¿Qué hace el gobierno con las fotos que nos roba?

en Conexiones4P/Elenfoque/Info por
caso secom 3
Arriba, una foto tomada durante una sabatina presidencial, publicada en la página del diario correísta. Abajo, el origen de esa foto: el archivo digital de la Presidencia de la República.

La imposición de restricciones de uso a la información pública es ilegal. La inscripción “Todos los derechos reservados” que acompaña a las fotografías que reposan en los archivos digitales de la Presidencia y otras instituciones del Estado es una arbitrariedad sin valor jurídico alguno. Pero, ¿por qué hacen esto? ¿Qué provecho esperan sacar? El secretario de Comunicación del gobierno, Patricio Barriga, y Fernando Alvarado, su antecesor en el cargo, quienes se han atribuido la titularidad de los derechos de uso de esos documentos, deben al país esta explicación: ¿para qué se roban nuestras fotos y nuestros videos?

La propiedad intelectual sirve para precautelar la explotación comercial de lo registrado. ¿Es este el caso? No parece, aunque no se descarta. Se ignora el destino que los ladrones han previsto para el objeto de su hurto. ¿Qué planes tienen? ¿Se llevarán esas fotos y esos videos consigo cuando esto haya terminado? ¿Pretenden lucrar con ellas? Lo cierto es que, al menos en el Ecuador, nadie ha sido conminado a pagar para usar esas imágenes. En cambio, muchas personas han sido, simplemente, impedidas de hacerlo.

El correísmo se ha servido de agencias como Ares Rights (con sede en España y una más que sospechosa relación casi exclusiva con el gobierno del Ecuador) para directamente retirar de las redes sociales productos de comunicación que incluyen imágenes de la sabatina presidencial, por ejemplo. Es lo que ocurrió con el documental de Pocho Álvarez sobre la minería en la zona de Íntag. Tal procedimiento es ilegal y en el país alguien debería ser procesado por ello. En un caso normal de violación de la propiedad intelectual, el problema se soluciona con el pago de derechos. Pero esa alternativa no se le planteó a Pocho Álvarez y, de hecho, no existe (menos mal) un procedimiento administrativo por medio del cual un ciudadano pueda acercarse a una ventanilla de la Secom para comprar una foto. Sería el colmo.

La razón de los “derechos reservados”, a juzgar por el uso que el gobierno ha hecho de ellos, no es comercial sino política. El fin último es la persecución. La propiedad intelectual de esos documentos públicos se ha esgrimido y se esgrime exclusivamente para amedrentar y acosar. ¿Cualquier ciudadano que use una imagen pública registrada por la Secom será perseguido por el gobierno? No, por supuesto. Solamente será perseguido si el ciudadano en cuestión es crítico del gobierno o, simplemente, no es una antena repetidora del discurso oficial. Será perseguido cuando el gobierno lo considere un enemigo.

Cualquiera que se tome la molestia de comparar el archivo digital de fotografías de la Presidencia de la República con las ediciones del diario gobiernista El Telégrafo, podrá comprobar la veracidad de lo que aquí se afirma. El Telégrafo (lo mismo que los demás medios públicos, incluidos los canales de televisión incautados) lleva años sirviéndose de ese archivo de manera sistemática sin que la Secretaría de Comunicación se haya dignado elevar un solo reclamo. En ocasiones publica las fotografías sin pie de autor; otras veces se limita a escribir: “Foto: cortesía”. ¿Cortesía? Evidentemente, los gestos de buena educación de la Secom son extremadamente selectivos. Y aquí es donde el retorcido concepto de lo público que el correísmo ha impuesto en el país aflora con naturalidad pasmosa. Pregúntese sobre este particular a casi cualquier ecuatoriano y responderá: El Telégrafo, a diferencia de otros medios, sí puede usar esas fotografías porque es un diario público. ¿No es lindo? Esto arroja una definición sorprendente: funcionario o empleado público es aquel que, por el hecho de serlo, pertenece a un exclusivo club cuyos miembros tienen derecho a disfrutar de la propiedad privada de los bienes públicos.

caso secom 2
La foto de una sabatina en la página oficial de la Presidencia
caso secom corrección
La misma foto en la página de diario El Telégrafo

Pero no es solamente la condición de empleado público la que otorga la membresía de ese club. A él pertenecen también aquellos privilegiados que, por el hecho de ser correístas, tienen permiso implícito para publicar imágenes robadas por el gobierno sin ser incordiados por ello. La página de Alianza País, por ejemplo, toma fotografías pertenecientes a la Vicepresidencia de la República o a la agencia Andes, otro medio correísta que también se financia con dinero público, sin embargo de lo cual se atribuye derechos reservados sobre el uso de las fotografías que produce; es decir, las roba.

Por supuesto que diario El Telégrafo, como cualquier otro, tiene todo el derecho del mundo de tomar las imágenes públicas que a bien tenga y de usarlas como le dé la gana. No tiene que pagarlas ni pedir permiso a nadie ni escudarse tras el membrete de “Cortesía”. Y no sólo El Telégrafo. Alianza País, así como cualquier otro partido político, movimiento social, gremio o corporación tiene exactamente el mismo derecho. Incluido el MPD, a quien el presidente tanto odia. Ese derecho puede ser ejercido sobre las fotos de la Presidencia de la República, de la Asamblea Nacional, de cualquier ministerio u organismo del Estado, de la agencia Andes, del medio oficial de la Presidencia, El Ciudadano, en fin… De cualquier archivo, base de datos o medio de comunicación que sea financiado por los contribuyentes.

El problema es la selectividad. El problema son los privilegios. El problema es que vivimos en el país del club exclusivo. Este tema no tiene que ver con que 4pelagatos (hoy perseguido por usar fotos de la Presidencia de la República) sea una víctima del correísmo. No. Este ni siquiera es un tema periodístico. Este es un asunto político. Este es un tema del más alto interés público. Porque la forma como el correísmo se está robando nuestras fotos y nuestros videos para repartírselos entre sus allegados y amigos y para perseguir y amedrentar a sus enemigos revela una visión privatizadora de lo público, un concepto mafioso del Estado y una noción oligárquica del ejercicio del poder que debería avergonzar a esta gente que continúa haciéndose llamar de izquierda. Visión privatizadora, concepto mafioso y noción oligárquica que se ejercen con tanta naturalidad por parte del correísmo que cabe preguntarse, legítimamente, si hay otros bienes públicos que se están robando y repartiendo entre ellos.

10 Comments

  1. Me parece indignante y funesto en democracia que un partido político se adueñe de la información y comunicación pública y actúe como juez, parte y verdugo de la libertad de prensa?, a sabiendas que son recursos del pueblo, y que a veces producen pérdidas economicas, que quienes terminan pagando somos los ciudadanos y no el bolsillo de ellos, mucha sinverguenceria… manos limpias? Cuánta mentira, Cuánta falsedad.

  2. URGENTE: NECESARIO CAMISA DE FUERZA PARA TIPO QUE HA DESTROZADO PAIS QUE TUVO LOS MAYORES INGRESOS DE SU HISTORIA Y LO DEJA EN SOLETAS. Y FUIMOS NOSOTROS QUIENES LO VOTAMOS PARA PRESIDENTE. ¡LOCURA TOTAL!

  3. Bien dicho la palabra ROBAR ya se han robado nuestros suenos y esperanza. Este gobierno corrupto quiere cobrarnos hasta el aire impuro que respiramos. Si hasta la fotos -que son pagadas con nuestros impuestos- estos pseudorevolucionarios se creen duenos de esos derechos que podemos esperar de esta «sarta» de pillos. Lo que vivimos es una casa putas en donde solo «estas fulanas» tienen derecho a ser lo que les venga en gana con el aval del aprendiz de dictador.

  4. No hay privatización de lo público, lo cual supone que los privados en competencia adquieran eso que es general, lo que ocurre, lo que se ha instaurado es un proceso y procedimiento ilegitimo de apropiación de lo publico por parte de un grupo, una trinca y una mafia, cuyo único credo y convicción es mantenerse en el poder. El discurso de izquierda, la manipulación y la golosina de los slogans caducos de una generación frustrada, incapaz de producir nuevas comprensiones, necesariamente parciales de la realidad, funciona todavía como maquillaje de una voluntad absolutista y despótica, sin otra moral que la de sostenerse. El poder en su necesidad de subsistencia carece de escrúpulos, corrupción y tiranía son hermanas gemelas

  5. Según la LOTAIP (Ley orgánica de transparencia y acceso a la información pública – que en estos casos parece letra muerta o sometida a la discrecionalidad del político de turno), toda información pública es de uso público… a menos que sea confidencial y en ese caso debe indicarse las razones para ello y su plazo.
    Está claro que las querencias y malquerencias correístas escogen qué ley obedecer y cuál no. Quién dijo que esto es un «estado de derecho»?.

  6. Está loco, pero de remate, si cree que va a lograr dominar todo, se olvida que es fugaz la vida, apenas salga, todas sus maniobras para abarcar todo, serán botadas al traste y pasará a la historia, èl y su grupo como el peor gobierno de la historia del Ecuador y su nombre será sinónimo de fracaso y corrupción.

  7. Estoy completamente de acuerdo con que es inadmisible que el gobierno ponga derechos de autor sobre bienes públicos.

    Por otro lado me parece que el tono de reclamo es exagerado, al utilizar el término robar y la frase: «cabe preguntarse, legítimamente, si hay otros bienes públicos que se están robando y repartiendo entre ellos»

    Si la frase anterior fuera el caso, entonces este medio periodístico debería investigarlo, pero no tratar de dejar un mensaje implícito; es decir, tratar de decir sin decir.

    Estas últimas frases me sonaron a los reclamos que la gente común (léase, no periodistas) utiliza cuando se enoja con el gobierno.

    Finalmente felicito a este medio. Los leo siempre

  8. Estamos buscando a una persona que llene los siguientes requisitos: probo, honesto, comprometido, capaz, líder, libre de compromisos, cabal.
    Que sepa sobre economía, petroleo y administración pública.
    Que pueda fiscalizar al gobierno saliente.
    Que una a todo el Ecuador.
    Que nos saque la crisis.
    Que tenga principios básicos comprobados.
    Que sea de palabra.
    Indispensable:que diga la verdad y tenga las manos limpias. Ademas no debe tener cuenta bancaria en paraísos fiscales.
    No se aceptan políticos de ayer.
    Gracias.

    • EStoy buscando un país en donde,
      1) Las personas dejen de creer en mediadores, redentores, salvadores y patriarcas.
      2) Lean y exijan que se publiquen buenos libros
      3) La gente busque construirse, participar, responsabilizarse
      4) Los ciudadanos no se limiten a dar el voto y olvidarse de lo que esto vale y de las consecuencias que trae.
      5) Los funcionarios públicos no menosprecien a sus pobladores; en donde respeten hasta el último centavo que se les paga, haciendo conciencia de que son dineros de la gente, pues es la gente el contenido real de eso que llaman Estado.
      En un lugar así, difícilmente podrán florecer los Correa, Ramírez, Long, Minteguiaga, Aguiñaga, Ribadeneira, Alvarados, Cordero, etc, etc, etc

  9. El presidente Correa acaba de decir que no se debe dar plata a Flacso ni a la Universidad Andina, porque sirve para masterados de abogados que después enjuician al estado.

    Si un ministerio perjudica a un particular ¿éste no debe defenderse?

    Correa cree que el estado es él. Cree que es suyo, y le atribuye las que cree que son sus características personales, entre ellas tener siempre la razón.

    Ni el rey Luis IX fue tan dueño de «su» país como Correa.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*