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Ecuador, referente mundial: ¿cómo desmontar esa patraña?

lectura de 10 minutos

Esta semana el presidente habló con empresarios de todo el mundo reunidos en Quito para una cumbre de inversionistas y repitió ante ellos el mismo discurso que utiliza cada sábado para inflar el alma nacional y halagar la autoestima de los ecuatorianos. Básicamente dijo lo que dice siempre:

Ecuador es referente mundial. Ecuador es líder regional. Los ojos del mundo están puestos en el país. El único de Sudamérica con cuatro universidades de clase mundial. La potencia turística del continente. El quinto país del mundo en el ranking energético. Ejemplo planetario en inclusión de las  personas con discapacidad. Referente mundial del voto electrónico. Referente mundial en la lucha contra los paraísos fiscales. Referente mundial en el cuidado del medio ambiente. Referente mundial en la reforma del sistema de Justicia. El país que entró en la era espacial, en la era del conocimiento. El país con la mejor Policía de América Latina. Con las mejores carreteras. Con la mejor comida. Con el mejor aeropuerto de América. Con la población más feliz, la más empática. El único que concede derechos a la naturaleza. El país que da lecciones al mundo de lo que significa el buen vivir.

Los inversionistas que lo escucharon -y que conocen el mundo- habrán sabido relativizar estas palabras por simple comparación con las realidades. Pero ¿y los ecuatorianos que llevan oyendo diez años la misma retahila, la mayoría de los cuales quizás carece de los referentes que le permitan matizar la pedagogía que recibe del poder? Para ellos, lo que dice Rafael Correa suena a música. Desde que Juan de Velasco inventó un pasado imperial para esta periferia de señoríos étnicos que fue el territorio nacional antes de la conquista española, los habitantes de esta provincia han encontrado en el autoengaño la mejor fórmula para fortalecer el amor propio.

Quito, capital del incario aunque ninguna evidencia arqueológica ni documental respalde semejante pretensión.

Ecuador, potencia cultural aunque la propuesta de Benjamín Carrión fuera eso, una propuesta, el enunciado de un sueño, de un proyecto posible; no la declaración de una realidad comprobable.

Y a partir de este mito de la potencia cultural surgieron tantos otros. Guayasamín, el mejor pintor latinoamericano del siglo XX, aunque su huella en el arte universal sea inexistente y aunque ninguna de las colecciones de arte contemporáneo que cuentan en el mundo, del MOMA al Pompidou, lo exhiba en sus muestras permanentes.

Ecuador, país que da lecciones de diversidad cultural al planeta, aunque para ejercer esa diversidad se pretenda imponerla por decreto, obligar a las radios, por ejemplo, a llenarse de aburridísimas cuñas que imparten la interculturalidad como un catecismo impostado. Así, Ecuador pretende enseñar en qué consiste la diversidad cultural a países (Estados Unidos, los de Europa occidental) que la viven de una manera vibrante, a pesar de los conflictos (incluso sangrientos), y que no necesitan de ninguna Supercom que la vigile.

¿Cómo no habría de tener éxito entre los ecuatorianos un discurso que vende la ilusión del liderazgo mundial, que pone al país a la cabeza del concierto internacional en tantas cosas, que predica la superioridad humana, cultural, natural, económica, productiva de sus habitantes?

Rafael Correa y su revolución ciudadana se treparon sobre los complejos nacionales pero, en lugar de atemperarlos o paliarlos para procurar ese cambio cultural, ese cambio de mentalidades con el cual se llenan la boca, se dedicaron a ahondarlos, a acrecentarlos, a multiplicarlos hasta el infinito. A contar mentiras.

El presidente no miente a los ciudadanos solamente para ocultar realidades que políticamente lo perjudican. Los miente para que se mientan a sí mismos, para que vivan engañados con respecto a la posición que ocupan en el mundo. Su mentira es una pedagogía. Una que priva a los ecuatorianos de aquello que cualquier país necesita para progresar: referentes ciertos, antenas para entender el mundo, pies bien puestos sobre la tierra, conciencia de las propias flaquezas. Su mentira causa un daño irremediable, o por lo menos uno muy difícil de revertir a corto plazo. A cambio de semejante perjuicio perpetrado contra los imaginarios nacionales, él satisface su vanidad y se falsifica un lugar privilegiado en la historia que dice estar construyendo.

Hay que mirar la forma como han construido el mito de nuestro liderazgo mundial, la cantidad de recursos y creatividad que han invertido en la tarea. Ha sido estremecedor contemplar a lo largo de diez años el empeño demostrado por el aparato de propaganda en fabricar una realidad paralela y soñada con el fin de engañarnos a sabiendas, con plena conciencia de la manipulación de la que están haciendo objeto a los ciudadanos. Como cuando lanzaron el satélite Pegaso, una pequeñez de esas que en California se hacen como tarea escolar, y montaron ese espectáculo burdo con música épica e imágenes hollywoodianas, esa caricatura del país primermundista que proponen a la gente. Hay que verla:

¿Cómo entrar en la cacareada era del conocimiento con estudiantes convencidos de que ya llegaron al sistema de excelencia, de que ya están en un centro educativo de clase mundial? Estudiantes que creen que la era del conocimiento consiste en construir vitrinas con computadoras o con equipos de laboratorio comprados con sobreprecio y son incapaces de evaluar esos procesos que ocurren en otras latitudes, donde están involucradas universidades que van pariendo premios Nobel, centros de educación superior conectados con la sociedad a la que sirven y completamente comprometidos con los cambios reales, proyectos de investigación que desencadenan procesos productivos… ¿Cómo podrían ser conscientes de todos esos procesos si les metieron en la cabeza la peregrina idea de que Yachay no tienen nada que envidiarle al MIT?

¿Cómo compaginar el título de potencia turística mundial con la deficiencia de servicios o con la falta  de alcantarillado y agua potable a todo lo largo de la promocionada ruta del Sol? Los datos reales saltaron después del terremoto y provienen del propio gobierno: sólo la mitad de la provincia de Manabí dispone de agua potable; y la dispone sólo la mitad del tiempo. Y luego: ¿está el país destinando sus paraísos naturales al turismo? ¿De dónde proviene el título de referente mundial en el cuidado ambiental que se atribuye? ¿De una declaración constitucional que es letra muerta? ¿Con proyectos mineros en el Cajas? ¿Con extracción petrolera en el Yasuní? ¿Con empresas chinas que ya arruinaron otros ríos en su país metidas en la maravillosa garganta del Zamora? ¿Saben que Costa Rica, que sí se ha tomado en serio su vocación turística y la defensa de su ambiente, prohibió la minería en todo su territorio? ¡Pero somos potencia turística! ¡Somos referente ambiental!

¿Con qué cara un presidente que ha pisado decenas de aeropuertos en el mundo puede afirmar ante su pueblo que el aeropuerto de Tababela es mejor que el de Santiago de Chile, que el de México, que el de Sao Paulo? ¡El mejor aeropuerto de América! ¿No es eso mentir a sabiendas, engañar con plena conciencia a gente que nunca tendrá la oportunidad de viajar a esas ciudades a comprobar con sus propios ojos el engaño?

Como si tuviera algo de malo ser un país pequeño, relativamente nuevo, donde casi todo está por hacerse y que tiene mucho que aprender del mundo, empezando por sus propios vecinos. Países más pequeños han hecho grandes cosas, pero para ello hay que mirarse sin indulgencias ni autoengaños, hay que adjudicarse el lugar que a uno le corresponde sin pararse de puntillas. Porque el que cree encontrarse en la cima de la montaña nunca hará un esfuerzo por subirla, así de simple. Por eso el discurso del “Ecuador, referente mundial” es de aquellos que impiden progresar. Nada puede ser más pernicioso para superar etapas que el falso convencimiento de haber llegado ya, de sentirse parte de las grandes potencias. El correísmo ha hecho eso con los complejos de los ecuatorianos: les ha dado terreno donde prosperar. Cuando esto haya acabado, esa herencia, de la que nadie habla, será una de las anclas más difíciles de superar para salir adelante. ¿Cuántos ecuatorianos en verdad están convencidos de que somos referentes planetarios, líderes regionales, el país sobre el que están puestos los ojos del mundo? Y ahora ¿cómo se desmonta esa patraña?

Foto: Rafael Correa y el cosmonauta Ronnie Nader inauguran la era espacial ecuatoriana con el lanzamiento (desde China) de un cachivache.

35 Comments

  1. Sin duda, uno de los artículos más extraordinarios que se han escrito sobre la verdadera realidad en que queda este país luego del peor desgobierno.

  2. Lo que llevamos en nuestro país Ecuador, acabándonos todo lo que construimos para en si venderlo con palabras que solo nos construimos por no investigar y analizar verdades que el pueblo ve y calla.

  3. Apoyo al presidente al vender a nuestro país a empresarios de todo el mundo, destacando lo mejor del Ecuador, sin embargo pienso que es fundamental hacer realidad lo que se dice, al menos en las cosas que es posible.

    No se puede negar que en ciertos ámbitos el Ecuador se ha superado, pero aún nos falta mucho, hay numerosas cosas positivas en este gobierno, aunque de cada una de ellas se puede sacar negativas.

    Pienso que estuvo bien, el aprovechar, tener visitantes de todo el mundo y dar a conocer lo mejor de nuestro país.

  4. Con los recientes escándalos de Petroecuador y la detención de Fernando Villavicencio, el denunciante de la red de influencias de Alex Bravo y Yanuzzelli, lo único que se puede permitir el dueño del país es llamar al País como uno de los que menos libertades y derechos civiles y políticos posee en la región para el ciudadano común. si potencia mundial pero gracias a Alianza País en despilfarro.
    Excelente. Roberto Aguilar no ha dicho nada más que la verdad, con su inmensa capacidad de resumir, de poner el dedo en la llaga y de decir las cosas tal como son. En Europa seguimos siendo el paisito del que se oye sólamente cuando ocurren tragedias, debido a desastres naturales, a la irresponsabilidad humana, a enfrentamientos entre ecuatorianos, a escándalos administrativos y económicos, o a espectáculos ridículos y lamentables que ofrecen los gobernantes. Lo inexplicable es que hay gente supuestamente preparada, “intelectuales”, que siguen creyendo en las mentiras de Correa, mientras éste y sus secuaces saquean y destruyen al país.

    • «En Europa seguimos siendo el paisito del que se oye solamente cuando ocurren tragedias…» Ahora agregamos una nueva: cuando se monta un show para ayudar a escapar a un jugador de fútbol del estadio; ya saben a quién me refiero. Efectivamente esa noticia llegó a Italia y fue tratada como esas cosas curiosas que pasan en países exóticos.

  5. De algo más de 25 comentarios, me adscribo exclusivamente al de Rodrigo Herrera. Adiciono de propio peculio que cínicamente odiar todo lo que a otro pueda interesarle, sin dejar abierta la posibilidad de tener una opinión contraria, porque esta forma superlativa de escribir lo nefasto de este gobierno finalmente ya es una hostilidad como determinación de una conducta psicológica enfermiza. Cada vez me queda más claro que estos jóvenes estan atrapados en un espejo, cuyo cristal de tanto reflejar lo mismo de que se acusa, se a pulido como un prisma cuya luz distorcionada nos les alucina, más logra deprimirles al punto de sedarlos en la incoherencia de su palabras.
    Como tantos otros comentarios que, escritos con aboluto sentido, fueron vetados en la lógica de «pendiente de moderación», frase que no legitima la libre expresión de la que se dicen accérrimos garantes, haré una nueva captura de pantalla, para contar en un momento que del dicho al hecho hay un gran trecho….. y esto continuará.

  6. Ecuador referente mundial es solo una de las muchas patrañas de Correa y su robolución. Que Yachay no envidia nada a MIT, que ya somos potencia energética, que somos potencia espacial, que tenemos las mejores carreteras, que el mejor aeropuerto, etc etc solo causan vergüenza ajena porque el gobierno debe ser , con seguridad , el hazmerreir de los gobiernos serios, salvo, por supuesto, de sus compinches en la mentira y la mafia ( Venezuela, Rusia, Iran, Bielorusia, Cuba, etc y quien sabe si no se rien realmente de él). El razonamiento de R Aguilar es correcto: ahondar en el complejo en lugar de enfrentar la realidad y solucionarla. pero con efectividad, no con medias tintas. Si tuvieron ideas, no supieron concretarlas eficientemente durante estos 10 años perdidos. Es sumamente fácil mentir, decir cualquier cosa sin pruebas, para la gente que quiere escuchar eso. Es perverso, pues trunca el esfuerzo honesto de mejora al vender la ilusión de que no hay nada que mejorar. Ese es el presidente que Ecuador tiene, pero que realmente no se merece. La ironía es que la gente ingenua que vota por este tipo de personas mitómanas, tiene derecho al desarrollo, que no conseguirá precisamente con esa gente como gobierno.

  7. La savia de la maldad política del correísmo es la falacia y la propaganda en grado superlativo. No tienen la culpa de aquello los acomplejados teóricos que hoy nos gobiernan, sino el pueblo llano que confió en sus promesas encargándoles el poder a través del sufragio. La transmisión en vivo del lanzamiento de Pegasso fue la obra cumbre del ridículo y lo grotesco. Se montaron en un ECU 911 de la ciudad de Guayaquil, con Correa en primera fila, para escenificar el lanzamiento de ese juguete como si fueran los dueños de la tecnología espacial y del comando central de semejante operación, cuyo hito, según la revolución, permitió al Ecuador ingresar al exclusivo club de países que luchan por la conquista del espacio. Les comparto dos links: el primero, el burdo lanzamiento de Pegasso; y el segundo, el lanzamiento del Apolo en 1969 con toda su complejidad tecnológica. ¡Cómo se habrán reído los que conocen de este tema! (https://www.youtube.com/watch?v=BpMMaNrGsb8&t=143s, https://www.youtube.com/watch?v=gzQMb4dn_Ak). Náder se prestó para semejante engaño en su supuesto rol de director de vuelo.

  8. Faltó decir que no es nuevo. Me llama la atención que pese a los avances de la investigación histórica, Ecuador siga diciendo que el 10 de agosto de 1809, fue el primer grito libertario. No es cierto. Antes, estuvieron Haití y Bolivia.

  9. Excelente. Roberto Aguilar no ha dicho nada más que la verdad, con su inmensa capacidad de resumir, de poner el dedo en la llaga y de decir las cosas tal como son. En Europa seguimos siendo el paisito del que se oye sólamente cuando ocurren tragedias, debido a desastres naturales, a la irresponsabilidad humana, a enfrentamientos entre ecuatorianos, a escándalos administrativos y económicos, o a espectáculos ridículos y lamentables que ofrecen los gobernantes. Lo inexplicable es que hay gente supuestamente preparada, “intelectuales”, que siguen creyendo en las mentiras de Correa, mientras éste y sus secuaces saquean y destruyen al país.

  10. cuador referente mundial es solo una de las muchas patrañas de Correa y su robolución. Que Yachay no envidia nada a MIT, que ya somos potencia energética, que somos potencia espacial, que tenemos las mejores carreteras, que el mejor aeropuerto, etc etc solo causan vergüenza ajena porque el gobierno debe ser , con seguridad , el hazmerreir de los gobiernos serios, salvo, por supuesto, de sus compinches en la mentira y la mafia ( Venezuela, Rusia, Iran, Bielorusia, Cuba, etc y quien sabe si no se rien realmente de él). El razonamiento de R Aguilar es correcto: ahondar en el complejo en lugar de enfrentar la realidad y solucionarla. pero con efectividad, no con medias tintas. Si tuvieron ideas, no supieron concretarlas eficientemente durante estos 10 años perdidos. Es sumamente fácil mentir, decir cualquier cosa sin pruebas, para la gente que quiere escuchar eso. Es perverso, pues trunca el esfuerzo honesto de mejora al vender la ilusión de que no hay nada que mejorar. Ese es el presidente que Ecuador tiene, pero que realmente no se merece. La ironía es que la gente ingenua que vota por este tipo de personas mitómanas, tiene derecho al desarrollo, que no conseguirá precisamente con esa gente como gobierno.

  11. Pues bien, a mi nunca me engaño con su poesía barata. Lo dicho por Martín no tiene una cómo de exageración.

  12. Qué manera de estructurar este poco de verdades para direccionar a el lector a un rotundo no somos nadie y no valemos nada , no inventamos nada y fuera de el contexto mundial y sin imitar a nuestros hermanos norte americanos y europeos no seremos nunca nada , vivimos en un engaño y debemos salir de él para darnos cuenta de nuestra trizte realidad, no valemos nada, Jajajaja parece que esta gente no vivía acá hace 10 años

  13. Un país carente de historia y cultura en donde cualquier aparecido ha cambiado espejitos y bisutería por dignidad, principios y libertad. Han hipotecado el futuro de ciudadanos que teníamos esperanza de mejores días para nuestros hijos. En fin la «Revolución Avanza» y la mayoría de ecuatorianos en primera fila contemplando el desastre.

  14. aprendes a querer al que te oprime aceptando en silencio una realidad impuesta por la repetición de la verdad que te enseñan e imponen.

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