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Elecciones 2017: el correísmo planificó el chantaje perfecto

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El gobierno tiene a los medios bajo chantaje. No es la Ley de Comunicación. Tampoco la Supercom de Carlos Ochoa. Es algo peor. Más efectivo. Una coerción que ha funcionado como ninguna otra a la hora de mantener callados a los periodistas. Un proceso del que no se sabe casi nada, del que no se ha publicado casi nada –así de efectivo es– por el temor a las represalias y porque no es exagerado afirmar que de él depende la existencia de muchos medios: es el concurso para la adjudicación de frecuencias de radio y televisión, cuyo calendario se cruza sospechosamente con la agenda electoral y que se realiza, pese a ser un concurso público, en el más absoluto secreto.

Si no fuera por Fundamedios, nada sabríamos. Esa organización viene documentando y denunciando las irregularidades que se han dado en cada etapa del proceso: la arbitrariedad de las bases del concurso, la subjetividad de los parámetros de evaluación, el ocultamiento de información pública, la falta de independencia de las autoridades evaluadoras, su negativa a reconocer veedurías ciudadanas independientes… Cada aspecto de este concurso es oscuro o parece directamente amañado.

Será el pleno del Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y la Comunicación (Cordicom), un organismo político creado para perseguir periodistas y caricaturistas, el que decidirá en última instancia, a través de un “informe vinculante”, a qué radios y canales de televisión se les renueva sus frecuencias y a cuáles no. Para ello cuenta con su propio reglamento. No el reglamento del concurso, que trata cuestiones técnicas, administrativas y financieras. Otro reglamento: uno que permite al Cordicom juzgar, por ejemplo, la “orientación” del medio. Tal cual. O su “impacto social”. Un reglamento que confiere al Cordicom la autoridad para “valorar” (tal es el verbo que utiliza) “los objetivos y la razón de ser” del medio sobre parámetros no especificados. Es decir, subjetivos.

Un reglamento tan absurdo que se contradice a sí mismo. Un ejemplo: en su capítulo III define a una radio musical como “aquella cuya programación es musical en un 90%”; sin embargo, dos páginas más adelante, en el capítulo IV, obliga a todas las emisoras a destinar un 5% de su programación a la “promoción de derechos”, otro 5% a la “participación comunitaria” y 5% más a lo que llama “diálogo”, y que define como “la interacción del medio con sus audiencias para el ejercicio de sus derechos de comunicación”. Total: 15%. O sea que una “radio musical” es una imposibilidad jurídica en el Ecuador.

El resultado es que los medios que participan en el concurso, que son 834 en todo el país y han presentado 1.486 solicitudes para competir por alrededor de 600 frecuencias, no saben a qué atenerse. Algunos han empezado a tomar precauciones: sumarse “voluntariamente” a la transmisión de las sabatinas, por ejemplo. Cubrir todo lo que haga el gobierno. En provincias, hay dueños de radios que no desaprovechan la oportunidad que les brindan las eventuales visitas de Rafael Correa o Jorge Glas a sus localidades para sacarse una foto. Y andan con la foto en cartera, por si un acaso. Porque saben que la decisión final en el concurso de frecuencias puede depender de cualquier cosa. Es lo que en tiempos de la revolución ciudadana se conoce como “libertad de expresión”.

De todo esto, lo más oscuro es el hecho de que la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel), que en estos momentos se halla en el proceso de revisión de las carpetas presentadas por los concursantes, ha cerrado las puertas a toda iniciativa de observación ciudadana independiente. Ana de la Torre, directora de Arcotel, aduce que los observatorios ciudadanos deben contar con la autorización del Consejo de Participación Ciudadana, lo cual es mentira: la Ley de Participación Ciudadana establece como único requisito el que no tengan “conflicto de intereses con el objeto observado”.

Más aún: en el colmo del cinismo, el gobierno constituyó su propio observatorio (seguramente se observarán y se encontrarán muy guapos). Un grupo de correístas y colaboradores del régimen fueron acreditados por el Consejo de Participación Ciudadana. Entre ellos se encuentran: Paúl Rojas, que fue superintendente de Telecomunicaciones de este gobierno y nombró como su segundo de a bordo a Ricardo Herrera, tío de Jorge Glas, ambos con intereses en el negocio de las telecomunicaciones y, ambos, contratistas del Estado; Sebastián Muñoz, socio de Rojas, sobrino de su esposa y contratista del Estado; Guillermina Molina, quien fue integrante del equipo de asesores de Alianza País para la elaboración de la Ley de Comunicación y empleada de Humberto Alvarado, asambleísta de País y padre de Vinicio y Fernando Alvarado; Jorge Sade, funcionario público… Esa veeduría se disolvió al poco tiempo de formada y ahora acaba de aparecer otra, en la cual se repiten algunos nombres (Roberto Guerrero, por ejemplo).

En cuanto a Fundamedios, no ha podido ni acercarse al proceso. No ha tenido mejor suerte el observatorio constituido por Juan Carlos Solines, Roberto Aspiazu, Édgar Jaramillo, Mariana Neira, Lolo Echeverría y monseñor Julio Parrilla. Toda la información que ellos han solicitado ha sido sistemáticamente negada por Ana de la Torre, la directora de Arcotel. ¿Cuántas y qué frecuencias recibieron aplicaciones en el concurso? ¿Cuáles son las personas naturales y jurídicas que participan por esas frecuencias? ¿Qué credenciales exhiben? Todo es un secreto. Estamos ante el inaudito caso de un concurso público cuya información pública le ha sido negada al público. ¿Por qué? Para no difundir datos privados dice Ana de la Torre, risueña y cínica.

Y lo peor (sí, el correísmo siempre se tiene reservado algo peor): el cronograma no está claro. ¿Cuándo terminará la Arcotel la revisión de carpetas a puerta cerrada? No se sabe. Y como no se sabe, tampoco está clara la fecha de adjudicación de frecuencias. Las bases del concurso no lo dicen. Según Augusto Espín, ministro de Telecomunicaciones, será en diciembre. Pero Arcotel lleva retraso y lo más seguro es que no terminarán hasta el próximo año. En la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER) piensan que será en marzo.

¿Diciembre? ¿Marzo? Cualquiera de las dos fechas es una barbaridad: las elecciones se convocan el 18 de octubre; la inscripción de candidaturas finaliza el 19 de noviembre; la campaña arranca el 3 de enero… Lo que el correísmo se ha garantizado, con este proceso oscuro y mañoso, es mantener a los medios bajo chantaje en pleno período electoral. ¿O acaso alguien puede imaginar que todas esas radios que se suman a la transmisión de la sabatina por puro miedo, por pura necesidad de hacer méritos ante el gobierno, se conducirán de manera libre e independiente durante la campaña con semejante espada de Damocles sobre sus cabezas? Y a las radios hay que añadir los canales de televisión. Y los periódicos, también, los más importantes de los cuales también administran radios. Es lo que en tiempos de revolución ciudadana se llama “elecciones libres”.

Es la jugada más sucia. Es la coerción perfecta.

Ilustración: Fundamedios

18 Comments

  1. […] Es tal la opacidad del concurso que existen ya denuncias de los observadores por no disponer de la información que permita seguir el concurso, y se interpuso –y negó ya- una acción de protección. El único órgano “ciudadano” autorizado, está integrado por ex funcionarios del régimen ínti…. […]

  2. El nombre del tio de Glass no es Ricardo Herrera sino Ricardo Rivera, propietario de empresas de telecomunicaciones que siempre tuvieron en el pasado problemas legales con el regulador de telecomunicaciones, dado la continua “piratería” de frecuencias.

  3. Es tan cinico este engendro Correa que aunque se le encontrara i
    nfraganti lo negara como todo durante esta decada perdida

  4. También es corrupción ésta viveza criolla de adjudicación de frecuencias, prácticamente en tiempo de elecciones

  5. Prohibido olvidar, es patético que estamos en una dictadura que controla todos los Poderes, y ahora se propone silenciar, y solamente los que se unan al Gobierno serán “premiados” con las Frecuencias, es hora de difundir todo lo que se viene, para concienciar a la población decente, de que aún hay esperanzas de cambiar, y no dejarse confundir por el “Poder”.

  6. Hay un laaaaargo camino para desmontar lo que estos sátrapas han montado para usufructuar del poder con absoluta impunidad. Aunque lo más largo y tal vez utópico va a ser recuperar las ingentes cantidades de dinero que han robado. Hay quienes hablan de 40 mil millones. Viendo el caso de Azul, en Focus, es probable que la cifra se quede corta. Estos canallas no entraron a robar de a poquitos. Estos vinieron a por todo!

  7. En el 2017 el canalla va a querer huir antes de entregar el poder…. desde ya debemos planificar luego de las elecciones un bloqueo general de todas las ciudades del pais y aeropuertos para evitar la huida de esto delincuentes

  8. Simplemente nos dejamos someter por el regimen cual silenciosos y obedientes borregos, sin poder expresar nuestras ideas, tan solo nos han limitado a decir una q otra verdad a medias, es el siglo XXI, nos falta union, decision, recursos q poseemos, es hora de demostrarnos q podemos y demostrarle al Sr q hay un pueblo q esta cansado del discurso, q desea paz, libertad y sobre todo q se respete el derecho y la constitucion, la union hace la fuerza, unidos seremos respetados y asi saldremos adelante

  9. Hace falta un análisis completo de las consecuencias fatales que viven las familias ecuatorianas gracias al desatino de la Asamblea para aprobar y mantener en vigencia durante 3 años una ley que favoreció el consumo y el microtráfico de
    drogas. Será acaso que aquello es parte de las supuestas compensaciones al supuesto financiamiento de la narco-guerrila?

  10. Es muy delicada la situación descripta. En los periodos electorals la prensa juega un papel muy importante y que la misma se encuentr en una situación de incertidumbre sin dudas le quita libertad de accion. Ojala las denuncias de este tipo logren que al menos se pueda dar este proceso en un periodo que no se superpongo con las elecciones presidenciales.

  11. “(…) y se nos sometiera a toda clase de reglas que no siempre era posible entender, y no digamos obedecer.
    “Creo que este último aspecto es el que se me quedó más grabado, y el que hizo que me estremeciera de reconocimiento cuando leí la comparación, por lo demás excesiva, que Auden estableció entre un internado inglés y un régimen totalitario. La palabra convencional para describir la tiranía es ‘sistemática’. La verdadera esencia de una dictadura no es su regularidad, sino su imprevisibilidad y su capricho; los que viven sometidos a ella nunca pueden relajarse, ni estar seguros de si han seguido las reglas correctamente o no. (La única regla general era: todo lo que no es obligatorio está prohibido.) Así, los gobernados siempre pueden estar equivocados. La habilidad de dirigir un ‘sistema’ así se encuentra entre los mayores placeres de la autoridad arbitraria.”

    Christopher Hitchens

  12. No podremos decir a futuro que no nos lo advietieron, sobre todo porque ya no habrá dónde decirlo.

    Tendrán por fin todas las radios, toda la prensa, todo el internet…. Callaremos por obligación lo que hoy callamos por brutos.

    Nos lo han ido metiendo con vaselina: una radio callada hoy, un periodista perseguido mañana, una ley de mierda por aquí, un activista preso por allá.

    Va ha terminar teniendo razón el asambleísta que nos gritó indolentes tres veces, el muy perspicaz. Indolentes y brutos.

    Castro vociferaba que no era comunista, Chávez ponía cara de inocente para decir que un sólo medio estatal le parecía demasiado. Nuestras asambleístas farrearon con la ley mordaza, mientras Correa, Mera, Alvarado y Patiño reían a carcajadas.

    Ecuatorianos brutos e indolentes, especialmente aquellos infelices que trabajan en los organismos de represión y no se dan cuenta de lo que están ayudando a crear.

  13. Para que no se llamen a engaño los inteligentes mosqueteros de 4 pelagatos,creyendo que su importante trabajo periodístico tiene un gran impacto en la conciencia colectiva, les transmito una experiencia deprimente: al preguntar a algunos compatriotas que visitan New York sobre las figuras relevantes del periodismo de opinión, las respuestas van desde la absoluta ignorancia a la suposición. Por ejemplo, una doctora suponía que Carlos Vera estaba viviendo en los Estados Unidos. Otros desconocen del serio y valiente trabajo de Jorge Ortíz ( que ahora ha desaparecido). Nada saben de los cruzados del periodismo de opinión que rompen lanzas en las redes.Simplemente no existen. La legión de tuiteros y de troles oficiales han desatado una tormenta de arena que oscurece aún más el sombrío panorama nacional. El ruido vacuo de la prensa superviviente no hace más que confirmar el miedo que sienten a cumplir con su deber. Por eso tienen una vida indigna y degradada: sobreviven arrollidándose ante el poder. Sí, las redes son el refugio de quienes no se han sometido a los caprichos del caudillo, pero ello ha representado que el Erdogan andino haya podido rayar a voluntad la cancha donde se van a jugar las próximas elecciones.
    La faena de Daniel Ortega de someter al Congreso de Nicaragua usando el descarado, ilegal e inconstitucional procedimiento de destitución de los diputados de oposición, es algo que en Correalandia ya tiene el olor de la naftalina( ya nadie se acuerda de los infames diputados de los manteles). El Erdogan criollo tiene una turba de sumisos, que son su eco, y que consumen sin pudor alguno los dineros del Estado por prestarse a ser comparsas,eso sí, engordando sus cuentas bancarias.
    Correa es y será el juez supremo de la vida nacional por el tiempo que le apetezca. Ha arrasado con la precaria institucionalidad que encontró al llegar al poder. Para tal operación de demolición- esto lo hemos dicho hasta el agotamiento- ha contado con el silencio de empresarios inmorales, medios cobardes y complacientes, una oposición torpe, amedrentada y acomodaticia, un pueblo confundido y engañado por la propaganda oficial, cuyo emblema es la sabatina, púlpito desde el cual viene haciendo una campaña electoral sin descanso.
    Por todo lo expresado, Correa será capaz de reeditar las viejas prácticas de populismo latinoamericano. A él bien le calzaría la ironía con que el pueblo mexicano identificaba al dueño del país: “Aquí vive el Presidente,y el que gobierna,allí enfrente”. Es decir, el Ecuador tendría el vergonzoso privilegio de resucitar y replantar en su suelo las instituciones del tapado y el dedazo. Sí, Correa decidirá a que mequetrefe o títere se le permitirá que ponga sus posaderas en Carondelet. Él conoce que cualquier oportunista se prestará para ser su hombre de paja, para así cumplir con otro viejo anhelo populista de ejercer el poder desde las sombras: ” Cámpora al Gobierno, Perón al poder”. Para eso cuenta con las sabatinas, los recursos del Estado, el silencio cómplice, los medios y los miedos. Será el juez de las próximas elecciones por ser el dueño de la cancha y de los árbitros. Erdogán, Castro , Chávez y Putín sienten un gran orgullo por los logros de este aprovechado populista.

  14. Si estas personas dedicaran la misma energía y entusiasmo en hacer cosas productivas y en beneficio de todos los ecuatorianos, realmente el Ecuador sería una potencia mundial. Por el momento sólo tenemos vergüenza de quienes nos representan.

  15. Todo es secreto, todo es chantaje, todo para los APes. Hay q acabar con esta RC. Excelente artículo .

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