Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Correa con nube de guardaespaldas en un recinto militar

en Conexiones4P/Elenfoque/Info por

Demasiado inseguro parece sentirse Rafael Correa entre los militares. La víspera fue a sacar su nueva cédula de identidad en el Registro Civil de Naciones Unidas y Amazonas y llevó menos guardaespaldas que este viernes 26 a la Escuela Militar de Parcayacu. Tal cual. Iban seis a la carrera, tres a cada lado del Tiuna (esa especie de Hummer venezolano que usa para sus entradas triunfales), dos a bordo con él, de pie, a sus espaldas, y otro sentado adelante junto al chófer. Con el auricular en la oreja, el traje oscuro, la camisa blanca, la corbata roja, alguno con la manta blindada propia de las ocasiones peligrosas, se desplazaron todo el tiempo junto al presidente, rodeándolo y mirando ostensiblemente a todos lados, la mano próxima al interior de la chaqueta como si la amenaza fuera inminente, listos para defenderlo de… ¿los militares?

La ceremonia de cambio de mando de las Fuerzas Armadas estuvo plagada de mensajes políticos verbales y simbólicos. La transmisión de El Ciudadano TV, ese órgano de propaganda correísta que pagan los contribuyentes, fue bastante selectiva. No mostró, por ejemplo, a los militares en servicio pasivo cuando permanecieron sentados (sólo ellos) en el momento en que el presidente arribaba a la gran tribuna. La cámara se mantuvo instalada de tal manera que los funcionarios del gobierno (ministros, subsecretarios, asambleístas, procurador, contralor, fiscal, miembros del Consejo de Participación Ciudadana, de la Judicatura y un largo etcétera) ocuparan la mayor parte del tiempo toda la pantalla, aplaudiendo al presidente.

En el inmenso Campo de Marte formaban los bizarros cadetes con sus sables y sus uniformes de parada: penachos, botones, charreteras, palas, trencillas, cordones dorados… Todo tan elegantemente marcial y tan inquietantemente prusiano. A un costado de la gran superficie de cemento, justo frente a la tribuna, la consigna “Por tu valor la Patria existe”, escrita con grandes letras de bulto, parece haber sido colocada para recordar a las autoridades civiles el altísimo concepto que los dueños de casa tienen de sí mismos.

Mensaje político para buenos entendedores: entrega de un pergamino de reconocimiento al soldado Carlos Alfredo Bastidas, ex combatiente de Palupali, una batalla de la guerra del 41. Mire usted, señor presidente, que en esta institución cuajada de héroes ya dábamos la vida por la patria cuando su madre no pensaba ni en parirlo. Entra el anciano trabajosamente, asistido por dos acompañantes que lo sujetan de los brazos, y Correa le soba las mejillas con ambas manos como si estuviera de visita en un asilo en tiempo de campaña electoral. Resplandor de flashes fotográficos. Clic, clic.

Las cámaras de El Ciudadano TV, especialistas en acosar a las personas, se engolosinan enfocando al coronel Mario Pazmiño, el jefe de inteligencia militar en los días del ataque de Angostura, como para recalcar a su audiencia la perversidad del lado oscuro de la fuerza. Ya vendrá el presidente a llamarlo traidor a la patria. Por lo demás, la ceremonia se desarrolla con la formal solemnidad que manda el protocolo. Se anuncia a las unidades élite de 2015, altos oficiales las condecoran, una aflautada maestra de ceremonias lee el Decreto Ejecutivo que designa al nuevo Alto Mando de las Fuerzas Armadas, oficiales entrantes y salientes se cuadran por parejas, tocan su diana las cornetas, sobrevuelan los aviones supersónicos, izan los nuevos gallardetes en las astas de las tres ramas, en fin, lo de siempre. Lo importante vendrá luego, una vez cumplido el traspaso del mando y dado el parte respectivo al presidente, cuanto llegue el momento de los discursos.

Habla Luis Garzón, jefe saliente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Dice “ataques injustificados”. Dice “intentos de desprestigiar a la institución”. Dice “brotes de politiquería e intereses personales”. A cada una de estas frases siguieron sonoras ovaciones, vivas y gritos de aliento. También entre aplausos se queja por el rancho, de apenas tres dólares al día para desayuno, almuerzo y merienda. Opina que lo más importante para un militar es el reconocimiento de sus subalternos. Y se manda, sobre todo, dos molonazos dirigidos a la tribuna de autoridades civiles. Uno: “Juramos defender a la Patria en el pueblo, pues la Patria es el pueblo y nada debe estar sobre su decisión democrática y soberana”. Dos: “Las Fuerzas Armadas han sido y serán siempre la columna vertebral de la nación. Trascienden circunstanciales liderazgos, veleidades políticas o personalismos. Representan la historia y constituyen el futuro del Ecuador”.

correa caretuco 2
Sin esfuerzo aparente, Rafael Correa compone el más simpático de sus gestos.

Habla Oswaldo Zambrano, el nuevo jefe del Comando Conjunto y dice, básicamente y con un tris más de diplomacia, lo mismo. Que la obligación principal de las Fuerzas Armadas (entiéndalo quien quiera) es proteger los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos. Que le preocupan “las voces que desconocen la historia y tratan de socavar la unidad y atentar contra el prestigio de la institución”. Que las Fuerzas Armadas, “más allá de intereses y comentarios”, son “el bastión inexpugnable de la Patria”. Y que “es imprescindible que recobremos el espíritu de respeto. Exigimos respeto”. Ovación, vivas, gritos de aliento. Se viene abajo la tribuna.

No pudo evitar El Ciudadano TV que los aplausos dirigidos a Rafael Correa, quien habló a continuación, sonaran lánguidos y tímidos en comparación con lo que acababa de escucharse. Y tampoco pudo evitar que el presidente contara lo que tanto se esforzaron sus camarógrafos en ocultar: que alguna gente protestó (“los de luto”, dijo Correa) y que varios generales del servicio pasivo (“malcriaditos”) se levantaron y abandonaron el lugar cuando el presidente se preparaba para iniciar su discurso. Si el presidente fuera periodista de El Ciudadano ya lo habrían echado.

Rodeado de guardias de seguridad que lo protegían celosamente, como si avanzara entre filas enemigas y no en medio de oficiales de sus propias Fuerzas Armadas, el presidente llegó hasta el podio de los oradores y habló poco más de treinta minutos. Su discurso fue una montaña rusa emocional en cuyo trayecto se desgañitó, desorbitó los ojos, se volvió a atribuir el inexistente cargo de “comandante en jefe”, e hizo toda clase de aspavientos. Pero sin telepronter Correa no es Correa. No está cómodo.

Todo lo que dijo puede ser entendido como un esfuerzo por poner a los militares en su sitio. Habló con la profunda indignación que le producen todas aquellas cosas de las Fuerzas Armadas que ha socapado por nueve años: las diferencias injustas con la sociedad civil, los privilegios, las inequidades, el rancho miserable del que dijo no haber tenido noticia hasta la fecha, la desproporción de algunas jubilaciones, tantas y tantas miserias que va a empezar a cambiar por decreto, desde las desorbitantes cesantías subsidiadas por el Estado hasta la calidad de las vajillas en que comen los altos oficiales. Se acaba de enterar de tantas cosas el Presidente, en éste, su último año de gobierno, que apenas si le queda tiempo para ejecutar la revolución que las Fuerzas Armadas necesitan. Lastimita.

A la ceremonia en el Campo de Marte siguió un coctel bajo techo que no fue transmitido por los medios correístas pero es posible imaginarlo lleno de tensiones, caras de palo, gestos diplomáticos y probables indirectas. La frialdad con que los oficiales estrecharon la mano (es un decir) del ministro de Defensa Fernando Cordero, por ejemplo, debe haberse multiplicado al infinito después del discurso pronunciado por Correa. Un discurso que sus fanáticos ya califican de “histórico”, como tuiteó el ministro de Cultura Guillaume Long, irredento groupie del comandante en jefe. Histórico, en efecto. A estas alturas semejante título no debe significar mucho. Desde que Correa está a cargo, la historia es cualquier cosa.

22 Comments

  1. Roberto muy interesante su artículo, solo permítame una pequeña corrección. El lugar donde se libro uno de los combates de la guerra del 41 es Panupali.

  2. Lo que pienso es que los militares no deben ceder ante la provocación de correa, claramente se ve que quiere un levantamiento para que lo boten. Y entonces saldría toda la comunidad internacional OEA, ONU, Comunidad Europea, etc. a defenderlo y quedaría como mártir. Que aguante, y termine su período, que enfrente todo el descalabro al que ha llevado al país!!

  3. Sería interesante conocer cuanto gasta el país en la seguridad del Presidente. Deben ser millones entre personal, equipos, traslados etc. Una persona que dice es tan popular no necesita de ello.

  4. El problema, cada grupo social, gremios, instituciones luchan solos, cada quién por su lado, no les interesa el problemas de los demás, solo reaccionan cuando tocan sus intereses.
    Esto pasó con: medicos, maestros, choferes, afiliados, militares, etc etc.
    Su comentario biene a bien Silvia, miestras afectaron los fondos del IESS los militares y el ISSFA ni pio, eso es egoismo como Usted muy bien dice.
    Despertemos Ecuatorianos hasta cuando vamos a estar sumisos y adormitados con tantos abusos, la unión hace la fuerza y creo que este muro a iniciado como un claro ejemplo de valentia y decisión, excelente 4 pelagatos, adelante con la misma mística y fuerza.

  5. Pues, mi reflexion es que tenemos un grupo de militares que no han hecho nada por el pueblo y viven de glorias pasadas.

    Ademas, el IESS tiene mas afiliados que el ISSFA y ellos consideran que cuando tocan sus fondos es irse contra el pueblo, pero si tocan al IESS no…….son egoistas…..solo piensan en ellos, ya no existen militares como los de antes capaces de defender al pueblo y no sus intereses……

  6. Felicitacions ustedes son un equipo de valientes y competentes periodistas. Pero me permito expresar mi descontento: un eclipse negativo empaña su causa al integrar ex-correistas que a su tiempo defendian con fervor perruno al tirano y corrupto de turno Rafael Correa, como Katiuska King, Maria Paula Romo etc. Con el cuento de periodismo abierto y no excluyente no logran desmanchar la ética con la que su causa les impulsa, teniendo a esta gente que es parte de la mierda que vive e país.

  7. Si es q todos somos iguales, entonces q nos traigan chefs belgas para q en realidad seamos iguales…
    Q los viaticos de los servidores presidenciales no sean diferentes q el resto de servidores públicos..
    Q todos los servidores publicos usemos la misma vajilla q usa el comandante en jefe..
    Q todos los seevidores publicos podamos organizar reuniones con miguel bosé y los costos sean para el presupuesto del estado…
    Eso es igualdad…. Si esa es la real vocacion necesitamos hechos, no palabras.. Es facil llevar al gabinete ministerial a q derroche aplausos… Es mas facil darse cuenta q las acciones estan erradas..
    Los militares no estan exentos de la ley, pagan impuestos, son víctimas de delitos, tienen familias… Seres normales, cuyo «pecado» ha sido elegir una profesión en la cual no estarás presente en las ceremonias de la escuela de tua hijos, en los partos debtu esposa… Porq estaran de servicio..
    Seres q al finalizar su vida militar solamente podran cuidar a sua nietos, ya q sua hijos seran adultos..
    Seres q, fruto del propio trajinar militar, tendran secuelas médicas q seran sus compañeras en la vejez.
    La institución militar nacio mucho antes que el estado ecuatoriano tenga vida.. No es una calentura revolucionaria temporal..
    El presidente no comparte ideas militares… Hay q respetar.. Los militares no comparten las ideas presidenciales.. Debe respetar..
    Ser obedientes y no deliberantes no significa ser sordos, ciegos ni mudos..

  8. Muy bueno el comentario generalizado, pero lo que no esta’ muy correcto , es haber adelantado el dia de el aniversario de la batalla de tarqui , que propiamente su fecha es el 27 de febrero y no el 26 , esto es absurdo o una burla para los militares, y consecutivamente los reclamos que debieron efectuarse a los cambios de mando, es inaceptable, pues las fuerzas armadas deben infundar sus propios criterios, tanto para ellos como para el pueblo ecuatoriano en el bien de la sociedad.

  9. Ahora recién se acuerda Correa de que los militares no son la columna vertebral de la patria.

    ¿Cómo entender esta provocación absolutamente inutil? ¿Es acaso sólo un insulto? ¿Puro deseo de ofender del presidente? Lo que está claro es que no produce nada útil ni positivo.

    Yo me inclino a creer que simplemente son expresión del infinito deseo de venganza del predidente. Los militares no le mostraron sumisión y ahora tienen que pagar por ello.

    No hay crimen más grande en Ecuador que el de no amar a Correa. Te castigan si no lo amas, y, por el contrario, tus errores son de buena fe si eres de los suyos.

    ¿Quiénes se creen los militares que no ven tanta grandeza? Ahora que paguen. Por cerriles. Por alzados.

  10. Para mí que el que está atrás con ese portafolio negro que en realidad es una cortina anti balas como la que usaba Fidel Castro es Cubano.

  11. LUEGO DE NUEVE AÑOS DE GOBIERNO TENEMOS UN REMEDO DE PRESIDENTE, ACORRALADO EN SUS PROPIOS ERRORES, PRETENDE DEMOSTRAR QUE SIGUE GOBERNANDO, CONVENCIDO DE QUE EL RESPETO A SU INVESTIDURA SE MIDE CON LA CANTIDAD DE GUARDAESPALDAS QUE LO PROTEGEN…ES HORA DE QUE DELEGUE EL PODER A SU VICEPRESIDENTE Y ÉSTE , CON RESPALDO DE LAS FFAA, LLAME A UNA CONSTITUYENTE, SI LO DEJAMOS MAS TIEMPO EN EL PODER, NOS RESULTARA MAS DIFÍCIL RECUPERARNOS…

  12. Otro desprecio a una gesta heroica, el primero fue no asistir al homenaje a los héroes del Cenepa, prefirió ir de farra con un artista español. Hoy, dio mayor importancia a la sabatina que trasladó la ceremonia del 27 de febrero, al 26.
    Para los comunistas, “es moral lo que sirve para destruir la antigua sociedad y crear la «nueva sociedad comunista».
    La moral comunista une a los «trabajadores» contra toda pequeña propiedad, porque -al decir de ellos- la pequeña propiedad entrega a un individuo lo que ha sido creado por el trabajo de toda la sociedad.”; a la tropa contra la oficialidad, porque al decir de ellos –la oficialidad constituye una pequeña burguesía- que hay que eliminar.
    Ya es hora de que las FFAA reclamen con firmeza, y no con tímidos discursos, los abusos que se están cometiendo con sus bienes, sus mandos y su personal, a los que se los está degradando públicamente, mediante un trato indecoroso.
    Deben entender que están ante una disyuntiva: pasar a la historia como soldadesca servil del castro-narco-comunismo, o asumir una postura de guerreros deliberantes, frente a la concentración de poder, despilfarro, cinismo, abuso; que ha fracturado la institucionalidad republicana, democrática y pluricultural del Ecuador.
    No hacerlo, es asumir un comportamiento irresponsable, sumiso, indolente, frente al destino de la Nación, al que están avocados a resolverlo, porque portan en sus uniformes, las insignias, armas y estandartes de la Patria.

  13. ¿El tirano se presentó ante una concentración de masas, que fue rodeado de tantos guardaespaldas?
    ¿acaso quería un 26F?
    ¿Tan inseguro se sentía en un recinto militar, que sus guardaespaldas estaban preparados para un salvataje personal del tiranuelo?
    como dice el pueblo, el pobre está con incontinencia fecal.

  14. Alguien nos puede informar cual era el rancho del General Garzon?, por qué recién reclama el valor de USD 3 diarios ahora y no lo hizo cuando fue Jefe Entrante del Comando Conjunto?
    Si lo hacía en ese momento, era muy justo que reciba sonoras ovaciones, vivas y gritos de aliento…

  15. A más, de que en mi anecdotario personal, queda aquella aguzada e ingeniosa definición que le hace Aguilar a Long: ‘irredento groupie del comandante en jefe’, es evidente el galopante y profundo deterioro de la autoridad y el respeto hacia la investidura que desaprensivamente RC ostenta. Una vez que el dinero se acaba, se pierde también la penosa ilusión de control y autosuficiencia que el Gobierno pudo haber tenido (aunque la soberbia y la prepotencia, de dientes para afuera, todavía pretende mantenerla). El continuo goteo de estupideces y atrocidades a lo largo de estos más de 9 años (una vez desangradas las arcas del Estado y sus fuentes de financiamiento) es decir la realidad al desnudo, le irá cobrando peaje, hasta que esa sensación de seguridad y de dominio que le da el Poder, que ya no tendrá luego de transcurrido un año, se irá volando (y no habrá nada ni nadie que le salve del juicio de la auténtica historia)…

  16. Tan insignificante es la fecha y tan trascendente la ladratina, que el correísmo no duda en adelantar un día el homenaje para no suspender su sainete. Avanzamos!!!

  17. En la escuela (que, por cierto, no era del Milenio ni mucho menos…) me enseñaron que la Batalla de Tarqui (Día del Ejército) fue el 27 de febrero de 1829 no el 26… ¡Ah, pero olvidaba!: mañana 27 de febrero es sábado y en la mañana hay perorata oficial transmitida por medios (radio y tv) que deberían ser públicos…

Responder a Ana Rosa Garcia Cancelar respuesta

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba