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Lorena Collantes

Correa intenta salvar a la ex jueza Collantes

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En el caso de Lorena Collantes, la ex jueza que hizo un escándalo cuando amenazó de muerte a un Policía, lo grave no es la amenaza, ni la agresión, ni la arrogación de funciones, ni el abuso de poder: es el ensañamiento que la opinión pública tuvo con una mujer que cometió un error que cualquier persona podría cometer con unos cuantos tragos.

Este razonamiento precario lo hizo el presidente Rafael Correa en su llamado enlace 507.  Según él, Collantes fue víctima de una injusticia de quienes vieron en su agresión y amenaza de muerte a un policía una oportunidad para hacer daño al gobierno. Lo hecho por Collantes, según el Presidente, es tan solo un error cometido por una “pobre joven” que le podría ocurrir a cualquier persona con unos tragos de más. “Ojalá nunca le pase algo así a uno de ustedes”, dijo Correa en el enlace. “Qué injusto que ha sido. Qué ensañamiento con esa joven a la cual ni conozco, por si acaso”.

En su intervención el Presidente no dijo nada, en cambio, en defensa del policía que fue amenazado, vejado y agredido por la exuberante Collantes. No, para Correa el policía que apareció en los videos donde ella hace sus siniestras y destempladas amenazas simplemente no existe, es un ser invisible cuya vida y honra no merecen su atención y, mucho peor, su respaldo y solidaridad.

“Ojalá nunca les pase algo así a uno de ustedes. La regla de oro es: nunca le hagas a alguien lo que no quieres que le hagan a ti”, sostuvo Correa mientras las cámaras de la Secom enfocaban la sonrisa y los aplausos de las mujeres que se hallaban asistiendo al espectáculo sabatina que, en esta ocasión, se realizó en Cuenca.

En su defensa de Collantes, el presidente trató de relativizar el escándalo de la ex jueza por el hecho de que ella se hallaba bajo la influencia del alcohol. Según él, entonces, si uno hace algo con tragos es menos culpable que si lo hace sin ellos. Esto no solo es un barbarismo jurídico, imperdonable para un gobernante, pues cualquier legislación penal no admite al alcohol como atenuante: es un espantoso mensaje de alguien que aparentemente relativiza la comisión de delitos cometidos en estado etílico. Para Correa, la gente que ha tomado tragos en exceso puede ir por ahí tranquila y oronda cometiendo “errores” porque los jueces deberán tener en cuenta que, pobrecitos ellos, no están conscientes de lo que hacen. Según Correa, Collantes es una persona “que cometió un error que puede cometerlo cualquiera bajo los efectos de los tragos. Si ustedes relativizan eso… Qué injusto que ha sido, qué ensañamiento…”.

En su alegato favor de la ex jueza, el tema de Collantes se reduce a la lógica del “no hagas con los otros, lo que no quieres que te hagan a tí”, frase que mencionó en dos ocasiones. Es decir, para él no solo que no hubo delito cuando se amenazó de muerte a una persona sino que todo el problema se reduce a las lamentables e injustas críticas públicas que, dicho sea de paso, es lo que a él más le preocupa.

Correa no se refirió, por el contrario, a algunas cosas que son clave en el caso, seguramente con el fin de que todo se relativice en este tema. Por ejemplo, de las aseveraciones hechas algunas veces por Collantes, durante el escándalo, de que tenía el apoyo de la persona más poderosa del país y que había mantenido relaciones con “el más mafioso de los mafiosos”.  ¿Es que el Gobierno y la justicia no tuvieron interés en saber a quiénes se refería Collantes? ¿No era obligación de las autoridades despejar las dudas que dejó el video de Collantes sobre la administración de justicia? Correa en su afán de rehabilitar la imagen de Collantes no dijo nada sobre estos temas. ¿Con quién hablaba la jueza por teléfono cuando hacía las amenazas?  Es extraño que Correa no haya tenido nada que aclarar sobre eso cuando, en cambio, dice conoce en detalle sobre los movimientos financieros de los supuestos beneficiarios de las coimas de Odebrecht.

Correa también se hizo el desentendido con el tema de las fotografías que circularon en redes sociales en las que Collantes aparecía con figuras de Alianza País. ¿Nunca pidió una explicación sobre los motivos que llevó a Collantes a reunirse con sus coidearios horas antes de la borrachera?  Evidentemente, el deseo de lavar la imagen de Collantes y de relativizar cualquier cosa que haya hecho pesaba más el sábado en Cuenca. ¿Por qué?

Lo curioso y llamativo de la defensa de Lorena Collantes hecha por Correa no se limita a su precario razonamiento sino, además, al hecho de que haya salido a formularla cuando el tema ya había caso desaparecido de la conversación nacional. ¿Por qué sale ahora a defender a Collantes diciendo que con ella se cometió una injusticia?, se podría preguntar cualquier observador. Si bien es cierto que habló de Collantes en el contexto de una reflexión suya sobre cómo lo criticaron a él por haber dicho de la candidata Cynthia Viteri solo sabe de maquillaje y no de economía, la verdad es que objetivamente la introducción del tema en el enlace era innecesaria. La defensa, además, no fue una mención corta ni intrascendente sino que tuvo un lugar destacado en el menú de temas que trató durante el enlace.

¿Fue quizá un mensaje a los jueces que deberán tratar el tema? La duda queda ahí, en todo caso.

Transcripción de lo dicho por Correa

“Cuando se hace pedazos a una pobre mujer que embriagada dice tonterías ahí sí nadie salió a defender a esa pobre mujer. Ojalá no le pase eso a sus familiares, hijos, etc… Por hacerle daño al gobierno, como había sido jueza y creyeron que era cercana al gobierno así haya sido destituida si era cercana y fue destituido está hablando muy bien de nosotros ¿no? En todo caso, por hacerle daño al Gobierno ¡cómo le han hecho daño a esa pobre joven! Ojalá nunca le pase algo así a uno de ustedes. La regla de oro es nunca le hagas a alguien lo que no quieres que le hagan a ti.

“Se burlaron del vestido, de sus actitudes prepotentes pero con trago adentro, pero les aseguro que si hubiera sido un hombre no pasaba nada. De hecho hubo un caso esos días de un juez (sin tener alcohol, sin estar embriagado) que también se mostró muy prepotente. Dos días duró el escándalo, nada más… A la pobre jueza le hicieron Año Viejo, de todo… No compañeros, sobre todo jóvenes, eso demuestra pequeñez de alma. No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti y les aseguro que si la jueza embriagada hubiera gritado ¡Fuera Correa, fuera! no pasaba nada. Pero como sacaron una foto cerca de candidatos de nuestro gobierno ¡vamos a destrozarle la vida de una joven! Persona que cometió un error pero que puede cometerlo cualquiera bajo los efectos de los tragos. Si ustedes relativizan eso… ¡Qué injusto que ha sido! ¡Qué ensañamiento con esa joven a la cual ni conozco, por si acaso! Pero en todo caso: se burlan del vestido… ¡Qué más sexismo que eso! Pero ahí sí nadie dice nada, las supuestas feministas. Se trata de actuar compañeros, de tener coherencia y qué mayor coherencia de esto gobierno donde tenemos una Corte Nacional con paridad de género”.

La exjueza ya filmó cinco películas

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Cuando un video empelota al poder se vuelve viral en un abrir y cerrar de ojos. Las redes se vuelcan al tema y la participación de los internautas se convierte en una catarsis. Es el caso de los videos policiales filtrados de la exjueza Lorena Collantes, auténtico reality show de la justicia correísta. El escándalo fue objeto de innumerables parodias y la actuación estelar de la exjueza, su voz aguardentosa haciendo alarde de poder, repartiendo amenazas e intimidaciones, dando rienda suelta a su retorcida imaginación para el mal, fue equiparada con los clásicos del cine de terror. A continuación, 4pelagatos presenta el top 5 de las parodias de la ex jueza.

5. Los poderes del Señor Oscuro

Se supone que los elfos, como los jueces, son seres buenos y confiables. Pero aún en ellos pueden encarnarse los poderes oscuros del señor de las tinieblas. Cuando tal cosa ocurre no hay nada más temible. En esta escena, Cate Blanchet intimida a Elijah Wood con una sarta de improperios.

https://twitter.com/luisalberto_vd/status/800896179148038145

4. La mala de la telenovela

Al odio ciego de Soraya Montenegro, la mala más mala de las telenovelas mexicanas, le calza a la perfección la retórica amenazante de la exjueza Collantes. Aquí, al grito de “¿Quieres probar mi poder?”, amenaza a su rival con asesinarla y pasa, en cuestión de segundos, de la palabra al acto.

3. Única cura posible: el exorcismo.

La posesión diabólica confiere don de lenguas y facilidad de palabra. No cabe duda de que la incontinencia verbal de Lorena Collantes es de aquellas que sólo se curan con el concurso de un exorcista. O dos. Aquí, Linda Blair encarna el papel de la ex jueza y Max Von Sydow hace todo lo posible por echarle los demonios del cuerpo.

2. Hasta el Führer pasa un mal rato

La caída, película alemana sobre los últimos días del Tercer Reich, es un clásico de las parodias del Internet. Pero es la primera vez que los insultos, amenazas e imprecaciones los recibe el propio Hitler. Natural: la exjueza tiene poderes suficientes para meterse con cualquiera y aterrorizar incluso al Fürher.

1. La inigualable reina del grito

“No contestes el teléfono, no abras la puerta, no trates de escapar…”. El eslogan de Scream, el clásico del cine de terror donde la estrella, Drew Barrymore, muere asesinada en los primeros cinco minutos de metraje, adquiere un nuevo y dramático contenido con la voz inigualable de Lorena Collantes.

¿Cuántos años de cárcel se compró la exjueza Collantes?

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El truculento episodio de la ex juez Lorena Collantes deja una serie de interrogantes sobre cómo ha reaccionado la institucionalidad judicial y política.

Se trata de interrogantes originados en inconsistencias que hacen inevitable una pregunta: ¿hubo voluntad de proteger a Collantes otorgándole privilegios que el común de los mortales no tiene? Hay, al menos, cuatro inconsistencias que se desprenden de las grabaciones contenidas en el video que aparece al final de esta nota y de los hechos que son de conocimiento público.

1.- Audiencia por el delito menos evidente

Esta es quizá la incoherencia más objetiva del caso. Lorena Collantes comete el delito flagrante de amenaza o intimidación, como lo tipifica el Código Integral Penal, COIP.  Sin embargo, la exjueza es procesada por el delito de “ingreso de artículos prohibidos”, como consta en el documento elaborado por el fiscal de turno. Es extraño que luego de lo ocurrido en el restaurante donde se originó el escándalo y en el patrullero, Collantes fuera llevada a un cuartel de la policía, donde vuelve a amenazar y, sin embargo, es liberada a las pocas horas con un expediente que habla de “ingreso de artículos prohibidos”. Buena parte del país la vio amenazando de muerte a un policía y resistiéndose a la autoridad y ¿el fiscal de turno dispone su liberación con un documento que habla de ingreso de artículos prohibidos? La pena establecida por al COIP para el caso de intimidación, en el artículo 154, es de uno a tres años de prisión. Y por el delito de ataque o resistencia a los agentes de la fuerza pública, con violencias o amenazas, tiene pena privativa de seis meses a dos años.

Quienes han defendido al fiscal, sostienen que la prisión preventiva es un recurso extremo que, normalmente, se debe evitar. Sin embargo, la amenaza hecha en el patrullero y la forma en que la hizo, hablando de sicariato, justificaba que se mantenga a Collantes detenida y bajo investigación al menos hasta saber que si iba a a cumplir o no con su amenaza. Si una persona formula la amenaza ufanándose de tener contactos con la mafia, como lo hizo la ex jueza, lo obvio era investigarla antes de liberarla. Eso no ocurrió.

Ver aquí el PDF de la boleta de Collantes

2.- Falta de coherencia.

Que la autoridad, en este caso el ministro del Interior Diego Fuentes, salga a decir que se va a investigar a quien divulgó el video resulta insólito si se tiene en cuenta otros casos anteriores donde las autoridades no han dicho nada sobre la divulgación de videos o grabaciones. Cuando se procesó al capital Edwin Ortega por unas declaraciones que había hecho ante un superior suyo, ninguna autoridad cuestionó la validez de esa grabación como prueba para el juicio. Tampoco se investigó quién lo divulgó.

Asimismo, cuando El Telégrafo publicó los correos electrónicos de la activista Martha Roldós, nadie investigó quién robó la información ni al responsable de su divulgación. Estas incoherencias llevan a pensar que el Ministerio del Interior está tratando de defender a la ex jueza Collantes y no a al policía que realmente está, o estuvo, bajo amenaza de muerte. Es como si le preocupara más la difusión del video que la protección del policía.

3.- Se investiga lo menos importante.

El Ministerio del Interior anunció que se investigará y sancionará a la persona que difundió al video. ¿No pensó, acaso, que quien divulgó el video estaba tratando de defenderse de una amenaza a la que consideró grave e inminente? Si se escucha el video, en el que Collantes aparece tras la cortina de seguridad del patrullero de la Policía, es perfectamente entendible que quien recibió esas amenazas haya tenido razones de sobra para temer por su vida. Collantes no solo amenaza con matar en 30 minutos al policía sino que habla de una relación sentimental con “el más mafioso de los mafiosos” y de contactos que le permiten cumplir con su funestas intenciones. ¿Esto no cae bajo el artículo 143 del COIP que se refiere al sicariato y que señala que será sancionada con la pena privativa de libertad de 5 a 7 años?

El artículo 471 del Código Integral Penal dice que las partes que intervienen en un hecho que ha sido grabado no necesita de la autorización de un juez  para hacerla pública:  “No requiere autorización judicial las grabaciones de audio, imágenes de video o fotografía relacionada a un hecho constitutivo de infracción, registradas de modo espontáneo al momento mismo de su ejecución, por los medios de comunicación social, por cámaras de vigilancia o seguridad, por cualquier medio tecnológico, por particulares en lugares públicos y de libre circulación o en los casos en que se divulgen grabaciones de audio o video obtenidos por uno de los intervinientes…”.

¿Por qué entonces el Ministerio del Interior se fija en lo menos importante?  Está claro que el proceso madre es el de la amenaza de muerte hecha por una persona que dice ser autoridad judicial y que asegura tener vínculos con el crimen organizado. Lo de investigar al divulgador del video terminó siendo una perfecta coartada para distraer la discusión sobre lo esencial del problema.

4.- ¿Y la Fiscalía? Bien gracias

En el sistema legal ecuatoriano la institución que tiene la obligación de investigar hechos como el protagonizado por la ex jueza es la Fiscalía. Sin embargo no ha habido ninguna acción de ese organismo para esclarecer el tema en el que existe una evidente amenaza a una autoridad. En esos videos y grabaciones hay motivos suficientes para investigar si en efecto existen contactos con el crimen organizado o un posible tráfico de influencias para ser nombrada como jueza. Un video expone el delito flagrante de la amenaza de muerte y abre la posibilidad de posibles relaciones con el crimen organizado que cualquier Fiscalía investigaría de oficio. Collantes, además, se arroga funciones al asegurar ser jueza cuando, como lo aclaró el Consejo de la Judicatura, había sido destituida días antes. Este es un delito tipificado, en el artículo 287 del COIP, como usurpación y simulación de funciones públicas: es castigado con pena privativa de la libertad de uno a tres años de cárcel.

¿No hay, entonces, en todo lo que dice Lorena Collantes razones suficientes para iniciar una instrucción fiscal? Si no lo hace, la sospecha de que hay intereses para defender a la exjueza se volverán creíbles.

La fotografía que aparece arriba fue tomada horas antes del incidente de Lorena Collantes en el restaurante La Riviera en Guayaquil durante un mitin político de Alianza País. Ahí aparece abrazada con Viviana Bonilla, ex gobernadora del Guayas y ex candidata a la Alcaldía de Guayaquil.

El ministro que hubiera querido tapar a la exjueza

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En el mundo correísta, donde lo anormal es regla, el ministro del Interior, Diego Fuentes, actuó con total lógica: le preocupa más averiguar quién difundió el video en que aparece la ex jueza Lorena Collantes amenazando de muerte a un grupo de policías, que investigar los delitos flagrantes que ese video pone en evidencia. En una rueda de prensa, con la ministra de Justicia Ledy Zúñiga a su lado, Fuentes dijo: “vamos a determinar, no solamente dentro de la Policía Nacional, vamos a hacer la solicitud a las otras instancias que también conocieron del parte y de los videos que se filtraron, para determinar quién fue el responsable de esa filtración y de la autoría de los videos”.

La lógica es implacable. Hay una serie de videos que produce un escándalo social. Esos videos son protagonizados por una exjueza, Lorena Collantes, que tiene amigos en este gobierno: Viviana Bonilla y Marcela Aguiñaga, con quienes se fotografió cachete con cachete. Marcela Collantes hizo campaña electoral por Viviana Bonilla para la Alcaldía de Guayaquil. También se ha fotografiado con otros altos jerarcas del correísmo. Ella fue investida jueza en 2015 por el Consejo de la Judicatura de este gobierno. Así que los videos del escándalo y los audios que salieron a la luz salpican al correísmo. Es comprensible que al ministro Fuentes le preocupe más averiguar quién los filtró que averiguar si las amenazas proferidas por la exjueza contra los policías tienen fundamento real: ¿existen esos poderosos amigos a los que alude? ¿Son tan poderosos y tan malvados que pueden matar a un policía en treinta minutos con sólo una llamada? ¿Tiene la exjueza relación con sicarios?

La anormalidad es tan habitual en este gobierno que causa perplejidad. ¿Por qué el ministro del Interior dio una rueda de prensa sobre este tema? ¿Por qué le preocupa más la filtración de los videos que los delitos flagrantes cometidos o aludidos por la exjueza? El caso parece demostrar que a Lorena Collantes no le faltan razones para hacer alarde de su poder. “¿Quieres probar mi poder?”, le gritaba al policía cuando lo amenazaba de muerte. ¿Estaría en su casa un ciudadano cualquiera que hubiera hecho lo mismo? En el video de la Policía ella habla de un ex esposo al que califica de “el mafioso más mafioso”. Dice que él le consiguió el cargo de jueza. ¿Y al ministro Diego Fuentes le preocupa cómo se filtró el video?

Los videos y los audios que se hicieron virales son reveladores: retratan una situación de poder. No importa si es real o imaginado. Lorena Collantes hace valer, mintiendo, su investidura de jueza para intimidar a los policías. Quiere meterles miedo. Les dice, además, que en ese cargo la puso su exesposo, que es el más mafioso de los mafiosos. A su rival, en uno de los audios, la amenaza con expulsarla del país con una sentencia judicial. En definitiva, ella se comporta como se comporta porque se siente poderosa. Hace alarde de ello. La relación que establece con su entorno, todo este culebrón, este reality show, la retrata como rehén de lo que cree ser. De sus ínfulas de superioridad y de su anhelo de impunidad, porque se siente cercana a los espacios donde sus amigos aplican la fuerza a los otros. El video destapa eso porque la sociedad contemporánea es abierta y aspira a la transparencia.

Sorpresa: eso es seguramente lo que Diego Fuentes hubiera querido tapar. Y como no lo logró está tras aquellos que filmaron y colgaron lo que hizo una amiga de los jerarcas del poder.

Arriba: el ministro del interior, Diego Fuentes, junto a la ministra de Justicia, Ledy Zúñiga, durante la rueda de prensa sobre el caso Collantes. Foto: diario La Hora

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