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Los invitados dejan a Correa con los platos calientes

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La firma: apenas seis rasgos ampulosos. Como para que quede claro que se trata de un desplante. Había llegado puntualmente a la cena que ofrecía en Carondelet a los invitados nacionales e internacionales de la ELAP, el Encuentro Latinoamericano Progresista que se cumple en Quito desde el miércoles 28. Pero en lugar de los cien comensales que esperaba, Rafael Correa sólo encontró una veintena.

El impacto debió ser tan brutal que los abandonó. No sólo los abandonó: escribió una carta para explicar por qué. No sólo escribió una carta: sermoneó a los ausentes. No sólo los sermoneó: los trató de malos revolucionarios, impuntuales, desconsiderados, carentes de la cultura de la excelencia. No sólo los trató de esa manera: les recordó quién los había invitado; el presidente de la República nada menos. Y remató con una frase digna de figurar en la Enciclopedia del Doctor Borja: “Si un Presidente de la República los invita a una cena a las 20:00, llegar 15 minutos antes es ya estar atrasados”.

Hay que entender que el hombre está bajo mucha presión. Este sábado primero de octubre, si nada mágico ocurre, entregará la posta al candidato elegido para sucederlo. Sabe el diablo cuánto le ha costado llegar a este momento. Sabe el diablo cuánto le ha costado hacerse a la idea de ungir a Lenín Moreno, que no goza de su entera confianza. Sabe el diablo cuánto ha postergado esta decisión, con Aypames, digresiones parlamentarias y amenazas del tipo si-me-siguen-molestando-me-presento-y-gano.

Sí, hay que entender que el hombre está bajo mucha presión. Sabe el diablo cuánto le costó escuchar el discurso de 32 minutos de Lenín Moreno en la Tribuna del Sur, soportar que le pinchara uno por uno algunos de sus más preciados globitos: Ecuador potencia turística… ¡Plop! Ecuador sin desempleo… ¡Plop! Ecuador potencia comercial… ¡Plop! ¡Plop! ¡Plop! Soportar que Lenín diga que quiere hacer lo que no hizo con él durante años: diálogo, acuerdos, consensos, respeto al criterio ajeno… Él, que hasta teorizó en contra de todo eso.

Con todo esto… ¡Y que además le lleguen tarde, cuando el único que puede llegar tarde es él! Encontrar un comedor semivacío es, para él, algo sin precedentes. Que eso le ocurra ahora, como un presagio de fin de reino, se entiende que, para el teórico de la majestad del poder, es como para perder la cabeza. Se entiende por qué escribió la carta, por qué la firmó con ese gesto amplio que revela su sagrada indignación. Y se entiende por qué quiso que todo el mundo se enterara con su publicación en el diario de papá.

30 Comments

  1. Según como ha escrito la carta este presidente está cansado de la impuntualidad, y tiene mucha razón porque los Ecuatorianos no estamos acostumbrados a llegar 15 minutos antes de la hora pero lamentablemente esto no es lo que nos caracteriza a las personas, pero, eh aquí nos hacemos esta pregunta ¿es estrictamente necesario ser prepotente con las demás personas? y cuando él llega tarde a sus reuniones ¿Quién le dice que impuntualidad?, tan solo por ser un simple presidente dice que se le debe tener consideración, pues no, las personas ya estamos más que cansados de sus insultos, el pueblo no habla porque tiene miedo de que este hombre les lleve a la cárcel, en este país a parte de aguantarle todas sus cosas nos tienen con un parche en la boca para no decir nada porque allí llegan sus amenazas y su prepotencia, a caso nosotros tenemos que ser víctimas de sus problemas psicológicos de aquellas agresiones de cuando era niño.

  2. Un banquete financiado con la plata del pueblo. De 100 invitados, los 20 puntuales se quedaron sin comer y 100 platos de comida a la basura por un capricho brabucon.

    No hay problema porque los Ecuatorianos pagamos este despilfarre. Seguro que pronto nos ponen mas impuestos para financiar estos desperdicios del gobierno.

    • Es realmente preocupante que los comentarios en su mayoría se dediquen a ver «puntual» o «impuntual». Lo vergonzoso y que se debe denunciar es que con la crisis económica a la que nos ha sumido Rafael Correa, se continúe el despilfarro, la farra y el dispendio en eventos que nada tienen que ver con los intereses nacionales. El Encuentro ELAP es en definitiva un evento para que Alianza País y su infantil líder justifiquen lo sucedido el 30 S. Son ya 3 años de organizar estos mitines de pseudoizquierdistas, los que terminan siendo excusa para continuar el reparto de los recursos de todo el pueblo. Si hubiera un Fiscal, o un Contralor ya se habría procesado e iniciado un proceso por uso de fondos públicos en eventos de carácter proselitista y clientelar. ¿En qué nos beneficia ese evento? solo nos avergüenza internacionalmente al promover un modelo caduco y fascistoide, y más al condecorar a una persona hoy imputada ante la justicia argentina.

  3. la puntualidad no es el punto critico, el ego ya conocemos, queremos saber cuanto costo la cena, cuanto y que contenia cada menu, quien va a pagar (ya sabemos que todos nosotros), para dar de comer a SEUDOS socialistas, comunistas y antiperialistas, que en la famosa cita renegaban y criticaban los placeres del capitalismo, pero estaban dispuestos a comer como buenos capitalistas a costilla de otros

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