//

El gobierno está chiro: miren la última

lectura de 5 minutos

Funcionarios públicos que querían y podían jubilarse este año: !A esperar¡. Al menos hasta el próximo año, es decir y si todo sale como se espera, será con el próximo gobierno porque por ahora no hay plata para pagarles.

Sí, con las finanzas públicas tan escuálidas como están, el gobierno se ha inventado una fórmula creativa para que los funcionarios que ya tenían la edad y los años de trabajo para jubilarse tengan que esperar hasta el año entrante. O mejor dicho, hasta que este gobierno haya terminado.

La fórmula es un acuerdo ministerial expedido por el Ministerio de Trabajo el 14 de abril que, entre otras cosas, establece que solo se procesarán las solicitudes de jubilación que se hubieren presentado hasta el mes de abril. «Las peticiones presentadas entre los meses de enero a abril de cada año serán consideradas en el mismo año, y las presentadas entre mayo y diciembre se considerarán en la planificación del siguiente período fiscal», dice el artículo 5 del Acuerdo.

¿Qué consigue el gobierno con esto? Sencillo, ahorrarse una importantísima cantidad de dinero para que sea el siguiente gobierno. ¿Cuánto? Según los primeros cálculos se podría estar hablando de unos 2 mil millones de dólares, según Miguel García, dirigente de los funcionarios públicos. Él calcula que hay alrededor de 50 mil funcionarios públicos en capacidad de jubilarse, incluyendo a los trabajadores de la Salud y la Educación que no han podido hacerlo por falta de fondos en sus Ministerios. Según García, los 2 mil millones se calcula sobre un estimado de 40 mil dólares en promedio que cada funcionario tiene derecho a recibir. Pero eso no es todo.

García también sostiene que el Acuerdo es «tramposo» pues si bien establece que las solicitudes de jubilación presentadas hasta abril serán pagadas este año, al mismo tiempo trae unas condiciones que no se habían publicado y que nadie cumple. En otras palabras, este año prácticamente no habrá jubilaciones.

Las repercusiones de este Acuerdo podrían tener un alcance mayor, pues una cosa es lo que debería pagar el Gobierno a los jubilados y, otra, lo que el IESS tendría que desembolsar. Según el experto Manuel Vivanco Riofrío, ex miembro del Consejo Directivo del IESS, el Acuerdo podría traer consecuencias en el sistema de seguridad social. ¿Cómo? Sencillo, si los funcionarios públicos no pueden jubilarse tampoco podrán sacar sus cesantías del IESS. Esto significa que ese organismo tampoco tendrá que desembolsar una cantidad importantísima de dinero que, según él, aún no ha sido calculada. Es decir, el gobierno no solo se ahorra este año el dinero que debería dar por los beneficios de ley  a quienes se jubilen, sino que el IESS tampoco se verá obligado a desembolsar las cesantías. Para Vivanco, este «coletazo» del Acuerdo en el IESS puede tener otra consecuencia que podría beneficiar al gobierno: si ese organismo acumula más dinero (al no entregar las cesantías) podría comprar más bonos del Estado y así financiar aún más al Estado, como la ha venido haciendo.

En otras palabras, el Acuerdo resulta tener una onda expansiva de consecuencias que poco a poco se irán conociendo. Una de ellas, en todo caso, es que el próximo gobierno tendrá que hacerse cargo de todas estas obligaciones represadas que deberán, a su vez, sumarse a los casos de jubilación que surjan en el futuro. Como dice Vivanco, se está pateando el problema para adelante y se está creando «una bola de nieve». Es algo así como una novedosa modalidad de deuda pública o de ahorro escondido.

El Acuerdo trae también otros temas espinosos. Uno de ellos es el artículo 6 que habla de la posibilidad de que el Estado pague las obligaciones ocasionadas por las jubilaciones con bonos del Estado o acciones de empresas estatales. Para Pablo Calle, viceministro de Trabajo, que habló en Ecuavisa, no se trata de una obligación sino de una posibilidad sujeta a la voluntad del funcionario que pretenda jubilarse. Según el artículo 6 del Acuerdo «el beneficio podrá pagarse también con bonos del Estado y, adicionalmente, y sólo con aceptación de los beneficiarios, se podrá cancelar el beneficio con acciones de entidades con participación estatal».

Pero todo esto será cuando el gobierno de Rafael Correa ya se haya retirado. La bola de nieve, para entonces, será una montaña que otros tendrán que administrar.

23 Comments

  1. Como Maestra que alcanzó hace 2 años la categoría A y recién este año le corresponde ganar como si estuviera en la C; como maestra de 61 años que debió jubilarse el año anterior y con los bonos ofrecidos, doy fe de que entrar en acuerdos con este gobierno es como meterse a jugar con el chico más malo del barrio. Las falsas promesas y los acuerdos engañosos que mantienen guardados hasta el momento en que les conviene exhibirlos, son parte de un juego macabro que no solo tiene perdedores sino víctimas. No hay mal que dure cien años pero habemos viejos que no contamos con ese tiempo.

  2. Mas que todo refundar un NUEVO ECUADOR, el mismo que este limpio del sistema actual CORRE LASSO NEBOT, ellos son parte de la partidocracia actual y les aseguro que no abra fiscalización y si lo hacen será para tres pendejos. Ojala los ecuatorianos nos quitemos ya el vendaje de la demagogia, es hora de luchar por la PATRIA.

Responder

Your email address will not be published.