Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

A Hugo Idrovo, en primera persona

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Querido amigo

¿Cuál es la diferencia entre un artista y un soldado? Hace 32 años tú tenías una respuesta muy clara a esta pregunta. ¿Recuerdas el año 84? En enero Promesas Temporales había ofrecido sus primeros conciertos en el teatro Prometeo; a principios de agosto, el grupo fue excluido del gran festival de la Nueva Canción Latinoamericana que llenó el coliseo Julio César Hidalgo por cinco noches consecutivas. Parece que, para participar en ese festival, había un requisito implícito que la gente de Pueblo Nuevo, cercana a la organización, se encargaba de verificar: tener una probada militancia en la izquierda y un repertorio de canciones comprometidas con las luchas sociales. Ser soldados de la revolución en ciernes. No hace falta decir que Promesas Temporales no calificaba.

Pueblo Nuevo. Sonaban horriblemente, lo sabes, pero eran soldados de la causa y eso les granjeaba las simpatías de una masa de militantes que, más que exigir calidad musical a los músicos, esperaba que fueran capaces de propiciar una catarsis colectiva de identificación política. Hoy han sido erigidos por el gobierno de Rafael Correa como emblemas culturales y continúan haciendo el mismo tipo de canciones. ¿Recuerdas lo que decía de ellos nuestro amigo Alexéi Páez? “Ocho emponchados torturando a un cadáver de armadillo y cantando derrotas”. Los Promesas Temporales, en cambio, proponían una fusión completamente nueva y atrevida. Estaban abriendo el camino por el que transitaría lo mejor de la canción popular ecuatoriana hasta la fecha. Y tenían un principio muy claro: su música no estaba, no podía estar, al servicio de ninguna bandera. Álex, Napo, Dany, Chelo, David y tú eran artistas, no soldados. Hoy damos esas cosas por sentadas pero en ese entonces no era así, estábamos en guerra fría. Esa ruptura fue, quizá sin querer, tu primera definición pública de trascendencia política. Una definición en favor de la imaginación y de la libertad artística y en contra de los recetarios ideológicos, los credos, las consignas… Una ruptura que hizo escuela.

¿A dónde, Hugo, fueron a parar esos principios? Hoy te proclamas “comprometido soldado del proceso revolucionario”, te paras en las tribunas del gobierno para proclamar credos y repartir consignas y no sólo pones tu creatividad a sus órdenes sino que entregas tu enorme talento y tu exquisita sensibilidad al servicio de la propaganda. Ya era penoso escuchar tu voz en el repertorio de las sabatinas: tu música convertida en banda sonora de un guión sensiblero con fines de adoctrinamiento. “Más de mil razones, más de mil motivos…”. Ahora nos enteramos por tu propia voz de que la letra de esa canción, sobre la que hay claras evidencias de plagio, te fue entregada por una agencia de publicidad con el encargo de musicalizarla para el gobierno. La misma canción que cantas en las tribunas de los actos oficiales donde no esperan de ti otra cosa que no hayan esperado antes de Pueblo Nuevo. No es delito, desde luego, estás en tu derecho de hacerlo. Pero para quienes te hemos admirado a lo largo de tantos años resulta doloroso ver a un artista de tu tamaño rebajarse con tanta convicción y orgullo al cachuelismo de la música por encargo, de la propaganda ideológica pura y dura. Como Pueblo Nuevo.

Estos reproches no tienen por objeto contribuir al cargamontón que las redes sociales ya han perpetrado contra ti de la peor manera. Se trata de abrir el espacio, ojalá, para un debate de interés público que el Ecuador se está debiendo desde hace algunos años: el debate sobre el papel político de los intelectuales. Y de los artistas, que trabajan también con el evanescente material de las ideas. ¿Qué papel es ése? Parece claro que no puede ser otro que la crítica. Aun cuando el intelectual y el artista se sientan compelidos a tomar partido, lo cual no sólo es su derecho sino su obligación, no pueden renunciar a su función crítica sin traicionarse a sí mismos. Por eso decía Pasolini que su misión era convertirse en la mala conciencia del poder. Y nada hay más distante de la crítica que la propaganda. Demasiados artistas del país han transitado en estos nueve años por esos derroteros.

Querido Hugo: es penoso comprobar que no hay una sombra de sentido crítico en tus intervenciones públicas. “Soy borrego y no lo niego” es toda una declaración de principios. Tu versión del Ecuador, que describiste en tu muro de Facebook como “un pueblo feliz, tranquilo, floreciente en su economía e iniciativas, una nación luminosa, próspera y en paz”, coincide punto por punto con la versión del poder. La aceptas como te la dan y no te haces preguntas. Ni siquiera te paras a pensar por qué las esferas política y económica del país están en ebullición. Te has convertido en un fiel reproductor del discurso oficial hasta en sus peores rasgos: la descalificación del otro, la superioridad moral.

Una de las características de ese discurso correísta consiste en su afición por cambiar la biografía de las personas. Tú has comenzado por cambiar la tuya propia. Hoy alientas la versión de que los Promesas Temporales fueron unos apóstoles de la resistencia antifebrescorderista. Hermano: a veces la amistad entraña la obligación de decir cosas incómodas. Quizás ningún otro periodista ha escrito más artículos sobre ustedes, les ha hecho más entrevistas, ha compartido más tiempo con ustedes (al menos contigo y con Napolitano) que este humilde pelagato. ¿Cuántas veces me narraron de principio a fin toda su historia, por no mencionar la gran parte de la que fui testigo? En ninguno de esos relatos (aún conservo cientos de horas de grabación), nunca, el desdichado episodio del secuestro de Álex Alvear perpetrado por los gorilas de Febres Cordero fue un capítulo tan protagónico de su historia como pretendes demostrar ahora. Y a partir de tu nueva versión de los hechos ya hay quien sostiene que Febres Cordero disolvió Promesas Temporales. ¿Será? Hugo, yo asistí en el año 95 o 96 al nacimiento de la canción Gringa loca en el garaje de El Taxo, el hostal que administrabas con Rocío. Era pura joda. Babeábamos de la risa. ¿Y ahora resulta que tiene no sé qué contenido ideológico antimperialista, como sugeriste en tu entrevista con El Comercio? No. Esa leyenda que tratas de tejer ahora convencerá a los periodistas veinteañeros de la televisión del gobierno, pero no a quien te conoce. Más allá de tu efervescente naturaleza anarquista, que en Guápulo compartíamos todos (Recuerda a Lennon), nunca fuiste un animal político. Nunca hasta hoy.

Deben ser momentos difíciles para ti. Cientos de personas te han tratado pésimo en el Twitter. Has sido víctima de aquello que los expertos en redes sociales llaman Shitstorm. Y es doloroso. Pero no has sabido manejarlo. No has sabido interpretar el mensaje de la gente. Mensaje enturbiado por insultos y agravios de todo tipo, es cierto, pero así son las redes: ni mejores ni peores que la sociedad. Lo importante es que, detrás de los insultos, hay una preocupación pública legítima. Hugo, la gente percibe que en tu salario (el tercero más alto del ministerio de Cultura, muy por encima de tu rango) hay una desproporción que alguien tiene que explicar. Y tiene derecho a indignarse porque estamos hablando de plata pública. Eso, así como tu doble papel de funcionario y artista tarimero del gobierno son temas que conciernen a la sociedad. Y no basta con indignarse, descalificar a los críticos, tratarlos de “don nadie”, de “gente que ha perdido el control” y está “dominada por la mediocridad, el odio y la envida”. No basta con acudir a todo el repertorio de negaciones aprendidas del presidente de la República. No basta con refugiarse en el falso sentimiento de superioridad que te lleva a afirmar que los don nadie “envidian a las personalidades fuertes”. No. Los temas que molestan a la gente son legítimos y al cabo de tu indignación siguen ahí. Son reales, por más que te empeñes en negarlos y proclames que “el mundo real” es tu vida privada. No, amigo: esta es la realidad. Esta es la esfera pública, en la que has decidido actuar por libre voluntad, lo cual siempre acarrea consecuencias que hay que estar dispuestos a afrontar. La esfera pública, donde la gente, inevitablemente, piensa diferente que uno. Donde todas las vidas confluyen. Donde ni siquiera los líderes iluminados ni “las personalidades fuertes” tienen el monopolio de la verdad. Nadie lo tiene, recuerda: “al fin y al cabo, las historias humanas sólo están hechas de retazos de futuro y promesas temporales”.

Con el cariño de siempre

81 Comments

  1. alguien dijo harto de leer wevadas. Mientras la patria se va por el agujero negro de la recesión.
    Que gaver me importa que el lacayo aborregado dizque cantante gane esos verdes por ser esbirro y que xuxa me importa que RA, le saque los cueros al sol a su pana de webadas de antaño. Importa la patria que está en la damier, por este inepto del cuentero mayor.

  2. alguien dijo harto de leer wevadas. Mientras la patria se va por el agujero negro de la recesión.
    Que gaver me importa que el lacayo aborregado dizque cantanhte gane esos verdes por ser esbirro y que xuxa me importa que RA, le saque los cueros al sol a su pana de webadas de antaño. Importa la patria que está en la damier, por este inepto del cuentero mayor.

  3. De «levanta el brazo y rompe cada atadura», que al parecer fue en realidad una «promesa temporal», a la confesión de «soy borrego y no lo niego» hay un camino hacia la claudicación; algunos artistas, intelectuales y políticos lo han transitado. Por fortuna, otros han sabido ser consecuentes con los principios de libertad y solidaridad y han mantenido sus voces irreverentes y dignas, son los que trascenderán.

  4. Orlando Furioso:
    el amigo verdadero

    Por Mustapha Ourrad
    (Chrl Hbd, desde el infierno)

    No habría querido escribir de esto, pero ya es el colmo. Escribir de esto, pero ya es demás, les digo. ¿O debería apuntar?: “soy un metiche porque todos estamos en el mismo saco y debo”. Que me toca, repito, necios, somos una cofradía. Legión: somos muchísimos más.

    Orlando Pérez: “ya es de más”, habrás querido decir. De más tú: no sabía que te habías convertido en pensador de la amistad, Montaigne oculto en las sombras tras el pasamontañas. Nos hemos visto al espejo, absortos entre calderos del infierno y poco más que chamuscados con tus loas. Olemos a chicharrón ya, “ya”, como gustas decir de Kafka, el “ya” célebre Franz. Juntamos las palmas, Orlando, ante tus dotes de prestidigitador.

    ¿Atacaste primero? ¿Finalmente, te atreviste? Aquí vienes, acompañado de Franz, y pretendes salir bien librado en tu suerte hacia la posteridad maldita a favor de Hugo Idrovo. Maldita, y en medio del fuego nos preguntamos sobre tus porqués. “Esprit de corps”. ¡Te las traes, Orlando! Pero no estés tan furioso si la ironía no te va y solo te han salido coscorrones mal cocidos. Te hace falta algo de pluma, pero valga tu intento para la posteridad maldita. Ahí quedarás, furioso y chamuscado.

    “Desde”. “La pluma”. “¡Aplaudida!”, escribes y no pareces escribir. “Brod traicionó un deseo sensato de Kafka”, se te ocurre, y no piensas en Canetti o Piero Citati, o en los mismos Brod y Kafka, quienes podrían haberte revelado un par de secretos para espantar tu idea. Pero qué va: pasa la primera liana, Kafka, “¡Compararé el asunto con Kafka!”, y “¡oaoaoaoaoaoaoa!” Este es un país de imbéciles, está comprobado hasta la saciedad. Nadie caerá en cuenta.

    Te encuentras (me encuentro) listo (estoy listo) para comenzar la bochornosa carta sobre la bochornosa carta: extiendo un kilo de Hugo Idrovo en la mesa, pleno de integridad, moral política, artística y cultural, Idrovo, entero y exacto a la manera del arte comprometido, y lo amaso. Eludiré el desafío central del comentarista osado (“sesudo, sesudo es el adjetivo”), la responsabilidad del arte y el intelectual en la sociedad, me escabulliré por la puerta trasera diseñada con la probidad del señor cantante, sin hablar de vanidad, necesidad o arrugas que puedan comprometerme y comprometerlo.

    “¿Tuvimos que pedir permiso para entrar y hablar de tú a tú con su esposa y pasar un buen rato con sus hijos?”, caray, buena idea: evidenciaré que Hugo es gran anfitrión, no hay mejor cinta para un varón probo.

    Pero, detente, Orlando: ¿por qué diantres deberían pedir permiso dos periodistas para entrevistar a un cantante desafinado? ¿Es eso ser generoso, Orlandhugo, abrir la puerta? Queda empuñar la idea, como lo haces, de que El Desafinado es profundo como un pozo kafkiano (¿onettiano?) porque los invitó —a Orlando Furioso y Aguilar— a tomar una bebida en compañía de su esposa. Vaya escuela de torcedura del pescuezo a la razón que cursaste. Con licencia de honor.

    Solo resta la descalificación del comentarista osado: a ver, a ver, la Embajada de los Estados Unidos de América nunca nos viene mal, bancos y banqueros jamás han venido mal y la coherencia inmutable de los principios de periodistas e intelectuales que reclamamos desde el banquillo de nuestras izquierdas: Aguilar sí cambió pero Idrovo nunca, él sigue siendo el mismo, no se enjuaga ni enjuagará dos veces en el mismo río. “Y no será un alabador como sí son quienes ahora financian”, alabador, aldabador, baldor, Hugo: nunca aprendí la escritura de la palabra “adulador”, qué diablos. No me importa si este mundo, como así sucede, está plagado de libertarios. Libertarios en todo lugar, les digo y repito.

    Para cerrar la faena, que un pasodoble atornille mi idea amistosa. Abajo el traidor desarmado en su moral intelectual, en sus cuentas bancarias y en la lealtad con los amigos. Todo un perro conocido a quien hay que empujar a la hoguera y cantar a gritos —desafinados para ser consecuentes— con don Orlando Furioso y sus Players, mi orquesta:

    Ni se compra ni se vende
    el cariño verdadero
    ni se compra ni se vende
    no hay en el mundo dinero
    para comprar los quereres.
    La patria me quiso marinero
    y yo le di sincero
    la flor de mi querer.

    Chamuscado, ahí queda.

    ¡Y olé!

  5. En el país decimos mucho, por la plata baila el perro, y el correato los ha multiplicado y glorificado: otro milagro de la robolu$ión donde el saqueo a los fondos públicos ha financiado tanto farsante como a su comandante. La decencia y la justicia llegará. Y deberá llegar

  6. “Y LE PREGUNTA A HUGO CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN SOLDADO Y UN ARTISTA. ¿CUÁL ES LA QUE HAY ENTRE UN PERIODISTA PAGADO (ROBERTO AGUILAR) CON RECURSOS PÚBLICOS DE LOS EE.UU. Y UNO CON LOS DE LOS ECUATORIANOS? ¿EL SESUDO PERIODISTA DEBE RENDIRLE CUENTAS AL PUEBLO ESTADOUNIDENSE POR EL DINERO QUE LE DAN, A TRAVÉS DE LA ONG QUE SABE CAMUFLAR TODO? ¿IRÁ CADA MES A LA EMBAJADA ESTADOUNIDENSE A DAR CUENTA DE LOS RECIBOS Y FACTURAS DEL CONSUMO DEL DINERO DEL PUEBLO ESTADOUNIDENSE, COMO UN SOLDADO DE LAS LIBERTADES MÁS LIBERALES DE ESTE MUNDO PLAGADO DE LIBERTARIOS?” Orlando Pérez

  7. El poder vuelve estùpida a la que lo ostenta , cuando se vuelven serviles no recapitulan en su pasado, bien comenta su amigo Roberto te olvidaste de todos esos momentos vividos .

  8. Debate con altura de miras, Hugo tremendo cantautor . Don Roberto Aguilar tremendo tremendo, un gran empuñador de la pluma intelectual intelgente y elocuente.. Estrechen sus manos en un debate justo donde la gente tenga el placer y el derecho a recibir algo gratis de parte de dos intelectiuales de su tierra bella y admirada por muchos de nosotros… Desde Chile mis respetos..

  9. Es que ese cheque de 4000 y la doble paga de los decimos 8000 los tiene que defender al arranche , los acepto y ahora quiere con risas y q me importismo ser parte de una dictadura civil llena de atropellos, manchaste todo lo que hiciste, ya hablamos entre todos tu prostitucion al poder , eres motivo de charla de todos los que te admiraron una vez, el dinero prostituye

  10. Charles Darwin hablaba de una generación espontanea, ahora cientos años después parece darse una generación de «intelectuales espontáneos», auto calificados como tal cuyo rol principal y probablemente único es «estar en contra», no así por que sí sino con sofisticados vocablos y sesudas incongruencias que despierten interés de los lectores. A ver estimados Intelectuales, pudieran primero definir quienes son los intelectuales?, que son los intelectuales? hasta aquí sería es El que está en contra de lo que se esta a favor o a favor de los que se está en contra, pura vanidad!!!!

  11. Buenas palabras de Roberto Aguilar. Un ejemplo reciente y muy similar al caso de Hugo Idrovo es Enchufe TV. Nacieron como una propuesta diferente, y terminaron vendiéndose al estado de propaganda.

  12. Bla, bla, bla, al fin y al cabo se termina en lo mismo, criticas a Hugo y terminas en lo mismo. La política es una mierda es un juego tonto, jamás habrá gobierno bueno, si el gobierno es de derecha el «artista» deberá ser de izquierda y si el gobierno es de izquierda el «artista» deberá ser de derecha, vaya mierda. No hay posturas ideológicas solo posturas contrarias.

  13. ROBERTO AGUILAR, CREO QUE ERES CRONOLOGICAMENTE DE LA EPOCA DE PROMESAS TEMPORALES, A PARTE DE CIERTOS LOGROS QUE TUVIERON, NUNCA ESTUVIERON COMPROMETIDOS CON NADA; MAS QUE CON LA VELEIDAD DE HACER MUSICA ANARQUICA EN MEDIO DE LA DROGA Y LA BEBIDA, IMITANDO A LOS BEATLES CON SABOR CRIOLLO. MIENTRAS, AL OTRO LADO DE LA VEREDA FEBRES CORDERO SI SABIA A QUE JUVENTUD ATACABA. TE REFIERES A PASSOLINI DE PASADA, ESAS SON PALABRAS MAYORES, PORQUE EL SI SE ENFRENTO AL FASCISMO CON SUS PELICULAS.

    BIEN POR HUGUITO HIDROVO, YA SE CANSO DE TANTA MEDIOCRIDAD DE VIDA COMO LA DE USTEDES Y SE PUSO DEL LADO DE SU PUEBLO, COMO LO HACE AHORA ADRIANA VARELA EN ARGENTINA. EL ARTISTA SE BAJO DE SU TORRE DE MARFIL.

    • Ay¡¡ Alicia Parra, por lo visto eres artista que se bajó de su torre de marfil y estás recogiendo las migajas que están quedando del festín que se hicieron con los fondos públicos¡¡ Aprovechen al máximo este tiempo de cosecha procaz (pues está acabando): tú, Hugo Idrovo, Romoleroux, y otros payasitos de medio pelo que asoman en las sabatinas; cuando llegue la resaca no importará… total ya habrán calmado sus hambres atrasadas…y los sueños, quimeras, dignidad?…Ahh que importan.

    • El Gobierno no es pueblo. O se está con el pueblo o con el gobierno.
      Y el pueblo no es una masa uniforme, es variado, impredecible, heterogéneo.

  14. Si algún día una tijera oscura pasare sobre mi conciencia, para convertir a mis pasos en fertilizante de patios ajenos, mis verdades en medias tintas, mis argumentos en tristes máscaras y mis letras en fúnebres ecos de porfiados discursos; no pediría más que una bofetada en dulce guante blanco, por quien me escribe como amigo y firma como hermano.

  15. Pobre hombre que confunde rebuznos, bravuconería y falacias ad-hominem con verbo, presencia o argumentos. Y como le sobra pereza y tiempo, debería usar un poco de los $5000 que recibe por ser borrego y comprar un diccionario.

  16. Estimados todos, lo de Pueblo Nuevo es tan gracioso, porque curiosamenten en el gobierno de Febres Cordero les regalaron un equipo de sonido para sus presentaciones, con dineros del pueblo, Yo fui testigo presencial de esta entrega y claro era la derecha la que gobernaba y ellos cantaban todas las canciones revolucionarias de la epoca, jamas se negaron a tan grande regalo, la doble moral, que tanto dicen no tener, prohibido olvidar, y sobre Hugo concuerdo con mi querido amigo Diego Acosta, que cada uno tiene su precio, que pena que el precio de Hugo sea tan poco.

  17. Excelente para enmarcarlo. Para los que hemos seguido la historia de Promesas Temporales,de Rumbason y de lo que era la Nueva Canción y de lo que hacia y hace Pueblo Nuevo, sabemos que lo que dice Roberto es exacto de cabo a rabo. Las historias que ahora se quieren ajustar para crear una heroicidad son falsas.
    Esta carta como dice el autor debe hacernos debatir sobre el papel del los «intelectuales» y «artistas al servicio del llamado «proceso»

  18. Yo admirador confeso y ferviente de su trabajo me encuentro perplejo por lo evidenciado con tanta claridad. El autor ha tenido la valentía que otros no hemos tenido de encarara el tema. Apenado como el autor por lo que está pasando a uno de los mejores trovadores del Ecuador. Al fin y al cabo el reclamo va en busca del auténtico Hugo.

  19. Muy buen artículo, directo a la vena, frontal y verdadero. Lo malo es que un puesto y un jugoso sueldo cambien los principios de gente que criticaban lo que justamente hoy hacen, me parece bochornoso y creo que el afectado a partir de la presente fecha tendrá verguenza y ya no podrá dormir tranquilo.

  20. Con semejante sueldo dorado y la borrachera del poder es muy fácil que alguien pase de ser contestatario a ser adulador, de ser progresista a ser conformista, de ser crítico del poder a ser crítico con los que critican al poder. Como muchos otros que de pronto se declaran revolucionarios desde su muy acomodada posición económica, Hugo Idrovo ha dejado de ser un artista innovador, un referente en el Ecuador para convertirse en una triste marioneta, en un borrego. Y además está orgulloso de ello. Todo por un sueldito…

  21. Bién lo dijo Thomas Jefferson 3º presidente de los Estados Unidos «En una sociedad de consumo todos tienen precio» lo que me llama profundamente la atención es. ¿A que se debe que la conciencia de muchos sea tan barata?.

  22. Que artículo tan oportuno, para hablar de lo que no se quiere decir, a veces por no creer en lo que está pasando. La verdad, es que quería que no se acabe el artículo, que sigas diciendo más cosas de esas que uno quisiera enterarse y sobre todo reflexionar. Felicitaciones, por este artículo como siempre tan inteligente e importante para el análisis.

  23. El artículo es muy claro, ¿por qué? las personas con tanta inteligencia sucumben en la lluvia del oportunismo. Es penoso pero esta práctica casi se ha convertido en una manifestación cultural del ecuatoriano. Es que no nos damos cuenta que hay muchos ojos atentos para los cuales podemos ser ejemplo. Ahora nos han enseñado que hay que predicar el odio y la mentira, pero también la ambición. La gente que ya ha recorrido muchos lustros está para ser ejemplo y no podemos dejar la piel de la honestidad para usar el traje deloportunismo.

  24. Qué pena que un g
    artista a quien admiraba desde niño haya caído tan bajo, vender sus principios por dinero. ¿Cómo no va a ser borrego si gana más de $4.000?… Señor Idrovo, me decepciona… Ojalá recuerde a Lennon… él jamás se vendió

    • 4.000 dolares, estas desacreditando el arte. Como siempre, los burgueses que se dedican al comercio, a la construccion, etc. pueden ganar lo que quieran, pero un artista no, por que? Porque el artista tiene que morirse de hambre para ser un buen creador, a otros con esa basofia.

      • Pero él no gana esa cantidad por su arte, sino por ser no sé qué cosa del Ministerio de Cultura… en otras palabras, por burócrata. Estoy seguro que por sus canciones podría ganar mucho más que eso, porque talento tiene y de sobra, pero vender tu conciencia y tus principios por dinero, no me parece ni ético ni de artista, a otros con ese cuento de que el artista esto o el artista lo otro. Él se volvió robolucionario, le maquilles como le maquilles…

  25. Entre las virtudes y defectos del «escribiente» este debe ser uno de sus peores defectos:»tener la virtud» de la denostación de uno al que se atreve a llamar «querido» porque ha tenido la valentía de asumir su rol histórico frente a lo que él y muchos consideramos como el mejor tiempo que le ha tocado vivir a nuestro país en cuanto a obras, mejora de servicios públicos y atención a los ciudadanos sobre todo a los más pobres…
    Aplausos de pie para Hugo y Pifia sonora al «inconsecuente escribiente»

    • Hablando de escribientes inconsecuentes…
      Pobre visión de fijarse solamente en obras (sobrefacturadas), servicios públicos (depauperados) y aumento de compatriotas dependientes del erario público como señales de que vivimos el «mejor» tiempo sometidos a un gobierno que mientras construye con una mano, con la otra desinstitucionaliza al País y pretende arrasar con la libertad de pensamiento. Mediocre aplauso a quien decidió declararse borrego para defender un sueldo repitiendo el estilo arrabalero de su caudillo.

  26. ¿Atacaste primero? ¿Te atreviste? ¿Tú, ¿Roberto «Bareta Loca» Aguilar, como hace 32 años te conocí? Acaso, ¿esperas a mi «A Roberto Aguilar, en primera persona»? «Hermano»… hace pocosd años tuviste la oportunidad para decirme lo que piensas en mi cara, !no lo hiciste!, pues sabes bien que verbo, presencia y argumentos para refrescarte la memoria -como dizque pretendes hacerlo conmigo- ¡me sobran! ¿Responderte aquí o allá, !escribiendo!?… ! Uf!, qué pereza… Sería darte demasiado valor y sacrificar el valioso tiempo que me queda para lo que verdaderamente amo y respeto.

    • Señor Hidrobo. Usted difícilmente puede dar o quitar valor al Sr. Aguilar porque usted perdió autoridad moral, se hizo el «Gil» ante el plagio. Se olvidó a quien dijo pertenecerse y se olvidó de ellos por un puñado de monedas. Debería al menos acogerse al derecho del silencio.

    • Es claro que este señor no acepta críticas constructivas que de paso se ve que le llegaron al tuétano. Igual que su patrón que se cree superior. Acomplejado. Que aguante el aguacero por recibir recursos públicos. Si no que renuncie inmediatamente y ahí si, autosuficiente, que diga lo que tenga que decir; sino SHUT THE FUCK UP BORREGO!

    • Cuando la agresión llega a términos personales, de seguro que se acabaron los argumentos. No solo que a tí, Hugo, te da pereza escribir para responder, es que no podrás mismo, ni con 20 años más de «bareta loca». Muy difícil que puedas sentirte a la altura de un periodista a carta cabal, valiente, explicito, exquisito es su escribir, que vuela como mariposa y pica como avispa, (Cassius Clay).
      No se si te esté saludando o despidiendo, lo que si se es que de la Radio que Yo dirijo, hemos retirado para siempre tus canciones, no por malas, sino por quien las interpreta. Triste final para un polizonte, sayón de los recursos del Estado.

    • Cobarde , drogadicto , ser inferior . Infiero que estos son los calificativos que en su confusa contestación , Idrobo pretende endilgar a Aguilar . Insultos contra ideas . Ciertamente esperaba algo mejor de Idrobo .

    • Señor Idrovo: Cante. Que para eso le pagan lo que nunca en su vida soño que le pagarian. Y le digo otra vez: ¡cante! ¡Pero no escriba!

    • Tu voz era nuestra voz…. tu voz es la voz del poder de turno…. tu voz no es nuestra voz.
      Tu espíritu era nuestro espíritu..tu espíritu es espíritu ajeno…Tu espíritu no es nuestro espíritu.

      Hugo…. la gringa loca te quiere llevar nuevamente…te quiere llevar con engaños…. estás a tiempo…aunque sea a pié, aún puedes regresar.

      Se te aprecia por lo que fuiste y nos diste…. regresa!

    • Hola Hugo. No te pongo «querido» vaya a ser que te enojes, aunque por nuestros largos años de amistad aun me quedan ganas. Hubiera sido interesante conocer tu posición al respecto de la opinión de Aguilar, que es sensata (no es ataque) y hasta podríamos decir condescendiente después de lo que ha sucedido. Pero tu manera de contestar es al mejor estilo de la solvencia testicular, de la que hacían gala ciertos paisanos tuyos (pensaba que era una práctica superada). Las amenazas veladas que haces al mencionar tu altura en cm. y tu peso en kg, y las invitaciones a que se atrevan –Aguilar incluido– a decirte las cosas en presencia física, como se lee en tus otras declaraciones, te retrata de cuerpo entero. Dices que tienes pereza… pero desgraciadamente, como funcionario público que eres, deberías asumir tus responsabilidades y responder varias cosas que están en entredicho. Como el hecho de que, como hay un plagio de por medio y te engañaron, por lo menos aclares quien fue el impostor. En honor a los viejos tiempos esperaría que dejes la pereza a un lado y respondas, no «como varón», sino como una persona digna.

    • En verdad admiraba su música y su trabajo, que decepción. Quisiera decirle más pero….. ! Uf!, qué pereza… Sería darle demasiado valor y sacrificar el valioso tiempo que me queda para lo que verdaderamente amo y respeto.

    • Que pena Sr. Aguilar, que su sacada de cueros al sol no sea más que pataleta de moda en red social… parece que a usted le nació un agujero negro en la historia como una verruga en la memoria. Pues en estos años, que usted se salta en el relato tan aplaudido, si ha habido mucho que aprender, aprender que si ha podido pasar más que un imprevisto a la muerte del que sí valía; más que «otra obra del escuadrón de la muerte» comandado por dictadores, -ellos sí, -amados terratenientes feudales que por ahi todavía disque rugen; más que un disfrazado narizón que robó para él y sus secuaces -derechosos de a luca! de ¿izquierda democrática?-; más que el abuelito con vice-ratero fugado; más que un loquito que ama la miseria que explota; más que nuevos torombolos imprevistos que armaron constitución con el imprevisto inmediato anterior; más que arroz con gorgojo, -metáfora profética del gorgojo de ministro que nos dolarizó en complicidad con el catedrático cobarde- para salvar a los panitas colegas, hoy financistas de campaña-, creo; más que cuenta-cachos imprevistos (3er payasito de lo mismo); más que retrasados de casco en vez de ceso, pues «con Lucio no estábamos mejor»; más que palacios intrascendentes… y todo eso paso frente a nuestra falta de memoria y falta de ideas… no me sorprende como a usted, Sr. Aguilar. Pues de todo ese asco, lo único digno que quedaba, para muchos de nosotros era la indiferencia desde el hastío, solo mitigable con la bareta que a usted y a mi nos salvaban de la nausea y devolvían el apetito por otras artes y otras partes… yo no me creo borrego, porque me apesta, creo… pero del menor de los males, siento que también me aferro, con menos fé que nuestro libre amigo Idrovo, mas su fé es su derecho, como el mío es el nihilismo. Lo que, para mi desgracia, a diferencia de a sus admiradores, no me ha permitido desmemoriarme… Seguro que las letras de Pueblo nuevo las coreamos toditas, por ser lugar seguro, como la dirigencia estudiantil mpdista…
      Hugo Idrovo, amigo trigo, usted ha cantado las plenas que le tocó cantar y hoy canta las que quiera creer (todo bien merecido, o al menos más merecido desde trayectoria que el sueldo de rectores yankis o de ministros de la meditación zen), y viniendo de pueblo curuchupa no se puede sino tener fé, nos queda poco de que aferrarnos después de tanto maltrato… y le admiro el apostar por este menos peor, que en todo caso, y sin rivales, es lo que hay, más pa bien que pa mal, en hacer nación frente a lo vivido… ya veremos como escapar esa falacia más lueguito, cuando nos separen las ideas cargadas de memoria crítica y no la verborrea facebukera y ciega, nacida de haber aprendido a disfrutar «la punta e fusil» por delante y por Detroit, hasta el punto de parecer anhelar un regreso a esa derecha de V…[eufemismo numérico romano pa decir de 5ta], de años pasados…

  27. Parece que muchos intelectuales que están dentro del gobierno aceptan la premisa de que el fin justifica los medios y que por la promesa de una Sociedad Nueva, que en la realidad solo es proclama y no coincide con los hechos, renuncian a la crítica.

    Lo más lamentable es que mientras pasa el tiempo, ya no solo que renuncian a la crítica sino que se drogan con el dogma personalista de que ellos son vanguardia y el resto nada, de que solo ellos tienen la verdad.

    No sé si en algún momento se detienen a pensar como actuarían ellos si fuese otro político el que ejecute los mismos atropellos desde la Presidencia y sobre todo si no tuviesen compromisos salariales con el mismo. Creo yo que no lo defenderían a tal punto de renunciar a toda dignidad intelectual y proclamarse públicamente como «borrego».

    • La desobediencia por la desobediencia, la ironía vacía y la obstinación absurda y necia no hacen de nadie ni un anarquista ni mucho menos alguién lúcido. Cualquier posición política ideológica seria, debería buscar el bienestar humano en todas sus facetas. Esa es también la intención del anarquismo primario basándose en los principios más nobles del ser humano y pretendiendo que éste se responsabilice individualmente para aportar a la sociedad. Es por eso que a alguién que no se contente con que la Justicia se aplique, que los derechos fundamentales como educación y salud se brinden, y que las oportunidades sean para todos, no se lo puede llamar ni anarquista, ni socialista ni progresista. Tal vez sí, demagogo. Un real anarquista no se llama a sí mismo así. Yo felicito a Hugo Hidrobo porque canta a la felicidad de tener un país que progresa en bien de los más necesitados. Antes que «anarquista» Hugo Hidrobo es alguién con buen corazón, que se alegra de que los niños estén estudiando en las mejores escuelas en lugar de ganándose o perdiendo la vida en las calles, que las amas de casa sean tomadas en cuenta y protegidas, que los discapacitados tengan la mejor atención y oportunidades, que los pequeños productores agrícolas tengan la mejor red vial de América Latina para sacar sus productos, etc. La vanidad de estos dizque anarquistas es tanta que no pueden alegrarse con aquello que nos alegra a aquellos que amamos a nuestro prójimo. Hugo Hidrobo no es ni borrego, (porque no somos amimales) ni fundamentalista pero estoy seguro de sí es una gran persona. A aprender de él.

      • De lo que se alegra el señor Idrovo es de tener su buen sueldo al día, como la gran masa correista que esta haciendo de las suyas con la plata de los ecuatorianos. Como no va a cantar alabanzas y glorias si esta bien agarrado de la teta. Seguí durante años la trayectoria del señor Idrovo y me declare su fan, pero hasta aquí llegamos. Profundamente decepcionado. Los artistas deben ser apolíticos y en todo caso críticos porque de lo contrario pierden su condición de artista, pierden la magia.

  28. Te felicito por el artículo Roberto. No es fácil hacer una crítica constructiva a un amigo, pero es necesario ser francos y combatir el fanatismo ideológico.

    • Pero si estoy diciendo que es un miserable y añado que se merece lo peor en esta vida por haber conseguido un cliente tan perverso que le paga por su música con dinero de los impuestos. Tengo que ponerlo con mayúsculas para que me crean?

      • No es miserable por cobrar la musicalización de un plagio de una canción que dice desconocer. Es miserable por hacer apología de su condición de borrego bien pagado, por abusar de los beneficios inherentes a su cargo para hacer alarde del tamaño aparente de sus gónadas, por la mitomanía de renegar de su pasado de apático social al querer eregirse en macho freedom fighter y por quedarse en el rebuzno hueco cuando podría abrir un debate donde ganaríamos todos.
        Y no se merece ni lo peor ni lo mejor. Solo merece despertar lástima. Y lo está logrando…

  29. Que valiente! Publicar detalles personales y experiencias privadas para amplificar el bullying en redes sociales y medios contra Hugo Idrovo. Esa es la estrategia ganadora! Aplausos!

    • Si fuese mentira lo escrito o se trataran de cuestiones íntimas, estaría mal. No veo que el relato caiga en la exposición de capítulos de la vida íntima de Hugo Hidrovo, veo si que se expone la inconsistencia de los hechos y palabras pasadas con la postura actual de dicho intelectual devenido en funcionario servil del gobierno.

      A fin de cuentas su sueldo lo pagamos todos los ecuatorianos.

      • Por eso digo que el autor es valiente y que la estrategia es ganadora. Imaginate, que miserable Hugo Idrovo, hacer musica para un cliente y cobrar. Eso es lo que se llama ser miserable.

        • Entiendo que quieres sonar sarcástico, CorksMan, pero no te sale muy bien. La verdad es que hacer música para un cliente que la usará como propaganda mientras se cobra DINEROS PÚBLICOS; Es en efecto, miserable. Ah, y me imagino que los sueldos de servil esbirro del gobierno tienen un bonito añadido para lidiar con el bullying, no le tengas tanta pena a Hugo.

          • Está haciendo música para un cliente, ya que para hacer proselitismo político no tiene norte, el populismo no tiene ideología.

  30. A la larga, uno nunca termina de conocer a alguien. Y el poder no cambia a las personas, sólo revela su verdadero yo.
    Buen escrito Roberto!

    • Tengo un amigo que siempre fue anticorreista, hasta que le dieron un cargo de 3500 dólares al mes, ahora lo defiende y es hasta fuerza de choque…así todos nos volvemos «revolucionarios» de interés…

      • Jajaja mismo caso. Tengo un amigo en la misma situación. Ahora defiende todo lo que hace el gobierno. Parece que le hubieran lavado el cerebro… No entiendo como puede defender lo indefendible, o es muy bruto o su dignidad tiene precio.

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