//

Carta 20: ¿ sabe qué hay tras el puñete a Ponce, Presidente?

lectura de 5 minutos

Presidente,

Javier Ponce no reconoce haber sido protagonista de una bronca con un militar y asume, en su aclaración, que “Lo que pudo haber fue un malentendido al calor de la presión que demanda el trabajo (…)”. No desmiente la publicación de 4pelagatos que fue leída y compartida como si se hubiera tratado de un cambio de gobierno.

En general, los ministerios de la política se encargan de analizar y sopesar fenómenos de opinión como el que produjo el conato de pelea entre el Ministro de Agricultura y un capitán. Pero su ministerio de la política no hace eso. Catequiza. Lo repite a usted. Construye fábulas propagandísticas… No obstante, ningún operador político –más aún de un poder que dice encarnar tanto al pueblo– puede ignorar lo que ocurrió ayer (28) y hoy (29 de abril) en el país: el caso de Javier Ponce desató un exorcismo social como pocos se han observado en su gobierno.

Mire usted: los hechos son escuetos. Un ministro enervado grita; unos militares se sienten maltratados, un capitán lo expresa, un ministro intenta abalanzarse sobre él, forcejeo de guardaespaldas y militares, un golpe al ministro, un superior interviene, un ministro reconoce que hubo algo anormal y lo califica de malentendido… de manera a bajar las aguas para evitar, al menos así se espera, que el militar sea dado de baja y que la tensión institucional suba…

En términos fácticos, Presidente, no se puede hablar de un evento colosal. Sin embargo, esto configuró el exorcismo social que usted, amante de las redes sociales, debió percibir. ¿Cómo se explica?  Tres razones al menos debieran interesarle:

  1. El cinismo de su gobierno empacha: ustedes saltaron sobre la ocasión dada por el terremoto para acapararlo todo, desconocer la sociedad civil y secuestrar la ayuda reempacando todo en fundas del gobierno. La gente está cabreada. Hay testimonios de que los militares se han opuesto, en algunas partes, a esta política de su gobierno y eso les ha granjeado una agradecimiento popular espontáneo. El repudio a Ponce, al margen de lo que haya ocurrido, acarrea para su gobierno este mensaje: gran parte de la sociedad, movilizada solidariamente por las víctimas, está ahíta de su actitud y la de su gobierno en este drama.
  2. No más abuso y arrogancia: Javier Ponce, según la versión militar que circula en un audio y las fuentes de 4pelagatos que estuvieron presentes, llegó gritando y los militares pidieron que los respete. Eso se parece a lo que usted ha provocado en el país dictaminando incluso quién puede llorar y quién no. Se parece a sus ministros enviados a las regiones, Paola Pabón por ejemplo, queriendo desalojar a voluntarios, veterinarios… etc de los sitios donde se encontraban con las víctimas desde el comienzo.
    Ese es, Presidente, el “quítate tú que yo me ponga”, tan típico de abusadores y arrogantes. Es inverosímil que en su gobierno no se den cuenta del hartazgo que esto causa. La gente no quiere que, además de que le secuestran su solidaridad, la agredan. La reacción ante “el malentendido” propiciado por Javier Ponce no puede ser más reveladora.
  1. Su sordera produce ira: es brutal la reacción que ha generado el famoso puñetazo a Javier Ponce. Mire usted las redes. Se celebra el golpe. Se aplaude a los militares. Se invoca que ojalá le pongan coto a su gobierno. Se hace la apología de la violencia física… El desahogo que se registra es tan elocuente como indicativo de la olla de presión que su gobierno ha fabricado. Usted no oye. Sus ministros parecen autómatas. Entre todos producen la impresión de un ejército dedicado a provocar a la sociedad, a lacerarla, a humillarla, a doblegarla. Usted que antes declaró la guerra a banqueros, industriales, periodistas… parece dedicado a hacer la guerra contra la sociedad movilizada y solidaria. Y sus ministros autómatas lo imitan.
    En ese contexto, el puñete a Ponce funcionó como un paliativo: es el tatequieto que una gran parte de la sociedad ha pedido que se aplique. Y que olímpicamente usted ha desconocido. Que el golpe lo haya propinado un militar cumple aquí un rol simbólico: ustedes solo entienden con la fuerza. Y la fuerza la tienen los militares. Parece que esta sociedad tan pacífica, estuviera esta vez presta a usar la fuerza. En el fondo, esto revela la impotencia que siente la sociedad civil al no encontrar mecanismos efectivos para decirles, a usted y a su gobierno, que paren. Paren la arrogancia. Paren la prepotencia. Paren la violencia que ejercen desde el poder contra la sociedad.

Hay muchos otros mensajes que se pueden recuperar en las reacciones que produjo la noticia del puñetazo –o “malentendido”– como lo bautizó Javier Ponce. Todos muestran que su gobierno sigue poniendo leña bajo una olla de presión. Eso nada más por hoy, Presidente.

Foto: Presidencia de la República

29 Comments

  1. Detrás de este puñetazo, pienso que esta toda la sociedad civil que ve como estos sinvergüenzas se adueña de todo lo que viene del pueblo organizado. Nunca mas hay que permitir que el aprendiz de tirano se salga con la suya. Como bien lo dicen los contertulios el país se canso de tanta bajeza, ignominia y corrupción. Por lo demás, no podía esperar menos de Jose Hernandez en esta carta.

  2. «Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar, el odio esta en el pueblo, y cuando sofoca la ira hay situaciones que no se pueden evitar esto paso con este militar. Ya viò tanta prepotencia en esta autoridad que si no lo hizo por alguna orden superior, estamos en una etapa preocupante. La ciudadanìa esta despertando y cuando reviente la ira general no sera solo un valiente militar el que tenga que poner un estate quito sea a quien sea. El pueblo se enfretara contra el pueblo por haber gente sublebada, fanàtica, apasionada con el gobierno. Mientras va cayendo el retso de gente en un pozo de depresiòn del cual serà difìcil que se recupere.»

  3. La reacción de la sociedad en las redes ante este hecho revela que estamos cansados de la prepotencia y el insulto que ha sido la tónica de este gobierno. Sentimiento que se convierte en una olla de presión que está en ebullición y e cualquier momento va a estallar.

  4. Al que tambien le deberian dar duro es a este paquetero que tenemos como presidente ( asi con minuscula) por arrogante y abusivo , entrego a los narcos el pais desde su inicio, xq creen que lo primero que hizo fue sacar a los gringos lde la base de Manta ?

Responder

Your email address will not be published.