Por la lucidez, desobediencia, ironía y obstinación

Lista abierta, enemiga letal de los partidos políticos

en Columnistas/Conexiones4P/Elenfoque/Influencers4P/Info/Las Ideas por

La forma cómo se estructuran las listas de candidatos, de forma abierta o cerrada, constituye un elemento clave del sistema electoral. Los defensores de la primera opción, vigente en Ecuador, señalan que la posibilidad de escoger entre candidatos de una o de varias listas amplía las opciones del votante para seleccionar entre diversos actores y posicionamientos ideológicos. De allí que hay quienes señalan que esta fórmula (listas abiertas y desbloqueadas) democratiza más el proceso eleccionario. Por ejemplo, dado que la provincia de Esmeraldas designa cuatro asambleístas, el elector podría escoger a todos los candidatos de un mismo partido o movimiento u optar por personas que estén en más de una lista. En un caso extremo, y que no constituye una excepción en Ecuador, el elector estaría facultado para votar por cuatro personas de cuatro partidos o movimientos diferentes. Aunque a primera vista dicho razonamiento luce convincente, hay una serie de objeciones a las listas abiertas y desbloqueadas que, por los efectos que generan sobre el sistema político en general, el país merece debatir sobre la conveniencia o no de mantenerlas.

Por un lado, las listas abiertas y desbloqueadas afectan directamente a la formación de partidos políticos sólidos. Por la naturaleza de este mecanismo, el elector orienta su atención prioritariamente hacia los nombres de las personas más que a los partidos que están patrocinando las candidaturas. Así, no sólo el posicionamiento de la agrupación política pasa a segundo plano sino también la necesidad de identificar al partido con una visión ideológica específica. Colateralmente, las listas abiertas y desbloqueadas desincentivan a los partidos a formar cuadros políticos propios. De hecho, a los líderes partidistas les resulta menos oneroso (en términos de tiempo y recursos) escoger como candidatos a personas que, por razones de diferente naturaleza, son conocidas entre la población y como consecuencia de ello tienen mayores opciones de ganar una elección. Aunque el tipo de listas que utilizamos no es la única motivación, sí constituye una de las variables que mayor importancia tiene al momento de evaluar las bajísimas destrezas y habilidades políticas de quienes llegan a la legislatura.

Por otro lado, las listas abiertas y desbloqueadas incentivan prioritariamente la competencia entre candidatos de una misma agrupación política, por lo que la idea del partido como un espacio de convergencia pierde sentido. En efecto, dado que el candidato en el último lugar de la lista podría alcanzar un espacio en la legislatura por encima de su compañero situado en el primer sitial, este mecanismo electoral fomenta en mayor medida los personalismos. Así, las ideas pierden espacio y los partidos se constituyen en estructuras que simplemente ofrecen su registro electoral para que “quienes poseen sus propios votos” puedan ser candidatos. De hecho, la formación de caciques provinciales o cantonales encuentra en el tipo de listas que utilizamos una de sus principales causas. Dado que las lealtades electorales le pertenecen al cacique, la obtención de una curul legislativa se da independientemente de la orientación ideológica del partido que coyunturalmente patrocine su candidatura.

Como consecuencia de los argumentos previos, los caciques provinciales o cantonales no suelen responder a ningún tipo de disciplina partidista sino únicamente a sus propios intereses. Por ello, la producción legislativa de este tipo de actores políticos no tiene una orientación nacional sino mas bien particularista, en función de mantener cautiva la clientela política generada a lo largo del tiempo. En definitiva, y aunque la presencia de listas abiertas y desbloqueadas no es la única causa de la crisis de los partidos ecuatorianos (también lo es la presencia indiscriminada de movimientos políticos), sí constituye un mecanismo orientado a desalentar la formación de agrupaciones políticas sólidas, con militancia formada y ambiciones electorales sedimentadas alrededor de la ideología del partido. Si bien las listas cerradas y bloqueadas (se vota indistintamente por todos los candidatos de una misma agrupación política) generan otro tipo de problemas, existe un mediano acuerdo en que esta fórmula ayuda a la generación de un sistema de partidos medianamente consolidado.

***

Mientras el país no asuma la necesidad de propiciar una reforma electoral amplia, en la que el tipo de listas sea uno de los puntos de discusión, la improvisación, el cacicazgo y los partidos débiles seguirán siendo los referentes de nuestra vida política. Aunque hay otros factores que influyen en los rendimientos del régimen democrático, y que pueden ser atribuidos a los propios actores o a la cultura cívica de un país, las reglas también importan…. y en ocasiones importan mucho. Por tanto, un primer gran paso hacia la recuperación de los partidos políticos constituye la eliminación de las listas abiertas y desbloqueadas. Desafortunadamente, Ecuador es de los poquísimos casos en el mundo en que este rasgo del sistema electoral se mantiene vigente.

Santiago Basabe es académico de la Flacso

5 Comments

  1. Nadie dice nada de las dos grandes trampas inventadas por los genios del mal (Atraca País): La votación por Distritos y el famoso método De Hondt. Gracias a estas picardías electorales llegaron a la Asamblea gente que como se dice vulgarmente ” sin saber leer ni escribir”. Mediocres, y menos que mediocres.Sin idea de legislar , peor fiscalizar. Si nunca legislaron, ya que las leyes que crearon o reformaron copiaron bajo el asesoramiento de cubanos, venezolanos ( chavistas) o españoles con buenos sueldos.Si no se cambia el sistema de Distritos en las grandes ciudades y el tramposo método De Hondt, los de Atraca País han de decir que el pueblo les sigue eligiendo por que han sido una maravilla.

  2. Felicitaciones a Santiago Basabe por su importante artículo sobre un tema electoral de trascendencia nacional.

    Todos sabemos que la democracia, como toda obra humana, es un sistema perfectible y, más aún, menos imperfecto que aquellos inventados en la historia. Y sabemos también que los partidos políticos, en el fondo, constituyen y deben constituir la infraestructura de la democracia, sin la cual ésta carece de solidez, cohesión y proyección vitales. Por tanto, cualquier mecanismo que debilite a los partidos políticos, debilita a la democracia y fortalece al caudillismo populista y mesiánico.

    Y no se trata de formar partidos políticos en serie y con distintos colores. Se trata de hacerlo con rigor jurídico, fidelidad ideológica, y coherentes bases programáticas y, todo ello, en el marco de los principios y valores y del mejoramiento progresivo y cualitativo de la sociedad ecuatoriana.

    Para eso, se debe comenzar por eliminar del proceso electoral la normativa de la lista abierta y desbloqueada y reemplazarla por la cerrada y bloqueada.
    Más aún, conviene señalar que, en apoyo de la democracia, un partido político tiene un pasado que defender, un presente que consolidar y un futuro que proyectar. Es una institución política y ética dinámica que permanece en el tiempo más que la vida de los individuos y responde ante los electores y la Historia. Generalmente, los individuos no. Y, en algunos casos, ni siquiera ante la Justicia.

  3. El sistema electoral del Ecuador en las elecciones pluripersonales es uno de los peores del mundo. Si bien no coincido con el autor en que sea usual la votación entre listas, cuando ocurre el caso más frecuente es que el elector prefiere a los primeros de la lista. El sistema de asignación electoral es extremadamente complejo.
    Si bien es un dogma que lo aceptan la mayoría de politologos que el sistema de partidos es el mejor en el caso de la democracia representativa, en el Ecuador, todos o casi todos los partidos han sido caudillistas, por tanto, no han favorecido a la formación ideológica.
    Por tanto, creo que se requieren tres cosas para mejorar la democracia:
    1. Permitir la participación de candidatos independientes con firmas suficientes.
    2. Obligar a los partidos políticos a realizar elecciones primarias y sólo aceptar candidatos con un número mínimo de votos en las mismas.
    3. La elección no debería ser por listas sino individual en districtos electorales donde se elijan 5 o 6 representantes, los más votados.

  4. Y que tal si algun dia, ojala no muy lejano por bien del pais, se decide que haya solo tres partidos: el conservador, el liberal y el independiente. Se acabaria tanta fanfarria, tanto acomodo, tanta viveza criolla. Se daria fin a la “reparticion de premios” (el millon dos cientos mil dolares que recibe cada candidato que se postula), entrarian a la palestra politica quienes en verdad, tienen interes en servir al pais, es decir confiemos verdaderos estadistas, algo al presente totalmente ausente de la politica nacional.

    El ciudadano tendria claro, cuales son los estamentos del partido, proyectos, planes, y obras realizadas en beneficio del pais, y por que no decir, los errores cometidos, y ojala medidas tomadas para rectificar dichos errores, y con esos elementos a mano conciente de que esta dejando su futuro y el futuro de sus hijos y de todo el pais, decidiria a quien dar su voto.

    El pais necesita con urgencia estadistas, no vivarachos politicos, que cual camelias cambian de camiseta a su conveniencia, (“de esta no hay otra”) porque servir a la Patria, es algo que ni siquiera se les ocurre pues es anatema a su criterio y como entienden que significa “politica”.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Las últimas de

×
Ir Arriba