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Ojo a la elección del Quinto Poder

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Todos sabemos que el proceso electoral que se avecina será particular porque en él se designarán, por primera vez en las urnas, a los representantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social definitivo. Es decir, los ecuatorianos tendremos que, además de escoger Alcaldes y Prefectos, elegir con nuestro voto a las personas que ocuparán ese organismo poderoso que tiene a su cargo la designación de los representantes de los órganos de control del Estado.

Aún no está muy bien definido el mecanismo de postulación para ser candidato a estas dignidades y estamos a la expectativa de cuál será el reglamento que el CNE produzca con ese propósito. Cualquiera que sea su modalidad, se supondría que representantes destacados provenientes de organizaciones sociales, con probada experiencia en procesos de participación ciudadana y visión democrática, serán los llamados a postularse y a quienes veremos en las papeletas.

Sin embargo, para garantizar a la ciudadanía que esta elección es equitativa, justa y persigue lograr representatividad social, hay aspectos fundamentales que deben solucionarse primero y que obligatoriamente deberá contener el reglamento mencionado. Por ejemplo: asegurar  la paridad de género en las postulaciones, así como la equidad tanto en la participación como en la promoción de los candidatos. Promover el ejercicio del control social durante el proceso mediante un  acompañamiento de veedurías ciudadanas que tengan garantizado el total acceso a la información de los pormenores de la elección.

Es importante que, en cumplimiento del mandato de la Consulta, la elección del CPCCS definitivo tenga elementos técnicos como los mencionados, No obstante, no deberíamos dar por terminada la discusión filosófica sobre la pertinencia de mantener este organismo a futuro.

Los ciudadanos deberíamos continuar con el  debate sobre el destino de este órgano porque tenemos diez años de lecciones aprendidas que nos hacen dudar sobre su eficacia y utilidad para el fortalecimiento de la democracia. Conviene seguir reflexionando si es bueno para el país mantener un organismo tan poderoso porque durante la última década demostró  su naturaleza frágil en institucionalidad y fuerte en probabilidades de cooptación política.

Recordemos que    el CPCCS fue creado con la intención de quitar la influencia política en la designación de los órganos de control y lograr así la consolidación del  Estado de Derecho mediante la independencia de poderes. En la práctica, sirvió justamente para lo contrario: todos  fuimos testigos del rol que jugó este organismo y de cómo estuvo  alejado del fortalecimiento democrático, al  que se suponía debía contribuir, y terminó siendo un brazo de ejecución política del gobierno, consolidando organismos de control completamente politizados, incondicional al régimen de turno y presto a debilitar la institucionalidad del país. Y lo más grave: ayudó a construir estructuras de impunidad.

Ante esa realidad, aspiramos a que el nuevo Consejo, que nacerá de la voluntad popular, esté respaldado desde lo técnico por una  elección con reglas claras y equitativas, porque solo así logrará legitimidad desde el principio. Pero al mismo tiempo esperamos que no se abandone el debate sobre su conveniencia a futuro.

Para que la democracia se fortalezca en el país, necesitamos una ciudadanía activa, no corporativizada; ciudadanos con capacidad de incidencia que se representen a sí mismos y a sus demandas.  Sería un error pensar que el derecho a la participación ciudadana proviene y se define desde el Estado y sus organismos. Si bien este último tiene la obligación de garantizar a sus habitantes el ejercicio pleno de este derecho, la esencia de la participación ciudadana pertenece al pueblo, es independiente y debe ser ejercida sobre todo en el ámbito de la sociedad civil.

Por lo tanto, debemos estar vigilantes y  mantener la designación del CPCCS definitivo en la mira: es una obligación pero sobre todo es un derecho ciudadano exigir que nazca de un proceso claro y equitativo.

Ruth Hidalgo es Directora Ejecutiva de Participación Ciudadana.

5 Comments

  1. Estimada Ruth: muy buen artículo. Felicitaciones. Es necesario fortalecer la participación ciudadana de todos los ecuatorianos con un gran #PoderDeHonorCiudadano, basado en valores y principios morales. Debemos lograr construir el verdadero contrapeso a los Poderes Constitucionales. Y esto sólo será posible si los ciudadanos conectan con su Alma y subordinan su ego al Bien Común. Este Poder no necesita ser creado, normado, ni reglamentado; porque ha existido desde el origen de la humanidad. Sólo hay que despertarlo y vigorizarlo, como ya está ocurriendo en nuestro país.

  2. DON MARCOS LITUMA : USTED TIENE RAZÓN. EL CONCURSO DEBE SER ALEJADO DE PARTICIPANTES QUE RESPONDEN A UN DUEÑO DE PARTIDO POLÍTICO. LA HOJA DE VIDA DE LOS CONCURSANTES DEBE SER TRANSPARENTADA PARA QUE LOS CIUDADANOS ESCOJAMOS A LOS MEJORES HOMBRES Y MUJERES QUE HAYAN MANTENIDO A LO LARGO DE SU VIDA UNA BIEN GANADA CREDIBILIDAD. SI SE REALIZA CON PULCRITUD EL CONCURSO ESTARÍAMOS CONFORMANDO UN QUINTO PODER Y LLEVANDO A LA PRÁCTICA EL ART. 95 DE LA CONSTITUCIÓN 2008 QUE ELEVA A DERECHO HUMANO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA. EL EMPODERAMIENTO DE LA CIUDADANÍA HARÁ MÁS DIFÍCIL LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD DEL ESTADO.

  3. OJO con CNE, hay que actuar rapido, hacer un barrido total del sistema, y rebuscar bien el paquetazo electoral que nos metieron con los sistemas electorales de Haiti y Republica Dominicana, acaso no recuerdan, hasta salio en la prensa…..

  4. En realidad, lo mejor sería desaparecer de la Constitución un organismo tan extraño, que solamente sirve para que el tirano de turno acapare todos los poderes del Estado y los organismos de control.

    La elección por voto directo de los integrantes de semejante organismo requiere un grado de civilización que el pueblo ecuatoriano no tiene.

    En ese sentido, tal vez sería preferible regresar al sistema de elección por parte del congreso, con todas las fallas que ello implica.

    Para cualquier dictador es más fácil comprar un organismo colegiado de pocas personas que un congreso completo…

  5. Buen día doña Ruth muy buena reflexión mi opinión es de que ojalá que estas elecciones no se conviertan en una batalla campal con tarimas, discursos demagogos, tecnocumbias, alcohol, fiesta carnavalera, guardaespaldas, insultos, etc. que los candidatos sean personas -hombres, mujeres, dirigentes populares- con absoluto apego a una vida trasparente alejados de los partidos políticos que aunque no sean visibles siempre estarán detrás de los candidatos. El CPCCS es demasiado importante para que caiga en manos de demagogos. Con cordialidad

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