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Gustavo Jalkh se inmoló ante Julio César Trujillo

lectura de 6 minutos

“No me obligue a usar la fuerza pública para reducirle al sitio que le corresponde”: Julio César Trujillo se dirige a Gustavo Jalkh. Luce exaltado tras numerosos pedidos hechos al Presidente del Consejo de la Judicatura para que se siente al lado de los consejeros de la Judicatura. Jalkh acababa de hablar, durante 35 minutos y en vez de sentarse en el sillón negro de los comparecientes, lo hizo entre el público. Un gesto desafiante, ejecutado para desconocer la formalidad de la audiencia en la cual él, y otras cuatro personas, debían defenderse en el marco de la evaluación que, sobre su gestión, lleva adelante el Consejo de Participación Ciudadana Transitorio.

Vea aquí la sesión del Consejo de Participación Transitorio

Cuatro veces, el Presidente del Consejo de Transición lo invitó, le rogó que se sentara al lado de sus compañeros. Jalkh no accedió e invocó, incluso, su estatus jerárquico para no acatar las órdenes. Pero apenas Trujillo amenazó con hacer intervenir las fuerzas del orden, Jalkh abandonó la sala, seguido por Ana Karina Peralta, Rosa Jiménez, Néstor Arbito Chica y Alejandro Subía. Ellos renunciaron voluntariamente a defenderse.

Se esperaba una sesión tensa porque ya había habido cruce de frases entre Trujillo y Jalkh y por la actitud claramente pendenciera del Consejo de la Judicatura que, en forma simultánea, desconoció al Consejo de Transición y amenazó  con recurrir a la Corte Constitucional para bloquear su decisión. Lo hizo. Jalkh también hizo un desplante al enviar un informe de gestiones contenido en 258 887 hojas… Hoy quiso ridiculizar a Trujillo y demás consejeros. Mostrar que se equivocaron al calificar de mañosos los concursos. Burlarse de sus cifras (hablan, dijo, de 700 denuncias, numeralmente solo hay 170 en el informe, se analizan solo 29 y en los anexos aparecen 114). Abochornar a los consejeros asegurando que ellos, seguramente, no han leído el informe al cual alude y no identifica. Denunciar la subjetividad de su trabajo.

Con esa soltura de huesos hermana gemela de la prepotencia, dijo que encontró evidentes fallas jurídicas y técnicas, errores de redacción y hasta de ortografía. Luego descalificó a Luis Pásara, el experto peruano que criticó la supuesta modernización de la Justicia y lo tildó de desactualizado. Mostró un párrafo del informe que no identificó donde, según él, hay tres falsedades. Volvió sobre el informe de la Contraloría que, a sus ojos, no habla de concursos mañosos y, exasperado por tamaño error, denunció el irrespeto a los jueces y fiscales que ganaron, dijo, limpiamente los concursos.

Igual gimnasia verbal empleó para analizar el caso de renovación de jueces en la Corte Nacional de Justicia. Habló de la paridad de género, “una referencia mundial”, y del intento “de afectar la estabilidad del más alto organismo de justicia”. Y para que el país lo sepa, advirtió que “algún interés está queriendo generar un ambiente para desestabilizar la Corte Nacional de Justicia”. Que «quieren tomársela». Con igual vehemencia, denunció que los testimonios en su contra sean anónimos, que haya injurias y calumnias en las denuncias, que el error inexcusable haya sido vilmente confundido con error judicial… Y leyó ante Trujillo y los demás consejeros, para que se enteren, la actitud que deben adoptar como jueces: imparciales, objetivos, desprejuiciados… Antes de irse, apremiado por el tiempo, dijo mirando a Trujillo que no son una caterva, sino gente honesta.

Jalkh se bajó del podio habiendo sembrado en el auditorio percepciones poco favorables sobre el trabajo del Consejo de Participación Transitorio: parcializado, basado en testimonios anónimos o nada fiables, impreciso, subjetivo, proclive a interpretar mal lo que dijo la Contraloría… Y esa impresión se mantuvo hasta que Pablo Dávila, vocero y consejero, aprovechó una pregunta de un periodista para poner las cosas en su puesto. No solo lo hizo: mostró, con aplomo de gran juez y ateniéndose a hechos y datos, al Jalkh marullero que, según sus amigos, un día, hace mucho tiempo, fue otra persona.

Dávila dijo que el documento en que Jalkh basó su defensa le fue enviado, con fines absolutamente informativos, por el propio Consejo de Transición. Se lo entregaron para que conociera las denuncias que había recibido el Consejo. Más de 800. Denuncias no firmadas porque el propio mandato permite el anonimato, por seguridad y protección de sus autores. Pero denuncias que los investigadores no tragan entero sino verifican. De hecho, el documento que Jalkh usó era confidencial. Le fue entregado por el Consejo de Transición para que él y sus consejeros pudieran defenderse conociendo el panorama en su totalidad.

Jalkh tergiversó y mintió: usó ese documento como si fuera una resolución. De la misma forma falseó las conclusiones del informe de la Contraloría que Pablo Dávila volvió a leer. En él se dice, entre otras cosas, que los aspirantes no alcanzaron el puntaje previsto y que, por lo tanto, se debió declarar desierto el concurso. La Contraloría, contrariamente a lo que sostuvo Jalkh, sí habla de un concurso plagado de irregularidades.

Pablo Dávila desinfló el globo mentiroso que Jalkh lanzó ante las cámaras. Así sumó puntos al terrible descrédito que arrastra Jalkh y los otros consejeros, por haber sido una pieza fundamental en el montaje y el funcionamiento del poder autoritario. Hoy el ex secretario particular de Correa hizo méritos para que su vaticinio se cumpla: le quedan horas al frente del Consejo de la Judicatura.

Foto: diario El Universo

63 Comments

  1. Gracias a la «vara de medir» del Consejo presidido por el Dr. Trujillo, queda confirmada la verdadera «estatura» de Gustavo Jalkh, este pequeño Gustavo que nunca dio la talla, que tal como Patiño pretendió que la lealtad era lo mismo que capacidad, equivocándose de «pe a pa»!!!… Hará uso de recursos, pretendiendo que sabe lo que hace, intentando ser visto como una víctima, queriendo levantar el aburrido show de mal prestidigitador… Merece de despedida una canción, al estilo de tarima tan propio de Rafael: » Ya se cayó el arbolito donde dormía el pavo real!… Ahora dormirá en el suelo, ahora dormirá en el suelo, ahora dormirá en el suelo COMO CUALQUIER ANIMAL!»…

  2. Una vez mas, se ha evidenciado hasta la saciedad de que la frase «hacemos de la injusticia una práctica diaria es, ha sido y fue la regla de oro que manejo los serviles del ex-Cuentero de Carondelet ahora escondido en algún ático de bélgica, y que ha base de sus bravuconadas pensó intimidar y someter a los Vocales del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio el lambiscon caído de Gustavo Jalhk, en toda audiencia se debe mantener el decoro y la consideración para quienes la dirigen, así guste o no; con esa actitud
    desde ya destituido Jalhk, porque no obro de esta manera cuando «su padre espiritual Rafael Correa lo llamaba para darle ordenes de lo que debía hacer contra los ecuatorianos que pensaban distinto, porque no hizo respetar a la justicia y que los jueces pudieran emitir sus resoluciones sin tener la vista y la presión detrás de cada juez de los recaderos de palacio y de los roedores del CJ, para resolver a favor del cuentero de Carondelet que en mala hora la Patria lo pario y «que en base a sus argucias pretendió eternizarse en el poder», ahí debía haber establecido un alto, quiso Gustavo Jalhk, con esta actitud de soberbia convertirse de gallinazo en águila y sentirse muy arriba de lo permitido a los mortales, no se da cuenta que Jalhk solo se alimenta de carroña putrefacta, y eso les esta pasando a todos los adláteres, coimeros, asaltantes del erario nacional, a los perros falderos, esbirros y conmilitones alza-manos de la asamblea, eso les esta pasando, que ya les llegará la cuenta y el momento de sentir el repudio de los ecuatorianos que fueron engañados, torturas, perseguidos, cuenteados, drogados, sin derecho a educarse, sin derecho a reclamar, sin medicinas, sin derecho a la jubilación, sin derecho a nada, pero si con obligaciones a tributar, a cobrar 150 dolares a los ciudadanos que participaron en el concurso para Defensores Públicos….. donde esta la plata del concurso; a dónde fue a parar ese dinero, entre quienes se repartieron, y en que bolsillos están Gustavo Jalhk?

  3. El fin de uno de los más malignos intentos del correismo de regresarnos aL cavernario comunismo del siglo XXI, CORROMPIENDO LA JUSTICIA.

  4. ‘Muchacho malcriado encuentra padre y madre en la calle’; así, con esa cantinela que todavía suena en. nuestra psiquis, fuimos criados los que ya andamos más allá de los sesenta años; y, obvio, otros que no tanto. La actitud de quien, por su tono, vestir y calzar resultaba desubicado y arrogante; que después de su alegato de defensa se orillaba entre el público desafiando la formalidad del acto, no iba a encontrar respuesta más digna y coherente que la del Dr. Julio Cesar Trujillo, llamándolo al orden para que se siente junto a sus compañeros. Ha debido entender el presidente CJ que ahí no estaba dirigiendo ninguna sesión del Pleno sino convocado POR EL PUEBLO a su evaluación por las delicadas funciones como titular del órgano de disciplina de la justicia, y entonces no era rebajarse al nivel de los vocales que hubiera ocupado el puesto que tenia asignado. Lo que no me quedaron claras fueron dos cosas en el remate de la audiencia cuando algo se escucha decir a la vocal Peralta: a) Si la audiencia del 31 de mayo en el CPCCS T no era para nada un concurso de méritos, cuál era el alcance de mencionar alguna maestría de la exponente. Las maestrías trascienden y dan puntos en concursos, precisamente de esos a los que nunca se sometieron los vocales que vienen desde PROJUSTICIA, ministerios , etc., desde hace más de diez años -, según es de conocimiento público; y b) Por que muestra, la vocal, una sonrisa como que de complacencia precisamente cuando el Dr. Trujillo llamaba la atención a su jefe, conminándolo a sentarse junto a ellos – sus compañeros-.

  5. Así terminan los sabuesos del tirano; en la desesperación, en la arrogancia mas infame y en el señalamiento de la sociedad a ellos, como parte sustancial de una mafia, que asalató elpoder del estado en beneficio propio. Jalkh terminó cual pandillero de barrio bajo.

  6. Es lamentable y una pena que Jalkh -J.J- , al igual que sus jueces correistas sacados de sus concursos amañados o poniéndolos en los puestos de los jueces destituidos perversamente por J.J con su caterva, no sepan ni donde están parados. En una audiencia pública los intervinientes no pueden ir a pararse o ponerse ni salirse como les venga la regalada gana, peor hablar como lo hizo J. J. quien se entiende debe saber lo que es una audiencia, la autoridad, la argumentación jurídica, sólida, coherente, etc. Pero como no han sabido, demostró lo calamitoso de sus conocimientos jurídicos básico, de allí la situación de la Justicia en el Ecuador actualmente, estamos peor que antes con tantos jueces que al igual que ellos no saben del arte de administrar justicia.

    La actuación de J. J. y su caterva demostró y desnudo que quienes han gobernado el Consejo de la Judicatura, han sabido ser unos completos arrogantes, ineptos, mediocres, retrógrados y hasta mangajos o zoquetes por lo malcriados. Ellos, J.J y su caterva, son los que destruyeron a cientos y cientos de jueces con perverso sumarios administrativos; y, manosearon la justicia según sus antojos, elucubraciones, desafueros, demencias, etc. Metida sus manos en la Justicia, la tienen tan devaluada que desde afuera y desde adentro ya nadie cree en su farsa charada. Pero las negativas consecuencias de tanta ineptitud, maldad y mediocridad de J. J. y su caterva las sufrimos los millones de ecuatorianos a diario en los juzgados con tantos jueces correistas, que al final son también igual que ellos.

    Por eso el Cpccst debe DESTITUIRLOS y en estricta justicia declarar LA NULIDAD de tantos sumarios administrativos que destruyó las carreras y la hoja de vida de valiosos jueces y sus familias, para los cuales no existió honra, dignidad ni trabajo valido al momento de destituirlos y quitarles el trabajo; y que ahora J. J. vemos como las reclaman -honra, dignidad y trabajo- para sí mismos.

  7. CUANDO EN UNA AUDIENCIA PÚBLICA SE SEÑALA UN PUESTO PARA LOS ACCIONADOS Y LOS ACCIONANTES , AHÍ NO HAY JERARQUÍAS, HAY UN PRESIDENTE DE AUDIENCIA Y ESA PERSONA DEBE SER OBEDECIDA. DESDE LA ESCUELA HEMOS APRENDIDO ESO. DR. TRUJILLO, BIEN HECHO. CUENTA CON MI ABSOLUTO APOYO Y DE MUCHOS OTROS LECTORES. BASTA YA DE CREERSE OMNIPOTENTES, PREPOTENTES CON JERARQUÍAS EXTRAÑAS. TODOS SOMOS IGUALES Y EN UNA SALA DE JUSTICIA O DE LA CPCCS-T EL QUE DISPONE ES EL QUE PRESIDE. PUNTO.

  8. Copiado del escrito Human Rightd Watch.
    «Uno de los mecanismos más usados por el Consejo la norma del Código Orgánico de la Función Judicial según la cual puede remover o destituir jueces por desempeñarse con “dolo, manifiesta negligencia o error inexcusable”. Human Rights Watch recuerda que, entre 2013 y agosto de 2017, 145 jueces fueron suspendidos o removidos por cometer “errores inexcusables”. Una práctica que Gustavo Jalkh ha defendido cuando la realidad muestra que no ha sido más que un mecanismo discrecional que permitió al correísmo meter las manos en la Justicia, usar jueces y amedrentar a toda la función judicial.

    El informe de Human Rights Watch es demoledor para Gustavo Jalkh y el sistema montado por el correísmo, justo ahora que el Consejo de Participación transitorio hace su evaluación…»

    Del escrito » Gustavo Jalkh se inmolo… en parte pertinente señala:
    «Jalkh se bajó del podio habiendo
    sembrado en el auditorio percepciones poco favorables sobre el trabajo del Consejo de Participación Transitorio: parcializado, basado en testimonios anónimos o nada fiables, impreciso, subjetivo, proclive a interpretar mal lo que dijo la Contraloría… Y esa impresión se mantuvo hasta que Pablo Dávila, vocero y consejero, aprovechó una pregunta de un periodista para poner las cosas en su puesto. No solo lo hizo: mostró, con aplomo de gran juez y ateniéndose a hechos y datos, al Jalkh marullero que, según sus amigos, un día, hace mucho tiempo, fue otra persona.

    Dávila dijo que el documento en que Jalkh basó su defensa le fue enviado, con fines absolutamente informativos, por el propio Consejo de Transición. Se lo entregaron para que conociera las denuncias que había recibido el Consejo. Más de 800. Denuncias no firmadas porque el propio mandato permite el anonimato, por seguridad y
    protección de sus autores. Pero denuncias que los investigadores no tragan entero sino verifican. De hecho, el documento que Jalkh usó era confidencial. Le fue entregado por el Consejo de Transición para que él y sus consejeros pudieran defenderse conociendo el panorama en su totalidad.

    Jalkh tergiversó y mintió: usó ese documento como si fuera una resolución. De la misma forma falseó las conclusiones del informe de la Contraloría que Pablo Dávila volvió a leer. En él se dice, entre otras cosas, que los aspirantes no alcanzaron el puntaje previsto y que, por lo tanto, se debió declarar desierto el concurso. La Contraloría, contrariamente a lo que sostuvo Jalkh, sí habla de un concurso plagado de irregularidades.

    Pablo Dávila desinfló el globo mentiroso que Jalkh lanzó ante las cámaras. Así sumó puntos al terrible descrédito que arrastra Jalkh y los otros consejeros, por haber sido una pieza fundamental en el montaje y el funcionamiento del poder autoritario. Hoy el ex secretario particular de Correa hizo méritos para que su vaticinio se cumpla: le quedan horas al frente del Consejo de la Judicatura.

  9. Y que me dicen cuando los social cristianos eran dueños de la justicia ecuatoriana por décadas. Ya se olvidaron de eso ???? Tanto odio de los mismos de siempre

    • Diana, estoy de acuerdo contigo: pero déjame decirte que estos 10 años han sido peores, porque vendieron con la izquierda un proyecto que se manejó por medio de la ultra derecha corrupta, igual que antes: Un Alexis Mera revolucionario?? en Guayaquil se rin a carcajadas de la inocencia de los serranos! es uno de los abogados más reaccionarios del país, del estudio Romero Meléndez, defensores de los SC por décadas! Dime un sólo empresario del guayas en problemas con el estado durante Correa: ni uno sólo; por el contrario, persiguieron a Noboa, porque ese sí era un problema para ellos, plata y popular en csu momento; perdonaron a Bucarám, otro pillo, escándalo tras escándalo y no pasó nada! le regalaron un puñado de maíz y arroz a ciertos movimientos y sectores sociales, compraron sus conciencias, y a robar de lo lindo.

    • Diana, y por qué en diez años que Correa manejó la justicia a su antojo, no enjuició a los anteriores dueños de la justicia, los socialcristianos? Que miedo o qué compromisos tenían? Lo sabrá el impresentable Alexis Mera?

  10. A Jalk, no le queda ni los aires de ofendido ni de digno. Todo el país lo vio de rodillas, ejecutando sentencias de Correa. Su paso por la Judicatura lo mostró de cuerpo entero, un ser servil, sin valores y al servicio de un poder corrupto y corruptor.

  11. que mas se puede esperar de gente como gustavo yalkh .
    quien siempre estuvo a la orden de todopoderoso.
    pero todo tiene su final y este es el caso de gustavo jalkh.

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