10 de mayo, cuando todos jugaron para Aguiñaga

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Los aficionados al fútbol dicen que «todos jugaron» para tal o cual equipo cuando se producen resultados que le benefician a otro que, incluso, puede que no haya ganado o, peor, siquiera jugado. Así se han ganado, de hecho, campeonatos.

En política puede ocurrir algo similar. La diferencia es que cuando se trata de política no siempre es fácil percatarse cómo ciertos hechos terminan beneficiando a un actor político. Las más de las veces, sin embargo, siempre hay alguien que trata de que nadie ate cabos ni se percate sobre cómo esos hechos benefician a alguien que, aparentemente, tampoco ha jugado su partido.

Este es el caso de Marcela Aguiñaga, vicepresidenta de la Asamblea y antes Ministra del Ambiente. En las últimas fechas, utilizando otra vez terminología futbolera, todos han jugado a su favor y gracias a eso podrá, sin duda, disfrutar con la mayor tranquilidad y deleite posible los recuerdos de su reciente viaje a Nueva York que terminó siendo muy comentado en redes sociales.

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Esta fotografía donde se ve a Aguiñaga en Nueva York, circuló mucho hace pocos días en redes sociales donde se dijo que la propia Aguiñaga la había colocado en su muro de Facebook.

Este es, palabras más palabras menos, el resumen sobre cómo es que muchos jugaron, políticamente hablando, a favor de la vicepresidenta de la Asamblea.

Aguiñaga estaba, hasta hace poco, en una situación bastante incómoda, incluso como para perder la categoría, como dirían los futboleros. Cuando era Ministra del Ambiente, por allá en el 2010, compró por algo así como 50 millones de dólares unos terrenos del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas, Issfa, para construir ahí el parque Samanes. Seis años más tarde, sin embargo, el presidente Rafael Correa, dijo haber encontrado que en esa compra había habido un enorme sobreprecio: 41’090 491 de dólares, según sus cálculos por lo que decidió que la seguridad social de los militares debía devolver ese dinero.

Sobre Aguiñaga pesaba, entonces, la carga de haber hecho ese pago y aunque su jefe el Presidente y Alianza País siempre la protegieron, era imposible que en el futuro no se le pasara factura por lo hecho. Se sabía que la Contraloría seguía muy de cerca sus pasos.

Pero resulta que, justo cuando las relaciones más se habían tensado entre los militares que defienden el Issfa y el Gobierno, el 10 de mayo Aguiñaba recibe un informe de la Contraloría, sumillado por el contralor Carlos Pólit, en el que se la glosaba por los 41 y pico millones de dólares por el supuesto sobreprecio. Cuando Ecuavisa le preguntó sobre el tema, la Vicepresidenta de la Asamblea respondió en un mail diciendo que en el plazo de 60 días daría la información de descargo.

«En consideración de mi actuar transparente y en estricto apego a la ley como ex ministra de Ambiente, durante este proceso de compraventa, ratifico mi decisión de esperar las resoluciones definitivas de las entidades que aún analizan el caso, para, de ser necesario y pertinente, pronunciarme al respecto», respondió.

Pero no hubo que esperar tanto. Ese mismo día, el ministro de Defensa Ricardo Patiño anunció que se había hecho el débito de los 41 millones. Pero no pasaron muchas horas y el ministro del Ambiente y hombre muy cercano a Patiño, Daniel Ortega, anunciaba complacido que con ese débito ya se había subsanado las observaciones hechas por la Contraloría.

“Hemos dado cumplimiento a las recomendaciones de Contraloría”, aseguró Ortega en una nota de El Ciudadano dos días más tarde al débito y al aparecimiento de la glosa.

Es decir ¡bingo!: el mismo día en que salió el informe de la Contraloría, que pudo haber salido meses o años antes pues la compra de los terrenos fue el 2010, responsabilizando a Aguiñaga por los 41 millones, se cumplió con la recomendación y aquí no ha pasado nada. Sin que te roce, como dicen.

El 10 de mayo, como se ve, todos jugaron para Aguiñaga. Fueron los resultados perfectos porque ahora la asambleísta se ha librado del peso de los 41 millones de dólares que representan el supuesto sobreprecio que ella realizó cuando fue Ministra. Ese 10 de mayo fue, como se ha visto, la fecha perfecta para Aguiñaga quien, como sucede en el fútbol, salió ganando sin jugar.

Una fecha tan perfecta que si hubiera sido, en efecto, un tema técnicamente futbolístico se lo hubiera podido atribuir a las reglas del azar. Pero como se trata de política, creer en tanta coincidencia sería cosa de bobos.

13 Comments

  1. Lo único que provoca esta sumisa es rechazo. Debe tener rabo de paja para no salir a defender su gestión en la compra , porque si no lo tuviera, defendería su gestión. Probablemente estuvo mal asesorada, pero eso no la exime de responsabilidades por una compra mal hecha, si es que el argumento del titiritero es cierto: pago en exceso. La pregunta que me hago entonces es: para que demonios existe la dirección nacional de avalúos si su informe no sirve y debían usar el del catastro de GYE? y porque hay tanta diferencia entre ambos avalúos? Sobreprecio no hay porque pagaron el valor pactado, no es el caso de que se fija un precio y se termina pagando uno mayor. Si la inepta funcionaria no pudo o no supo negociar para obtener un mejor precio o no usó las asesorías correspondientes, es su problema. Doy hoy en adelante cualquier incompetente puede decir que» fue error de buena fé» cuando cometa errores serios de gestión. En la EMPRESA PRIVADA se le hubiese pedido la renuncia hace rato, y por dignidad ( concepto desconocido en los robolucionarios) debió haber renunciado, pues el error , aparentemente, es grande y evidente, repito, si los argumentos del titiritero son ciertos, cosa de la cual tampoco hay que estar seguros. Justamente para eso se contrata gente capaz de ejercer la función y no improvisados reciclados, como en este triste gobierno. Este caso es muy turbio, como muchas cosas en las que el gobierno está involucrado.

    • Es que usaron la figura de compraventa para fijar un valor conveniente para ellos. Lo que cabía era expropiar los terrenos pagando el valor fijado por el avalúo catastral (que por ley solo puede incrementarse hasta en un 10% siempre que se justifique) o por un perito dentro de un proceso judicial.

      Por alguna razón prefirieron manejar la cifra a su antojo.

  2. Completamente de acuerdo con Jorge Viteri. No mezclemos las cosas, son dos temas completamente diferentes, uno la devolución que más fue usurpación de los 41K a los militares, inconstitucional por donde quiera que lo vea y otro tema es la glosa determinada por la contraloría y que eso tendrá que seguir su curso. No por que aquel ladrón que devuelva lo que ha robado deja de ser ladrón o aquel que ha pecado por que se confiesa deja de ser pecador.

  3. En Ecuador los pájaros le disparan a las escopetas, luego a los cazadores, y luego van tras los perros, gatos, caballos, burros, autos, etc.

    En otras palabras, todos estamos jodidos.

    • Pero es que para ellos no ha habido nada malo. Para ellos han actuado honesta y sabiamente, y cualquier mal resultado es producto de errores de buena fe.

      Ridículo. Descarado. Bufonesco. La revolución avanza… Y todos retrocedemos 30 años.

  4. La contraloría ha determinado una glosa, es indiferente si ya se devolvió el dinero de parte del issfa, pues la glosa se determina por incumplimiento a disposiciones legales que causan perjuicio económico al estado

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