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Correa se ha vuelto un estorbo para reinventar el país

lectura de 7 minutos

Rafael Correa acelera: ahora sin tapujos y aludiendo a todos los candidatos, convirtió la sabatina en tarima de proselitismo a favor del binomio de Alianza País. No es nuevo. Tampoco lo es que mienta en directo y mirando a los ojos a los televidentes. Pero siempre sorprende la frialdad y la audacia con que lo hace.

Hoy, 8 de octubre, en el enlace 495 hecho en el sur de Quito, el Presidente hilvanó mentira tras mentira: dijo que La V Convención de Alianza País, realizada el sábado pasado, fue enteramente financiada por Alianza País. Para hacer digerible aldaba de tan respetable proporción, dijo otra mentira: si los medios públicos lo transmitieron es porque en ese evento estaban el Presidente y el Vicepresidente en actividades oficiales. No dijo que estuvo en un evento de su partido y, peor, que Jorge Glas asistió como candidato a la vicepresidencia con Lenín Moreno. Antes de que los televidentes cayeran en cuenta del sofisma, inventó otra mentira. Imagínense, dijo, si fuera Obama. Los medios cubrirían la convención y nadie en Estados Unidos diría nada. Impresionante cómo manipula la realidad. Impresionante cómo osa llevar a un subalterno suyo, el Secretario Nacional de Comunicación, para que legitime con más mentiras, las suyas.

Patricio Barriga procede sin despeinarse. Con aire solemne, certifica que ese evento tenía todas las características de un hecho noticiable. Eso dijo. Aunque ese no es el debate: es el uso de medios públicos pagados con dinero de los contribuyentes para uso exclusivo de Alianza País. Segunda mentira de Barriga: los medios públicos decidieron transmitir porque son libres de tomar esa decisión. Dos mentiras en una: no son libres y esta vez, como las anteriores, el gobierno dispuso la transmisión. A sus mentiras, Barriga suma sofisma tras sofisma para demostrar que el evento reunía todos los requisitos para que Alianza País use el dinero público como se le antoja. Conclusión suya: fue lícito y legítimo. Conclusión de Correa: «pura tontería, puro lamento porque saben que serán derrotados. No hemos utilizado ni un centavo». Caso cerrado. Aplausos de los fans.

Correa minutos antes, había invocado el interés público y el cuidado que merece el dinero de los contribuyentes para defender sus decisiones en el caso del Issfa. Y en eso tiene razón. Hay que inquietarse, entonces, de que los militares usen mal los fondos públicos pero no hacerlo cuando el que los malgasta es él. “Nuestro derecho y nuestro deber –dijo Correa- es pedir cuentas de cómo se maneja la plata del pueblo ecuatoriano”. Pero no a él.

Esta es una muestra de cómo piensa usar al Estado en la campaña electoral: Correa pone toda la maquinaria al servicio de Lenín Moreno. Éste, como lo hizo este jueves 6 en Teleamazonas, se muestra conciliador: preconiza que los canales deben hacer lo mismo con los otros candidatos. Es un lavado de manos pues sabe que eso no va a ocurrir. En las sabatinas Correa cierra el círculo llamando a un desvergonzado, como el señor Barriga para decir, con cara de circunstancia y aire de autoridad, que todo está en regla.

Correa ya no se oye mentir. Lo hace con una naturalidad que se antoja ser su segunda naturaleza. Su sistema incluye vuelta al ruedo, aplausos y risitas mordaces. Para la campaña estrena un nuevo libreto que le atribuye el papel de profesor relajado que superpone argumentos sencillos para ser repetidos. La catequesis no parece vacua y Lenin Moreno –principal destinatario de este ejercicio– dio muestras en la charla con Janet Hinostroza, de seguirlo a pie juntillas: en economía repite torpemente los argumentos de Correa.

Correa hace una encerrona para todos los suyos. Sigue el libreto de Cristina de Kirchner en Argentina. Se hincha de autoelogios, maltrata la memoria para deformar el pasado, niega hechos… Dice, hasta el extremo que ya nadie puede saber a ciencia cierta –como en Macondo– dónde están los límites de la realidad, que su gobierno es un ejemplo para la región. Para el mundo. Se dio por tarea acondicionar a sus fans a un discurso simplón, maniqueo y ficticio. Un discurso que destruye, de antemano, la posibilidad que abrió el propio Moreno de volver a hablar de lo que ocurre en la realidad y no de lo que dicen Correa, sus pajes y su aparato de propaganda.

Hay que ver lo que dice de la oposición: «les van a quitar todo». Hay que verlo comparando a la clase media con el síndrome de doña Florinda: «apenas dejan de ser pobres, le caen a los pobres». Hay que verlo defendiendo por honesta a Cristina Fernández y diciendo, contra las evidencias, que no encontraron cajas fuertes ni kilos de billetes en el departamento de su hija. Hay que verlo tratando de enemendar las mentiras de Gabriela Rivadeneira cuando afirmó que el Congreso había condecorado a Pinochet. Ni siquiera respeta los hechos históricos que atañen en este caso solamente a los militares ecuatorianos.

Hay que verlo caricaturizar hasta el delirio –en vez de debatir– propuestas de la oposición. Hay que verlo hablar del encuentro de viejos movimientos revolucionarios en Quito que incluyeron el discurso de un personaje que encarna la inmoralidad en la política: el expresidente colombiano Ernesto Samper Pizano. En su campaña entraron millones de dólares del narcotráfico. Él habla hoy del peligro que implica para la gobernabilidad la prensa, los fiscales y jueces que luchan contra la corrupción. En su gobierno –dijo un obispo en Colombia– «entró un elefante a su casa y él no se dio cuenta». No obstante, Samper da lecciones de moral pública. Y el líder de Alianza País lo alaba.

Correa se dice experto en economía y pudiera ser premio Nobel de química: vuelve bagatela lo que es extremadamente complejo. Y también reduce la necesidad de debatir sobre el futuro del país al hecho de adherir a un discurso que, tras diez años de propaganda, luce mezquino, irresponsable y nefasto.
Correa se ha vuelto un estorbo ante la exigencia que tiene la política de reinventar al país.

Foto: Presidencia de la República

33 Comments

  1. ¿USTED NO TIENE SU ESTILO, SEÑOR HERNÁNDEZ, PARA VAPULEAR A LOS CANDIDATOS DEL GOBIERNO? ¿DÓNDE LO APRENDIÓ?
    ¿Y TIENE LA LUCIDEZ SUFICIENTE PARA DARSE CUENTA DE QUE ATACA AL FUERTE, AL FAVORITO? NO SERÁ QUE TEME QUE DE VERDAD VA A GANAR, PESE A TODO EL TORRENTE DE CRÍTICAS NEGATIVAS DE LÚCIDOS Y DESOBEDIENTES COMO USTEDES.
    QUIZÁ VAYA A GANAR PORQUE ÉL SÍ LUCHA POR LOS DESPOSEÍDOS ENTRE LOS DESPOSEÍDOS, PORQUE USTEDES, ME PARECE, SÓLO DEFIENDEN SU SECTOR SOCIAL, QUE ES DE CLASE MEDIA HACIA ARRIBA, SIN MENCIONAR AL VERDADERO PUEBLO, Y CUANDO LO HACEN SE NOTA LO INSINCERO DE SUS PALABRAS.

  2. El odio le impide ver, lo que todos los ecuatorianos hemos palpado, que, su trabajo, su entrega y su conocimiento, ha hecho crecer el país, incluso en medio de la recesión. Ojalá los jóvenes economistas sigan sus pasos, pero tendrán que conocer y manejar la Economía Política.

    • Dios nos libre de que los economistas serios sigan los pasos de » PHD» en Economía, que acabó con la economía del país. Lo mejor que nos puede pasar ahora es que deje la presidencia y rinda cuentas de tanto dispendio sin control ni fiscalización.

    • Santo Dios bendito!, por eso no recomiendo a la gente consumir alcohol, apenas beben un par de tragos empiezan a escribir pendejadas. Doña Sylvia, póngase seria!

  3. Correa ¿Quieren contratar una deuda estúpida para una refinería estúpida? Hay que pararlos. Es un robo más. ¿Vamos a poder recuperar la plata robada? Son sumas extraordinarias. Pero empecemos a pensar de manera prepositiva, creativa y positiva, imaginando desde ya como queremos este país y como nos van a entregar.

  4. El gobierno de Rafael Correa se ha denominado como Revolución Ciudadana, nombrándose así por las amplias reformas políticas, económicas, sociales, educativas, etc. que ha implantado desde el inicio de la gestión en el 2007 para la aplicación de una forma de socialismo en Ecuador. Durante su gobierno que ya van siendo casi 9 años, para mi parecer a logrado muchas cosas buenas para el país que como todo ser humano ha cometido errores en ciertas decisiones, si pero de todos modos ha ayudado mucho en que ha habido gran inversión pública para infraestructura de entidades públicas, carreteras, seguridad y desarrollo social, la economía del país tendrá un levante en el próximo año.

  5. Estoy de acuerdo en que la campaña política de Alianza País es financiada por el estado, lamentablemente los ecuatorianos nos doblegamos ante el «patrón grande» ya sea por supremacía económica, social o intelectual que éste posea. Y eso obviamente pasa en los poderes públicos, quizá por razones personales o de intereses; los funcionarios se prestan a cumplir órdenes sin miramientos, sin razonamientos como máquinas que lo único que saben decir es SI.
    El presidente me parece una persona inteligente y capaz, aunque de su carácter da mucho que desear. Independientemente de eso, su forma de gobierno en los últimos años se ha deteriorado ya sea por la forma que trata a sus opositores, las excusas que da para seguir con el enorme gasto público, y la manera en que trata de que todo aquel que le escucha piense como el, como si no existiera otra ideología mas que la suya.
    Pero yendo al problema mas a fondo, creo que se trata de la idiosincrasia ecuatoriana, propia a nuestra conducta y que viene desde que fuimos colonizados. Esta forma de pensar nos hace daño, no hay conciencia colectiva, no hay una fuerza de voluntad y poner de parte para que la sociedad cambie, hay una indiferencia total hacia los temas políticos, sociales y culturales, años y años de opresión, de servidumbre, plantaron en nuestra psiquis un mecanismo de autodefensa que lo único que nos hace es agachar la cabeza frente a alguien que nos hable » duro duro».
    Tal vez estamos despertando, pero no es suficiente, si van y preguntan a un campesino que piensa sobre temas políticos, les va a decir lo que ha oído en propagandas, y eso mas solo del gobierno.
    Creo y estoy de acuerdo en que nos encontramos en épocas difíciles, duras, pero en vez de buscar culpable y señalar con el dedo, sería mejor que comencemos a ser personas mas útiles y de soluciones, no digo que hay que dejar impunes a los que actúan mal; pero hay que cambiar nuestra forma de pensar para poder salir adelante y no solo quedarnos en el estanque de la critica, inconformidad y odio.

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