//

Sabatina 484: la ética según Correa, un despojo

lectura de 7 minutos

Honestidad intelectual según el presidente de la República: mandar a cambiar las categorías de análisis del mercado laboral –como denunció Byron Villacís– hasta que los datos actuales sean imposibles de comparar con los anteriores, y luego mentirnos por la cara. Que “el desempleo no ha subido”. Que “tenemos una de las tasas más bajas de América Latina”. Que “apenas ha subido un poco el subempleo: tres puntos”. Que “por honestidad intelectual debemos decir que el desempleo se mantiene en el mismo lugar”. ¿Dijo honestidad intelectual? ¡Si cada vez es más difícil encontrar una sombra de verdad en sus palabras! Todos los sábados es lo mismo: una colección de embustes urdidos con plena conciencia y pronunciados con hipócrita desparpajo. Da vergüenza escucharlo, da náusea.  Como pocas veces en la historia del Ecuador (quizás desde Veintemilla no se veía algo parecido) la estatura moral del presidente de la República es la de un pigmeo.

Sin embargo, es el presidente quien ahora se llena la boca de valores y pretende darnos clases de ética. Porque en su mentalidad confusa y delirante no hay ética en los académicos ni en las universidades, no la tienen los periodistas ni los medios de comunicación, falta en todos los políticos salvo en él y los suyos. Alguien debe enseñársela a los ecuatorianos y para eso está el caudillo. Rafael Correa dice “Pacto ético” y es la prueba final de que todo en el país está podrido: las palabras perdieron su sentido, los valores se arrastran por los suelos; da lo mismo el que labura que el que vive de los otros; igual es un burro que un gran profesor.

Sólo él habla a nombre de la “verdadera academia”, la que atañe al “núcleo duro de la teoría”, la auténtica e “incuestionable”. ¡Incuestionable! Los demás académicos no son éticos: hablan a nombre de una ideología. Él “deriva matemáticamente los multiplicadores, es decir, el efecto del cambio de una variable sobre el nivel de ingreso de equilibro” y demuestra lo que sea necesario. Es lo que él llama “rigurosidad académica” (¿quiere decir “rigor”, señor presidente?). Los demás se equivocan. Por antiéticos.

Rafael Correa enseña ética: la caricatura no podía ser más grosera.

Rafael Correa enseña ética y dice, entre otras cosas, que no es ético hacer con la plata de uno lo que uno quiera. Tal cual. En su gobierno, claro, lo ético es hacer lo que uno quiera con la plata de otros, la de todos. No es ético que un privado tenga su plata en Panamá. Lo ético es que una entidad pública tenga ahí la nuestra. No es ético abrir cuentas bancarias donde se desee pero sí es ético pagarse doble sueldo con dinero del Estado, falsificar documentos públicos para borrar las evidencias y mentir en la declaración jurada de bienes. Es ético repartir préstamos quirografarios del IESS en los actos proselitistas del partido. Es ético pagar a la argolla de publicistas amigos, a dedo, 15 días después del terremoto, 590 mil dólares para “posicionar” a la CFN en el mercado. O 680 mil (a los mismos, qué coincidencia) para “socializar el plan piloto de comercialización de combustibles líquidos en Ambato y Puyo”, eso sí que es ético, tan ético como un zapato.

Cómo será de nauseabundo el espectáculo de una sabatina que en ésta hasta salió René Ramírez en un video hablando de “transparencia”. Claro, ahora que el presidente ha descubierto que en las universidades “no sólo se debe aprender economía o medicina sino sobre todo se debe aprender el bien moral, fundamental para el desarrollo”, Ramírez parece el funcionario más adecuado para impartir esa materia. Nomás tiene que maquillar algunos documentos incómodos y estará listo.

Dice el presidente que no es ético permitir que los cubanos que huyen del infierno en que se ha convertido su país transiten libremente por el Ecuador en dirección a donde les venga en gana. Sí lo es arrearlos a patadas (incluso a los niños y a las madres encintas), hacinarlos durante cinco días, incomunicarlos, negarles todo derecho a un debido proceso y entregarlos a la dictadura de la cual escapaban y que no hará con ellos otra cosa que encerrarlos de nuevo. No es ético “servir de tráfico de personas para nadie” pero sí es ético servir de policía para el crápula corrupto de Raúl Castro. No es ético “ser un país coyotero” (¿quiso decir “coyote”, señor presidente?) pero sí es ético ser un país gorila. En el Ecuador de Correa no hay nada más ético que el fascismo.

No sólo imparte lecciones magistrales de ética el presidente sino que, como apóstol que es de los nuevos tiempos y última cocacola del desierto de la historia, predica con el ejemplo. Ahí están las subastas de costosísimos regalos que entregaron a él y a su comitiva en Qatar y Arabia Saudita. Regalos que, si de verdad quisiera comunicar un mensaje concluyente al mundo, nunca debió haber recibido, en primer lugar. Relojes de oro con incrustaciones de diamantes, joyas carísimas, plumas, broches de esos que le encantan al canciller Long, brazaletes… Cuán escrupulosamente ético es el señor presidente cuando rinde cuenta de hasta el último de estos cachivaches. Si está nuevo o usado, si conserva o no su caja, si cuesta 30 o 35… Hasta gusto da oírlo. ¿Por qué no será igual de detallado y minucioso el presidente para rendir cuentas de los 1.200 millones que gastó en aplanar un terreno para una refinería que no existe? ¿Cómo demonios logró esa proeza? ¡Con la misma cantidad de billete la NASA mandó una sonda a Júpiter! ¿No sería ético que nos lo cuente?

Lo que no es ético en el correísmo es rendir cuentas, afrontar responsabilidades, tener sangre en la cara. Lo ético es guardar silencio, negarlo todo, hacerse el sueco. Y sobre esas bases Rafael Correa propone un pacto a la nación. Para “inaugurar la ética” en el Ecuador, dice: única verdad de toda la sabatina. Inaugurar la ética en el Ecuador (o reinaugurarla, en fin) es imprescindible después de diez años de correísmo.

32 Comments

  1. Este otro ENFERMITO, es el ícono de la DESHONESTIDAD INTELECTUAL. Ordenar cambiar las categorías de análisis para hacer «creer» al pueblo que lo que hacen es una «maravilla», es poco menos que ABERRANTE.

    El pueblo se pregunta: ¿ASÍ TAMBIÉN METIERON SUS UÑAS CON RESPECTO A SU «PREPARACIÓN» UNIVERSITARIA ? ENTONCES ESTOS DEMUESTRAN TENER EN SU CABEZA, SÓLO CAQUITA.

  2. Nunca he visto tanta podedumbre y decadencia, ética y moral del estado.
    El estado de corrupción en que vivimos, sólo es posible porque desde la cabeza el estado está podrido.

  3. Crear consulados, embajadas, puestos politicos clientelares, sin beneficio comercial, ni diplomático, ocasionar deficits, quiebras, atiborrar personal en entes y empresas públicas para saquear recursos, bienes, fondos, amañar con amenazas a autoridades de otras funciones del estado o partidizarlas para oscuros intereses, cargos honoríficos, con sueldos de magnate a Lenin Moreno, a vivir en paraísos fiscales,…honestidad, decencia, ética? Algo huele mal y a podrido en la robolución insostenible e inmoral…

  4. Acabo de leer el artículo de opinión de Hernán perez en el Univierso, titulado » cadena caretuca» donde menciona que la última cadena de TV de Correa no fue destinada a hablar de la crisis que tanto tiempo negó y que ahora ya es oficial, sino que habló d ela consulta que pretende hacer por el tema de paraísos fiscales, sin importar ahorá sí el costo de millones de dólares que significará hacerla, cuando en su momento, para temas más importantes como el de la reelección, dijo que no ameritaba hacerlo por esa vía y que solamente una enmienda constitucional es suficiente. La ley del embudo, evidentemente. El pobre concepto de ética de Correa queda al descubierto cuando en juicio amañado sacó 600000 al Banco Pichincha y lo primero que hizo fue sacarlo del país, sin pagar impuestos, o cuando entrega contratos a dedo sin transparencia e informes, o cuando expulsa a los migrantes cubanos, o cuando gana juicios millonarios en tiempo record y con jueces express, para luego hacerse el magnánimo. Y podemos aportar más, como cuando quiere engañar a estudiantes universitarios llenando pizarras de fórmulas ridículas para justificar su incapacidad profesional y los pésimos resultados alcanzados. ( en la Espol, muy cercana a Glas), hablando de «rigurosidad académica» ( !!??) Qué decir de los segundones, envueltos en escándalos y controversias casi todas las semanas, fiel reflejo del jefe que tienen. Esa es la ética de AP. Es un milagro que un país tan rico como el nuestro, pero tan SALVAJEMENTE MAL ADMINISTRADO, no haya quebrado aún. Pero si seguimos así, con este gobierno, va a ocurrir, sin duda.

  5. En resumen, ética: «Ahí están las subastas de costosísimos regalos que entregaron a él y a su comitiva en Qatar y Arabia Saudita. Regalos que, si de verdad quisiera comunicar un mensaje concluyente al mundo, nunca debió haber recibido».

  6. Quienes comentan, en varias expresiones con el mismo criterio, bien. Convengo que no es bueno quesos artículos no tengan la difusión que ameritan que ayudaría, y mucho a que se conozca tan tremenda realidad que se pretende disfrazarla con un maquillaje perverso. Adelante sin desmayar los cuatro pelagatos.

  7. Excelente artículo. Lo evidente no se esconde. Pronto terminará esta carga para el país, y habrá justicia. Basta de sinvergüenzas.
    Está llegando un punto en que la población dirá alto a todos los abusos.
    ¿Cuánto tiempo le tomará al Ecuador recuperar estos nueve años?

  8. La tragedia más grande de nuestro pueblo,haber elegido a Correa. Si a Abdala se lo destituyó a los 6 meses por problemas mentales,qué diremos del actual dictador.

  9. Como siempre, sus artículos escritos con fina calidad, desnudan el poco
    conocimiento en materia de ETICA Y MORAL que tiene el presidente Correa.-
    Siga adelante que nosotros le respaldamos.

Responder

Your email address will not be published.