Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

La brecha de financiamiento es de $10.000 millones

en Conexiones4P/Elenfoque/Info por

Fausto Ortiz, ex ministro de Finanzas, analiza el estado de la economía. Su receta: volver al nivel de la reserva internacional del inicio del gobierno.

En las actuales circunstancias económicas y ante el déficit de financiamiento, el gobierno debe ir al Fondo Monetario Internacional?
El FMI puede servir para varias cosas, pero para lo que menos sirve es para salir de la brecha de financiamiento. No nos va a dar $10 000 millones que es lo que necesitamos. Nos dará un programa de tres o cuatro años con una pequeña cantidad de plata ahora.

Pero con el aval del FMI se abren los multilatarales y el mercado privado de capitales.
Los multilaterales nunca nos han cerrado las puertas. El FMI va a seguir un plan estructural pero antes el plan de ajuste. Y el ajuste es gradual. La gente de afuera no va aceptar darte plata, al mes de haber firmado. Primero tienes que cumplir.

¿Descarta usted definitivamente el FMI?
¿Para qué me sirve el Fondo? Mi receta es que necesitamos que la reserva internacional crezca. El gobierno dice que no, pero si estamos en $3.000 millones, necesitamos que esté en $15 000 millones, así sea después de tres años. Pero al menos marco un norte. El FMI me sirve para que me dé un crédito. De esa manera, puedo decir que estoy aumentando reservas y voy a conseguir financiamiento de los privados.

¿Para ello no necesita el aval y un acuerdo con el FMI?
Eso tendría que chequear. Pero si me das plata que está en tus cuentas, no hay mucho riesgo de esa línea con el Fondo. Ahora, ¿cómo se va a pagar el gasto y los vencimientos? hay que hacer esa tarea ya sea para el Fondo o para nosotros. Eso es lo que está pendiente por parte del gobierno. Que nos diga primero cuánto es. Para él la brecha es de $3.000 millones y algunos analistas insistimos en que es más de $10 000 millones. Primero habría que sincerar las cifras.

Usted no se está cerrando a un acuerdo con el FMI.
No veo al gobierno, a Correa acercándose al FMI.

Si usted fuera ministro, ¿qué medidas recomendaría entonces para enfrentar la brecha de desfinanciamiento?
La mayor dificultad es que el gobierno no le da importancia a la posición de reservas internacionales de libre disponibilidad. Creo que hay que darle importancia. Debe igualar al encaje bancario, debe igualar o acercarse en el corto plazo a los depósitos del sector público no financiero. Y eso totaliza unos $6.000 millones y estamos en la mitad. El gobierno debería ir hacia esa igualdad para pasar un mensaje de confianza, para que el sector privado busque financiamiento en el exterior y que la plata regrese.

¿Pero de dónde saldrían los fondos para que el gobierno los ponga en la reserva?
Por eso le planteaba que si tuviera que pedir algo al FMI sería financiamiento para mejorar el saldo de la reserva. Y después la brecha fiscal que puede ser de $3.000 millones y la brecha de financiamiento que puede ser de $10 000 millones se corrigen en forma diferente.

¿Con qué mecanismo?
Perfilando la deuda que está venciendo. Por ejemplo hay $1000 millones de vencimiento de preventa china. No utilizar más preventa china como política y tomar deuda de mayor plazo, aunque cueste un poco más.

Para usted, ¿cuánto suman los pasivos con los contratistas?
Esos pasivos circulantes son unos $2.500 millones. Hay que encontrar una figura que al menos no incremente más ese saldo a finales del año. No desaparecerlo en un solo año. Si en el 2014 fueron $600 millones y este año son $2.500 millones, que al menos se mantenga.

Por lo que dice, es inexacto pensar que el gobierno está preocupado por pagar la nómina al final del mes. ¿O sí?
Algunos se han quedado con el recuerdo del décimo tercer mes de diciembre y no en todos los meses hay dos meses. Cada mes el gobierno paga unos $700 millones de dólares. ¿Cuánto lleva recaudado hasta ayer (25) de enero en impuestos? 680 millones. El gobierno, en teoría, no tiene tanto problema porque seguimos pagando impuestos como personas y como empresas. No hay todavía una caída drástica por el lado de los impuestos. Su problema es ver cómo paga los 2.500 millones a los proveedores a quienes prometió pagar todo en enero. ¿Qué otra parte es difícil completar? La obra pública.

¿La situación económica pone al gobierno en la disyuntiva de tomar una decisión drástica, sea ir al FMI u otra, en forma urgente?
El gobierno el año pasado tenía un déficit fiscal de $7 mil millones. Terminó con un déficit fiscal de $4 mil millones. Este año puede ir en la misma dirección. Tenía una expectativa de déficit fiscal de casi $2.500 millones y podría achicarse a $1.000 o $1.500 millones. Pero tiene que buscar financiamiento.
Hay que ver cuánto financiamiento es posible hacer vía revolving. La deuda interna se redujo el año pasado 400 millones en octubre. Pero entre noviembre y diciembre regresó matemáticamente a la situación de diciembre de 2014. ¿Qué quiere decir eso? Que el gobierno logró, seguramente con el Seguro Social, que vuelva a comprarle bonos en forma idéntica a diciembre de 2014. Eso mismo podría ocurrir en 2016. Hay que chequear cuántos de esos bonos de deuda interna que están venciendo son del Seguro.

¿Bajo ese esquema, el gobierno podría llegar a mayo del 2017 incrementando solamente deuda?
No creo. El gobierno puede llegar al 2017 recortando gasto porque la deuda solamente se incrementa si hay déficit fiscal. Al déficit presupuestado hay que agregar 800 millones de la Oxy. El gobierno tiene que hacer recortes y cuando los haga frenará bruscamente la economía en 2016 y 2017. Ese es su gran dilema: cómo hacer para gastar menos sin que frene mucho la economía en un año electoral.

¿Pero paralelamente no le inquietan las cifras de la contracción del crédito, baja de depósitos, desempleo, quiebra de empresas?
Esa es otra historia. La historia del sector privado que es la parte crítica de la economía. Si el gobierno no alcanza a obtener financiamiento para pagar a los contratistas y que esa plata fluya hacia la banca, se seguirá viendo, aunque más lentamente, disminución de los saldos de depósitos. Y cuando estos disminuyan va a tener que utilizar las mismas herramientas que en 2015: bajar el encaje y vender bonos del Estado. La banca asegura que el 2016 va a tener que restringir seriamente el crédito. Y eso es, otra vez, recesión y desempleo. Y ojalá que sea solamente eso y no enfrentemos una situación diferente en el plano monetario.

Ese es el escenario que se puede paliar si el gobierno encuentra recursos. La pregunta es ¿de dónde?En 2014 el gobierno encontró $8.800 millones de financiamiento. En 2015, $5.800 millones. Este año tiene que encontrar cerca de $10 000 de financiamiento. Podría achicar esa cantidad si recorta el gasto de inversión y de capital. Ahí tiene un espacio para contraer el gasto, pero también la economía se contrae. Luego tiene que buscar plata para pagar la preventa petrolera. Ojalá que la pueda pagar con una deuda a más largo plazo. Si no tendrá que pagarla como hizo el 2015 con una nueva preventa petrolera. De ahí tendrá que encontrar plata para pagar la deuda que se le está venciendo.
No veo en el corto plazo que el gobierno pueda ir a los mercados internacionales a los niveles de tasa y riesgo país que están bordeando 1.600 puntos. Estamos en el primero mes del año y hay que cómo el gobierno pasa el mensaje. Hasta ahora ha sido en direcciones contrarias a favorecer la posibilidad de conseguir recursos del mercado internacional.

Esta charla empezó por indagar si ante las circunstancias, que usted ha cuantificado en parte, el país debe ir al FMI. De todas maneras, el gobierno no da certezas sobre la forma cómo piensa romper el círculo grave en que se encuentra la economía.
El gobierno debe regresar a tener la reserva internacional que tuvo al inicio de su gestión, en los dos primeros años.

¿Con eso sería suficiente? ¿Con qué otras medidas urgentes podría invertir la tendencia?
Es claro que el gobierno no puede conseguir financiamiento. El gobierno está tratando de pasar la pelota al sector privado, pero este no puede tomar la responsabilidad de salir a conseguir financiamiento internacional si no ve clara la posición de la reserva internacional. Esta debe crecer para que supere ampliamente a la reserva bancaria y cubra una parte de los depósitos del sector público no financiero. Por ahí pasa el mensaje.
Un informe de septiembre del Fondo Monetario dice: el gobierno ecuatoriano ha dicho que quizás no vaya a seguir utilizando la operación del Banco Central invirtiendo en el gobierno central. Y el segundo párrafo dice: lo que dice el gobierno lo vemos con buenos ojos, es bienvenido ese concepto. Sin embargo, eso lo dijo en septiembre 20 y el primero de octubre el gobierno tomó $300 millones, el primero de noviembre $200 millones más y el primero de diciembre $200 millones más. De repente, de septiembre 30 a diciembre 31 el Banco Central dio $800 millones adicionales al gobierno central en una clara muestra de que el gobierno no está en capacidad de cumplir lo que conversó con el FMI, porque las urgencias son grandes. De diciembre 31 a esta semana las cifras siguen creciendo en esta operación de otorgar financiamiento del Banco Central al gobierno central, con una plata que claramente no es del Banco Central.

  • Fausto Ortiz es economista. Fue ministro de Finanzas de Rafael Correa desde el 25 de julio de 2007 hasta el 8 de julio de 2008

3 Comments

  1. Claramente deduzco que la intencion es dejar que el proximo gobierno haga el ajuste, es lamentable que mas importe el calendario politico, que tratar de solucionar la crisis de iliquidez y de confianza de la economia.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba