el correísmo? ¿Lo van a hacer? ¿Cómo? ¿Qué harán con ese bodrio de Constitución parido en Montecristi? ¿Qué harán con ese esperpento llamado quinto poder?

¿Qué harán con el gasto público? ¿Con este Estado-monstruo creado por la revolución ciudadana? ¿Con esa nube de militantes que Alianza País metió al Estado? ¿Con la deuda gigantesca a la China? ¿Con el presupuesto del Estado amputado de parte de los ingresos petroleros ya hipotecados? ¿Con la catarata de subsidios que sirvió a este gobierno a cebar parte de su base social? ¿Cómo van a generar empleo con leyes que penalizan la inversión y convierten al empleador en enemigo de sus trabajadores y en objeto de persecución por parte del Estado? ¿Qué harán con el IESS y todos aquellos jubilados, maestros… a quienes el gobierno confiscó fondos? ¿Qué harán con los perseguidos por este gobierno (encarcelados, expatriados, enjuiciados, multados, acosados…)? ¿Qué harán con los medios que el gobierno hizo suyos y con la Ley de Comunicación?

¿Hay espacio para siete binomios (por fuera del oficialista) ante un programa de gobierno acuciante que impone la realidad que deja el correísmo? Y ese programa incluye preguntas de fondo que ningún candidato quiere tratar pero que los ciudadanos deben saber. Por ejemplo: ¿cuál es el monto de la factura de esta década ganada (para los correístas) que el país tendrá que pagar? Y sobre todo, ¿cómo la piensan repartir para proteger a los más débiles? Ni siquiera Lenín Moreno puede eludir la herencia que deja el gobierno del cual hace parte.

Ocho binomios inscritos solo muestran que tras una década de correísmo, la sociedad política no maduró. Sigue barajando falacias. Como si el país fuera tan diverso. Como si un modelo autoritario no dominara todas las instituciones y concentrara todos los poderes. Como si tras esta fiesta de derroche y corrupción correísta, el país no tuviera que pagar la factura. Como si hubiera tiempo y espacio para inventar diferencias con el único fin de justificar su presencia en la arena electoral…

Foto: La Hora 

1 2 3 6
Ir Arriba