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Las puertas de los cuarteles tocadas a dos manos

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Permítame lector comenzar este artículo como solían iniciarse los libelos de los viejos juicios:

“Siendo las 18:00 del día miércoles 10 de febrero del año en curso, en circunstancias en que el suscrito se encontraba caminando por la avenida de los Shyris de esta ciudad de Quito, fue abordado por una señora muy educada, que sacó de entre una resma de papeles una hoja volante con el siguiente texto:  Señor Vicealmirante Oswaldo Zambrano Cueva, Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (…) Por las consideraciones expuestas, solicitamos en forma expresa su intervención a fin de que la señora Presidenta de la Asamblea CUMPLA CON SU DEBER CONSTITUCIONAL de iniciar el procedimiento sumario de DESTITUCIÓN contenido en el artículo 130 de la Constitución”.

Tengo la carta (sin firma) en mis manos, mientras escribo estas líneas; y les juro, que no lo puedo creer. ¿Quién la escribió? ¿Nicolás Maduro Moros? (Para mí, él es el arquetipo de la idiotez de los tiempos modernos).

Como decíamos en el Colegio: ¡Tampoco así!

Yo respeto como el que más el derecho de las personas a expresarse. Pueden decir lo que se les ocurra; pero al menos sostengamos la lógica y el sentido común.

Es verdad que el Presidente de la República, una vez más, actuó sin ninguna competencia para ordenar el débito de fondos del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas. Es verdad que su arbitrario acto busca tapar la oscura participación de por lo menos una amiguita y un amigote en el negocio de la venta de los terrenos del ISSFA al Ministerio de Ambiente para construir el parque Los Samanes, en la ciudad de Guayaquil. Es verdad que los militares en servicio pasivo han protestado por el perjuicio que esto causa a la liquidez del ISSFA. Es verdad que los militares en servicio activo guardan silencio ante los hechos. Todo esto es verdad. Pero ir a golpear las puertas de los cuarteles con leguleyadas iguales o peores al “error de buena fe”, no tiene perdón de Dios.

¿Quién escribió esa carta: Mambrú antes de irse a la guerra?

Tampoco tiene perdón de Dios las provocaciones innecesarias del Presidente Rafael Correa a las Fuerzas Armadas.

Solo para el análisis: ¿Qué quieren unos y otros que hagan los militares?

Los que mueven la mano de la distinguida dama que me dio la carta en la Shyris ¿buscan la dictadura con su carta apócrifa al Comando Conjunto?

¿El Presidente busca que lo “tumben” los militares antes de enfrentar el desastre de la crisis que él y, solo él, provocó?

Los militares en servicio activo no pueden hacer nada. Le corresponde al ISSFA iniciar las acciones legales  para recuperar sus recursos; y al Contralor General del Estado ir por la amiguita y el amigote del Presidente después del examen especial de rigor.

El problema es que las Fuerzas Armadas están en la mitad del lío, sin poder, en la práctica, hacer nada.

Las Fuerzas Armadas se dejaron estar. No precisamente por el problema del ISSFA. Se dejaron estar cuando les compraron helicópteros que no servían para nada. Radares chinos que tampoco servían. Camiones chinos que se incendiaban. Aviones de tercera mano que les donó Chávez porque no sabía cómo hacer con ellos sartenes.  En fin. Si alguno de ustedes me muestra un documento interno que, presentado por órgano regular, evidencie la protesta de los militares por lo que este gobierno les ha hecho, retiraré mis palabras. Si no hay constancia escrita de esa protesta, sostendré mi afirmación de que los mandos militares bebieron de las ubres petroleras en silencio.

¿Debieron protestar por órgano regular? Obvio. Claro que sí. Porque una cosa es dar un golpe de Estado; y otra muy diferente, dejar constancia escrita de la queja por el mal material entregado a la Fuerza.

Las Fuerzas Armadas están tomando una cucharada de su propia medicina; y por ello, al menos entre quienes no somos golpistas, están libradas a su suerte.

Mucho le costará al Ecuador reconstruirlas luego de la borrachera correísta. Escoger a los mejores oficiales para encargarles la tarea de rehabilitarlas, será el reto del nuevo gobierno el 2017.

Habrá que juzgar también a quienes bajo paparruchadas de juramentos revolucionarios fueron cómplices de su despojo institucional y de las malas compras.

Tocar las puertas de los cuarteles a dos manos es lo peor que puede hacer la clase política ecuatoriana. Lo peor. La dictadura despertaría el repudio y bloqueo internacional, en momentos en que ese aislamiento nos puede terminar de complicar la vida. Sin dictadura tenemos un riesgo país que supera los 1.700 puntos. Imagínense el riesgo país si hay golpe de Estado.

Por convicción y por practicidad yo no tocaría jamás las puertas de los cuarteles.

Por dignidad tampoco lo haría. Porque otra cosa que no me baja de la garganta es ¿cómo pudieron los militares ir armados hasta los dientes, tiznados como Rambos andinos, con boinas rojas, a tomarse a bala el hospital de la Policía Nacional el 30 de septiembre del 2010? ¡A qué oficial cuerdo se le pudo ocurrir dar y cumplir esa orden!

La pregunta es: ¿ustedes tocarían en este momento las puertas de los cuarteles?

33 Comments

  1. En este momento ni nunca deberían tocar las puertas de los cuarteles. Quien le puede creer sus comentarios a este señor que es un opositor de la cabeza a los pies, para el todo está mal, el si es el único que tiene solución a todo. Por favor todos los que aquí escriben lo hacen solo por satisfacer su ego, su intención unicamente es la de destruir y destruir nada más. El uno tiene más odio que el otro, es como si estuvieran en un concurso para ver cual es el que desprestigia más al Gobierno. Yo al menos nunca les he creído a estos señores, menos lo haría ahora. Las Fuerzas Armadas están para otras cosas, son ciudadanos igual que todos los demás. No hagan tanto drama y mejor escriban sobre algo más provechoso para la sociedad.

  2. Todo lo que Ud. expone esta correcto, pero en lo que no estoy de acuerdo es de que nombre a Dios en en sus apreciaciones. Como un buen legislador que Ud. manifiesta ser, todas sus actuaciones debe dejar por escrito para ser Juzgado en un futuro no muy lejano, lo que hizo o dejo de hacer. Al Sr. presidente Correa y sus aliados se les va juzgar muy severamente por la division, el antagonismo, por la destruccion de la familia, por el despilfarro y la corruccion. En un pais democratico-republicano, no debe haber sectarismo de ningun lado, tanto de la derecha, centro o izquierda, lo que ha prevalecido en estos tiempos solo el antagonismo, liderazgo, de muchos defensores de la patria, no se ha tomado en cuenta que Dios esta sobre todos Uds. y el trabajo encomendado a todos es del servicio, de amor a todo individuo, sin distinction de raza, sexo, o tendencia POLITICA, si pondrian todo esto como principio fundamental, el pais no estuviera destruyendose como estamos ahora, es como un dicho y muy verdadero a todo nivel: » donde se meta la aguja sale pus «. Les hago esta reflexion porque ya es hora de cambiar, Dios nos da mucha sabiduria para podamos ver con claridad y dejemonos de antagonismos que solo nos llevaran a la destruccion. Si seguimos asi divididos, les aseguro que el Sr. Correa va a ganar de nuevo las proximas elecciones.

  3. Qué triste que por una artimaña del gobierno se desprestigie a las Fuerzas Armadas y que se ponga en tela de juicio su necesidad o idoneidad. Sin siquiera conocer que piensan o sienten se permiten opinar que quieren dar un golpe de estado. Se permiten juzgar a todos los miembros de las Fuerzas Armadas por las decisiones que han tomado o se han visto obligados a tomar unos pocos jefes puestos en esos cargos precisamente para que hagan lo que el auto llamado «Comandante en Jefe» les ha ordenado que hagan. Según las nuevas leyes «cualquier miembro de las Fuerzas Armadas» que proteste o no cumpla una orden será enjuiciado por insubordinación y podrá ir a la cárcel, suficiente para callarle la boca a cualquiera. Los militares tienen derecho a votar pero para sus conciudadanos siguen siendo ciudadanos de segunda a quienes no respetan ni valoran.

  4. No hay porque ponerse nerviosos, ni hacer un dejavu, FFAA no están para incursionar en política y solucionar problemas que competen a los políticos, el siglo pasado en otra época y con otros actores, se arrogaron la decisión de asumir los destinos de varios países en América del Sur. Definitivamente es un cambio de época y eso esta muy lejos de ocurrir.
    Lo que si es preocupante es la ideologización de FFAA que desea hacer este gobierno vía correos electrónicos a toda la tropa en contra de oficiales y mandos en los cuarteles. O en reuniones del Ministro de Defensa solo con la tropa y en ausencia de sus mandos directos. Cuál es el objetivo de esta conducta irrespetuosa contra una noble institución.

  5. Las FF.AA. nunca serán manipuladas por ningún poder civil tenga o no ideologías caducas en éste mundo actual de la comunicación y tecnología, el manejo del pais tiene que ser práctico, priorizado,globalizado, conocimientos técnicos y no porquerías de discursitos idiotizados para confundir y engañar adeptos. Sus principios y virtudes van más allá de execrables intereses personales y de grupo políticos, económicos y sociales quienes hacen sucumbir a un país, por mal administración y enquistada corrupción tomadas las instituciones públicas, y otras privadas para ocultar e impunidad de sus fechorías.
    EE.UU., Rusia, China, Alemania, Japón, Francia, Italia, Brasil, Chile, Cuba, Venezuela, Colombia, Ecuador..etc., mantienen fuerzas armadas democráticas y profesionales al servicio del estado y de su pueblo y no serviciales intereses de gobiernos politiqueros mediocres y caducos (monarcas, reyes, socialistas, chavistas, castristas, dictadores, autoritaristas, burgueses, socialistas) .Me pregunto que serían éstos países hegemónicos y soberanos sin sus fuerzas armadas para mantener interna y externa la paz y el orden contra visicitudes de gobernantes dementes y traidores? Opinólogos que no entienden ubiquensé en la realidad.

  6. Karl Popper, señala:»como cambiar un mal gobernante que habiendo sido elegido democraticamente, hace uso del poder para destruir la democracia. Esto es , cómo en democracia se puede salvar la democracia, sin la necesidad de recurrir a intetvenciones militares».

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