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Correa ante los militares: ser víctima es su negocio

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Una bronca abierta con los militares, en este momento… pues se antoja un regalo. El gobierno dirá que no, pero eso le permite invertir el juego, hacer creer que la iniciativa política vuelve a sus manos y, sobre todo, que en vez de responsable (de la situación económica) es víctima de una tentativa de desestabilización política. Basta ver la propaganda que el oficialismo ha puesto a circular en la cual se escribe, entre otras perlas “Los golpistas no pasarán”.

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Este evento, como el 30-S, lo vuelve a fabricar el propio gobierno. Puesto ante las cuerdas por la situación económica, ha reducido a su mínima expresión el discurso oficial sobre el gran manejo que ha hecho de la economía. El Presidente que dijo que la economía aguantaba un barril de petróleo a $20 es el mismo que dice que la culpa de todo es el precio del petróleo a $31. La guerra que plantea el movimiento correísta contra “los golpistas” es el mejor enfrentamiento que pueden haber soñado para un momento como este: les permite victimizarse ya no contra la pelucolondia ni contra los perores enemigos de la revolución, los periodistas. No. Contra el estamento armado, pues aunque el Presidente haya hablado de los militares en servicio pasivo, todo el mundo sabe que el asunto del Isffa costó la cabeza al Alto Mando Militar. Y que es a ellos que refiere el ministro de Defensa cuando dice que los militares son obedientes y no deliberantes. O el Presidente cuando dice que él con subalternos no discute.

“Sencillamente yo he ordenado al Ministerio de Finanzas que les descuenten los $ 38 millones, yo no me voy a poner a discutir con nadie, peor con mis subalternos, como presidente de la República y comandante en jefe, ordeno. Mientras yo sea presidente aquí se cumple la ley”.

Las revoluciones al estilo correísta necesitan enemigos. Todo el tiempo. Manos negras. Espectros que en la sombra tiran cuerdas y mueven marionetas prestas a desestabilizar al régimen. Grupos que complotan. Enemigos internos e internacionales. Espías. Agentes del imperialismo y de la CIA. No hay revolución posible sin esos fantasmas que nutren y justifican la victimización del gobierno. Esta vez, el teatro de operaciones es óptimo porque el correísmo se puede mostrar en inferioridad de condiciones. Eso incrementa el supuesto desprendimiento con que encara la causa del Issfa (salvaguardar dineros públicos) y la superioridad política que los lleva a mostrarse como kamikazes: defender la causa cueste lo que cueste.

Sentirse atacado (y el correísmo encarna ese rol bajo cualquier circunstancia), activa el aparato, cierra filas, da sentido a adeptos que últimamente van de tumbo en tumbo, trepa de nuevo al líder a la más alta cúspide del imaginario militante. El correísmo no preguntará cómo llegó el país a tener militares en servicio pasivo en la calle, un Alto Mando descabezado, diez generales con carreras truncadas, nerviosismo e inquietud en los cuarteles… No indagará por los responsables de este desaguisado creado por un ministro de su gobierno, Marcela Aguiñaga, que otro ministro, Fernando Cordero, no supo administrar. No leerán bien lo que dice el Procurador y se contarán mentiras como lo hace Alianza País en un documento titulado “Gobierno de Ecuador garantiza estabilidad de Seguridad Social de Fuerzas Armadas”:

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No importa. Lo que realmente mueve al correísmo es sentirse víctima. Vivir instalado en la dinámica del “jugarse a todo o nada” con la mira puesta en salirse con la suya, violando la ley si toca, como efectivamente se violó en el caso del Issfa y poner en jaque al país. No hay costo para un poder en cuyo imaginario cabe la inmolación.

Un régimen sin nada que ofrecer y con facturas que se acumulan, estaría altamente agradecido de que en vez de dar cuentas pudiera convertirse en la realidad en víctima propiciatoria.

6 Comments

  1. La bajeza que caracteriza cada vez más la conducción de la política estatal de este presidente y sus secuaces ya puso el tapón de la mediocridad de opinión pública que ha caracterizado este “país” desde que J.J. Flores desmembró arteramente y con fines personalistas, igualmente de él y de sus secuaces; al “Departamentio del Sur” de la Gran república de Colombia” creada por el noble S. Bolívar y sus patriotas. Ésta iba “del sur de Guatemala al norte del Perú y de la Guyana al Pacífico”. Por mi que se recupere esa Gran República de Colombia…

  2. Cabe hacer el siguiente comentario respecto a la actuado por la ex-ministra Marcela Aguiñaga y a la cual sus coidearios la defienden a capa y espada sobre su actuación en la compra de los terrenos para el ISSFA y dicen con voz de trueno “que cometió un error de buena fe” al referirse a la compra de esos bienes, como si las leyes vigentes para la celebración de estos actos administrativos fueran solo letra muerta, ante lo cual concluyo expresando que ” EL DESCONOCIMIENTO DE LA LEY NO EXIME DE CULPA” y tanto asesor e iluminado que rondan atrás de estos personajes deberían ponerse las eveready para no dejarles meter las cuatro como se dice vulgarmente.

  3. Los militares son unos ciudadanos más y por tanto no se entiende como reciben costales de dinero por cesantetia mientras que civiles y hasta de tropa reciben migajas.necesitabamos un gobierno que ponga en orden esta situación.

    • A ver, ud no debe ni puede emitir este tipo de comentarios, pues para hacerlo debe tener una información oficial y conocer todo sobre la cesantia de los militares, para que conozca, el personal de trabajadores públicos y privados reciben al final de sus años de trabajo dos rubros: jubilación, montos que no aportan ni un centavo, y la cesantia, para lo cual si aportan un porcentaje bajo del salario mensual.
      Los militares solo recibimos cesantia y que es financiado por nuestros aportes y NO recibimos jubilacion
      Además una persona civil Q se jubile, puede seguir laborando (dr, abogado, ingeniero, etc), el militar no.
      En resumen si ud se respeta, evite hacer comentarios que son de igual de infundados como los Q hace su presidente, así Q le invito abstenerse de emitir criterios falsos.

  4. La incitación a dar un golpe de estado, es la idea de un economista FRACASADO, EGOLATRA Y AUTORITARIO, que hoy se hace la víctima porque ya ni sus borregos sanducheros le creen su discurso, que no es mas que la actualización 2.0 de antiguos gobiernos.

  5. En resumen, no hay que hacerle el juego a Correa. Por favor señores militares, dejen que termine su mandato, no lo victimicen, después tendrá que rendir cuentas de sus tonterías.

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